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“Hipnotízame”
Drabble
(600 Palabras)
[Afrodita x Death Mask>
[Rosa Salvaje*>
Estaba tan seguro de haber tomado la decisión correcta; dedicarme a Dios en cuerpo y alma pero, ¿acaso era una prueba?, ¿conocer el amor terrenal?, ¿de esta manera?, o ¿es acaso una prueba divina?...
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//Padre necesitamos que nos apoye dando clases en la universidad//
Recordaba aquella conversación con el director Gemine hace mas de dos meses; en ese tiempo un jovencito rebelde le provocaba extrañas confusiones, un chico realmente problemático, uno de tantos, pero con un apodo peculiar, Death mask.
Llevó sus manos a su rostro; exhalaba sintiendo como sus suspiros tibios le cegaban sus ojos, no debía caer en la tentación, pero, ¿Qué le sucedía?
-Vaya no es novedad verlo tan temprano—Apoyado en el umbral de la puerta del salón; eran las seis de la mañana y no había ni una sola alma en el corredor—No es nada nuevo
-Pero tu presencia si—Sus cabellos celestes cayeron de sus hombros; aunque pudo notar en su alumno un brillo extraño en sus pupilas— ¿Necesitas algo?
-Pues la verdad si—Se acercaba lentamente hasta quedar a escasos centímetros del rostro desconcertado—Se que usted también
-No se de que me hablas—Se alejaba desconcertado pero un movimiento rápido aquel jovencito le tomo las manos para colocarlas en sus caderas—Pero
-Shh, maestro por favor—Acercaba sus labios peligrosamente al del sacerdote; los rozaba jugando con él, observaba como comenzaba a ceder—Sea humano por una vez
-¡Déjame!—Se soltó abruptamente pero; su pecho latía rápidamente, casi con adrenalina al máximo, se giro sobre sus talones y atrapó aquella sien con su mano— ¿Que eres?
-Tu pecado—Exhalaba sobre aquellos labios; le comenzaba a embrujar con la mirada, como si estuviera haciendo un hechizo—Tu perdición
Casi mordiéndolos saboreaba aquellos labios; sus manos alzaban aquella camisa acariciando aquel dorso, inevitablemente lo empujaba hacia el escritorio, quitando con su mano.
Sus labios descendían por el rostro a la vez por aquel cuello; sus manos se ocupaban de bajar aquellos pantalones, mientras que las manos de aquel peligris se encargaban de quitarle aquel hábito al padre.
¿Cuántos pecados estaban cometiendo?, no lo estaba asimilando cuando, el peliceleste semidesnudo observaba el cuerpo desnudo del más joven, sin preparación y, en manera de limpiar sus pecados lo embistió.
Un grito escapo de aquellos labios; los cuales mordía hasta hacerlos sangrar para no emitir los gemidos que comenzaba a sentir en su cuerpo…
Entre cada embestida, entre cada jadeo que emitía al sentir al estrecha cavidad; tan caliente, ardiente como el fuego del infierno, no pudo evitar sentir mayor placer al saber que estaba pecando…
Al sentir que el orgasmo estaba próximo embistió tan fuerte que no pudieron detener un gemido unísono, el peliceleste no pudo evitar caer sobre aquel cuerpo…
-Afrodita—Le llamó sacándolo de sus pensamientos; alzó la vista al haber escuchado aquel nombre salir de esos sensuales labios—No te sientas mal
-¿Cuándo me enamore?—Se levanto aun en aquel interior; le miro fijamente y solo pudo hacer una mueca de derrota absoluta, ya no podía arrepentirse—Creo que debemos vestirnos
-Si Afrodita—Se mostró tan sumiso, tan obediente, que no pudo evitar arrebatarle un beso tan profundo, asi que por eso tomó una decisión—Nos veremos
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Salí mas temprano de lo acostumbrado de la universidad; se que me estas buscando y la verdad no deseo arrastrarte a la perdición,
Sacó un arma de entre mis ropas y me apuntó en el corazon; ese órgano me hizo sentir algo que no me estaba permitido, este maldito que no me permitió pensar con la cabeza.
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Un disparo retumbo en los cielos y la tierra misma…
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