Adrián recogió la correspondencia del buzón de la casa y entró saludando con un fuerte:
.- Hola, mamá.
Sabía que su madre no contestaría porque a esta hora normalmente se estaba bañando, pero él siempre saludaba al entrar.
Desde el primer momento le llamó la atención un sobre color lavanda de grueso papel de gran calidad, desprendía un agradable perfume de la misma flor que el color del papel, no llevaba ningún indicativo, solamente su nombre: ADRIÁN LAFFITE escrito con una hermosa caligrafía de mujer y a continuación la palabra PERSONAL.
Picado en su curiosidad, desechó de un manotazo el resto de sobres retirados del buzón y busco sobre su mesa de despacho un abrecartas de estilo moruno que hacía juego con todos los objetos de la mesa.
Con sumo cuidado separó la pestaña de cierre pegada, sin desgarrar el sobre, que al ser abierto intensificó el suave perfume, sacó un papel cuidadosamente doblado de su interior y leyó el texto escrito de puño y letra con la misma caligrafía del sobre.
" Los señores ...(seguía un nombre alemán que no tenía ni idea de quiénes eran) tienen el placer de invitarle a una fiesta en su residencia (seguía la dirección de los susodichos personajes, sin marcar el nº del edificio, y que estaba situada en una de las mejores urbanizaciones de la ciudad) para conmemorar su 20º aniversario de bodas, la fiesta será muy especial y si desea asistir, debe atenerse a las normas que se detallan al dorso de esta misiva, en caso contrario le rogamos se sirva destruir este documento.
Un afectuoso saludo de ... (y seguían los nombres de pila de los personajes mencionados).
Dio la vuelta al papel y leyó una y otra vez las normas que se establecían para asistir a la fiesta.
Había que ir a una dirección determinada en donde se les practicarían unas analíticas, etc, etc....bueno no os cansaré con los detalles de seguridad, aparte de esto la ropa podía ser de calle, en el lugar indicado (un garaje de la ciudad) se le entregarían ropas especiales para la fiesta y les acompañarían en un autobús al domicilio de los personajes.
Adrián, estuvo en un tris de tirar la carta a la papelera ...pero en el último momento decidió, consultarlo con su madre, aquello aun a pesar del perfume no olía muy bien.
Se dirigió a las habitaciones de su madre y llamó a la puerta..
.- Mamá....
.- Si, Adrián, puedes pasar.
Entró en la habitación de su madre y allí estaba ella cepillándose la larga melena azabache. Como siempre que estaba a solas en su habitación iba totalmente desnuda, su hermoso cuerpo aun brillaba por el aceite corporal que siempre se aplicaba a toda su anatomía después de bañarse, estaba sentada frente a un gran espejo mural dándole la espalda, pero a través del espejo Adrián pudo contemplar con admiración el bello cuerpo de la madura y hermosa mujer que era su madre.
.- Perdona mami, creí que habías terminado....
.- Da lo mismo, pasa...además no es la primera vez que mes ves desnuda ¿verdad?, y de paso me cepillarás la parte baja del pelo que no me llego, venga entra, no te quedes como un pasmarote en la puerta.
Ella se levantó del silloncito de tocador y dirigiéndose a su hijo le dijo alargando el brazo con el cepillo hacia Adrián:
.- Toma, cepíllame las puntas inferiores ¿qué querías?
.- Mira, he recibido esta carta. Adrián no podía apartar los ojos de los bellos senos de su madre, su mente evocó los recuerdos de su niñez al ser amamantado por aquellas ubres turgentes y turbadoras que se ofrecían ahora a su mirada.
Ella cogió la carta y se dio la vuelta esperando que su hijo cepillara su pelo, entonces Adrián cambió el rumbo de su mirada y la paseó por las voluptuosas nalgas de su madre, admirando el hermoso tatuaje de una fantástica ave del paraíso que en la cintura y sobre la nalga derecha lucía la hermosa mujer, después aquella mirada acarició la hendidura que se abría entre ambas y siguió bajando hasta los firmes muslos, una tremenda erección se apoderó de él, turbado en parte por el penetrante perfume que desprendía el aceite que usaba su madre y que no se vendía en ninguna tienda, era una antigua receta de sus antepasados isleños y al parecer conservaba la textura y suavidad de la piel.
.- ¿Quieres dejar de mirarme el culo? Tu mirada me quema, cepíllame el pelo por favor.
.- ¿Como sabes que te miraba? Exclamó Adrián rojo como un tomate
.- Esto lo sabemos todas las mujeres, pipiolo.
.- Es que....eres muy hermosa mami, nunca he visto nadie como tu.
.- No digas tonterías y sigue cepillándome.
.- ¿Quién te hizo este tatuaje?
.- Un viejo amigo de las montañas, cuando tenía 15 años, vaya, veo que Erica te ha invitado a una de sus fiestas.
.- Erica ¿quién es Erica?,
.- La mujer que te ha mandado esta invitación.
.- ¿ La conoces? Esto te venía a preguntar.
.- Si es una gran amiga de Amelia, (ver madura seducción, partes 1, 2 y 3) la directora del banco, esta casada con un multimillonario y sus fiestas son inolvidables.
.- Vaya, al parecer tú la conoces bastante bien.
.- He estado en alguna de sus fiestas, de hecho en bastantes de ellas, incluso una vez fuimos a una con tu padre, que en paz descanse).
.- ¿Ah, si?, ¿y que clase de fiestas son estas?
.- Averígualo, te ha invitado ¿no?
.- Si, al parecer ... ¿y de que me conoce?
.- Seguro que nuestra común amiga Amelia y su inseparable Myoko tienen algo que ver en el asunto.
.- Mami, eres muy traviesa.
.- De todas formas, ve a la fiesta y averígualo.
.- Si tu me dices que no es una tomadura de pelo creo que iré.
.- No, son gente muy seria, solo debes ceñirte a las reglas.
.- ¿A las reglas?
.- Si, las normas que hay al dorso. Por lo demás vas a disfrutar de lo lindo.
.- Veo que tú eres experta ya en estos temas.
.- Ya leíste el testamento de tu padre.
.- Si ya se, que no quería que le lloráramos , y que debíamos disfrutar de una vida plena y gozar del placer del sexo al máximo.
.- Sabes que nunca me casaré con otro hombre, le quería demasiado para que otro pueda ocupar su lugar, pero también sabes que tengo como tú, ciertas necesidades... digamos físicas y necesito desarrollarlas para ser una persona normal, sin depresiones y cosas así.
.- Lo se mami, era simplemente un comentario, y yo soy feliz sabiendo que tu eres feliz. Mientras tanto Adrián se había ido acercando a su madre y su erección rozaba las nalgas de Merche.
.- Vaya mi pequeño se ha puesto cachondón, al parecer todavía despierto pasiones, venga....vete a la ducha y desahógate, que esto te hará daño, y la mano de Merche acarició fugazmente los testículos de su hijo.
Adrián la beso en el cuello debajo de la negra melena y salió corriendo para su habitación, se metió en el baño y abrió la ducha fría, el agua en lugar de calmarle le excitó mas, su verga estaba al máximo de excitación, bastaron unas leves sacudidas para que el chorro de semen abandonando el tibio cobijo de su habitat natural emergiera como una bala por la única salida posible....el hermoso agujerito del rojo glande de Adrián.......
Unos chorros de agua borraron de los azulejos la huella de la corrida, se enjabonó y se aclaró bajando a cenar.
Su madre ya le había preparado una suculenta cena.
.- Venga come, vas ha necesitar toda tu potencia para asistir a esta fiesta.
.- Mami, eres muy mala.
.- ¿Qué dices mi amor?, sabes que mi único deseo es que seas feliz. Ambos se rieron de las bromas y se fueron a descansar.
Por fin llegó el día de la fiesta, nuestro amigo había seguido todas las instrucciones del papel lavanda y a las 7,30 de la tarde se encontró en un garaje del centro con su coche, aparcó en el número que le habían indicado, y esperó sin moverse del asiento.
A los pocos segundos, apareció junto a la ventanilla el rostro de una hermosa mujer negra
.- ¿Monsieur Laffite?
.- Si, señorita.
.- ¿Quiere bajar usted del coche y acompañarme por favor? ¿le han dado unos documentos para mi?
.- No faltaba mas. Le entregó la documentación solicitada y la chica le llevó a una de las salidas peatonales del garaje empujó una puerta que decía PRIVADO y se metió en una habitación casi a oscuras.
Adrián distinguió unas sombras en la semi oscuridad de la habitación, se le acercó otra chica también de color y le pidió que se desnudara.
.- ¿Tan pronto?. La chica se le acercó al oído y le susurró
.- Vd. Es nuevo ¿verdad Monsieur Lafitte?, Adrián noto en la piel de su brazo el roce de unos pezones duros como la roca.
.- Si cariño, es mi primera fiesta, en casa de estos señores.
.- Pero Vd, ya sabe que hay que seguir las normas.
.- Si cariño, lo se.
.- Pues sea bueno y desnúdese yo le daré otra ropa.
Nuestro querido Adrián no se hizo rogar, ella lo acompañó hasta una butaca y le hizo sentar.
.- ¿Qué talla de camisa usa? ¿ y pantalón?
.- Un cuatro de camisa y un 48 largo de pantalón
.- Ahora vuelvo, desnúdese. Insistió ella.,
A los pocos minutos la notó otra vez a su lado, le entregó una prenda de tacto sedoso muy agradable a la piel, le ayudo a ponérsela, era una especie de camisa ajustada con una cremallera no metálica en la parte delantera, después notó como ella le ayudaba a calzarse un pantalón del mismo material, también con una cremallera en la bragueta, ella dulcemente le acomodó los genitales en una especie de bolsa al efecto situada en la parte baja de la cremallera.
