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ESTE LUGAR ES SOLO PARA MAYORES DE 16 AÑOS
Título: “RISTORANTE" Autor: Sol Casdiz"Songfic Maniak” Traductor: Nadie. Escrito originalmente en castellano. Beta: Nadie. DEDICATORIA: CON MUCHO CARIÑO PARA SWEET.X ¡TE ADORO HIJITO MOSHO! FUE GRACIAS A TI QUE LLEGÓ ESTA HISTORIA Y SUS PERSONAJES A MI VIDA DE FANFICKER ¡GRACIAS! *0* ¡TE KERUUU! OxO Disclaimer: Los personajes tanto Principales, Secundarios como Incidentales no me pertenecen a mí sino a Masami Kurumada creador de “Saint Seiya”. Esta historia no tiene fines lucrativos, únicamente usé sus personajes para entretenerme y para entretener a otros.
Incidentales: Hades, Myu de Papillon, Mu, Sylphide, Valentine, Aioria.
Originales: Madres de los personajes, Bernardino Milleni, Carlos Rioja, Matriarca “Lady” (Self-insertion),La Mafia de Hades, la mafia SM. Crossover sorpresa de ciertas personitas que adoro de este foro: Sweet (Sweet.X), Yeni (Saoshaka), Gilly (Virgo no Gilly), Dalia (Virgo no Fozzy), Elhy (Elhy xD), Umi (Umi ScorpioAquarius), Hikari (Hikari Senshi), Jamir (Caballero de Jamir), Walde (Rukis Von Walde), Izumi de Lioncourt (Izumi), Eleniel Kaze (Eleniel/Elen), Claudia (Gadya), Hitori-San (Hitori) Suichi (Suichi) y Athenaexclamation (Mariona).
Pareja principal: Deathmask & Afrodita
Parejas secundarias: Milo & Camus, Otras que me reservo para no dar spoilers a quienes lean esta historia en un futuro.
Clasificación:NC-17 (Únicamente Mayores de 17 años)
Advertencias: - AU.- Altern Univers/Universo Alterno al de la serie original.
- Deathfic.- Involucra una o más muertes de personajes.
- Songfic (en un par de capítulos).- Involucra canciones entre los párrafos del relato.
- Lemon.- Lectura homoerótica clasificada solo para mayores de edad.
- Angs.- Situaciones demasiado angustiantes y dramáticas.
- Contiene lenguaje NO apto para menores.
Estado: Concluido. 25 Capítulos.
Última Actualización: 20 de Abril del 2008.
Comentarios Adicionales
“Ristorante” nació siendo… ¿adivinaron? ¡Exacto! Un songfic, en un inicio iban a ser solo 5 capítulos de un corte Cómico-Romántico, lo llevaba planeando desde ya hace casi un año pero por una u otra razón siempre lo pospuse, hasta que tú, mi amiguita Sweet.X dibujaste un DeathmaskxShura que yo te había pedido ^^ ¡Es que eres una gran fanartista! Al ver la imagen yo te dije claramente que me había llegado la inspiración la cual afectó y revolucionó por completo a este fan fic, definitivamente perdió la comicidad que tenía planeada en un inicio, pero no cambiaría lo que es hoy en día por NADA del mundo.
Sweet, aquí te dejo mi agradecimiento de todo corazón ya que sin ese art “Ristorante” no se hubiera convertido en lo que es y me temo que tampoco me hubiera motivado a escribirlo.
Sin duda, estoy convencida que es uno de los tres mejores fan fics que he escrito hasta ahora en mi “carrera” como fanficker y todo fue gracias a ti que, sin quererlo, te convertiste en una musa inolvidable y especial para mí. De todo corazón te agradezco la inspiración que me regalaste.
Por cierto, si alguien quiere ver la imagen que me inspiró aquí se las dejo para que se vayan enterando de que va este relato ¬w¬
El Restaurante “Il Cielo di Dante” es famoso en la bella Sicilia, los encargados de cuidarlo son el señor Bernardino Milleni y su hijo D.M, como muchos lo conocen. Una mañana, el joven italiano conoce en una florería a una linda chica… que, de hecho, resulta ser varón.
La vida de estos dos adolescentes se cruza y se divide esa misma noche, en la cual Dante perderá todo lo que ama, huirá y conocerá a un joven de su misma edad de curiosos ojos moros.
A partir de ese momento, los años pasarán y entre intrigas, mentiras y sangre la vida les tendrá varias sorpresas preparadas a nuestros protagonistas ¿Cuál es el misterio del Restaurante “Il Cielo di Dante”? Eso es lo que muchos quisieran averiguar.
