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“Hundido en licor”
One Shot
(Afrodita x Death Mask)
[Rosa Salvaje*>
Dio un sorbo a aquella botella que estaba casi vacía; mostró una mueca de disgusto al ver como aquel sujeto se desquebrajaba lentamente por dentro…
-¿Cuándo dejaras de llorar?—Una de sus blancas manos tomó aquel rostro sin inmutarse, solo hizo una mueca al ver aquellas lagrimas—Los sentimientos te hacen débil
-No es cierto—La oscuridad cubría medio rostro pero, la luz que se colaba de la calle dejaba ver el agua salada impregnada en su piel—No digas eso Afrodita
-Ese nombre, la diosa del amor—Se levantó violentamente de aquella silla; arrojando con furia aquel rostro a un lado, ¡maldito, mil veces maldito!— ¡Que ya no llores!
-¡No tengo la culpa que no sientas el amor!—Llevó una de sus manos a su cabeza; lentamente se levantó, mirando fijamente hacia aquel peliceleste—Por que tuve que enamorarme de ti
-Por que eres un idiota—Quería herirlo, quería verle sufrir, no le gustaba que la gente sintiera ese maldito sentimiento— ¡Te maldigo en esta vida y en las que siguen!
-¡¿Por que me odias!?—Su exasperación era ya demasiada; era cierto el le siguió a pesar de todo, el era un vendedor de droga queriendo ser una persona normal— ¡Dímelo maldita sea!
-¡Por que de ti me enamore!—Ya su verdad fue descubierta; no habría mas que decir, solo un secreto mas—No pude evitarlo
-¡¿Por eso!?—Su mirada se perdía en aquel ser que se mostraba confundido; su intuición le dijo que había algo mas— ¿Qué sucede?
-La vida no nos permite escoger—Sacó un arma apuntando al pecho del otro; a pesar de sentir tristeza debía cumplir con su orden, pero ninguna amenaza de llorar estaba presente—Y no podemos evitar querer tener mas poder
-¿Te vendiste a Hades?—Al saber quien lo mando a matar entendió todo; para el “Death Mask” en su corazon ya albergaba una nostalgia antes—Vaya que pequeño es el mundo
-Una orden, es una orden—Quitó el seguro de aquella arma; observó aquellos ojos suplicantes pero, no se inmutó ante eso—Y tu vales mas muerto que vivo
-Lo se—Sonrió con amargura, mas una ultima lagrimas resbalo por su piel, cerrando sus orbes—Haz lo que tengas que hacer
Solo un disparó se escucho con eco en aquellas cuatro paredes…
Unos perros comenzaron a ladrar, y la luna cubría todo con su luz…
-Afrodita—La sangre emanaba furiosa desde su pecho; un charco de aquel líquido comenzaba a enmarcar el contorno de su cuerpo— ¿Qué sientes al matar?
-Una adrenalina—Acercó su rostro para acariciar los de un moribundo, una sensación placenteramente de ultratumba—S te consuela, te amo
-Lo…hace—Cerraba pesadamente sus orbes; el frió de aquel aliento, le cubría su faz—También te amo
Silencio. Solo quedaba la quietud del lugar; se levantó dejando atrás aquel cadáver, tomando entre sus manos aquella botella.
Arrojó aquel objeto al encontrarse vació, pero en si, era la ira de haberle matado. Su celular comenzó a vibrar y al ver el numero escapó de sus labios un, ¡maldito!
-¿Lo hiciste?—Podía escuchar un ambiente de fiesta y orgías al otro lado del teléfono— ¡¿Afrodita, estas ahí?!
-Ya esta echo—Su mirada veía fijamente como la sangre comenzaba lentamente a secarse— ¿Quiere que haga otra cosa mas?
-Quema toda evidencia—Aquella carcajada retumbo hasta el alma, todo por ambición—Y vuelve a mi mansión
-Entendido—Colgó sin esperar una nueva orden, tragó saliva—Maldito cerdo
Esparció un poco de licor en aquella habitación; cada rincón, cada espacio no quedo fuera del roció de aquel elixir del olvido.
En el umbral de la puerta; un encendedor adornaba su mano derecha, tenía que terminar el trabajo, tenia que hacerlo, arrojó aquel fuego dentro de aquella que fue la tumba de un amor.
-Y asi quedaste—Comenzó a caminar escuchando como cristales se rompían con la presión del calor; imaginando como la piel de Death Mask se cocía con las brazas del infierno mismo—Hundido en licor
No tenia ganas de ir a ver a Hades después de lo que hizo; el alcohol siempre lo había acompañado a lo largo de su vida, ¿por que no hacerlo ahora?
Y quien sabe, a lo mejor entendería el por que no podía llorar, aun viendo como la persona que amaba, murió por culpa de el mismo.
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