.- ¿No llevamos ropa interior?
.- Dudo mucho que la necesite Monsieur Laffite
Después notó como ella le ataba una capa al cuello y le ponía una mascara de tela también muy suave que cubría sus ojos y nariz, unas perforaciones en la parte inferior permitían respirar normalmente
.- Vaya Mosieur Lafitte, es Vd. muy excitable, creo notar, dijo ella sonriendo y acabando de ajustarle el paquete.
.- Cariño, con una dama como tu rozándome a cada momento mis partes mas sensibles, mis atributos no resisten a la tentación de aumentar de tamaño.
.- Ja, ja, ja, rió ella con fuerza.
.- ¿Esto te hace gracia? ¿ O es que eres parte del programa de la fiesta?
.- Le aconsejo, que se reserve para mas tarde , monsieur, lo va a necesitar.
.- ¿Pero tu estarás alli?
.- Quizás si, quizás no, pero por el momento....
.- Si ya se ...debo respetar las normas.
.- Correcto Morsieur Laffite, póngase estas zapatillas, le he traído un 42.
.- Vaya me has medido rápido.
.- La verdad es que ya sabía sus medidas.
.- No te digo yo......
.- Venga por aquí por favor vamos a subir a un autobús, ya han llegado los últimos. Atravesaron otra puerta y justo enfrente un pequeño autocar con los cristales tintados estaba esperando con el motor en marcha, el interior del autocar estaba casi a oscuras y solo se veían sombras sentadas en los asientos, una veintena aproximadamente, todos llevaban máscaras parecidas a la suya y no se distinguía si eran hombres o mujeres, la chica negra que le había ayudado le hizo sentarse en la última fila de asientos junto a otra persona que iba vestido como él, después fue a sentarse junto al chofer en la parte delantera.
Y el autocar arrancó.
.- Buenas noches, saludo a su compañero de viajes.
.- Buenas noches. Le contesto una suave voz de mujer. Adrián noto que no era española y por el tono de voz tendría mas de 40 años.
.- Uffffff, vaya misterio.
.- ¿Su primera fiesta? susurró la mujer
.- Si. Contestó el también susurrando, las normas decían que no se podía hablar y menos identificarse en el autobús.
.- No se preocupe, este tranquilo y disfrute del silencio. Ella había cogido su mano entre las dos suyas y con suavidad la puso sobre su muslo. Adrián notó que ella llevaba el mismo tipo de tela que él e instintivamente recorrió el muslo de la mujer que se sentaba a su lado, ella le dejó hacer sin quitar sus manos de la de él. Adrián a los diez minutos ya la había besado.
Al cabo de unos 20 minutos el autocar se detuvo, hacía rato que habían traspaso una verja y Adrián notó que rodaban sobre gravilla suelta.
La chica negra se levantó y les dijo:
.- Les voy a entregar un papel en el que leerán unas instrucciones, tienen una pequeña luz en la parte posterior de cada asiento, si alguno de Uds. Después de leerlo desea volverse atrás, con mucho gusto nuestro chofer le devolverá de inmediato a su coche en la ciudad, si desean seguir adelante, firmen este documento y disfruten de la fiesta. También encontraran un número, es el que les corresponde en la mesa en la cual estarán ubicados. El papel decía lo siguiente:
1.- Está prohibido sacarse la mascara, bajo ninguna circunstancia.
2.- Está prohibido dar nombres, teléfonos o direcciones a cualquier persona de esta casa.
3.- Por favor beba con moderación. Una persona bebida dice y hace tonterías de las que se puede arrepentir.
4.- Está totalmente prohibido consumir droga. Nuestro personal de seguridad expulsará a quien lo haga.
5.- Está prohibido infringir daño a cualquier invitado o sirviente de
esta casa, no obstante si alguno de ustedes desea practicar algún acto de sadomasoquismo o similar con el consentimiento de su pareja o grupo, esta casa dispone de una sala acondicionada al efecto, la que podrán usar siempre y cuando no se lastimen seriamente.
6.- Esta prohibido obligar a alguien ha hacer algo que no desee hacer, todos las acciones o relaciones que se mantengan deberán ser totalmente aceptadas por su pareja o grupo.
7.- No se permite ningún desnudo ni acto sexual hasta después de finalizada la cena. Si se admiten, besos o caricias.
8.- Al finalizar la cena podrán pasar a la piscina cubierta, esta acondicionada para todo tipo de ejercicios sexuales, duchas, baños, saunas, colchones de agua, sillones, etc.
9.- Está prohibido salir del recinto de la piscina o de la sala de sado que están comunicadas entre si, todos los actos sexuales que se realicen serán públicos, es decir todos podremos ver todo lo que hacen unos y otros y disfrutar de ello, no se permiten reservados o habitaciones particulares. Deseamos que nos veais y deseamos veros
y 10.- Los camareros y camareras son empleados de esta casa, en ningún caso están obligados a prestar servicios sexuales a nadie de nosotros, son totalmente libres, no obstante si alguno de ellos o ellas se dejan seducir o seducen a alguno de ustedes, están totalmente autorizados a practicar cualquier acto que deseen siempre después de la cena y sin abandonar como es natural sus obligaciones laborales de servir bebidas u otro necesidad que tengan ustedes. Están totalmente sanos y han pasado revisión igual que vds. y nosotros mismos.
Todo lo demás exceptuando la escatología esta permitido
Si están de acuerdo con estas normas, firmen al pie y disfruten de esta velada.
Como es natural todos firmaron el documento y el autocar no tuvo que regresar a la ciudad, el que mas el que menos ya sabía a donde había venido, el único novato era nuestro amigo Adrián y ya estaba un poco aleccionado por su madre y su compañera de viaje.
Los empleados ( el chofer que también era de color y las dos chicas que les habían acompañado) les ayudaron a bajar del autobús y les condujeron hasta la preciosa casa que apareció ante sus ojos, aquello era una maravilla arquitectónica.
Todo era cristal, hormigón y acero inoxidable, no había paredes, al menos en la planta baja, unas leves cortinas impedían ver lo que pasaba en el interior de la vivienda.
Ya dentro la mansión la iluminación era suave pero intensa. Adrián pudo ver por fin a las dos chicas de color que les habían acompañado, eran idénticas, iban totalmente desnudas, a excepción de una pajarita color malva en el cuello. Su piel era del color del café sin tostar, en los senos se aclaraba un poco y los pezones eran casi negros, grandes y voluptuosos, iban totalmente depiladas incluida la cabeza, ni un átomo de vello se vislumbraba en sus cuerpos de diosas de ébano. Si en algún momento al agacharse para recoger algo o levantaban la pierna para realizar alguna tarea se vislumbraban sus labios vaginales negros y rugosos en el exterior y rosados a medida que se internaban en su vagina.
El chofer del autocar y otro chico que había en el comedor dando los últimos retoques a las cuatro mesas redondas que adornaban aquella sala, eran del color del ébano, altos, musculosos y bellos como estatuas romanas, sus músculos resaltaban bajo la negra piel como si fueran a salirse de ella a cada movimiento, también iban desnudos pero la pajarita que adornaba sus cuellos era azul, y una funda de seda negra cubría el pene y lo testículos de los dos fornidos camareros
Había seis cubiertos en cada mesa y un rótulo frente a cada plato con un numero, total se dijo Adrián 24 personas. Los compases de una pieza de Mozart amenizaban la reunión
Una de las chicas le acompaño a su mesa y le indicó su sitio, los demás comensales también iban buscando su número correspondiente, a los pocos minutos cada uno de los invitados estaba frente a su silla, Adrián se entretuvo en pasar revista a las personas reunidas, en total había catorce mujeres y diez hombres.
Todos llevaban la misma indumentaria, la blusa de seda de color blanco inmaculado y el pantalón del mismo material, su tacto, sobre el cuerpo desnudo era suave y estimulante, la seda al rozar las partes sensibles del cuerpo hacía que te estremecieras involuntariamente.
Era totalmente imposible reconocer a nadie, todos llevaban la misma ropa, a excepción de la capa, los hombres la llevaban azul turquesa, las mujeres de color de lavanda, exacto al color de la carta de la invitación.
En la mesa mas cercana a uno de los ventanales había tres parejas una de color, que solo se notaba en sus manos y frente, eran personas mas bien maduras pero se las veía distinguidas y seguras de si.
El que parecía mayor se dirigió al resto de la sala y dijo:
.- Señoras y señores, bienvenidos a nuestra fiesta, siéntense por favor y disfruten de nuestra hospitalidad. Enseguida vamos a servir la cena.
Adrián paso revista al resto de la sala, en la mesa que había junto a la de los anfitriones, la mas lejana se sentaban cuatro mujeres y dos hombres esto lo dedujo por el color de las capas. Junto a la que estaba Adrián otras tres parejas esperaban la cena estas se las veía bastante jóvenes por sus gestos y sus risas.
Y en la que estaba Adrián se sentaban otras cuatro mujeres y un hombre además de él . El hombre hablaba con la mujer sentada a su lado al parecer también eran pareja, dos chicas una frente a él y la otra a su lado aparentaban ser bastante jóvenes charlaban entre sí de sus cosas y una mujer a su lado le estaba sonriendo.
.- ¿Ya mas tranquilo?. Adrián reconoció enseguida la voz melosa y suave de la mujer del autocar.
.- Vaya me has reconocido. Si, ya estoy totalmente tranquilo, gracias por tu colaboración, ¿cómo has sabido que era yo?
.- Por tu perfume, es embriagador.
.- Gracias, eres muy amable
.- ¿Qué te parece la fiesta?
.- Pues apunta bien, si la comida acompaña, esto puede ser fantástico
.- No te preocupes te gustará.
Adrián notó que la cremallera de la dama estaba abierta bastante mas de lo normal, dos enormes senos pugnaban por salir de su prisión de seda y Adrián no apartaba los ojos de los enormes globos.