Sicilia era una ciudad muy agradable para vivir al sur de Italia, la isla era la más grande del país y bastante visitada por turistas. Ese era el hogar de Dante Milleni, un joven de quince años, de buen corazón, mirada pizpireta y… cabeza distraída.
-¡Dante, muévete!- gritaba un hombre de gruesos bigotes, gordo y simpático azotando la puerta de su cuarto, despertando súbitamente al joven que dormía tranquilamente en su cama- ¡Vaaaamos hijo, no seas holgazán!
-cinco minu…- comenzó dándose la vuelta.
-¡Nada de cinco minutitos!- exclamó el hombre con ese acento cantado, caminando hacia él y jalando la sábana para destaparlo enseguida.
-¡Papá!- exclamó el chico incorporándose y resguardando su desnudez haciéndose un ovillo.
-¡Párate niño! ¡¡Necesito que vayas por la pasta al muelle!! ¡Es temporada de turismo! Debemos trabajar duro, anda, anda ya, ¡Dante, despierta, niñato!- decía alegre el hombre.
-¡Ya, ya voy!- exclamó el joven parándose, dirigiéndose a su baño y azotando la puerta al cerrarla.
-¡Date prisa!- exclamó el padre riendo y colocando sus manos en ambos lados de su cintura, como siempre hacía.
Ambos siempre habían sido los mejores amigos, Dante había sido hijo único y su madre había muerto al poco tiempo que él había cumplido once años, a penas habían pasado cuatro años de aquello pero al joven le dolía y mucho, de hecho, si no hubiera sido porque su padre siempre le levantaba el ánimo no hubiera podido reponerse, tenía cierta tendencia a la depresión, decían algunos que lo conocían y ya habían tratado con él, todo lo contrario a su padre, quien siempre contagiaba a los demás con su buen humor.
-¡Anda hijo, corre!- exclamó su padre cuando vio a su hijo bajar las escaleras apresurado con sus húmedos cabellos despeinados y sus ojeras naturales siendo disimuladas por sus intensos y enormes ojos azules.
-Debe haber formas mas fáciles de ganarse el pan de cada día- dijo Dante alborotando sus cabellos y corriendo a la cocina.
-¡La hay hijo mío! La mafia, pero solo si quieres quedar como coladera- contestó su padre quien ya estaba preparando el desayuno. Volteó un pan tostado con un solo movimiento del sartén, se giró a su hijo y pasó su mano por su cuello como sise cortara la yugular, a Dante aquella lección le quedó más que clara: si quería buscarse problemas, la mafia era el lugar indicado.
-¡Vamos, papá! No bromees con eso. ¡Mejor aliméntame!- exclamó extendiendo su mano.
-¡Vaya, que niño!- dijo su padre extendiéndole el pedazo de pan el cual el joven recibió en su boca ya que se estaba poniendo su chamarra.
-¡Ya me voy, papá!- exclamó Dante corriendo hacia la salida- ¡Volveré con la masa y algo de mozarella!
Diciendo esto salió de su casa, tomó su bicicleta y comenzó a pedalear a prisa para llegar al mercado antes que los pobladores y turistas y, así, poder llevar el mandado a tiempo al Restaurante. Era eso lo que él y su padre tenían: “Ristorante: Il Cielo di Dante” lo habían llamado y era bastante popular, mas que nada por el señor Bernardino, el padre de Dante era uno de los chefs mas queridos de la ciudad y la gente solía ir a aquel lugar solo por el gusto de escuchar sus ocurrencias y probar su buen sazón.
Así era la vida de Dante, ni siquiera con la muerte de su madre había tenido la oportunidad de sentirse completamente triste, la vida seguía, todo giraba a su alrededor y no había momento del día que tuviera la oportunidad de deprimirse, mas allá de eso, él veía su vida como ¡Un enorme Menú! Uno lleno de oportunidades donde las posibilidades del disfrute de varios platillos estaban a la orden del día así como su vida. Por ejemplo, en ese momento, a la edad de quince años, con los cambios en su cuerpo, las hormonas alteradas y uno que otro grano que aparecía en medio de su cara de vez en cuando para complicarle la existencia antes de alguna noche importante, bien podría confundir su vida con un espagueti a la boloñesa, ese que al comerse causa problemas por ser tan enredado y condimentado pero ¡ah! Como se disfrutaba.
