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Cry for the moon
Mi amada moneda de plata, ya no te sientas acongojada, después de todo he retornado a ti tu amado hijo. ¿Acaso no te sentías sola estando allá arriba? Se que fue un gran sacrificio el permitir que tu Dios materializara al mas bello de tus retoños para mandarlo a este mundo, pero así de triste es la vida y hasta tu eres alcanzada por sus mezquinas líneas ya trazadas.
No me arrepiento de haber acabado con el. Con esto no digo que no me duela. Me duele quizás tanto como a ti, pero era algo que debía hacer. El me había hecho mucho daño ¿sabes? Cuando entre en aquel prestigiado colegio, el no era mas que un niño mimado y arrogante. Sus padres riquillos lo habían malcriado. Y claro como todo niño burgués mal educado cuando se topaban con un becado como yo lo hacían pasar el peor de los tormentos. Junto con su banda de amigos me hizo sentir la peor basura. Sabes que es lo mas irónico…que desde que le conocí le admire, su belleza inalcanzable, seguramente heredada de ti, me dejo helado desde la primera vez que me tope con sus eternos ojos azules.
Hubo un punto en el que no pude soportar mas…estaba ya cansado de tantas sobajaciones y me jure que cuando tuviera la oportunidad le haría pagar cada uno de sus pecados. Y la suerte me sonrío como nunca lo había hecho en mi precaria existencia. Debido a una crisis económica, ese ángel cayó en la pobreza. Que paradoja es el terminar así ¿no?...de estar tan alto hasta caer de sopetón en el frío asfalto de no tener nada.
Poco a poco y lentamente comenzó a redimirse. Se dio cuenta de que la apariencia no lo es todo y que la riqueza que debe valorarse existe solo dentro del corazón. Mi rencor ardía quemante.
Una mañana que me encontraba caminando por el parque me tope con el, y no sabes amada de plata…no tienes idea de lo afortunado que me sentí cuando de sus labios dejo salir una disculpa. Me sentí elevado…me sentí con el poder de acometer mi revancha. La ira que había crecido en mi ya había tomado forma justo en eso…en venganza.
Dulcemente acepte sus disculpas mientras por dentro me reía socarronamente. YO aun continuaba en el instituto de prestigio, y ahora el era relegado por sus amigos, que en realidad solo se encontraban con el por los beneficios que podían conseguirle. Ahora que no tenían nada buscarían a otro ser en el cual incubar como parásitos.
Míralo, se que debe ser un tormento…se que debes pensar que soy un maldito torturador al obligar a verte el estado de tu hijo, el mas bello y el mas pequeño. Pero solo detente a mirarlo. Ni en estado inerte deja de verse sumamente hermoso. Seguro que los Ángeles te ayudaron a tallar a tan hermosos y perfectos rasgos. Los moretones en su cuerpo no hacen más que acentuar su blanquecina piel, las gemas casi como turquesas ya descansan bajo los venosos parpados. Pero querida Luna mía, nada es más bello que el contraste de la sangre que escapa de su perfecta oreja. Se que el golpe fue certero al ver ese hilillo brillante escarlata saliendo desde su oído hasta manchar bellamente su cabello de trigo. Le hice sufrir luna mía, le hice pasar todo el dolor que me hizo pasar a mí. Es ahora que he descubierto que el amor que logre infundar en el sirvió como arma letal. Que tan dañinas y determinantes pueden llegar a ser las pasiones humanas. Y esa ira que me quemaba ahora ha sido apaciguada al ver su cuerpo inerte en el piso. Su bello cuerpo sin vida.
Mira como las estrellas se encogen al ver el deplorable estado de su hermano, el más bello, el más pequeño. Lo siento diamantes celestiales, pero esa era la única forma de castigar todas las cosas que su hermano (el mas bello, el mas pequeño), había cometido en mi contra. Que dulce sabor el de la venganza. Aun puedo oír sus lamentos y aun puedo sentir la satisfacción que causaba verlo en el papel contrario. Ahora era el que rogaba que no me detuviera ¿Y sabes que?, no me detuve, continúe martirizándolo purificando así todo mi dolor y todo mi odio.
El se lo merecia, te juro luna mía que el se lo merecía.
La sangre, esa mancha tan roja como mi sufrimiento y mi enojo. Esa mancha roja que sigue extendiéndose en el piso, que ahora ya ha manchado sus sedosos cabellos. Créeme que si tuviera todo el tiempo de los milenios, dispondría a colocar un caballete y plasmar esta hermosa figura en un cuadro, incluso para lograr el color perfecto de la sangre tomaría como tinta el agua de la vida de su cuerpo.
¿Ya me ves desde allá arriba? ¿Tu alma violentada ya ha llegado con la hermosa luna que te procreo?...si estas allá entonces mírate, con esas bellas azuritas que llenaban tus cuencas oculares, mira la belleza de tu cuerpo muerto. Si hasta comienzo a sentirme un poco necrofilito al mirar lo sublime de tu mirada.
Esta es tu mejor disculpa Shaka, tu mejor disculpa a todo el daño que hiciste, a todo el trauma que causaste. Con tu muerte me has liberado de este rencor que me tenia atado desde que era un adolescente malherido. Ahora tu también estas redimido, no hay mejor sacrificio que dar la vida y tu me la has dado. O quizás te la he arrancado, pero eso no importa. Tanto tú como yo ahora somos libres.
Puedo escuchar tu lamento luna mía, ¿También puedes escuchar el lamento de mi corazón?, no es por mi alma que seguro Serra condenada por el crimen que acabo de cometer. Tampoco lo es por el cuerpo de Shaka masacrado y por su alma torturada, lo digo otra vez y lo repetiré mil veces, el se lo merecía. Lloro más bien por ti, mi clamor es por ti hermosa luna mía. Por el dolor de ver violentado a tu hijo, el mas bello, el mas pequeño.
FIN
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