.- ¿Te gustan mis pechos? Adrián enrojeció hasta la raíz de los cabellos pero no se inmutó.
.- Siempre me han gustado las mujeres maduras....¿cómo quieres que te llame?
.- Llámame, Cloe
.- Bien Cloe, yo seré .....Aquiles..... si, me gustan tus pechos. Cloe bajó un poco mas la cremallera.
.- Cloe, no seas atrevida. Musitó la mujer que hacía pareja con el otro hombre de la mesa.
.- Es que este chico me pone a mil Diana.
.- Ten un poco de paciencia mujer, ya te los comerá después, ahora deja que que disfrute de la cena, ja,ja,ja,ja.
Los camareros iban repartiendo la comida a los comensales....la cena fue exquisita, el vino en su punto y los postres deliciosos.... y las caricias entre los presentes ya se iban prodigando. Adrián vió como las dos jovencitas que tenía enfrente y junto a él no paraban de besarse, las cremalleras también habían bajado de posición y cada vez que los chicos negros se acercaban a la mesa ellas hacían graciosos gestos de lamer la seda que cubría el pene de los muchachos.
Cloe también se aprovechaba de Adrián, cada vez que una de las negritas se acercaba para recoger un plato, ella se pasaba la legua por los labios de forma sensual chupándose uno o dos dedos, llevando después la mano al bulto que ostensiblemente lucía ya nuestro héroe.
.- Cloe, por favor.....
.- Si, Aquiles...dime amor...
.- Ya sabes...respeta las reglas...
Todos reían en las distintas mesas, aplaudiendo las agudezas de uno u otro comensal.....Por fin el anfitrión se levantó y anunció:
.- Señoras, caballeros...¿han disfrutado de la cena?
Un unánime SI atronó la sala.
.- Pues ahora podemos pasar a la piscina ...y disfrutemos de nuestra sexualidad. Para los que son novatos, lo voy a repetir, no esta permitido fumar en la piscina, hay una sala habilitada para los fumadores junto a la sala de sado. Ahora, podéis desnudaros y dejar vuestras prendas sobre los asientos que ocupabais, exceptuando como ya estáis al corriente los veteranos la capa y la máscara. A la salida, nuestros empleados os entregaran un paquete con las prendas que habéis usado para la cena como recuerdo de este día.
Esta vez un enorme aplauso atronó el salón, anulando por unos minutos la música de Mozart
Los invitados empezaron a levantarse y sus prendas de seda quedaron sobre los asientos...todos se dirigieron a la piscina.
Por unos momentos Adrián dudó, pero al ver como Cloe y Diana, así como las chicas bajaban de inmediato sus cremalleras siguió el ejemplo de todos ellos, Cloe se acercó a Adrián y sopesándose las tetas con ambas manos le espetó
.- ¿Qué tal, son de tu agrado? Adrián admiró aquellos enormes globos blancos y agachándose unos centímetros los beso en cada pezón,
.- Son maravillosas Cloe, si me dejas, dentro de unos momentos en la sala de la piscina te los comeré
.- Son tuyos mi amor, mis pechos y toda mi persona te pertenecemos date prisa y deja que admire tu sexo. Adrián ya había bajado su pantalón y los espléndidos 19 centímetros de su verga, resplandecían a la suave luz de las lámparas de la habitación.
Diana y las dos chicas también le estaban mirando, mejor dicho admirando el espléndido miembro del joven. Ya habían llegado al dintel del portal de la piscina.
.- Vaya Cloe, esta noche si que te van a llenar ....
.- Diana, ya sabes que no soy posesiva, creo que Aquiles podrá repartir su don entre nosotras. La pareja de Diana también admiraba la enorme polla de Adrián, la suya apenas tenía doce centímetros.
.- Vaya muchacho, estas bien dotado, me encantaría que esta noche
tuvieras unos minutos para poseer a mi dama, me encanta ver como es penetrada por otro hombre.
.- Si usted no tiene inconveniente será un placer gozar un rato con su dama, que dicho sea de paso es encantadora.
.- Pues dentro de un rato nos vemos . Y sin otro preámbulo, ambos se tumbaron en la primera colchoneta que encontraron y empezaron a besarse apasionadamente.
.- Las dos chicas se habían acercado al joven y sin pudor empezaron a tocar aquel primoroso miembro, Adrián las besó en la boca a las dos y les dijo:
.- No os preocupeís que también quedará algo para vosotras. Las dos muchachitas se alejaron entre risas y tampoco tardaron en tumbarse no lejos de donde estaban las personas de la mesa del anfitrión.
Adrián sujetaba a Cloe por la cintura, encontraron una gran colchoneta de espuma a pocos metros de Diana y su pareja, a los que se había unido una de las mujeres que estaban sentadas en la mesa mas lejana del salón donde habían comido.
Adrián se fijó en la dama que en aquellos momentos estaba de rodillas besando a Diana en los labios con un beso de torniquete, el marido de Diana le estaba metiendo una mano entre las nalgas, mientras que con la otra sobaba las tetas a su mujer y esta aprovechando la posición de su nueva acompañante, amasaba con fuerza los pequeños pechos de la morena que se arrodillaba frente a ella. Adrián le encontró algo familiar pero no supo en aquel momento asimilar ideas.
Mas que nada porque Cloe no le dejaba tranquilo. sin darse cuenta ..casi..su miembro había desaparecido entre los bellos labios de la maciza extranjera, pronto empezaron a escucharse gemidos y suspiros de placer desde uno y otro rincón de la sala. Esto hacía que los que aun no habían comenzado a acariciarse no tardaran en hacerlo. Adrián acariciaba el rubio cabello de su pareja que no dejaba de mirarlo a los ojos desde la complicidad de la máscara, se notaba que sus ojos, sonreían, mientras aplicaba a Adrián una excelente felación.
Nuestro héroe nunca había vivido una situación parecida, algun trio ...esto si y dos parejas en una playa una vez...pero aquello era genial
La visión de tantos cuerpos desnudos cubiertos en parte por las vaporosas capas y el rostro por las máscaras producían una tremenda excitación a quienes vivían la escena, y para acabar de completar la orgía los cuatro muchachos negros, ahora si, ellos totalmente desnudos, había desparecido la funda de seda negra que cubrían sus testículos y su pene y este lucía erecto y brillante en todo su esplendor, con unas medidas realmente envidiables, (Adrián calculó que al menos sobrepasan el suyo en unos tres o cuatro centímetros). paseaban entre los asistentes repartiendo, frutas exóticas...nata....miel, zumos de fruta y artísticos coktails coronados de frutas o hierbas.
Las mujeres (y algunos hombres ) agarraban aquellas tremendas herramientas de placer intentando acercarlos a su grupo pero ellos se zafaban con suavidad pero con firmeza y seguían con su labor de alimentarnos.
Adrián volvió a fijar su atención en los pechos de Cloe, que maravilla de apéndices mamarios poseía aquela hermosa mujer, la levantó un poco, la beso en los labios y después se acomodó entre sus muslos, cogió una de aquellas voluminosas ubres y empezó a chupar el enorme pezón como solo él sabía hacerlo, Cloe empezó a gemir, su cuerpo se relajó y agarrándose cada pecho alternativamente lo metía en boca de nuestro amigo, que lentamente había rodeado las nalgas de su nueva amiga y su dedo después de mojarse en los jugos que ya destilaba la vagina de Cloe, se adentró tímidamente en los recónditos repliegues de su ano.
Ella gimió mas fuerte, apretó con fuerza el pecho que tenía en la boca de Adrián y este notó el sabor dulzón de la leche de mujer en su paladar, aquello le excitó aun mas de lo que estaba y mas todavía al ver como Cloe levantaba su otro pecho con la mano libre y se lo llevaba a la boca mordiendo con fuerza el erecto pezón, también salió leche del otro pecho y se derramó sobre el estómago de nuestro amigo, aquello era demasiado, Adrián se agarró el miembro con fuerza, buscándolo entre los suaves pliegues de carne de Cloe y empezó a masturbarse con fuerza, mientras otro dedo se metían en el trasero de Cloe.
Cloe no iba a resistir mucho...Adrián notó como se tensaba su cuerpo.
.- Aquiles.. mi rey...voy a correrme
.- Si..pequeña ya lo noto...siéntate sobre mi y deja que tus fluidos mojen mi cuerpo. Ella no se lo hizo repetir, se sentó sobre el pecho de nuestro amigo y sin dejar de ordeñar la leche de sus pechos en la boca y cara de Adrián, se derramó abundantemente sobre él, Adrián notó como el tibio y viscoso liquido se deslizaba por su vientre mojando sus costillas.
La levantó unos centímetros y clavó toda su verga en el culo de Cloe, ella cogida por sorpresa lanzó un gritito que alarmó a los vecinos de las colchonetas adyacentes a la de nuestro amigo, pero al ver la cara de placer de Cloe siguió cada uno con con su tarea...es decir hacer gozar a la persona que tenía delante o debajo...o encima.
Diana sin dejar de cabalgar a su pareja le dijo.
.- Cloe, eres una gran zorra estas dejando perdido a este muchacho y debieras guardar esta leche para tu bebe.
.- Mi bebe ya no mama...casi Diana y prefiero que este hermoso muchacho se deleite con mi alimento, a el le gusta ¿verdad mi amor?
.- Me encanta Cloe y ahora prepárate que voy a inundar tu culo con otro tipo de leche.
.- Siiiiiii, dale fuerte, Aquiles querido. y nuestro recién bautizado Aquiles inundó los intestinos de Cloe con un tremendo chorro de esperma que una vez cumplida su misión, es decir hacer que Cloe sintiera otro orgasmo , siguiendo la fuerza de la gravedad se mezcló con los jugos de Cloe sobre los músculos abdominales de Adrián,
Cloe , se acostó agotada por el esfuerzo junto a nuestro protagonista y con suaves caricias esparció los liquidos acumulados en el vientre de Adrián por todo el cuerpo del joven.