“¡D.M.!” exclamaban todos al verlo ir en bicicleta hacia el muelle, él saludaba a todos los que se topaban, vivir en Sicilia significaba ser conocido por la mayoría de los habitantes, aunque eso no le desagradaba en absoluto ya que siempre tenía algo que hacer o con quien salir los fines de semana, aunque familia de sangre solo conocía a su padre, todos sus abuelos habían muerto según le habían dicho y, por lástima, sus dos padres habían resultado ser hijos únicos, de ahí en fuera no conocía a nadie mas.
Pasó la Plaza principal a toda velocidad haciendo que las palomas que picaban restos de pan que les arrojaban algunas ancianas, alzaran el vuelo cosquilleando su cuerpo y provocándole una carcajada. Al llegar al mercado le dejó encargada su bicicleta a Vitolla, una mujer que tenía una frutería y había sido buena amiga de su madre; tomó la bolsa donde iba a poner sus compras y corrió adentrándose a los puestos, ahí, la gente iba y venía empujándose entre ella.
Tras ir por la masa, la mozarella y saludar a muchos conocidos que le regalaron algunos comestibles, Dante miró su reloj y se dio cuenta que aún le sobraban veinte minutos para ir al Restaurante donde, de seguro, ya su padre se encontraba apurando a los demás cocineros, meseros y empleados, mucha gente le gustaba ir a desayunar ya que el restaurante se localizaba a alguna cuadras de su casa, justo a orillas del mar. Decidió ir a las florerías del mercado, antes de la muerte de su madre, ella y él solían ir para comprar siempre algunos ramos de flores para decorar las mesas del restaurante, era una costumbre que le daba vida al lugar, pero, a su muerte, su padre prohibió la flores, seguro, porque su belleza le recordaban a su amada. Dante iba a ese lugar a impregnarse de los olores, esos que le ayudaban a recordar el rostro sonriente de su madre, siempre había sido una mujer débil de corazón, pero aún así, cada día, se mostraba muy positiva, hasta que una noche fue víctima de un ataque fulminante mientras dormía… y ya nunca más despertó.
Sintió de nuevo ese odioso nudo en la garganta y carraspeó tratando de quitarse la sensación, entonces, dos puestos más allá, entre claveles y margaritas, observó una figura delgada de espaldas a él, varios mechones celestes caían graciosos hasta la altura de sus hombros y una curiosa boina blanca le daba el toque perfecto a su elegante vestir. Seguro, era uno de los tantos turistas de la temporada.
-Es hermosa- dijo Dante sonriendo de medio lado, él acostumbraba entablar amistades con jovencitas que permanecían unos cuantos días en la isla… y no perdía la oportunidad de pasar una noche con las que se dejaran, eso era algo que no muchos sabían: había resultado ser algo precoz en eso de las relaciones sexuales.
Caminó con pasos agigantados hacia “ella” dispuesto a hablarle en italiano, inglés, francés o, inclusive, ¡castellano! En Sicilia había gente de todos los países y él sabía unas cuantas frases de cada idioma, cuando estuvo a unos centímetros de aquella “jovencita” susurró de manera encantadora “Hola, bonita”.
Repentinamente, se giró provocando que ambos chocaran. Cayeron al suelo lamentándose mientras que los mercaderes y compradores los esquivaban.
-¿Qué pasa contigo?- preguntó la joven.
Dante, de inmediato, se puso de pie y sus ojos se abrieron como platos al observar de frente a la jovencita.
-¡Chico!- exclamó retrocediendo un paso- ¡Eres un chico!- repitió como asustado.
El aludido soltó un bufido de hastío, se puso de pie con lentitud, se acomodó su boina con toda la delicadeza del mundo y cruzó sus brazos observando al italiano.
-¡Pues claro que lo soy!- refutó como si fuera mas que obvio- ¿qué no me ves?- preguntó extendiendo sus brazos hacia ambos lados.
Dante lo observó de abajo hacia arriba, figura esbelta y delicada, piel nívea y, cuando llegó a la altura de su rostro no pasó desapercibidos sus finos rasgos y esa mirada azul cielo tan inocente y, a la vez, astuta.
-¡Hijo! ¿Ya las compraste?- preguntó alguien a unos metros detrás del italiano quien se giró y pudo ver a una mujer rubia que tenía la misma mirada del joven y los mismo hermosos rasgos.
-¡Ya casi, mami!- exclamó agitando un brazo arriba de la cabeza.
Dante se le quedó mirando al chico quien cruzó unas cuantas palabras con el vendedor ignorándolo por completo, compró tres rosas rojas y agradeció al mercader antes de voltearlo a ver de forma severa.
