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Philippe Halsman
quien salta ...su mal espanta
Philippe Halsman fue un prestigioso fotógrafo de moda de origen ruso-judío que durante los años 40 y 50 causó auténtico furor con sus divertidos y originales retratos a celebridades procedentes de campos tan dispares y variopintos como la política, el espectáculo, el arte, la ciencia o, incluso, el pensamiento. Su magnífica técnica junto a su expresión surrealista a veces, expresionistas otras, le consagró como reputado fotógrafo de personalidades de la época.

Grace Kelly - Audrey Hepburn
Capaz de lograr de ellos visiones y facetas inverosímiles, llegó al extremo de abrir senda en algo que posteriormente se convertiría en moda.

El presidente norteamericano Richard Nixon
Un nuevo enfoque tan simple como poco explotado hasta entonces: capturar a los protagonistas de sus fotos dando saltos o, mejor dicho: en pleno salto, obteniendo de este modo un sorprendente resultado que, en muchas ocasiones, se alejaba bastante de la imagen encorsetada, que el público solía tener de muchos de ellos.

Los Duques de Windsor
Este desenfadado y dinámico estilo de retrato fotográfico inaugurado por Halsman lograría crear escuela, dando origen, incluso, a un fenómeno conocido como Jumpology

Gina Lollobrígida - Brigitte Bardot
Pero aparte de esta faceta peculiar dentro de su fotografía , Halsman puso portada a la revista Life en más de cien ocasiones . Fue, por ejemplo, el encargado de inmortalizar a un Albert Einstein de aspecto triste y cansado en aquella legendaria fotografía. Asímismo las más pintorescas fotos de Dalí , Cocteau o incluso Marilyn a lo Mao se deben a la peculiar imaginación de Halsman

Salvador Dalí visto por Halsman
Pero aunque este hombre fue vitalista y rompedor existió un periodo en su vida francamente complicado.
Nacido como Philippe Halsman (1906-1979) , comenzó estudiando ingeniería eléctrica cerca de Dresde, Austria . Halsman estaba pasando unas vacaciones en los Alpes cerca de Innsbruck en compañía de su familia. Aquella mañana, su padre, Max Halsman, a pesar de que sufría unos incómodos mareos, decidió no perderse la caminata por la montaña con su hijo. Como no se encontraba bien, fue quedándose relegado. Philippe dejó de verlo en cierto momento y preocupado decidió retroceder a su encuentro. Su padre había caído en un arroyo cercano al camino y permanecía inconsciente por el impacto. Philippe buscó ayuda en el refugio más cercano. Se avisó a la policía y, cuando alcanzaron de nuevo el lugar, comprobaron que Max había muerto.

Jean Cocteau
La policía determinó entonces que la víctima había sido asesinada y desvalijada. Para su estupefacción, Philippe Halsman se vio inculpado de asesinato. El fiscal lo acusó de avaricia: el hijo mató al padre para cobrar el seguro de vida.

Peter Ustinov
Esto podría haber constituido un móvil, si no fuera por el pequeño detalle de que tal seguro no existía. Recientemente en la zona se habían producido dos asesinatos que permanecían irresueltos y un homicidio más sin culpable era algo que las autoridades no estaban dispuestas a admitir. Halsman era judío y para las autoridades austriacas de la época eso era prueba más que suficiente: el jurado lo culpó de asesinato en segundo grado y el juez dictó 10 años de prisión.

Eva Marie Saint - La señora de Edsel Ford
Halsman llevaba en la cárcel casi un año, cuando las insistentes peticiones de sus familiares y simpatizantes consiguieron un segundo juicio. En el mismo volvió a quedar patente la falta de móvil e incluso un detective declaró que era materialmente imposible que Halsman hubiera cometido el supuesto asesinato. A pesar de todo Halsman no fue declarado inocente, sino culpable de homicidio sin premeditación con cuatro años de pena.

Marilyn en Life-1959
Su hermana no cejó en demostrar su inocencia y encabezó una campaña para liberarlo poniéndose en contacto con numerosas personalidades de la época. Entre ellas se encontraba el propio Einstein, quien al conocer los hechos escribió una carta al presidente austriaco Wilhelm Miklas.
En octubre de 1930, Miklas liberó a Halsman con la condición de que abandonara el país para siempre.

Dean Martin & Jerry Lewis
Halsman emigró a Francia y en vez de seguir como ingeniero comenzó una carrera como fotógrafo independiente. Una década después se había convertido en uno de los fotógrafos más famosos de París.

Halsman & Marilyn
En 1940 los nazis invadían Francia, el antisemitismo cabalgaba sin control por la vieja Europa, y Halsman se vio obligado a huir de nuevo. Gracias otra vez a la ayuda de Einstein lo consiguió. El viejo profesor, desde Princeton, le aseguró un visado de emergencia. Una vez afincado en EEUU, Halsman siguió su carrera como fotógrafo hasta convertirse en uno de los mejores retratistas de todos los tiempos.

Albert Einstein
Historia de una fotografía
Esta es su fotografía más memorable. Fue realizada por Philippe Halsman en 1947 y acabó siendo una de las portadas más celebradas de las que realizó para la revista Life.
Halsman había visitado varias veces al científico para agradecerle todo lo que había hecho por él, pero no fue hasta 1947 que se atrevió a pedirle permiso para fotografiarlo. A Einstein no le gustaban los fotógrafos por el acoso al que lo sometían, pero su relación con Halsman era especial y accedió. Ataviado con su cámara y algunas luces el fotógrafo se instaló en el despacho del científico mientras trabajaba en sus cálculos. De forma repentina, Einstein miró a la cámara, y comenzó a hablar de la desesperación que le causó que su famosa fórmula E = mc2 y su carta al presidente Roosevelt hubieran hecho posible la bomba atómica, que su investigación científica hubiera sido la causa de la muerte de muchas personas, que hubiera ayudado a poner en las manos de los políticos una bomba monstruosa de devastación y muerte... Se hizo un momento de silencio y mientras se disponía a apretar el disparador de la cámara, Halsman le preguntó:
H- Entonces, ¿no cree que algún día habrá paz?
E-No, –contestó Einstein–mientras exista el hombre, habrá guerras.
¿Se comprende ahora ésa imagen "derrotada" , en la que parece tan cansado y triste ?

Dalí Atomicus 1957
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