.- Realmente has quedado pringado mi amor. Rió Cloe al ver a Adrián en aquel estado
.- Me gusta que las mujeres se derramen sobre mi cuerpo.
.- Eres un encanto, pero ...estarás mas presentable si vas bañarte en aquella fuente junto a la piscina. Y Cloe cerró dulcemente los ojos.
Adrián se levantó y se dirigió hacia donde le había indicado Cloe, unas paredes de cristal matizado daban un poco de intimidad a la ducha tipo fuente situada a unos 5 metros de la piscina. Adrián dejó la capa colgada en una percha y situándose debajo del chorro de agua tibia se limpió de los residuos suyos y de Cloe.
Prácticamente no había acabado de limpiarse cuando por la puerta de la ducha apareció una de las chicas negras que servían en la fiesta con una enorme toalla.
.- ¿ Monsieur desea secarse ?
.- Vaya, esta voz me resulta familiar
.- ¿ En serio?
.- Eres la acompañante al autocar.
.- Premio para Monsieur. Ella le cubrió con la enorme toalla blanca y empezó a secarle.
.- Gracias, pero puedo secarme solo.
.- ¿Está seguro? ¿Y esto también puede hacerlo solo, Monsieur?. La morenita había pasado la mano entre los pliegues de la toalla y había agarrado con fuerza la verga de nuestro hombre, iniciando un suave movimiento adelante y atrás. Adrián ya hacía rato que había recuperado la energía en el quinto miembro, y cuando ella lo acarició ya había alcanzado su tamaño máximo, aquella hembra de color lo ponía a cien.
.- A veces si lo hago solo cariño, pero si tu me ayudas seguro que llegaremos a unas cotas de placer bastante elevadas. Ella ya le había secado por completo, quitó la toalla y sus ojos se posaron en el atributo de nuestro amigo.
.- No esta nada mal. Musitó la chica cerrando con fuerza la mano alrededor de del enhiesto y tirando de el se dirigió hacia la habitación donde unas horas antes se indicó que se podia practicar el sado.
.- Bueno si lo comparamos con los de tus compatriotas.....se queda chico.
.- Son mis hermanos
.- ¿Hermanos?, pero si ellos son mucho mas.....
.- ¿Negros?, puedes decirlo, no me molesta en absoluto.
.- Perdona buscaba una palabra mas apropiada, además puedo asegurarte que no tengo ningún tipo de problema con la gente de color, de hecho mis mejores amigos son de raza negra.
.- Solo somos hermanos de madre y ellos dos y nosotras dos somos gemelos, se conoce que mi madre era preferentemente dada a engendrar gemelos, ellos, Saul y José son hijos del hombre negro que está casado con nuestra madre y nosotras mi hermana Bela y yo somos hijas del anfitrión de la casa.
.- ¿Queeeee?
.- Ja,ja,ja,ja,ja ¿ te extraña?
.- No puedo creerlo.
.- Verás el señor Van Dorsen, es biznieto de un caballero alemán que emigró a Angola allá por el año 1870 y algo.... creo recordar, y en lugar de traficar con esclavos se dedicó a la agricultura, compró miles de acres de tierras y fundó una gran hacienda, donde se cultivaban plátanos, café y cosas de este tipo, hizo una gran fortuna y se quedaron a vivir en nuestro país, su hijo incrementó la hacienda en muchos acres mas, como es natural estaban casados con mujeres blancas que venían de Europa o las iban a buscar ellos, pero ...siempre hay un pero siempre había alguna que otra aventurilla con gente de mi país y así empezó a incrementarse la población mestiza..
.- De la cual tu eres una bella representante.
.- Si pero yo ya nací aquí
.- No me digas..
.- Pues si el padre del actual Sr. Van Dorsen, descubrió en sus tierras una enorme mina de diamantes, la legalizó y empezó a explotarla, sin dejar la agricultura, que era lo que mas le gustaba, pero como sabes hace unos treinta años las cosas se empezaron a poner feas en el pais, el abuelo Van Dorsen murió y su hijo vendió todo, las tierras, la mina y se vino a vivir a las Canarias, sitio que ya conocía y que visitaba en sus vacaciones, con el se trajo una docena de empleados , entre los que se encontraba mi madre y su familia entre otros, hizo construir este palacete y desde entonces aquí vivimos.
.- Vaya, vaya, bonita historia...pero...¿y tu ? bueno, vosotras
.- Pues para terminar...el marido de mi madre murió casi de seguida de llegar a estas tierras y el Sr. Van Dorsen , se volcó en cariño para consolarla....y el consuelo fue tan profundo que .... aquí nos tienes.
.- Es increíble...pero si tu lo dices...será verdad. Y su mirada se dirigió con cierta admiración hacia al venerable caballero que en aquellos momentos estaba gozando con tres de las mujeres que en la cena estaban sentadas junto a su mesa. Su esposa en aquellos momentos no era visible.
.- Perdona...no me has dicho tu nombre, solo el de tu hermana...y ..perdona mi atrevimiento ¿vuestro padre consiente en ver como estaís ...así..desnudas... y supongo que haciendo muchas veces lo que creo que vas ha hacer ahora conmigo?.
.- Ja, ja, ja, ja, esto y muchas mas cosas que posiblemente verás este fin de semana, en esta casa no existen tabúes, y se importaron muchas costumbres del país de mi madre, por cierto me llamo Bea.
.- ¿Bea? Y tu hernana ¿Bela?. Otra graciosa carcajada de la hermosa negrita.
.- Si Bela es Isabela y yo soy Beatriz, y ahora pasa ahí dentro y veras como se divierten.
Adrián, remolcado por la chica de color se introdujo en el salón adyacente a la piscina y allí dentro vio un espectáculo que hizo que su virilidad, ya de por si bastante estimulada recobrara de golpe el cien por cien de su potencia, cosa que Bea notó al momento, apretando un poco su manita para hacerse notar.
La estancia estaba iluminada solamente por una gran cantidad de velas, la electricidad no estaba presente en aquella zona.
Todas las velas eran de color lavanda y su perfume también, por lo cual el ambiente estaba totalmente impregnado de aquel aroma.
A cada lado de la habitación había una especie de mesas de un material parecido al mármol pero al tocarlo se notaba que era una imitación, posiblemente fibra de vidrio con resina o algo similar, unos agujeritos cubrían toda la superficie, separados entre si unos diez centímetros y los bordes de la mesa se levantaban unos tres centímetros del resto dela superficie, medirían unos dos metros y medio de largo por un metro diez o veinte de ancho cada una de ellas y en cada esquina unas argollas cubiertas de terciopelo malva asomaban amenazadoras sujetas por unas cadenas de acero inoxidable.
Tres de ellas estaban ocupadas.
En las dos primeras había atadas dos mujeres, maduras y espléndidas, la posición de las argollas las obligaba a tener las piernas totalmente abiertas mostrando su vagina también semiabierta por lo forzado de la posición, como es natural sus caras estaban cubiertas por la máscara veneciana, pero además llevaban una mordaza de cuero satinado negro con una bola que les impedía articular palabra, solo unos sonidos guturales salían de sus gargantas.... y no era para menos.
Otra mujer cubierta con una máscara tipo CAT WOMAN y ataviada con un corpiño de cuero negro, en el que había practicadas unas aberturas que dejaban un espacio mas bien insuficiente para que sus voluminosos senos pugnaran por librarse de la opresión y que debido a ella el color de la carne era mas bien cárdeno, provocando también un exagerado desarrollo de los pezones.
Estaba intentando en aquellos instantes introducir en el sexo de la mujer de la segunda mesa, tres enormes bolas de marfil con unas rugosidades muy pronunciadas, las bolas, estaban unidas entre si por una cadena de oro ( o al menos lo parecía) de gruesos pero redondeados eslabones, la mujer de la mesa intentaba retorcerse para que no le introdujeran aquella monstruosidad en la vagina pero la DAMA DE CUERO, hacía caso omiso de las protestas y continuaba con su erótica labor. Si la mujer de la mesa se ponía pesada con las convulsiones, agarraba un pequeño látigo de cintas de cuero que sujetaba con la boca y azotaba los senos de la rebelde, que al notar el dolor cesaba inmediatamente en su empeño, dejando que la DAMA DE CUERO, continuara con las manipulaciones.
En la primera mesa, (por llamarle de alguna manera), del sexo entreabierto de la mujer en ella inmovilizada, sobresalían dos palmos de cadena de oro idéntica a la que se estaba introduciendo en la mujer de la segunda mesa, deduciendo por lo cual nuestro amigo que qué a continuación de la cadena, otras tres bolas de marfil, estaban provocando a su portadora placeres o torturas insospechados a los cuales ella contribuía juntando y abriendo los muslos a la medida que le permitían las cadenas.
La mesa había sido levantada unos 45 grados para que la fuerza de gravedad hiciera mover aquellos elementos en el interior de la vagina de la chica pero al mismo tiempo su tamaño (aproximadamente del de una bola de billar) impedía que salieran al exterior.
Las pechos de la chica de la primera mesa estaban rojos y mostraban unos sospechosos relieves, pero los gemidos que emitía la mujer ya no se parecían en nada a los que dejaba escapar la que estaba en la segunda mesa y que en aquellos momentos experimentaba la introducción. Esto demostraba que al tenerlas en su interior, mas que dolor lo que provocaban en su portadora era un enorme placer, que ya estaba experimentando la mujer a la que solo le sobresalía la cadenita de oro.
