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- Escuché que Athena se llevo a todos sus caballeros a la mansión, debe estar loca. - Comentó Hades mientras revisaba los papeles que le entregaban los espectros. Radamanthis sonrió de lado y rió de manera burlona. "Era de esperarse de una niña como ella, seguro pensaba que si lo hacía terminaría teniendo un par de bebes en la mansión"
- Así es esa mujer solo protege a los humanos porque le divierte verlos en crisis, seguramente se ha reído mucho de su histeria ante la llegada de la cigüeña. Espero que a ustedes no se les ocurra hacer ninguna tontería, el inframundo no es lugar para que llegue la vida.
Los espectros asintieron con la cabeza y se miraron de reojo preguntándose quien de ellos sería tan idiota como para tentar a su suerte, la cigüeña era algo con lo que todos sabían no se jugaba, no había forma de saber cuales eran los estándares de la cigüeña así que era igual de peligroso pasar la noche con un extraño que con tu mejor amigo. Aunque claro esta, con solo dos personas bajo el mismo techo las cosas eran menos complicadas pues no habría que adivinar quienes eran los padres.
Hades dio por terminada la reunión y se marcho dejando a sus espectros, con un nuevo tema para entretenerse entre tormento y tormento que debían dar a las almas. El dios del inframundo sonrió de lado y se marcho a sus habitaciones consiente de que no tardaría mucho en haber por lo menos un bebe dentro del inframundo, después de todo de entre ciento ocho espectros tenía que haber alguno con la mala suerte de recibir a la cigüeña.
Poco a poco los espectros abandonaron el lugar quedando atrás solo un pequeño grupo que no perdieron tiempo para continuar hablando de la mentada cigüeña. - Así que ¿Cuantos bebes consiguió la diosa? - Pregunto Minos como si no fuera algo muy trascendental. "Según escuché uno por cada dos caballeros que llevo con ella, quitando a los gemelos al parecer ellos continuaron con la tradición de su familia, dos hijos por viaje de la emplumada."
- ¡Debes estar bromeando! Esa loca ya tiene ejercito asegurado para la próxima guerra. - Contestó con las cejas aun más juntas Radamanthis y sus compañeros rieron - Vaya que tiene suerte la niñita. Seguro se ha reído de ellos hasta el cansancio, se los llevo a todos pensando que saldrían tres o seis parejas a lo mucho y resulta que le han aumentando en gran medida el numero de zánganos que mantiene.
Aiacos sonrió de lado y asintió con la cabeza - Sus caballeros un rebaño de corderitos sin cerebro, como han aceptado ir con ella aun siendo consientes del riesgo. - arqueo las cejas divertido y miro a Lune, Minos y a Valentine. - Sobre todo si es obvió a quien le tocaría ser la mamá. - Minos soltó la carcajada y negó con la cabeza. "Así que por eso no te has metido en mi cama Aiacos, deberías resignarte y disfrutar de lo que te toca."
Aiacos bajo las cejas molesto por la carcajada del otro, Lune sonrió y negó con la cabeza mientras veía al resto - Bueno ya que el tema les interesa tanto, porque no vemos si la cigüeña también esta interesada en hacer entregas subterráneas. - Los espectros se miraron un segundo y luego rieron convencidos de que hasta la cigüeña sabía que ellos no tenían instintos paternales. - Hagámoslo.
Lune sonrió complacido y se puso de pie. - Bien en ese caso, Minos y Aiacos pasarán la noche juntos, del mismo modo que Rada lo hará con Val. Yo me turnare con ustedes las siguientes noches, si es que no los visitó la cigüeña. - La idea de no dejaba de ser algo preocupante pero todos los presentes se aferraron a la idea de que ni loca la cigüeña bajaría al inframundo para entregar un bebe precisamente a ellos por lo que asintieron y sin más palabras se marcharon a sus habitaciones a terminar con las pocas actividades del día.
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Cigüeña
Estoy segura de que no le agrado al jefe... No hay manera de que ese viejito de barba blanca y mejillas sonrojadas pueda sentir algo de simpatía hacia mi persona, lo se. Es decir porque otra razón me mandaría a esta clase de misiones. "Políticas de la empresa" dijo ... claro. "La empresa esta comprometida a entregar bebes sin importar el lugar" ... Claro.
