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Hola!
Bueno, de esto hace ya más de un año, pero me marcó, para que veáis lo que llega a pesar la sociedad en una relación.
Hace cosa de tres años y medio, jugando por acá por internet conocí a una chica que me llevaba 11 años. Ella vivía en Londres y tenía un hijo de 4 años. Empezamos a hablar y bueno... surgió algo entre nosotros, algo fuerte, tanto, que yo que nunca había salido de España me decidí a ir a visitarla y conocerla por fin en persona. Fue a buscarme al aeropuerto, ella aún no tenía muy claro cómo iba a reaccionar cuando me viera y me sorprendió que fuese ella la que me diera el primer beso. Fuimos al hotel, dejamos mis cosas y salimos un rato. La noche, francamente, terminó genial. Fueron 4 días geniales, hasta que un día que la acompañé a su casa nos vio su compañero de piso. Ella me apartó y me dijo que después me llamaría. Cuando lo hizo me dijo que lo había pensado mejor, que el "amigo" le había abierto los ojos y que me dejaba. Intenté hablar con ella, decirle que no había nada de malo en lo nuestro, ella decía que los niños... yo intentando decirle que los niños me verían tal cual soy. No hubo forma. Al día siguiente cambié el vuelo y estando en el aeropuerto la llamé, le dije que me volvía a España. Ella me dijo que me quería, que sería más fácil si ella estuviera acá. Yo le prometí esperar a que volviera.
Unos meses después volvió, a Sevilla. Y empezamos a viajar para vernos, sus padres no me podían ver y su hijo genial conmigo, hasta me llegó a llamar papá. Según sus padres yo le había comido la cabeza, ella pasaba por una temporada rebelde, al niño lo habíamos engañado... Pero no nos importaba, aunque a ella seguía preocupándole qué pasaría cuando yo fuera a recoger al niño al colegio y le preguntaran que quién era yo. Si el niño respondía "el novio de mi mamá", el resto de niños se reirían. Yo le decía que podríamos prepararlo para que algo así no le afectase (en el caso de que llegara a pasar, que los niños son muy crueles). Una de las veces que ella vino, estuvimos hablando de tener hijos, debido a todo este tema, sería imposible que fuesen biológicamente nuestros y rechazamos la adopción porque ella quería volver a vivir el embarazo, así que pensamos que cuando estuviésemos decididos hablaríamos con alguien de bastante confianza como para proponérselo pero no tanta como para verlo a diario y que pasara una noche con ella (ahora lo pienso y me resulta extraño, pero en aquel momento no fue así).
La cosa iba tan tan bien que me decidí a comprometerme con ella. Y una noche de finales de junio le di el anillo y le pedí que se casase conmigo algún día. Ella aceptó y yo no cabía en mí de alegría. Hasta que un día, a principios de septiembre me dijo que tenía que hablar conmigo. Me dijo que había encontrado a alguien para eso, yo le dije que no sabía que ya estuviésemos pensando en hijos, que lo que hablabámos era a largo plazo, me dijo que a la semana siguiente había quedado con él y que quería hablar conmigo para ver qué hacer cuando le viera. Yo le dije que me dejara pensarlo y se negó. Y casi por casualidad le pregunté "¿ya estás embarazada?" Su respuesta fue "¿y si lo estuviera?" La cosa fue que me había engañado con otro un día de borrachera y se había quedado en estado, quería saber qué hacer si abortar o que lo tuviéramos. Yo no sabía cómo reaccionar: ¿me enfadaba con ella o me alegraba porque si quería podía ser padre? Le pedí esa noche para pensarlo. Cuando colgué pensaba que era una broma, que llamaría en cualquier momento para decirme que se había quedado conmigo y que yo había caído en la trampa como un imbécil. Pero no fue así. Cuando desperté por la mañana (después de un par de horas de sueño conciliadas con extrema dificultad) decidí que sí, que adelante y que ya nos las apañaríamos. Fue bien durante unas semanas, aunque a veces tenía malos momentos en los que no entendía porqué me había engañado. Una tarde discutimos porque me dijo que no estaba segura de si me seguía queriendo y le respondí "si tienes dudas no te preocupes, ya está todo claro" y colgué.
No volví a saber de ella hasta un mes después, que le mandé un mensaje para preguntarle si podía llamar para felicitar al niño en su cumpleaños. Ella me llamó, me dijo que se había dado cuenta de que seguía enamorada de mi, que había abortado, que quería una segunda oportunidad (o tercera según se mire). Yo me dejé llevar por lo que sentía y la perdoné, decidimos tomarnos las cosas con más calma y por supuesto le dije que tenía que volver a ganarse mi confianza, pues la había perdido por completo (no solo por la infidelidad, sino porque a la hora de decidir tenerlo sí era cosa de los dos, pero cuando decidió abortar ya no era asunto mio y eso me dolió bastante). Ella no lo hizo, siguió saliendo de fiesta en vez de pasar más tiempo conmigo, era igual que durante ese tiempo de dudas. En diciembre acordamos dejar pasar uan semana sin saber el uno del otro y ver qué pasaba porque ella volvía a tener dudas. Cuando transcurrió esa semana me llamó y me dijo que me dejaba, que había decidido intentarlo con un amigo suyo porque lo nuestro, por los niños, era imposible. Durante unos días me sentí solo, tenía arrebatos de furia, momentos en los que me ponía a llorar de repente, dejé de comer... pero no llegué a tocar fondo gracias a mi gente. Ahora ella espera un niño de su nuevo novio y se ha mudado a vivir con él. Yo sigo solo, deseando enamorarme de nuevo, porque no he perdido la esperanza de encontrar alguien que relamente esté dispuesta a ignorar a la sociedad entera con tal de estar a mi lado. Espero que no tarde en llegar. Fumaré un cigarro, lucharé por mantener mi alegría y guardaré mi corazón a buen recaudo para ella.
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