Al entrar en la habitación Adrián y Bea, la DAMA DE CUERO, interrumpió sus labores y se acerco a ellos.
.- Hola Ofelia. saludó Bea
.- Bea ¿a quien me traes cariño?. Besó a la negrita en los labios y se acercó a nuestro amigo.
.- Es Aquiles, el joven novicio.
.- ¿ Aquiles? ¿así le habéis bautizado?. Y diciendo esto dio una vuelta completa admirando el cuerpo del muchacho.
.- Se ha bautizado él solo.
.- Encantado de que me haya invitado a su fiesta señora . Adrián ya había reconocido a la CAT WOMAN como a la pareja del caballero que había dirigido las palabras a los comensales. Y diciendo estas palabras se inclinó y besó la enguantada mano de la espléndida mujer.
.- Vaya, vaya, vaya... nuestro novicio además de estar buenísimo, es todo un caballero, realmente nuestros ...informadores no nos habían mentido, en lo referente al chico...¿Aquiles?....bonito cuerpo Aquiles, y precioso falo el que ostenta nuestro invitado ¿ya lo has probado Bea?.
.- No Ofelia, Cloe se ha ensañado con él y no lo ha dejado hasta que se ha dormido.
.- Ja, ja, ja, ja, la buena de Cloe...pues Bea , cariño tendrás que esperar un poco nenita, porque ahora quiero catar esta fruta yo, veremos que sabe hacer el chico, si debemos hacer caso a nuestra fuente de información es todo un portento.
.- Como tu quieras Ofelia. ¿quieres que lo prepare en una mesa?. Adrián estaba con la boca abierta, hablaban de el como si fuera un objeto.
.- Bea, ¿que piensas hacer conmigo?, me ofreces a esta mujer como si fuera un objeto sexual.
.- Ja, ja, ja, ja, el chico también tiene sentido del humor, no te preocupes mi amor, Bea no te hará ningún daño, solo queremos que goces intensamente, ¿ verdad que si, Bea?
.- Claro, Ofelia, que goce él y que nos haga gozar a nosotras.
.- Efectivamente, de esto se trata, venga ya, átalo y mójamelo un poquito yo acabo con estas dos zorritas enseguida, hay una que ya está a punto de caramelo, la otra se resiste un poco pero será solo unos minutos. Y diciendo esto siguió metiendo la bola que quedaba fuera, en el coño de la chica que según ella no se resistiría mucho.
Bea, se acercó a Adrián y lo besó furiosamente en la boca, mientras lo iba empujando con su pecho hacia atrás, él se abrazó a la morena con fuerza mientras correspondía al tremendo beso que le estaba obsequiando la negrita, pero no pudo impedir que ella le siguiera empujando, hasta que su espalda chocó con una de las mesas vacías, precisamente la que estaba frente a la mujer que tenía metidas las tres bolas en la vagina, con un rápido movimiento, Bea levantó uno de los brazos de Adrián y lo encadenó a la mesa sin que nuestro amigo hiciera el mas mínimo esfuerzo para impedirlo, después le sujetó el otro brazo y pulsando un invisible botón las cadenas de acero empezaron a subir tirando de Adrián hacia arriba.
.- Pero, ¿que estas haciendo?
.- Te voy a torturar, pon los pies en estos soportes, no sea que te hagas daño. Ella le ayudo a levantar la pierna y apoyar los dos pies en unos salientes que pasaban inadvertidos pero que suspendían todo el peso del cuerpo de la persona que estaba sujeta por las anillas. A continuación ella le sujetó los tobillos, levantó la capa azul de Adrián y la pasó por detrás del tablero y pulsando otro mando de la mesa inclinó un poco la tabla.
Después, sin dejar de mirar a los ojos de nuestro amigo, retrocedió hasta la mesa donde la primera mujer se estaba retorciendo de placer y le quitó la mordaza.
Las primeras palabras que dijo fueron:
.- Ahggggg, Bea te lo suplico, sácame las bolas y vuelve a introducírmelas otra vez, estoy a punto de correrme, lo necesito ya, por favor.
Bea, sin dejar de mirar y sonreir a Adrián y apenas sin moverse cogió la cadenita que sobresalía de la vagina de la chica y empezó a tirar de ella, al instante una de las enormes bolas asomó por el coño de la mujer, destacando su húmeda blancura en contraste con el enrojecido sexo de la dama, los labios vaginales se abrieron hacia afuera como una flor al soportar la presión interior del juguete que pugnaba por salir de su madriguera...después un trocito de dorada cadena y la segunda bola empezó a asomar.
Bea siguió tirando de la cadenita mientras que con su mano izquierda empezaba a acariciarse el clitoris, que en aquellos instantes ya se distinguía claramente del resto de su sexo. Esta vez la bola no salió sola, un abundante chorro de jugo vaginal, brotó de la vagina de la mujer mojandole el sexo, los muslos e incluso la mano de Bea que al sentirse mojada dejó de tirar y se llevó la mano impregnada de líquido a la boca.
Adrián no podía creer lo que estaba viendo, su verga palpitaba de forma perceptible e involuntaria intentando buscar alguna cosa a la que arrimarse, la mujer suspendida frente a él estaba experimentando un tremendo orgasmo, sus brazos se habían doblado por el codo e intentaban subir su cuerpo a pulso mas arriba de lo que le permitían las cadenas de los tobillos, los tendones de su cuello parecía que iban a perforar la piel, sus ojos estaban en blanco y sus dientes mordían los labios inferiores blanqueando la piel de la zona. Su pubis se estaba levantando una y otra vez de la mesa y se notaba que estaba haciendo un tremendo esfuerzo, por fin la tercera bola salió a la luz sin que nadie tirara de ella, con un ruidoso "flop" que pareció una palmada, acompañado por un rugido de placer el juguete abandonó su cálido resguardo y se deslizó hasta los pies de Bea, que no paraba de masturbarse, después de esto la chica continuó unos instantes debatiéndose con los últimos estertores del orgasmo y se quedó como dormida. Bea abandonó por unos instantes sus quehaceres masturbatorios, sacó una especie de almohada de debajo de la mesa y se la puso debajo de la cabeza después la besó en la boca y sonriendo le dio unos golpecitos en el muslo y le dijo:
.- Descansa un rato cariño, te lo has ganado. Después, sonriendo y con una mirada malévola se dirigió hacia Adrián que estaba al borde de la eyeculación.
.- Pero, ¿puede saberse a que jugáis en esta casa, Bea?
.- ¿Jugamos? ¿ A esto le llamas jugar?, Aquí no jugamos cariño, aquí lo que hacemos es gozar del sexo elevado a sus máximas cotas, sin molestar a nadie ni perjudicarle, todo lo que se hace aquí dentro es de forma voluntaria...ya sabes...las reglas...
.- Pero...es que esta señora casi se ha desmayado.
.- Si a veces sucede, a veces no se puede soportar tanto placer y el cuerpo se evade por unos segundos...pero no te preocupes hay médicos entre los reunidos, no va a pasar nada....por cierto ¿quieres que te suelte ....o continuamos?
.- ¿Soltarme?.... noooo, sigue con tu tortura
.- Es que como hace unos segundos parecías dudar.
.- Por favor...hazme algo...sigue...ya no puedo resistir mas. Y el hermoso miembro de Adrián seguía subiendo y bajando a un ritmo frenético.
Bea se le acercó lánguidamente... con la boca entreabierta, su mano derecha ya estaba otra vez metida entre sus muslos, con la izquierda buscó algo detrás de la tabla de la mesa, su mano salió armada con otro látigo parecido al que usaba la DAMA DE CUERO, levantó el brazo pero en lugar de descargarlo sobre el pecho del muchacho se dio media vuelta rápidamente y se agachó hasta casi tocar el suelo con la cara, ofreciendo a Adrián una espléndida vista de sus nalgas, ella sin dejar de reír abrió al máximo las piernas y lo que se ofreció ahora a los ojos del joven fue una enorme raja negra totalmente depilada coronada por un clítoris rosado que ella no paraba de estimularse. Al otro extremo de la vagina un precioso culito que pedía a gritos ser penetrado.
Adrián estaba como embobado, veía la cara de Bea asomar entre sus dos tetas por entre las dos piernas y su boca de labios gordetes y sensuales no habían dejado de sonreir, el empezaba a estar desesperado, de su polla empezaban a brotar gotas de néctar preseminal, y sin darse cuenta estaba haciendo lo mismo que la mujer que en aquellos momentos estaba durmiendo frente a él, levantar el trasero de la piedra y hacer movimientos coitales.
Bea sin enderezarse se acercó un poco mas a la mesa de Adrián, este podía ver a la perfección cada detalle del coño de la negrita, era espléndido, perfecto, estaba humedo y viscoso y en aquel momento se fijó en el mango del látigo que sobresalía del puño de la chica, parecía de ébano e imitaba a la perfección un falo descapullado de unos 18 cms. de largo por unos tres de diámetro.
Bea en aquel momento lo estaba dirigiendo hacia su culito, el extremo del mango que simulaba un glande, la estaba acariciando desde la vagina hasta la pequeña estrellita que tenía Bea por ano, su humedad vaginal se estaba trasladando a los bordes del esfínter, haciendo que este brillara a la luz de las velas de lavanda, de pronto y como si de magia se tratara del glande negro brotó un pequeño chorrito de aceite que impacto en el centró del ano de Bea, esta rápidamente, apretó el mango del látigo contra su carne, que no opuso mucha resistencia al empuje de la chica, ayudado por el aceite que la estaba impregnando.
La chica emitió un pequeño gemido, pero siguió empujando hasta metérselo unos 15 o 16 cms. Cuando lo tuvo metido en los intestinos lo soltó y sin levantarse se llevó ambas manos a la vagina abriéndosela de par en par y mostrando a Adrián todas sus rosadas cavidades. El látigo como si poseyera vida propia entraba y salia del ano de la negrita o quizás era una gimnasia practicada por ella con muchas horas de entrenamiento, las cintas de cuero negro del otro extremo de artilugio rozaban las nalgas y la espalda de la chica.