-eh… yo…
-Creíste que era una chica- interrumpió el niño de ojos celestes y suspiró- no te preocupes, no eres el primero que me confunde- agregó y, finalmente, se permitió sonreírle al italiano… hipnotizándolo por completo.
-¡Amor!- llamó de nuevo la mujer.
-¡Ya voy, mamá!- exclamó dando un respingo y mirando por última vez al italiano. Se acercó a él hasta rozar sus labios en su oído- de cualquier forma, te agradezco lo de “bonita”, fue lindo de tu parte- le susurró tomando una de sus manos que permanecía inerte a un costado de su cuerpo y regalándole una de las tres rosas antes de darle un ligero beso en la mejilla.
Aquel delicado joven se perdió en la multitud y, cuando Dante Milleni pudo salir de su ensimismamiento, colocó una mano en la mejilla que había sido besada y la otra mano, que sostenía tan humilde y, a la vez, precioso regalo, se la llevó al rostro para poder oler su dulce aroma, tan dulce como aquel extranjero que, sin saberlo, había cambiado su vida a partir de ese momento.
No, y es que, yo ni merezco nada, creo que hasta voy a chillar.
En fin, antes de irme al centro a regatear sudaderas...
Solecito de mi vida! ;___; No sé como agradecerte, en verdad, nunca me he sentido merecedora de algo tan hermoso como esto. El fic ha empezado muy bien, y es que, desde ya quiero saber cual es el misterio del Restaurante. Jajaja, ni hablar de D.M., xD joder, amo a ese tipo, tiene un NO-SE-QUE que me invita a querer seguir conociéndolo más. A mi parecer su vida parece muy acogedora, y el que recuerde a su madre se me hace muy lindo. Wow!, además es un chico muy precoz... aish, lo adoro, así, todo galán y conquistador con las niñas xD, pero algo precipitado... mira que confundir a Dita con una chica!, que bárbaro xD (Diablos, cualquiera lo haría xD). Me encantó la manera en como le llamo: “Hola, bonita”... x///D Kya!
No me desagradaría en lo absoluto tener que seguir leyendo de esta pareja, me parece atrayente, exótica. Y lo he dicho, adoro a Cancer, y a Dita pues... es mi signo xDU. Aish, que me dan ganas de dibujar algo de estos dos, solo me faltaría encontrar el tiempo para poder colorearlo, es una joda, pero bien valdrá la pena, ahora es algo que debo cumplir. Tengo una imagen en mi mente, deseo no se me borre xD. Solo espero poder tener computadora, o al menos, apresurarme para comprar la portátil. Ese dibujo saldrá a la luz! owo
Pero ni que, espero venir en semanas, que este fic no me lo puedo perder.... tiene un olor a mafía que me hace perder los sentidos xD.
Te lo dije verdad? Me ha gustado mucho el inicio, ya quiero saber que va a pasar, y ademas de pensar en las parejas que estarán! Wow, será una experiencia, religiosa? xD, es que... ShuraxDita? No me lo imagino *~*... pero el DeathmaskxShura seguro y llega a mis entrañas xD. Además será un Shonen-ai de ellos, eso suena a ¿amor? Sho espero que si *w* (aunque sinceramente no me lo imagino xD)... Te amo Cancer .w.
Sin mas, te lo digo, yo no quiero que esto se convierta en despedida, porque espero poder seguir viendote por acá muy seguido. Sin mas, de nuevo te agradezco por esto, un dibujo no se compara con todo lo que has hecho, solo es un mínima muestra de todo el afecto que te tengo. Ya sabes que te quiero mucho, ne?
