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TORTITAS
By AthenaExclamation67
Shun se levanto temprano el domingo, dejó a Hyoga abrazado a la almohada y se marcho al salón.
Encendió la televisión y se puso a ver que ponían. Paso los canales hasta que se detuvo en uno que le provocó la risa,
- Corre Patricio, el Sr.Cangrejo nos espera en el “Crustaceo Crujiente”.
Quedó unos minutitos mirando uno de sus programas favoritos, Bob Esponja, incluso se sabía la canción.
“Quién vive en la piña del fondo del mar”… Se fue tarareando la canción hasta la cocina y se preparó un tazón de cacao mientras observaba lo que había en la cocina para poder desayunar.
- ¡¿Cómo es posible?! No hay nada – exclamó.
Después de desilusionarse y no encontrar nada (de seguro que el ponny tenía algo que ver ¡Glotón!) se arremangó y se puso manos a la obra.
Tomo su libro de recetas para comprobar las cantidades y comenzó con su tarea.
- Un vaso de harina, sal, un huevo, un vaso de leche fría, todo mezclado y ¡ya!
Preparo la masa concienzudamente, no dejo ni un grumo en ella, la nube blanca que formaba la harina estaba esparciéndose por la cocina y le hizo estornudar.
Se rascó la nariz y continuó, preparó la sartén, le puso la manteca y elaboro todas las tortitas que pudo. Las presentó en un plato regadas con miel y algunos trocitos de fresas. De ahí a la bandeja, una flor para adornar, dos tazas de cacao bien caliente y se llevó un susto de muerte.
Hyoga le abrazó por la espalda, haciendo que saltara la harina que estaba guardando y cayó sobre sus cabezas.
- ¡Hyoga, mira lo que has hecho! – mientras se daba la vuelta para verle.
El patito no hacía más que reírse, la harina les había dejado la cabeza blanca a ambos y ensució toda la cocina.
- Discúlpame conejito, pero no pude evitar la tentación.
Hyoga, le quitó suavemente la harina del pelo a Shun y luego hizo lo mismo acariciando su cara.
- ¡Eres un bruto Hyoga!
- No te enfades conejito, aunque estas precioso así, rojo de ira, sonrojadito.
Cuando Shun iba a contestarle, Hyoga lo silencio con un beso. Lo arrinconó contra la nevera y descendió por su cuello mordiéndolo.
- Tu eres el mejor desayuno para mi – le dijo antes de darle otro mordisco.
Hyoga, devoró a Shun en su cuarto hasta media mañana y después comieron las tortitas recalentadas.
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