Los pechos de la chica siguiendo el ritmo de las nalgas se bamboleaban entre las piernas de Bea, y ella le estaba mirándole sin dejar aquella pícara sonrisa. Y a escaso metros de ellos la DAMA DE CUERO estaba sacando el otro juego de bolas de marfil de la otra mujer amarrada que empezaba a gritar de placer
El espectáculo era fascinante y con una tremenda carga erótica, que nuestro amigo no pudo resistir, su miembro, sin ningún tipo de estímulo físico, solamente obedeciendo a la visión del cuadro que se estaba desarrollando a su alrededor cual si de un sueño juvenil se tratara, empezó a emitir poderosos chorros de semen, los dos primeros saltando por encima del cuerpo de Bea, cayeron frente a los ojos de la chica, otros tres ya con menos fuerza empaparon la negra espalda de la muchacha, contrastando la blancura de la leche con la negra piel de ella.
.- Vaya, nuestro muchachito ya se nos ha vaciado. Dijo Bea incorporándose.
.- Lo siento no lo pude evitar, esto es tremendo.
.- No te preocupes, nadie lo resiste la primera vez, además esto es lo que queríamos. Ahora ya estas a punto para nuestra Ofelia.
Ella ya se había sacado del ano el látigo aunque lo sujetaba fuertemente con la mano derecha. Se acercó a Adrián y lamió con suavidad las gotitas que todavía brotaban del glande del joven, saboreándolas como si de miel se tratara. Volvió a pulsar algún resorte escondido y la mesa empezó a bajar suavemente, después se acercó a él y lo besó en la boca, buscó su lengua y sus salivas se entremezclaron, acariciaba su pelo moreno y rizado. Sus preciosos y morenos senos se apretaban contra el cuerpo de Adrián, este se dejó llevar al éxtasis del beso cerró los ojos y voló...
De pronto notó en su trasero una humedad viscosa...aceite....
.- Nooooooo
.- Siiiiiiii. Contestó Bea riéndose a carcajadas. Intentó escabullirse pero ya era demasiado tarde, el falo de ébano le había penetrado el culo. Adrián no se resistió mucho, de hecho no era la primera vez que algo o alguien atravesaba su esfínter y sabía del placer que esta parte del cuerpo proporcionaba.
No era en absoluto homosexual, pero en alguna noche de locura había gustado de los placeres del sexo anal.
Dejó que la chica hiciera su trabajo y continuó besándola. La estimulación anal provocó, que su miembro recuperara a los pocos minutos la erección perdida en la última eyeculacion.
Notó como la mano de ella untada por el sobrante de aceite que embadurnaba sus muslos agarró su verga y empezó un suave masaje.
.- Desde luego Aquiles, eres algo especial, dijo ella admirada de la nueva erección del joven.
.- Esto es debido a una perfecta educación sexual, mi padre era un experto en este arte.
.- ¿Y te lo enseñó el personalmente?
.- Si él y mi madre.
.- Algún día te pediré que me enseñes alguna de estas técnicas personales.
.- No se aprenden en un día, se necesitan horas y horas de practica.
.- Ja,ja,ja,ja, eres genial.
.- Vaya Bea, veo que os estáis divirtiendo
.- Ah, Ofelia , ¿ya estas ahí?
.- Si mi amor, pero...¿qué le has hecho al chico? Sus ojos se dirigieron al culo de Adrián que inútilmente intentó evadirse a la mirada de la enmascarada.
.- Lo que tú me pediste: Te lo he preparado, acaba de largar al menos medio vaso de leche y ya vuelve a estar empalmado, es una preciosidad. Y no te preocupes por el látigo, al parecer el chico no es virgen.
.- Ja,ja,ja,ja, eres tremenda Bea, si ya veo los sobrantes en tu espalda y en el suelo, el chico promete. Y pasando el dedo por la espalda de Bea recogió los goterones de leche que goteaban por la espada de la chica y se los llevó tranquilamente a la boca.
.- ¿Que tal sabe?
.- Huuuummm. Deliciosa, ya puedes dejarnos.
.- Ya voy, que impaciente eres Ofelia.
.- Siiiiii, lo quiero unas horas para mí solita. Y Bea desapareció en la habitación de la piscina buscando a alguien que calmara sus fuegos internos.
.- Bien, bien, bien, Aquiles ¿qué vamos a hacer contigo?
.- Tu sabrás Ofelia, por ahora soy tu prisionero. Le contesto Adrián moviendo instintivamente brazos y piernas.
.- Pobrecito mío, ahora te soltaré pero antes quiero que me veas por todas partes.
.- Tu mandas Ofelia. Yo soy tu esclavo.
.- Noooooo, por favor cariño hazlo por amor. Quiéreme, hazme tuya.
.- Es broma, mujer pero te haré cuanto desees, me excitas mucho.
.- Una mujer tan mayor ¿ y te excito?
.- No eres tan mayor, digamos...48 ?
.- Jesús, que ojo tienes muchacho, 49 ¿quién te lo ha dicho, Bea?
.- En absoluto, solo me ha dicho quien eras, supongo que lo que tú le has dejado que me dijera, solo es que me gustan mucho las damas maduras, me gusta su ternura, su experiencia, su sensualidad....
.- Realmente sabes tratar a las mujeres Aquiles, y eres muy inteligente y educado, tus padres... tu madre...sobre todo, ha hecho de ti un hombre.
.- ¿ Mi madre? ¿conoce a mi madre?
.- Dejemos esta charla que aquí no has venido para esto, voy a subirme a la mesa.
.- Nooooo, ¿quiere caerse?
.- No te preocupes estoy acostumbrada y no quiero que me vuelvas a tratar de Vd., de tú como si me conocieras de toda la vida, al menos mientras estés conmigo. Ella se había subido sobre la tabla, una pierna a cada lado del cuerpo de Adrián, con rápidos movimientos se deshizo del traje de cuero que lanzó con fuerza a un rincón de la sala, la única prenda que cubría parte del hermoso y maduro cuerpo era la máscara de CAT WOMEN.
Adrián pudo fijarsee entonces bien en ella, era muy alta, maciza, pelo rubio y muy corto las piernas largas y bien torneadas terminadas en unos espléndidos muslos que coronaban unas nalgas preciosas, una matita de vello rubio adornaba su pubis, el resto estaba pulcramente depilado, los pechos eran grandes y voluptuosos la piel casi transparente dejaba entrever finas venitas azules, mas que nada por su propio peso estaban un poco caídos pero apetecibles como fruta madura, en su parte inferior unos enormes pezones rodeados de una gran aureola completaban la bella estampa de aquella espléndida mujer.
En aquellos momentos aquel portento de hembra se estaba contoneando exageradamente encima de su cuerpo, había recogido el látigo que llevaba en la mano y que depositó sobre la mesa al subirse en ella y con él empezó a acariciarse sus partes íntimas, el culo fue el primer favorecido, luego siguió la vagina pasando por el pubis hasta el ombligo hasta terminar en sus pezones, cada uno de los cuales fue objeto de un trato especial.
Ella de forma exagerada estaba procurando que Adrián no perdiera ni un solo detalle de la actuación . Sabía positivamente que aquel juego excitaba a cualquier hombre o mujer y siguió con él, sus caderas se movían en circulo y su vientre subía y bajaba como si estuviera follando en aquel mismo instante, después con una mano se abrió la vulva y muy despacio se introdujo el látigo negro hasta lo mas profundo de su cavidad vaginal, sin dejar ni un momento de realizar las contorsiones pélvicas imitando una penetración.
Así siguió durante unos minutos, hasta que Adrián notó por su experiencia que ella estaba a punto de correrse, él también estaba tremendamente excitado, el otro látigo que todavía tenido metido en su culo le quemaba como un hierro ardiente...por fin ella se arrodilló con una rodilla a cada lado de su cuerpo, con la cara hacia sus pies y enseñándole su vagina penetrada por el latigo, fue retrocediendo hasta su cara y le dijo:
.- Sácamelo con los dientes.
Adrián levantó un poco el cuello y mordiendo una de las tiras de cuero tiró con fuerza hacia él. El juguete no salió a la primera, el chico volvió a morder otra tira un poco mas adentro y esta vez si que se quedo con el látigo en la boca, a continuación un espeso chorro de jugo vaginal brotó del coño de Ofelia, derramándose sobre el pecho de Adrián, era espeso y caliente y nuestro amigo sintió una agradable sensación en toda la piel, después ella aplastó su cuerpo contra el suyo impregnándose de sus propios liquidos.
Seguidamente arrancó también con los dientes y con mucha suavidad el látigo introducido por Bea en el trasero de nuestro amigo, este no pudo evitar un:
.- Huuuuyyyy, como quema
.- Pobrecito mío, espera y te arreglo esto en seguida. Se bajó de la mesa de un salto, sus dedos pulsaron otro resorte de la parte trasera del tablero y unos chorritos de agua tibia brotaron de cada uno de los agujeritos situados en la superficie.
Aquello era el no va mas, los chorritos iban limpiando todo el cuerpo de Adrián, ayudados por la mano de Ofelia, que sin saber como ni cuando apareció embadurnada con un perfumado gel de baño, la mano recorrió el culo y las nalgas del joven , después los muslos, el pecho, la verga y todo el resto del cuerpo el agua siguió fluyendo hasta que no quedo ni una gota de jabón en su cuerpo, ella cogió una toalla y lo seco suavemente como si fuera un bebe, y como tal embadurnó con un bálsamo las partes mas doloridas del ano de Adrián, él se dejaba hacer sin decir nada, admirando en todo momento el bello cuerpo de la mujer.
