|
“Adiós, mi amor”
(One Shot)
(Deathmask x Afrodita)
-¿Aun piensas en el, no es cierto?—Su silueta apareció en las sombras, pero, el aludido ni se mostró asustado—Vamos, se que quieres ir con el
-No somos amigos Hyoga—Se giro un poco, dejando ver los vestigios de sus lágrimas—Pero, jamás le perdonare esa humillación
-Como quieras—Se dio por vencido esa vez, pero antes de dar media vuelta, comento—Pero, dejaras que se salga con la suya esa mujer…
-Lo se, solo que, mi corazon esta roto—Cerro sus ojos para dejas escapar la ultima lagrima de la noche, antes de abrazarse a si mismo—Aun cuando intentes pegar un jarrón, sabes que no quedara igual
Solo el silencio de nuevo se quedo. Aunque unos pasos dieron por aviso, la soledad del otro.
Como si los años no hubiesen pasado. Todo había quedado atrás con las guerras, ahora el ya no contaba con la misma edad, ya no era un niño para jugar a enamorarse.
Aun en aquella noche se recostó en el suelo de aquella habitación; prácticamente había escapado del Santuario, asi que sus cabellos en aquella noche cubrían su rostro,
Se quedo contemplando la quietud del lugar; ¿si le dejaría ir?, se preguntaba si mismo, pero el no era el que se había ido, el no se metió en aquel embrollo.
-Maldito Alessandro—Susurro muy lejanamente en aquella habitación, se levanto de su posición, cruzándose de piernas, para después mirar fijamente el cielo—Ya hace mas de tres años
-Y aun no he podido olvidarte—Secundó una voz conocida para el; salio de las sombras ante la mirada expectante de Afrodita—Y nunca he dejado de amarte
-Lamento contradecirte pero ya no te amo—Después de algunos minutos esa daga atravesó el silencio de ambos, mientras el peliceleste le miraba fijamente—Asi que no se por que estas aquí
-Afrodita—En vano intento acercarse pero, solo observo una mano que le detenía el avance, aun a pesar de que no había luz, podía ver la chispa de la ira en aquellas gemas—Por favor
-Por favor nada—Su voz era como un filo dispuesto a cortar cualquier cosa, pero las lagrimas escaparon—Esperabas que te recibiera con los brazos abiertos
-No, no esperaba eso de ti—Dejo sus brazos caer en sus costados, para después caminar hacia una ventana alejado de el—Esperaba que me dejaras decirte la verdad
+.+.+.+.+.+
¿Qué hiciste?—El rubio miraba sorprendido el semblante sereno del moreno, quien tenia un vaso de vodka en su mano—Ves como esta Afrodita
-Por eso—Ni siquiera le miro. Tomo un poco de aquel licor, pero, cruzo su mirada con la de Hyoga—Death mask me lo pidió como un favor
-Y tu como gran amigo que eres—Hizo uso de la ironía pero, no quería enojarse con el, por lo que se dejo caer en el sillón, abrazándole por la cintura—El no se como reaccionara
-Lo se Hyoga, pero si tienen que hablar lo harán—Corresponde aquel gesto, pero ladea su rostro en dirección hacia las escaleras—Ellos sabrán como terminaran las cosas
-Espero que bien—Cerro sus ojos mientras, sentía la respiración del fénix—Aunque, lo dudo
+.+.+.+.+.+
-¿La verdad?—Le mira incrédulo. Después de esos años, apenas viene para, decirle la verdad—No estoy para bromas
-Ni yo tampoco—Se giro molesto ante la duda, aunque descendió su mirada para apoyar su mano sobre la ventana—Cuando terminamos, lo hicimos por pequeñeces
-¿Perdón?, no pensé que pedir mas afecto, era una pequeñez—Estaba ardiendo de la rabia, ¿Qué no media sus palabras?—No creas que te perdonare
-No te estoy pidiendo que lo hagas—Aquella confesión hizo que las lagrimas de Afrodita se detuvieran—No quiero que malinterpretes las cosas
-¿Cómo?—Se quedo atónito por lo que su mente trataba de razonar, ¿acaso no venia para eso?—Quieres decir que…
-Si, me duele decírtelo—Se giro completamente para ver aquel semblante aun cubierto por las sombras de la habitación—Pero yo ya no te amo
Aquella fue la última espina que se clavo en su pecho. Entreabrió sus ojos pero, ninguna palabra salía que simples balbuceos.
-Cuando terminamos, vague por mucho tiempo Afrodita, buscando las respuestas, del por que en verdad no podía expresarme en nuestro noviazgo pero, me di cuenta que solo te quise—Sabia que era muy duro decirlo pero, era mejor que la mentira—Después le conocí a ella, cambio mi manera de ser, me enamoro
-¡Cállate!—Llevo sus manos a sus oídos para dejarse caer en el suelo, no podía ser cierto—Entonces, ¿fui algo pasajero?