¡ESTÁS AQUÍ! TwT No lo puedo creer, cielos! Para celebrar ahora mismo pongo el segundo capítulo xD jajaja, para que no esperes tanto y te des la vuelta mas seguido >w< alargaré este fic mil años para nunca perderte! OwO
¡Ya somo dos! ^¬^ Yo también adoro a ese maldito italiano jaja, y a lo mejor Dita lo adora también >.> pues así que se las de de muy galán, pues no es un Milo de escorpión ^^U pero el chico hace el intento jajaja
.w. ¿Un dibujo? ¡¡¡WOOOO!!! Y eso que todavía no sale Shura xD jajaja, Ya sabes como amo, adoro tus fan arts >w< ¡eres la mega onda como fanartista! Eres la amiga mas “sweet2 que tengo xD ¿cómo que no tiene computadora? O.o oh, God! Bueno espero puedas seguir la historia de vez en cuando xD y si ¬w¬ hay ciertas cosas mafiosas de por medio…
ShuraxDita es algo taaan exquisito -w- linda pareja, aunque yo siempre prefiero a Death con su pececito x//D wenuuu como que Deth y Shura quieren algo >w> pero aún no se caldea el asunto xD yo veremos si pasa de shonen-ai a yaoi puro jajaja
Bueno, todo te lo mereces Sweet TwT ¡Todo, todo! Eres genial, eres mi hijito, me amiguita, una de mis fanartistas consentidas! Espero que nos veamos seguido por aquí ^^ ¡Yo te quiero mucho mas! Y no hay nada que agradecer gracias a ti por revolucionar esta historia que desde ya la considero de las mas entretenidas que he escritoxD
KATRINA HIMURA
¡Hola! =)
Masky no tiene mamá .w. nuuu, no tiene, es que >.> tú sabes, ella tenía que morir ¿? xD
Si, Dita es algo orgulloso, pero si yo me encontrara a un italiano como Death que me dijera bonita *~* para nada que me sentiría ofendida, jajaja
Bueno ^^ a ver que tal les va, gracias por pasarte >.> ¿ya quieres siguiente capítulo? Bueno, como diría el señor Bernardino “Al cliente lo que pida” ^^UUU
Acá te lo dejo, a ver que te parece ^^UU
XOOXOXOXOXO
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Capítulo 2 “Los canelones y el beso”
Cortaba patatas, al menos eso era lo que sus manos realizaban de forma mecánica, sin embargo, su mente no estaba ahí, se hallaba perdido en los recuerdos de aquella mañana, en esos ojos y cabellera celeste, en aquel que figuraba ser uno de los querubines entre todos los seres humanos de este planeta.
-¿¡Ya acabaste con esas patatas?!
Tan pronto como escuchó la voz de su padre dio un respingo e, inevitablemente, el cuchillo cortó la palma debajo de su pulgar, apretó sus dientes y no demoró en llevarse la herida a la boca para succionar su propia sangre, si su padre se daba cuenta que se había cortado en la cocina lo correría a patadas por “sucio”.
-¡Ya casi!- gritó observando unas cinco patatas que faltaban- pélense solas- masculló arrojando el cuchillo y saliendo en dirección al lava platos donde limpió con abundante agua la
herida antes de colocarse un trapo seco para dejar que coagulara.
-¡Alístate, Dante, los clientes no tardan en venir!- exclamó su padre.
El Restaurante “Il cielo di Dante” era visitado por madrugadores que querían disfrutar de un tranquilo desayuno en las mañanas; en las tardes se atiborraba de gente de la ciudad que peleaba por mesas, los platillos eran costosos pero a la gente le encantaba el sazón del señor Bernardino; era en las noches cuando los preciosos de las cenas se elevaban tanto que se volvía un lugar exclusivo para los más exigentes comensales. El padre de Dante tenía a muchos meseros a su servicio en los desayunos y comidas pero en el horario nocturno le exigía a su hijo servir de Capitán de mesero. Le gustaba ver a su hijo hacer ese trabajo por una parte porque le rebajaba ese porte orgulloso que poseía y por el otro lado porque ninguno trataba a los clientes como lo hacía su hijo, de forma tan amable y elegante al mismo tiempo, consideraba a todos sus demás meseros “lame botas” pero su hijo jamás había hecho eso con ningún cliente, de hecho, solo atendía a quienes llamaban su atención.
Dante se vistió con sus zapatos negros bien boleados, su pantalón del mismo color y su camisa blanca de etiqueta; se colocó la faja, el moño negro que usaban los trabajadores del Restaurante, trató-como siempre- de peinar sus cabellos sin tener éxito y, como último detalle, colocó la rosa que aquel chico le había regalado en el bolsillo superior de su camisa, después, salió al lobby donde ya se encontraba una larga fila esperando entrar. Uno a uno, Dante fue verificando las reservaciones y llevando a los comensales a sus mesas, a él le gustaba cocinar, no solo le gustaba sino que le apasionaba, pero su padre era posesivo con “su” cocina y cuando veía que comenzaba a preparar algo lo mandaba a las mesas de inmediato, aunque eso no le importaba al joven italiano. No sabía porque el restaurante se llamaba “Il cielo de Dante”, pero a él le gustaba imaginar que sus padres habían nombrado así a ese lugar porque eso representaba para él: su propio paraíso. Cada noche se le antojaban como canelones: abundantes, cálidos y dulces. El ambiente se llenaba de música de orquesta, las velas y la tenue luz de las lámparas de cristal cortado le daban su encanto a tan bello espacio y él... no podía sentirse mas complacido al tener la oportunidad de atestiguar la metamorfosis que ese lugar tenía a diario.