Con un chasquido se soltaron las argollas que lo tenían amarrado a la tabla y sus extremidades quedaron por fin libres de ataduras, saltó al piso y con unas flexiones desentumeció los músculos, después besó a Ofelia ella correspondió al beso y después le aferró por el brazo y salieron fuera de la sala de las velas perfumadas.
Le acompañó hasta una colchoneta un poco separada del resto de los grupos y su situación era un poco elevada con relación al resto de la sala, había que subir unos peldaños y le dijo:
.- Túmbate y come, voy a la ducha. Junto a las almohadas había unas bandejas con frutos de todo tipo, apetitosos fiambres y una botella de cava dentro de un recipiente con hielo, sus ojos se pasearon por la sala y se iban fijando en cada uno de los grupos o parejas que estaban follando, comiendo o simplemente charlando.
Le llamó la atención un grupito en el que se encontraba el anfitrión de la casa, que en aquel momento estaba tumbado sobre una alfombra y sobre él una espléndida mujer con una negra melena lisa que le daba la espalda se estaba sentando sobre su verga enorme y totalmente en erección, las poses de la chica le resultaron vagamente familiares pero no pudo recordar de donde ni cuando, se dijo que la observaría un rato para ver si se daba la vuelta.
En el resto del grupo estaban uno de los hermanos de ébano que al parecer estaba procurando placer a una dama que le era imposible ver, pues Bea (¿o quizas era Bela? ) la tapaba totalmente con su cuerpo , ligeramente inclinado recibiendo las embestidas del otro caballero de una edad parecida a la del anfitrión pero con una envidiable fuerza ya que ella se estremecía a cada embestida del hombre.
.- ¿Que?¿ recreándote la vista?
.- ¿Ya estas ahí?. Iba ya totalmente limpia y su máscara de Gata se había convertido en una máscara veneciana como el resto de las mujeres de la fiesta y una capa malva cubría sus redondeces.
.- Si, me he adecentado y perfumado para ti ¿has comido algo?
.- Si está todo riquísimo.
.- Así me gusta, que te recuperes porque voy a exprimirte como a un limón.
.- ¿En serio? ¿crees que podrás conmigo?
.- Estoy segura de ello, pero antes me darás mucho, pero mucho placer.
.- ¿Y tu marido? ¿no va a enfadarse? dijo Adrián señalando al grupito
.- Que va, además en este momento solo tiene ojos para la mujer esta poseyendo, hacía mucho tiempo que la deseaba y hoy por fin ella ha consentido a ser suya.
.- ¿ Si? ¿Y quién es la afortunada?.
.- Posiblemente la conozcas a lo largo de la fiesta, intentaré presentártela. Y a continuación lanzó una alegre carcajada.
.- Venga, te quiero mi rey, quiero que me poseas, y arrodillándose junto a Adrián estampó su pecho en la boca del joven.
.- Que hermosos senos tienes Ofelia.
.- Mámamelos Aquiles, mámamelos como si en ello te fuera la vida. Adrián que tenía una copa de cava en la mano medio vacía derramó parte del contenido en el pezón de Ofelía que al notar el frescor del liquido en la carne se erizó como si hubiera recibido una descarga, la lengua de nuestro amigo recogió el resto del liquido y con la boca llena de cava empezo a dar a la mujer la mejor mamada que ella había recibido en su vida.
Ella se había vuelto a arrodillar sobre él, sus senos colgaban maduros y jugosos sobre la cara del joven que alternaba las chupadas a cada pezón, ella había empezado a gemir suavemente, con una mano se agarraba el seno y presionándolo lo acompañaba a la boca del joven se alternaba los pechos, un rato cada uno en la boca de Adrián , él chupaba con fuerza, los pezones se iban enrojeciendo y aumentando de tamaño al igual que la verga de Adrian que ya estaba rozando el estómago de la mujer. La estampa era de lo mas erótico imaginable, una madura mujer en la cumbre de su plenitud dando de mamar de su abundante pecho a un joven que podría ser su propio hijo, ella seguía gimiendo y gimiendo, cerrando los ojos y entregándose a la caricia.
Adrián estaba de espaldas, totalmente empalmado, admirando los blancos y hermosos senos de Ofelia, las rodillas de la mujer apretaban sus riñones mientras bailaba una especie de danza sexual abriendo y cerrando sus nalgas ofreciendo a todo el que pasaba el hermoso espectáculo de sus dos orificios húmedos por el sudor y la calentura.
El la abrazó por las nalgas apretando y abriendo más todavía las intimidades de Ofelia.
Unos delicados brazos de color café con leche le incorporaron un poco metiendo debajo de su cabeza y hombros una gran almohada, ahora se sentía mucho más cómodo.
Ella se acercó y sin avisar aplastó sus labios contra los de Adrián, buscó la lengua de nuestro amigo con la suya y le estampó un beso de estos que no acaban nunca, las salivas se entremezclaban y las lenguas se entrelazaban, tan atareado estaba Adrián con el beso que no se dio cuenta de que ella se había sentado sobre sus muslos y con un rápido movimiento se introdujo la verga de nuestro héroe hasta la empuñadura empezando un suave movimiento giratorio con las caderas para que el miembro del joven rozara en todas las partes mas sensibles de su cueva.
Las bocas se separaron unos centímetros y Ofelia empezó a gemir suavemente y Adrián iba empleando todo su saber amatorio en dar placer a la hermosa madura que cabalgaba sobre su estómago.
Vio como la morena y joven Bea, después de haberle acomodado, se acercaba a su ama por detrás con una botella de un liquido espeso y azulado, lo inclinó y derramó entre sus nalgas un tenue chorrito que se deslizo suavemente entre ellas mojando el culo de la bella mujer y llegando hasta el miembro de Adrián , este notó un agradable aroma que se esparcía por el ambiente facilitando por otro lado la entrada y salida de su verga en las cálidas cavidades vaginales de Ofelia.
Adivinó más que vio como la bella negrita metía primero un dedo y después otro en el orificio no ocupado de la dama. Esta al notar la intromisión gimió con mas fuerza y arreció en sus alocados movimientos buscando el placer al máximo.
Adrián cerró los ojos concentrándose también en la búsqueda del placer, por esto no se dio cuenta de que uno de los criados de color se había arrodillado frente a él, detrás de Ofelia , el recién llegado apartó a Bea con suavidad, esta también se arrodilló y agarrando la enorme verga del negro la apuntó hacia el ya un poco dilatado orificio libre de la hermosa mujer, ella al notar la punta de aquella herramienta enfilando su culo, aplastó sus tetas contra el pecho de Adrían y con ambas manos se sujeto las nalgas facilitando la entrada al gigante.
El hombretón no se hizo de rogar, de un empellón metió la enorme polla en el estrecho conducto arrancando un grito de dolor a la dama y uno de sorpresa a Adrián que abrió los ojos sorprendido, Bea se había acercado a nuestro amigo y le dijo:
.- Chisssscht , no digas nada, sigue follándola.
Adrián no dijo nada…siguió follando a Ofelia, no era la primera vez que practicaba esta modalidad de sexo, no tardó mucho en notar como la enorme verga del chico de color rozaba con la suya separadas únicamente por una ligera capa de tibia carne.
Aquel roce le excitó mas de lo que lo estaba y arreció en sus embates, Ofelia no aguantó mucho tiempo aquella doble penetración…un tremendo orgasmo la poseyó, Adrián lo noto enseguida al sentir como los músculos de la vagina de Ofelia apretaban con fuerza su miembro como si no quisiera dejarlo escapar, no obstante notó como una oleada de jugos se derramaban sobre su pelvis empapando su vello púbico, dejo de bombear para darle un poco de tregua mientras ella seguía con unos enormes espasmos que se adueñaron de todo su cuerpo hasta que finalmente quedo desmadejada sobre el cuerpo de nuestro amigo-
Mientras tanto el negro la seguía perforando aunque mas lentamente hasta que cesaron totalmente las convulsiones de la dama, sacando con suavidad el enorme nabo del interior del culo de Ofelia se lo agarró con una mano y lo dirigió hacia la boca de Bea que seguía sentada junto a los pies de su protectora, al ver aquel manjar que se le ofrecía tan generosamente la hermosa muchacha lo engulló de un golpe y empezó a succionarlo y lamerlo de forma desaforada. Su saliva se acumulaba en el glande de la enorme polla y se derramaba sobre las piernas de Adrián que con el espectáculo volvió a sentir como su herramienta se endurecía de nuevo.
Bea era una verdadera experta en practicar la mamada, hora el miembro casi desaparecía en su garganta, hora sus dientes rozaban el enorme glande, hora la mano se deslizaba a lo largo del negro pene ayudada por la gran cantidad de saliva que generaba su boca, en fin que el pobre chaval entre la enculada a su ama y la mamada de su compañera no tardo en explotar, sacó el miembro de la boca de Bea y dándole unas fuertes sacudidas mas empezó a expulsar andanadas de leche hacia la cara y los pechos de Bea, esta los recibió con gozo y relamiéndose acabó con todos los goterones que embadurnaban su pecho y cara sonriendo a nuestro protagonista, mientras acababa de realizar el trabajo.
El fornido caballero de color sin disminuir un ápice su erección y masturbándose por el camino se dirigió hacia el grupo formado por el marido de Ofelia, al que una hermosa y madura mujer con una larga y ondulada melena morena, le estaba practicando el mismo tratamiento que minutos antes le hizo Bea a su musculosos y moreno compatriota.
Al parecer Bea no había quedado satisfecha del todo y apartando suavemente a su protectora que estaba dormida o en trance se acurrucó junto a Adrián acercando sus nalgas a los muslos de nuestro amigo, la carne de la morena chica estaba ardiendo, él noto como se pegaba a su estomago buscando con la húmeda raja la calidez de su polla.
