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Siempre te protegeré
Saga y Kanon eran hermanos gemelos, cuyos pasatiempo y gustos diferían algunas veces, pero al momento de requerir ayuda siempre estaban disponibles. El punto era, que estos dos hermanos asistían a la misma escuela, pero no se desenvolvían del mismo modo. Saga era más serio con lo que respecta a los estudios y la responsabilidad con sus deberes y consigo mismo.
Kanon, a diferencia de Saga, era mucho más sociable que su hermano, y nada responsable con sus deberes o consigo mismo. Por lo que Saga siempre le sacaba de apuros. Kanon al ser una persona bastante alegre y sociable, también esa su personalidad le canjeó enemigos, algunos sin importancia y otros de considerar seriamente.
En una ocasión, cuando Saga salí de la escuela, un grupo de muchachos desconocidos para Saga le atacaron y le dejaron gravemente herido. Por lo que tuvieron que llevárselo de emergencia a un centro de salud.
Cuando ocurrió ese trágico incidente, Kanon se encontraba con sus amigos disfrutando de algunas bebidas. Su madre le llamó angustiada a su celular, para informarle sobre el estado de su hermano. En ese instante, Kanon, dejó todo de lado y sin despedirse de sus amigos, se fue directo al centro hospitalario donde su hermano se encontraba internado.
Cuando llegó al hospital, buscó información sobre su hermano. Y antes que la enfermera pudiera darle la información que solicitaba, llegó su madre, quien se aferró a su hijo, y lloró de forma desconsolada en los hombros de su hijo. Y entre llanto, Kira, la madre de los gemelos intentaba describir el estado de Saga. Pero, en lugar de informar a Kanon sobre el estado de Saga, solo conseguía aumentar la angustia de su hijo.
Kanon optó por buscar información más confiable y fue a hablar con el médico que atendía a su hermano. Antes, claro está le urgía ver a su hermano. Algo en su interior le decía que su hermano se encontraba en peligro de muerte.
Cuando llegó a la pieza que ocupaba su hermano, quedó de una pieza, puesto que Saga realmente lucía terrible, sin mencionar los cables y sondas que salían de su cuerpo. Crispó con fuerza los puños y contuvo las lágrimas que amenazaban por desbordarse.
Recurriendo a toda su fuerza de voluntan, se sobrepuso al impacto y preguntó al medico sobre el estado de su hermano. Y este parco, dijo:
-Lo siento joven, pero su hermano está muy gravemente herido. Tienen muchas costillas rotas, algunas de ellas perforaron sus órganos vitales, por lo que perdió mucha sangre, por lo que requiere una pronta transfusión de sangre. Le herida que pone el peligro la vida de su hermano, es la herida que lacera su baso. Solo nos resta esperar que pronto su familia encuentre al donador y comenzar con la transfusión.
-Yo puedo donar sangre. Saga y yo tenemos el mismo tipo de sangre…- Se ofreció Kanon sin pensarlo dos veces.
-¡Magnífico! No perdamos más tiempo… cuanto más tiempo esperamos, tu hermano tiene menos posibilidades de sobrevivir.
Luego de la transfusión de sangre, Kanon tuvo que esperar a que terminaran de operar a su hermano y saliera de la sala cuidados intensivos. Una vez que Saga se encontraba fuera de peligro, le llevaron a su habitación. Donde su madre y hermano le esperaban. Pero no pudieron hablar con él puesto que seguía bajos los efectos de los analgésicos. Y todo parecía indicar que Saga no despertaría pronto.
Kanon convenció a su madre que se fuera a casa, que descansara un poco y se preocupara de nada, puesto que él estaría con Saga y no se movería de su lado hasta que se recuperara del todo.
Kira, así lo hizo. Comprendía perfectamente a su hijo y sabía lo unidos que eran ambos, más de lo usual para su gusto. Pero en ese instante, no tenía ánimos para pensar en ello.
*-*
Saga tuvo que quedarse internado un par de semanas, semanas que Kanon también se quedó el hospital. Como se había prometido así mismo, no dejo un solo instante solo a su hermano, salvo en situaciones que eran necesarias.
Kanon intentó indagar sobre los agresores de su hermano, pero Saga no podía darle la información que le pedía su hermano, puesto que no conocía a sus agresores, y lo que era peor, no recordaba ningún detalle que ayudara a identificarlos.
Kanon contrariado, de momento, dejó que ese asunto quedara pendiente y decidió no presionar a su hermano para que recordara algo más sobre atroz incidente que estaba apunto de quitarle la vida.
Kanon al pensar en aquella terrorífica posibilidad, se estremecía de pies a cabeza. Desde hace mucho, Kanon no concibe la vida sin su hermano. Por ello abraza con fuera a Saga causándole daño, si bien es cierto que Saga había evolucionado favorablemente, ello no significaba que estaba del todo repuesto.
*-*
El día que dieron de alta a Saga, Kanon era el más emocionado y feliz por la noticia, por lo que vio que todo estuviera al agrado de su hermano.
Una vez que Saga estuvo acomodado en su habitación, Kanon se mudó con él, arguyendo que le resultaría más sencillo cuidar de su hermano convaleciente. Aunque Saga quiso disuadirlo de aquella idea, no lo consiguió, puesto que Kanon demostró ser más convincente y elocuente que él.
Kira, no tuvo más remedio que acepta los argumentos de su hijo y aceptar que Kanon se murada a la habitación de Saga y cuidara de él. Aunque en el fondo de su corazón, sospechaba los verdaderos motivos de su hijo. Solo espera que sus nobles sentimientos fueran correspondidos.
Los días transcurrías sin mayores cambios; Saga se recuperaba mucho más pronto de lo previsto, obviamente gracias a los atentos cuidados de su hermano.
Una noche, mientras conversaban sobre trivialidades de la vida, Kanon inició un juego que Saga aceptó de buen grado porque estaba cansado de hacer nada interesante todo el día. El juego consistía en mantener derribado al otro el mayor tiempo posible. Claro que Kanon le daría ventaja a su hermano por estar convaleciente aún. Hecho que indignó muchísimo a Saga, y tomándole por sorpresa, derribó a Kanon sobre su cama y lo aprisionó entre sus piernas.
Kanon no paraba de reír por la hazaña de su hermano. Sin embargo, sin mucha dificultad, intercambió los papeles. Pero Saga no cedía fácilmente. Le daba dura batalla a su hermano. Hasta que Kanon apresó las muñecas de su hermano y las sujetó sobre su cabeza. Por breves instantes, ambos se quedaron en completo silencio. Ninguno atinaba a decir nada. Se contemplaron en silencio por varios minutos, y Kanon, sin pensar en sus acciones unió sus labios a los de su hermano, quien aceptó de buen grado aquel gesto de su hermano.
Lo que había iniciado como un simple juego, pasó a un juego erótico. Los tímidos besos y caricias, con el calor de sus cuerpos, se hicieron más demandantes y atrevidos, hasta que finalmente llegaron a consumar el acto sexual. Luego que hubo pasado la excitación y recobraran el aliento, Kanon dijo: -Siempre te protegeré Saga… Nunca nadie va a volver a lastimarte de la forma como lo hizo…-
Desde entonces, Saga y Kanon se hicieron dependientes, el uno del otro, y se buscaban mutuamente.
Aunque nunca llegaron a descubrir a los agresores de Saga, gracias a ese terrible incidente, Saga y Kanon descubrieron su amor.
Y colorín colorado, esta cuento ha termindado.
El fin…
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