-Disculpe- una dama interrumpió sus cavilaciones, Dante alzó su rostro observando a una mujer que, estaba seguro, ya había visto antes- tenemos reservaciones, mesa para dos a nombre de Joycelin- le dijo mostrándole una encantadora sonrisa.
El joven dejó caer el bolígrafo que llevaba en mano e inspiró profundamente al ver, al lado de la mujer, a ese curioso niño que había visto en la florería aquella mañana. Esa noche llevaba la misma boina blanca, unos pantalones y zapatos negros, una camisa azul marino que contrastaba a la perfección con su piel blanquecina, además de vestir un elegante saco adornado en el bolsillo superior con una de las rosas que había comprado esa mañana en el mercado. El escrutinio que Dante llevó a cabo no pasó desapercibido para el joven de bellos ojos celestes quien carraspeó algo nervioso.
-Oye, ¿te sientes bien?- preguntó la mujer con un tono de preocupación al ver como el italiano se había enrojecido súbitamente.
-eh... ¡si! Si, claro, me siento perfectamente- contestó dando un respingo y comenzando a buscar el apellido “Joycelin” con su dedo índice que temblaba en la hoja- ya... aquí esta, síganme, por favor- dijo grabándose el número de mesa que al par le tocaba.
Caminaron hasta llegar a una mesa en uno de los balcones, con vista a la ciudad, ahí, ayudó a la mujer a tomar asiento notando que llevaba una rosa en el broche que sujetaba sus cabellos, les extendió el menú decido a atenderlos personalmente.
-¿Les gustaría algo de tomar?- preguntó sacando su libreta y pluma
-¿Qué me recomiendas?- preguntó la mujer sonriéndole como solo un ángel, pensaba Dante, podía hacer.
Esa noche la luna estaba en cuarto menguante, las velas alumbraban tenuemente el restaurante en esa zona, seguro la mujer era madre del joven frente a ella, no celebraban nada en especial más que el hecho de compartir juntos una cena.
-Vino tinto italiano de esta región, para usted- contestó Dante, lo mismo que le recomendaba a todos los turistas.- para él quizá una limonada- agregó observando al otro quien se quitó la boina tranquilamente.
-Tráeme lo mismo que mi madre, por favor- le dijo con un característico acento que el italiano sospechó que de algún país del sur de Europa, aunque dominaba muy bien el italiano.
Dante asintió y se retiró llegando mas tarde con las copas y, tras recomendarles los mejores platillos, la mujer pidió una ensalada César y su hijo un plato de lasagna de mariscos. En toda la velada, Dante no pudo dejar de ver desde cada rincón al joven de hermosos cabellos celestes, era, a su parecer, la “cosa” mas bonita que hubiera visto jamás y su madre no se quedaba atrás, su trato amable le recordaba demasiado a su madre fallecida. Definitivamente, la noche en “Il cielo di Dante” eran canelones... incluso el ambiente dulce llenaba cada rincón del lugar y el joven italiano sentía una inmensa paz y romanticismo dentro de él, empero, esa noche, la nostalgia había aparecido para coronar sus sentimientos.
Uno a uno los comensales comenzaron a marcharse, pero el par estaba tan entretenido en su plática que la noche se les fue como agua, le hablaron en un par de ocasiones mas al joven italiano, la primera para pedir mas vino y la segunda para pedir la cuenta. Tras pagar, los dos salieron del lugar, habían unas cuantas parejas restantes en el restaurante y Dante siguió vigilando a la cuadra de meseros observando como el chico se alejaba tal y como lo había hecho en la mañana, era lindo coincidir con turistas de vez en cuando, a cada momento se topaba con gente que iba y venía por su ciudad y ya nunca mas regresaba; sintió cierta espinita en su corazón al saber que, muy probablemente, nunca mas volvería a ver a esa madre y, sobre todo, a su hijo. Fue hasta la mesa con la intención de recoger los “muertos” cuando, en la silla del joven, observó la boina blanca, excusa perfecta para que fuera presa del impulso de salir del restaurante tras él. Escuchó que su padre le gritaba y también escuchó un automóvil derraparse cuando cruzó la calle sin fijarse, sentía su corazón acelerado, por vez primera era “víctima” de un sentimiento demasiado parecido al amor. Aumentó sus pasos, corría de forma desenfrenada y sentía que volaba entra las calles de Sicilia mirando por todos lados, tropezando con los turistas que salían a conocer la ciudad de noche hasta que, por fin, volvió a ver al chico de cabellos celestes justamente de frente, a lo lejos, caminando a través un puente. Dante no demoró y corrió a su encuentro mientras que el otro lo miró extrañado.