-Créeme que me siento mal, pero, llegaste en un momento critico en mi vida—Se sincero, no valía la pena seguirle mintiéndole, por lo que acortaba su distancia—Y confundí el cariño con el amor
-Entonces fui para ti—Retiro sus manos para levantar su vista, las lagrimas seguían fluyendo como un cauce, por lo que intentaba quitárselas—Un salvavidas
+.+.+.+.+.+
-¿Entonces por que quería verle?—El moreno le platico todo lo que había sucedido en la vida del exguardián que cáncer, por lo que le miro fijamente— ¿Para que hablar con él?
-Por que, no quería que malinterpretara las cosas—Aun se mostraba sereno, aunque acariciaba los cabellos rubios—Solo por eso, le dije donde estaba
-Con que tú fuiste—Le miro para después, solo mover su cabeza. Aun asi apoyo su brazo en el respaldo del sofá—Veremos que sucede Ikki, espero que no sufra mas de lo que ya paso
+.+.+.+.+.+
-No Afrodita, fuiste alguien muy importante—Se inclino a escasos centímetros de el, por lo que paso un brazo por sus hombros—Siempre estarás en mi corazon
-Pero yo quiero estar en su vida—Levanto su mirada suplicante, pero solo encontró con la ternura de un amigo a otro, por lo que arrojo aquel brazo, levantándose de golpe— ¿Viniste para atormentarme mas?
-No, vine para que salieras de aquí, que vivas tu vida—Exclamo algo que para el, era evidente. Se levanto para mirar fijamente aquel que pertenecía al pasado—Que no tengas por que sufrir por que me haya casado con ella
-¡Eres un infeliz!—Le señalo desde donde estaba, ya no había mas lagrimas—Te odio tanto
-Prefiero que me odies—Se dio la media vuelta para salir de aquella habitación—Que me ames sabiendo que no puedo hacer lo mismo
-Si te odiare por siempre Alessandro—Sus labios temblaban por la rabia, mentía con toda su alma pero, nada podía ser—Pero, la vida cobra cada cosa que haces, siempre
Solo le miro por ultima vez, cerrando la puerta tras de si.
Afrodita lo único que pudo hacer fue dirigirse hacia la ventana, sintiendo el aire frió de la noche, mirando la luna llena, con sus ojos acuosos por las lagrimas.
+.+.+.+.+.+
Ikki se levanto del sillón, para ver que había ocurrido, seguido por el rubio quien estaba preocupado
-Paso lo que tuvo que pasar—Dijo amargamente mientras toma aquel maletín que trajo consigo—Gracias Ikki
-De nada, lastima que, no acabara bien para los dos—Miro a Hyoga para que le secundara, pero el sabia que había algo mas--¿Por que le mentiste?
Hyoga se giro para verle. Aunque pensó que se traba de otra cosa, pero el semblante DeathMask dio por confirmado sus sospechas.
-No quería que sufriera, mas no podía—Sonrió tristemente mientras veía el segundo piso—Es mejor asi
-¿De que hablan?—Se atrevió Hyoga a meterse en la conversación pero, por el rostro de Ikki se dio cuenta—Entonces, ¿era verdad?
-Si cisne, me estoy muriendo—Alzo sus brazos para dejarlos caer ante la mirada de sus dos amigos, moviendo su cabeza—Es por eso de todo el engaño
-Pero el debe saberlo—Aunque no le creería Afrodita, debía decirle la verdad— ¿De que sirve?, el sufrirá
-Hyoga, si el lo ve necesario, hay que dejarlo—El semblante era mas serio que de costumbre—No hay nada que hacer…
Alessandro solo levanto su mano en señal de despedida. Tomo sus cosas, caminando hacia la salida.
La pareja se quedo mirándose mutuamente, ¿acaso asi acabarían las cosas?, solo se quedaron en silencio.
No se percataron de que Afrodita había escuchado todo desde las escaleras, por lo que, se regreso a su habitación.
Miro hacia la ventana, observando como caminaba lentamente hacia el portón, debía de gritarle, que no le importaba, pero si el prefería el silencio, aquella mentira para disfrazar la dolorosa verdad lo aceptaría.
Aunque le daba un poco de extrañeza, el por que todo lo que hizo, no dudaba en que se había casado, pero, sintió que era un adiós.
Se sentó en una silla que coloco aun para mirar la luna; se dejo caer, todo pasara después de todo. Aunque lo amaba, no es que no tuviese valor, pero, era cierto.
Estaría su lado diciéndole, “¡Amor se fuerte!”, “¡tu puedes seguir!”, sabia que eso no le gustaría a Deathmask, el era muy espacial para los alientos o cosas asi, por eso solo se limito a pasar la noche en vela, mañana ya sabrá que hacer.
“Adiós…mi amor…adiós Alessandro…”
|