¿Acaso no ha notado que hay un exceso de población mundial? ¿Incrementar el lugar de vivos en el lugar de los muertos? ... Tiene que ser la edad... por eso se rehusa a cambiar las políticas de su empresa. Y como no, el solo duerme leyendo cartas y sale una vez al año a entregar regalos con ayuda de sus renos mágicos.
Todo sería más fácil si yo también tuviera un par de renos mágicos. Suspire y deje los lamentos para luego, si no tenía cuidado el perro mutante que tiene Hades de mascota me matara.
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Radamanthys se paso la mano por el cabello de manera nerviosa. Y miro el reloj de su habitación, habían pasado un par de horas desde la platica con sus compañeros y ahora su seguridad sobre la cigüeña y su llegada no era tan fuerte como en un principió pero ahora no podía echarse para atrás. Menos estando con la Arpía de Valentine, seguro se reiría hasta el cansancio por temer que la cigüeña se aparezca de la nada a dejar nenes.
Escucho la puerta de la habitación abrirse y levanto la vista para encontrarse con la Arpía que entraba sonriendo como si no le preocupara en lo más mínimo el tener que cambiar pañales una larga temporada. - Dicen tus criados que se retiran a sus casas. - Radamanthis asintió con la cabeza y se puso de pie, era lo normal a esa hora todo mundo se iba a su casa para evitar que llegaran emplumados indeseados.
Radamanthis intentó parecer calmado ante la idea de tener a la cigüeña rondando pero la actitud tan segura de Valantine lo ponía más nervioso. Se alejo con las cejas abajo y llego hasta el bar donde se sirvió un trago que tomo de golpe. Escucho las risas de la arpía y volteo a verle con el ceño fruncido. - ¿Estas nervioso? - Bajo más las cejas, molesto por lo obvio y lo idiota que estaba resultando su actitud en aquel experimento.
Valantine se acerco riendo hasta el rubio y le puso la espalda sobre la mano, mientras intentaba contener la risa que le provocaba. - ¿De verdad crees que puedes ser mi pareja de vida? - Radamanthis bajo las cejas y sonrió divertido, realmente estaba siendo paranoico. No había manera de que la cigüeña llegará a un lugar como este, menos por ellos dos. "No creo, pero seguro que eso te gustaría bastante. " Contestó sonriendo de lado y sujetando la cadera de Valentine para acercarle.
Nuevamente se escucharon las carcajadas de la Arpía que negaba levemente con la cabeza - Me gusta más ir de cama en cama que pensar en una familia. Si la cigüeña se aparece por aquí me encargaré de que sea su ultima entrega. - El rubio sonrió y se inclino para para morderle los labios hasta dejarlos enrojecidos. Valentine se dejo hacer y llevo sus manos hasta la camisa del rubio, comenzando a desabotonarla y jalarla hasta dejarla tendida sobre el piso.
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Cigüeña
... Bien si a Santa no le importa mandarme hasta las puertas del infierno para hacer mi trabajo debería por lo menos preocuparse un poco por el lugar donde obviamente serán criados los hijos de los espectros... - Mire a mi alrededor y comprobé lo triste y aterrador del lugar... - Que lugar tan lindo para criar niños... sobre todo con los lamentos que llegan desde cualquier dirección. Creciendo en un lugar donde imparten justicia a los hombres no me sorprendería que tuvieran una vida en la burocracia.
Deje de divagar y me concentré en seguir mi camino, según el mapa no estaba lejos de mi objetivo así que no tardaría en dar por terminada la misión. Y una vez terminado todo podré volver a tiempo para mi cita con el Coco.
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Radamanthis se paso la lengua sobre los labios mientras sus manos continuaban sobando el trasero de Valentine, separando más sus nalgas para observar su entrada. Se inclino un poco hasta alcanzarle con la lengua provocando que su compañero arqueara la espalda y cerrara los puños sobre las sábanas. La lengua del rubio se abría paso poco a poco mientras la arpía se pasaba la lengua por los labios impaciente.