-¿No eres tú...?- comenzó a preguntar el de cabellos celestes.
-Toma, se te olvidó- interrumpió Dante extendiéndole su boina y provocando una enorme sonrisa en el otro.
-¡Mi boina! Me percaté de que la había olvidado y le dije a mamá que regresaría por ella- explicó tomándola y colocándosela con gran clase- muchas gracias, me ahorraste varios pasos de vuelta al restaurante
-Si- contestó Dante rascando su nuca y sonriendo- espero... ehh... espero que vuelvan pronto- agregó llevándose las manos a los bolsillos, una mala costumbre que tenía y que su padre odiaba de él. “Los caballeros no deben llevarse las manos a los bolsillos del pantalón, pierden el porte y lucen desalineados” solía decir.
-Ah, no… no lo creo- contestó el joven parpadeando un par de ocasiones antes de encogerse de hombros- hoy mismo partimos hacia Florencia y regresaremos a Suecia mañana, yo soy de allá.
Dante sintió como si una mano helada se posara en su corazón1, se encogió de hombros y cerró sus ojos con fuerza para tratar de olvidar el malestar que le había ocasionado esa respuesta.
-De acuerdo, que te vaya bien, entonces- dijo antes de dar media vuelta con toda la intención de regresar al restaurante cuanto antes... pero un fuerte agarre en su brazo hizo que se volteara sorprendido.
-¡Espera, ya te recordé!- exclamó el chico girando por completo a Dante y sujetándolo de los hombros con fuerza a causa de la emoción- eres el joven que vi en la mañana, al que le regalé la rosa- dijo sonriendo al tiempo que señalaba la flor que Dante llevaba el bolsillo de su camisa, este asintió correspondiendo el gesto- ¿me puedes decir tu nombre?
-Dante, soy Dante Milleni- respondió encogiendo sus hombros y sonriendo de medio lado, aquella mirada del otro lo ponía sumamente nervioso- ¿y tu nombre?
-¿Prometes... que no te burlarás si te digo mi nombre?- le preguntó arqueando una de sus cejas.
-Por supuesto, no me burlaré- se apresuró a decir Dante curioso por escuchar como llamaban a tan hermosa criatura.
El joven se quedó pensativo algunos segundos, rodó sus ojos al cielo y suspiró antes de hablar.
-Mi apellido es Joycelin, mi nombre es… Afrodita, mi madre es griega así que me puso ese nombre en honor a la diosa del amor, pero yo prefiero que me digan Dita.
Dante se quedó en silencio algunos segundos sin saber que decir exactamente, lo miró fijamente y fue que se dio cuenta que Afrodita tenía una seña particular que le daba un toque bastante sensual a ese inocente rostro: un lunar en su mejilla izquierda.
-Tienes un muy bonito nombre- dijo Dante sin meditar sus palabras, lo que en verdad había querido decir era que el dueño del nombre era bonito o, más bien, hermoso
-Vaya, es un nuevo elogio- contestó Afrodita alzando ambas cejas perplejo ante aquellas palabras- me habían dicho que era raro, exótico, vanguardista, afeminado... pero bonito nunca así que te agradezco por ello.
Dante ya no podía decir nada, estaba perdido en su mirada, sentía su boca seca, sus manos sudorosas y su palpitar era acelerado.
-Bien, ya debo irme o mi madre se preocupará, me dio gusto conocerte, Dante Milleni- le dijo extendiendo su mano.
-Igual- fue lo único que el italiano pudo decir antes de secar el sudor de su mano en su pantalón y estrechar aquella nívea mano.
Afrodita la apretó mas, después la entrelazó con la suya y la alzó a la altura de ambas miradas.
-Mira... tenemos un tono de piel muy diferente- dijo divertido y Dante pudo ver como su piel un poco más oscura contrastaba con la palidez del otro.
Esa sería la primera vez en sus vidas que caerían en cuenta de lo diferentes y, al mismo tiempo, lo tan unidos que podrían llegar a ser, tanto como aquellas manos entrelazadas.
-Hasta luego, Dante Milleni- le dijo acercándose hasta depositar un dulce beso en su cálida mejilla, un beso tan atrevido que llegó hasta la comisura de sus labios.
Dante se perdió en ese contacto, el tiempo se detuvo de súbito lo mismo que su corazón, ya no hubo sonido para él ni ninguna caricia que no fuera el eco de aquel beso en su rostro. Sucedió lo mismo que aquella mañana y no se percató cuando Afrodita bajó su mano y la desenlazó, ni cuando le mostró esa última perlada sonrisa, mucho menos cuando dio media vuelta y, unos pasos después, volteó a verlo discretamente para, finalmente, seguir su camino.
