Hola familia, a pesar de sus historias de malevos y cuchilleros en
los australes arrabales del mundo y de sus senderos que se bifurcan
en inexistentes pensadores soñados con los ojos entreabiertos y
ciegos en tardes de estío de yeguas de la noche desbocadas nuestro
cuate y colega J.L .Borges era en privado un mamador de gallo que
solo utilizaba el cuchillo para untar la mantequilla en las tostadas
que le preparaba Fanny. Un día estando con su primo y colega Bioy
Cásares tomando un te con scones decidieron emular a ese grupo de
pasquineros ingleses que se agruparon bajo el seudónimo de William
Shakespeare para mamarle gallo a los kierkergardianos daneses y
cagarse olímpicamente en Copenhague diciendole a traves de la
ventrícular voz de Hamlet que había olor a podrido en Dinamarca [En
que momento se cagó el reino Zavalita?> Escarbaron en el baúl de los
ancestros y Jorguito encontró el busto de una abuela lejana y
recatada apelada Bustos. Hizo lo mismo Bioy y bingo!.. se encontró
con una alambicar abuela apellidada Domec. Cayeron en cuenta que
ambos apellidos combinados daban como resultado algo símilar a
Tabaco y Ron y decidieron que el primer paso de la maoísta Gran
Marcha estaba dado. Ya en posesión de la patente de corso que Su
Graciosa Majestad les había otorgado por ser Jorguito uno de los
mejores escritores ingleses de lengua castellana y por tener una
abuelita albiona pero no perfida se lanzaron a la sherlockholmiana
búsqueda de un Hercules Poirot porteño. Aunque la vaina parecía far
fetched y algo jalada de los cabellos encontraron la solución en un
peluquero de apelativo Isidro Parodi que les sirvió como instrumento
para parodiar a los sabuesos literarios. Todo iba chévere en popa y
Jorguito y su primo se la pasaban bomba desentrañando misterios,
resolviendo crímene y destornillandose de risa mientras Silvina
Ocampo ,que era una pésima escritora pero una excelente cocinera,
hacía destino y se ocupaba de los menesteres de la casa. Pero un
buen día la vaina –that is Busto Domec- se le fue de madre y
cometieron el peor pecado que un hombre puede cometer a ojos de
Borges …fueron Rabelesianos ya que como bien lo dijo Jorguito el
destino de un hombre por largo que este sea se resumen al momento en
que sabe de una vez y para siempre que no es Rabelais. El odio y
desprecio que nuestro cuate y colega Jorguito tenía por "ese francés
mal encarado y peor verbeado" era insaciable y pentagruelico…similar
al que los legendarios Fusiles del Verbo de radio Bemba le tienen al
malparido, good for nothing y jijo –de- la- pelona de- la -chingada
de Descartes. Para evitar terminar a los coñazos como los hermanos
Averroes por una arabiga Suma Teologica decidieron cortar por los
sano y le pusieron al dectectivesco peluquero las barbas en remojo y
lo aplatanaron con un lapidario "ni el polvo de tus huesos la
literatura tendrá". Muchos años después frente al muro de la
Bibloteca Nacional Jorguito Luis Borges habría de recordar con
porteña amargura el día que echó a Rabelais de su casa y en un
momento de milonguera sinceridad exclamaría "El snobismo ,esa
pasión de los argentinos" y ordenaría que en su tumba marcaran con
mil balas Güe tudxi nisa pa ma chi gasilu ti qui chi guiree za vi
ládxilu chi yubi nisa lu gueela –Que en islandés zagueño quiere
decir "Bebe un poco de agua si ya vas a dormir para que no salga tu
espiritu en busca de agua durante la noche"….in other words Mamadera
de gallo o muerte . Venceremos
Y este fue el corrido del caballo blanco que un día salió de Putonia…
Nos fuimos
Los cuentos policiales escritos en colaboración con Borges, a
diferencia de Los que aman,odian, se alejan del género en la medida
en que las bromas van ganando terreno y dominan todo, desde la trama
hasta los personajes
Bioy- Isidro Parodi era una combinación de un peluquero de Adrogué,
conocido de Borges, y otro peluquero de la calle Quintana, entre
Rodríguez Peña y Callao, que ambos compartíamos. Lo ubicamos en un
ámbito cerrado, en una celda de la Penintenciería, porque queríamos
un investigador que no pudiera acudir a los lugares donde ocurrían
los crímenes. Pero el verdadero personaje de ese libro es Busto
Domecq, el supuesto autor del libro. Mientras lo pudimos gobernar,
seguimos con él. Después se volvió ingobernable, un bromista similar
a Rabelais, autor que no nos gustaba. Nos reíamos a carcajadas de
cada broma y por momentos era imposible seguir escribiendo. Silvina
se asomaba al escritorio donde estábamos trabajando y nos
preguntaba, algo enojada, algo sorprendida, por qué nos reíamos
tanto. ¿Éramos como un par de idiotas. Entonces fue cuando decidimos
escribir otras cosas, aunque seguíamos viéndonos y comiendo juntos
todas las noches.
¿ Todas las noches?
Hasta tal punto era así, que si una noche Borges no podía venir,
llamaba especialmente para avisar.
¿Cómo trabajaban?
Escribíamos habitualmente todas las noches. Conversábamos libremente
sobre la idea que teníamos en proyecto y después yo me sentaba a
escribir a máquina
El Surrealismo es una manera de expresar & vivir El *Arte* Arte William.
*arte william* escultor y escritor neo surrealista