- Como que te estás tardando ¿no?... No me digas que todavía no se te para. - Radamanthis rió y aparto su rostro de su trasero para frotar su miembro contra su trasero. "¿Te parece?" Un fuerte gemido salió de los labios de Valentine y se mordisqueo los labios esperando que el rubio continuara. - ... Sabes ... es más útil si la metes. - Comentó alzando sus caderas y escuchó la risa del rubio que finalmente accedía a entrar en el.
Un fuerte gemido salió de sus labios y se acomodo mejor sobre la cama, de manera que pudiera recibir mejor al rubio que comenzaba a sacudirse dentro de su cuerpo. Mordió su labio un poco antes de dejar que los gemidos salieran de su garganta sin ninguna restricción. Provocando los cambios de ritmo que hacía el rubio cada que le oía gritar con fuerza. Valentine se dejo acomodar de espalda al colchón y uso las piernas para abrazarse al cuerpo del rubio ayudándole a moverse con más facilidad.
Radamanthis aprovecho la nueva posición para morder sus labios con fuerza, adentro su lengua en la boca contraría y le recorrió ansioso ahogando gemidos y gruñidos que salían de ambas bocas. Valentine se sujeto a su espalda y mordió sus labios con fuerza intentando contener las ganas de correrse antes que el rubio, que se sujeto con fuerza a sus caderas, buscando ayudarse un poco mientras continuaba empujando de manera violenta contra su cuerpo.
Radamanthis mordió con fuerza su cuello y jadeo a su oído satisfecho al momento de correrse dentro de su cuerpo, Valentine gimió con fuerza y se revolvió en la cama corriéndose momentos después de sentir como lo llenaban. Ambos permanecieron quietos intentando que su respiración se normalizara, Radamanthis salió de su interior y miró el reloj de la pared - Creo que la dichosa cigüeña no vino - comento con una leve sonrisa y se acomodo junto a la Arpía para dormir. Quedaban pocas horas para que tuvieran que incorporarse de nuevo al trabajo.
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- Bien - Suspiro - Misión cumplida ... así que será mejor volver a casa antes de que suelten al perro ese y ahora si me acabe de desplumar. Que lastima que me haya dejado así, justo ahora que debo ir con mi querido Coco.
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Radamanthis entro en la sala de reuniones donde habían quedado de verse con sus compañeros, para platicar si habían visto u oído algo sospechoso o en dado caso de que el ave apareciera para mostrar a sus respectivos engendros. Observo a Lune de pie junto a la mesa, Minos y Aiacos sentados frente a frente discutiendo sobre sexo justo igual que el día anterior.
- ¿Y Valentine? - Pregunto Lune alzando una ceja y el rubio señalo hacia la puerta "No tarda" Radamanthis jalo una de las sillas y se acomodo junto a los demás mientras esperaban a que la arpía apareciera. Valentine entro en la habitación cargando un pequeño bulto un bolsa con todo lo necesario para cuidar al pequeño. - Así que la cigüeña si los visito. - Pregunto Lune sonriendo de lado mientras Minos y Aiacos estallaban en fuertes carcajadas.
- Dejen de reírse o lo despertaran - Gruño Radamanthis y Valentine comenzó a mecer al pequeño que traía en brazos. "Por lo que veo ustedes tuvieron más suerte." Comentó cuando el pequeño se tranquilizo un poco y Aiacos comentó sonriendo de lado - Sucede que nosotros preferimos no arriesgarnos ... -
Lune se puso de pie y sonrió de lado mientras se acercaba a la puerta de la habitación - Solo a ustedes par de idiotas se les ocurre tentar a su suerte - Minos se puso de pie para seguirle - Peor aun sabiendo quien sería la mamá. - Aiacos rió y salió tras ellos - Pero gracias a ustedes ahora sabemos que también estos son terrenos de la cigüeña, no habrá sexo en las noches para Minos.
-¡Como si quisiera! - alcanzo a gritar el espectro antes de desaparecer por completo del lugar.
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