No se enteró de nada de eso, cuando el joven Dante Milleni pudo reaccionar, se encontró solo en aquel puente y el eco del “hasta luego” de Joycelin Afrodita como única compañía. Sonrió creyendo que aquella noche sería la más feliz de su vida, sin sospechar que, en algunas horas, los sueños se desvanecerían para dar paso a la más aterradora de sus pesadillas.
1) Frase tomada de “El retrato de Dorian Gray” de Oscar Wilde.
Holas!!!! Pues debo confesar que este capitulo me dio hambre!!! O.o Es q tanto hablar del restaurante, y los canelones, y la lasaña *¬* Asi que fui corriendo rapido a mi cocina, pero solo pude prepararme dos panes con huevo T.T Bueno, hare de cuenta que es una lasaña de champiñones!!! *¬*
Ahhhh, no voy a dejar de decirlo, me encantan esos amores de juventud!!! Pero, por la ultima línea veo q va a pasar algo no muy grato, q sera???? o.o
Bien, sperare ansiosa la conti y mientras, le pedire a mi mami q me haga tallarines!!! XD
Jajaja, los canelones son una cosa deliciosa -w- es que cada quien tiene su propia forma de ver la vida, por ejemplo, yo la veo como toda una melodía =) y Dante Milleni lo ve todo como toda una variedad de platillos ^¬^
Jajaja, los huevos si les pones quesito y champiñones te sirven para un delicioso omellete TwT ya me dio hambrecita tmb.
Si, algo pasará ._. algo medio feito… jajaja, publicaré el 3º capítulo halla por miércoles o jueves ^^ nos vemos
KAwaiiiiiiiiiiiiii -w-
Lo acabo de encontrar!!!!!!!!!!
NEchan que bonita historiaaaaaaaaa XD la acabo de leer
pos quiero saber que sigue....el destino es cruel...y eso me gusta XD
jojojoj XD
actualiza XD Actualizaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
O la Barracuda Loca persiguira a tu musa *-*
Wheeeeeeeeeeeeeee
Por cierto....dile a Dm que llego en la noche a comer canelones...pues me gustan mucho ...demasiado *-*
jeje primero que todo le quiero agradecer por ayudarme con mi fatal enfermedad denominada: cybermongolismo de verdad que valoro todas esas cosas; pues no me queda sino decirle que soy un fan muy pero muy fan de sus fic sean canciones o no, me ha de vuelto las ganas de volver a amar jeje y eso que no le he contado otras cosillas que ojala me acuerde jej, no lo deje inconcluso que ya varias veces en el pasado me ha dejado en ascuas y que problema, Es usted la escrtora de fic de esta pareja favorita me encanta saber que usted tiene un nuevo escrito y no solo ello tambien es mi musa inspiradora asi que mi primer fic ya tiene dedicatoria
muchos besos y exitos y ah! terminelo jejeje
ja na
Jajajaja, esto, hermana mía, es un fan fic de capítulos cortos que me aventé en 3 semanas cuando tengo fics que no he acabado en un año .w.
Jajaja ^^* si el destino es algo cruel, estos dos capítulos creo que son los únicos que podríamos considerar “lindos” de ahí en fuera las cosas cambiarán un poco >.> ya actualizó la próximo semana n.n miércoles será!!! La musa se portó amable con este fic ^^
Esta bien! Si te portas bien te llevo a “Il cielo de Dante” y nos comemos unos sabrosos canelones xP
KENJI UNOHANA
Baby! ^^
Jajaja, no te preocupes lo bueno es que ya estás aquí con nosotros =)
^^UUU Cielos, me halagas muchísimo!! La verdad como dice mi madre “el que es perico donde sea es verde” además los songfics me encantan pero, sinceramente, se me facilita mucho mas la narrativa libre ^^ ¡la próxima vez que nos topemos me cuentas!
Jajaja ¿yo te he dejado en ascuas? No tengo tantos son continuar ¿o si? ^^UUU damn…
O/////O Bueno yo creo que muchos escriben de DMxDita, muy grandes talentos, yo a penas he llegado a esta “tierra prometida! xD ¡¡Ahhh que lindo eres!! Espero que tú puedas publicar tus fics de estos dos preciosos así sean dedicados a mí o no, con leerlos me doy por bien servida >w< ¡Eres muy lindo, mil gracias Kenji!!
XOOXOXOXOX
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