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-¿Te gustaría, cierto?
Los labios del rubio temblaron.
-Sí, te gustaría verme desaparecer.
Los ojos celestes se centraron en la alfombra.
-¿Me matarías por estar con él?
Los dedos largos y blancos se tensaron sobre el arma que sostenía.
-Hazlo, Shaka, hazlo.
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Bang!!!!!!!!!!!!!!!
Cap I
Interrogatorio
La sala del tribunal se hallaba repleta. Todos lo observaban, sin embargo, su mirada no se apartaba de él, él sentado junto a su hija, él sentado en la mesa querellante, él y su odio sólidamente clavado en sus celestes…
-Su nombre es Shaka Virgine ¿cierto?
-Sí.
-¿Tiene 25 años?
-Sí.
-Hasta hace dos meses se desempeñaba como segundo al mando en la jefatura tres del distrito doce de Atenas ¿verdad?
-Sí.
-Pero fue apartado de la fuerza policial ¿no?
-Sí.
-Por cometer un crimen-agregó el fiscal Minos posando su mirada fulminante y dorada sobre sus cristalinos celestes.
-No.
-¿No?
3 AÑOS ATRÁS
Llevaban tres días con la vista en esa ventana, tres días de mirarse, tres días de desearse, tres días de masturbarse en el baño pensando en el otro más que en conseguir las pruebas de que tras la ventana del frente se encontraba el nido más grande de los traficantes de cocaína del distrito. Finalmente, su jefe hizo el primer movimiento. Sus ojos parpadearon incrédulos mientras sentía el pecho de Saga pegarse a su espalda.
-Mantén la vista en la ventana, Shaka.
-S…sí
Pronto sintió su mano pesada rodearlo y posarse a la altura de su corazón. Pronto sintió su respiración temblar.
-Firme en la ventana, Shaka.
-S…sí
Y bajó, serpenteó su torso a la vez que sus labios gruesos escrutaban su cuello. Y se coló en su pantalón. Y acarició. Y estrujó. Y quemó.
-No cierres los ojos, Shaka.
-S… ahhh
***
-Dígame señor Virgine ¿tenía o no tenía una aventura con el señor Géminis?
-No.
-¿No? ¿Insinúa que las declaraciones del señor Wyvern que asegura haberlos encontrado retozando desnudos a ambos en la oficina no son ciertas?
-No. No era una aventura.
2 AÑOS ATRÁS
Apoyó su mano en el pomo de la puerta para abrirla pero el abrazo de Saga se lo impidió.
-Quédate-susurró en su oído.
-Debo trabajar.
-Tomate el día, te veo cansado-pronunció divertido el griego girándolo hacia él. Con su pulgar selló sus labios; con sus labios marcó su cuello-y después de todo, es mi culpa por no dejarte dormir bien en las noches.
Abrió la bragueta del uniforme y con sus dedos largos extrajo el palpitante sexo del menor. Lo palpo centímetro a centímetro con su índice, luego desde la base acarició y sostuvo elevado ante su boca. Delineó con la punta de la lengua la punta de su pene. Luego lo engulló por completo.
-Se…-la ceja dorada del inglés formó una “v” corta ante la imagen de su jefe y camarada oficial desnudos y sudados en el suelo-dis… dis…-siquiera atinó a articular una palabra antes de salir horrorizado de la oficina de su jefe.
***
-Bien, preguntaré de una manera más… apropiada-sonrió perverso el peli plateado- ¿mantenía una relación sentimental con el Señor Géminis?
-Sí.
-Y supongo entonces que lo amaba ¿cierto?
-Sí.
-Y a causa de ese… amor odiaba a su esposa ¿no?
-Sí.
1 AÑO ATRÁS
Shaka entró a la habitación de su departamento con la bandeja del desayuno en su mano. Dos entradas al partido de básquet de final de temporada reposaban junto a las tazas de café y las tortillas.
-Feliz… ¿qué haces?
-Marín me llamó. La idiota pensó en sorprenderme con un desayuno en la oficina por mi cumpleaños y ahora está que explota pensando cualquier cosa-explicó mientras abrochaba apresurado los botones de su camisa.
-¿O sea qué tienes un amante?
-Entradas para la final de temporada ¡perfecto! Le diré que saqué dos tickets hoy, se distraerá y dejará de preguntarme por un rato-explicó dejando un beso en la frente de Shaka antes de abandonar el cuarto.
***
-¿La odiaba porque él le pertenecía?
-Sí.
-Porque ante una llamada suya o de su hija él lo plantaba sin siquiera avisarle.
-Sí.
-Y por eso… deseaba verla muerta ¿cierto?
6 MESES ATRÁS
El patrullero se sacudía en medio de la oscura plazoleta en que lo había ocultado al ritmo de sus estocadas.
-Cambia esa cara.
El rubio solo giró su rostro tratando de mantener el orgullo pese al calor que inundaba su entrepierna.
-Idiota- masculló el griego abandonando insatisfecho su interior, enfriado de prisa a causa de la inamovible indiferencia del menor.
-Te esperé hasta la una. Se supone que cenaríamos juntos.
-Sasha tenía temperatura.
-Pudiste llamar.
-Te dije que Marin sospecha, no podía siquiera tomar el celular delante suyo.
-¿Siempre será así?
-Es mi esposa- el hindú hizo ademán de levantarse furioso pero el griego aprieto sus manos contra el asiento-si tan solo no estuviera… si tan solo dejara de estorbar… tu y yo…
-¿Qué se supone que dices?
-¿Acaso no te gustaría, Shaka? ¿Nunca lo pensaste?
-¿Qué cosa?
-Verla… muerta-susurró a su oído mientras su mano comenzaba a masturbar nuevamente el pene de su acompañante.
***
-Responda señor Virgine ¿deseaba ver muerta a la señora Marín sí o no?
-Sí.
De pronto la adolescente que acompañaba firme a su padre cedió al llanto. Temblando se incorporó, trastabilló, corrió hacia la salida. Por primera vez en la hora de interrogatorio que llevaba el juicio Saga dejó de condenarlo con sus jades cargadas de odio para levantarse y salir corriendo tras su hija.
-Tomaremos un receso-decidió el juez golpeando con su martillo.
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Próximo capítulo y final: Confesión.
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