El miembro se deslizó en su vagina casi sin sentir, estaba literalmente chorreando, Adrián empezó a bombearla casi mecánicamente mientras sus ojos se fijaban distraídamente en el grupo formado por el anfitrión. Este, sentado en una tumbona, acariciaba el ondulado pelo de la espléndida mujer que de rodillas frente a él le estaba practicando una fenomenal mamada. Adrián no pudo por menos de envidiar por unos segundos a aquel maduro caballero que recibía los bucales favores de la dama en cuestión, el negro mientras tanto había llegado junto a ellos, también se arrodilló y apartando la capa de la espalda de la mujer la penetró por la vagina, muy suavemente al principio, ella gimió dejando de mamar por unos segundos la verga del marido de Ofelia hasta que su cuerpo se adapto a la tranca del musculoso negro después siguió mamando, mientras sus pechos se bamboleaban a cada embestida del hombre que la poseía por detrás.
Adrián noto que Bea se estaba corriendo al sentir como su cuerpo se estremecía, arreció en el movimiento de sus caderas penetrándola mas profundamente hasta que la chica quedo totalmente satisfecha con el miembro de Adrián ardiendo en sus entrañas, Adrián todavía seguía bombeando a la chica mientras sus ojos continuaban admirando las caderas de la dama que tenía arrodillada a unos diez metros frente a el….y en aquel momento lo vió…un hermoso tatuaje de una ave del paraíso adornaba la nalga derecha de la mujer… y en aquel mismo instante sintió que una oleada de semen, saliendo de sus testículos se precipitaba hacia el útero de Bea provocando que su garganta emitiera un involuntario ronquido de placer.
La dama al oir el grito levantó la cabeza y le dirigió una sonrisa. Adrián estaba paralizado, no podía ni moverse, su mirada no se apartaba del bello tatuaje impreso en la nalga de la mujer que después de mirarlo con dulzura siguió con su húmeda tarea.
Por fin, al cabo de unos minutos de incertidumbre, aparto dulcemente a Bea diciéndole al oído
.- Discúlpame por favor, tengo que averiguar una cosa
.- ¿Volverás, cielo?
.- Seguro que si, un poco mas tarde
Se incorporó, y como un autómata se dirigió al grupo del anfitrión, despacio, sus ojos no se apartaban de aquellas hermosas nalgas, el negro la seguía follando con fuerza y ella no dejaba de chupar aquel pedazo de carne , mientras el anfitrión con las dos manos amasaba los hermosos pechos que con la presión habían dejado de moverse.
Por fin llego a su lado le parecía verse a si mismo en cámara lenta, siguió mirando la escena que inmediatamente hizo que su miembro volviera a endurecerse …ella se sacó la verga del marido de Ofelia de la boca le masturbó unos segundos y un chorro de leche brotó del glande del maduro anfitrión yendo a estrellarse sobre la garganta y los senos de la hermosa mujer. Después lo soltó, apoyo el rostro en el suelo mientras sus ojos no dejaban de mirar y sonreir a Adrián a través de la máscara veneciana. Después… se entregó al orgasmo que en aquellos momentos se apoderó de su ser provocado por el polvo a que la estaba sometiendo el muchacho negro.
Adrián estaba como hipnotizado, su mano agarro con fuerza su propio miembro y empezó a masturbarse viendo aquella erótica escena. Después de unos segundos que parecieron horas una palabra salió de sus labios:
.- ¿Mama?
.- Ho…ho…hola, A…A…Adrián.. no…no.. tu eres Aquiles …o esto me han dicho…y yo…. Soy….soy… Vesta…solo… Vesta . Su voz se acoplaba al movimiento de vaivén al que la estaba sometiendo el joven de color, que en aquellos momentos intensificaba la velocidad de los embates.
.- ¿Vesta? ¿la diosa del hogar?. Adrián ya se estaba masturbando descaradamente y su cuerpo casi tocaba a las personas del grupo, que lo estaban observando con curiosidad.
.- Si…. Si… y la del fuego sagrado….ya ves…..amor…
.- ¿Y que hace una diosa del hogar en este sitio?.
.- Cre…cre…creo que esta a la vista ¿no?, Adrián la miró detenidamente, la lujuria brillaba en sus ojos, el semen con que el anfitrión de la casa la había regado se deslizaba por sus pechos y pezones formando goterones que llegaban a la colchoneta, de pronto y al parecer ya recuperada del orgasmo empezó a mover las caderas de una forma sensual y voluptuosa, el joven que la estaba penetrando por detrás no resistió mucho los embates, aquellos movimientos eran irresistibles, con un grito animal se agarró la negra verga sacándola del interior de la vagina de Vesta y dándose un par de sacudidas mas eyaculó sobre las nalgas de su madre, el primer chorro salió con tremenda fuerza llegando a la altura de los hombros de su progenitora, después y a cada sacudida que se iba dando otras dosis de espesa leche iba cubriendo las nalgas y el tatuaje de la bella mujer hasta que al fin paro de gotear aquel enorme tronco.
.- Si la verdad es que esta todo a la vista, nunca me hubiera imaginado que asistieras a estas fiestas. Adrián se había ido acercando mas y mas sin dejar de masturbarse, el joven negro sonriendo se apartó y con un gesto le invitó a ocupar su sitio.
.- ¿En serio? ¿crees que no debería asistir a estas orgías?
.- No se ma…perdón Vesta…es tu decisión
.- ¿Tu no has venido para gozar del sexo?
.- Si, tienes razón….no se…ahora no puedo pensar mucho
.- Ja,ja,ja,ja,ja,ja,…ya te veo…venga haz lo que creas que debes hacer y luego nos vamos los dos a la ducha.
Adrián no se atrevió en aquel momento a meter su polla en aquella vagina palpitante que se le ofrecía, simplemente …se corrió… al igual que unos segundos antes lo había hecho el joven de color, sobre las nalgas de su madre, su corrida no fue tan abundante, debido a la marcha que llevaba aquella noche, pero tampoco estuvo nada mal.
Después de sentir como el semen de su hijo recorría su espalda Vesta se levantó y abrazando a su retoño por la cintura le dijo:
.- Vamos al cuarto de baño…mi amor. Adrián dócilmente se dejo llevar….
Llegaron al baño, bueno aquello mas que un baño era un salón de baño, en el centro una gran bañera elevada y circular con hidromasaje invitaba a meterse en ella, las burbujas estallaban en la superficie del agua tibia y perfumada.
Vesta se despojó de la capa y se metió en el agua
.- Ven amor…límpiame la espalda por favor. Adrián haciendo lo propio dejó la capa en el suelo y se metió en la bañera sin atreverse a acercarse a su madre
.- ¿Qué te pasa? ¿de que tienes miedo?
.- No tengo miedo, es que ….no se ..esto es nuevo para mi
.- Vaya y para mi también ¿no te gusto? Y se levanto unos centímetros de la bañera apretando descaradamente sus pechos con ambas manos.
.- Esto estaba pactado ¿no?
.- Pues si….la verdad es que si…. Te hicimos una pequeña trampita
.- Claro…entre la directora del banco y la anfitriona de la casa.. ja, ja..vaya maduritas traviesas.
.- Pues si….venga lávame…por favor. Y dio la espalda a su hijo. Adrián cogiendo el gel con la mano empezó a quitar los restos de semen que todavía quedaban en la espalda de Vesta, después su mano fue bajando hasta las nalgas acariciándolas…cuantas veces se había masturbado soñando con aquel tatuaje.
Siguió bajando y sus dedos se metieron entre las nalgas de aquella esplendorosa mujer que ahora no era su madre… era Vesta.
Ella se levantó para que su hijo pudiera enjabonarla con mas comodidad, los dedos de Adrián ya estaban acariciando aquellos hermosos labios vaginales que hacía escasos minutos estaban albergando una gruesa y nervuda verga negra, el recuerdo de la escena hizo que su propia verga volviera a endurecerse. El metía mas y mas los dedos, después empezó a explorar el ano…ella gimió.
.- ¿Te hago daño?
.- Noooo…me encanta
.- ¿Quieres decir que de este orificio tampoco eres virgen?. Y su dedo corazón se metió casi hasta el nudillo.
.- Wuauuuu….no mi amor , tu padre ya me enseño a gozar hace mucho tiempo con esta parte de mi cuerpo.
.- Vaya …vaya…con mi mama.
.- Aquiles..por favor llámame por mi nombre de diosa…por favor…ya sabes son las reglas.
.- Si perdona. La cogió por las nalgas y sin ningún esfuerzo la sentó al borde de la bañera de mármol rosado. Abrió sus piernas y su mirada se deleitó admirando aquella hermosa vagina por la que hacia ya 24 años que su cabecita de bebe había asomado al mundo por primera vez.
No pudo resistir, la tentación era demasiado grande…su legua empezó a lamer aquella hermosa rosa que abierta se le ofrecía, todavía jabonosa por el gel que no había terminado de quitar, lamió..chupó y metió la lengua hasta lo mas profundo de la gruta arrancando gemidos de placer a la diosa del hogar.
Sus sentidos se olvidaron del tiempo…solo tenía un objetivo…hacer sentir a la diosa Vesta un orgasmo usando solo su lengua, y no tardo en conseguirlo…quizás fue el morbo de la situación quizás fue aquella lengua que se le metía entre las entrañas…pero la diosa se corrió de nuevo. Adrián noto que la humedad entre las piernas de su madre aumentaba de una forma mas que considerable y no era el agua de la bañera, siguió lamiendo hasta que noto como la Diosa se quedaba relajada.. Después se levantó y la beso en la boca para que ella sintiera el sabor de sus propios jugos.
.- Aquiles….Aquiles…que placer me has dado…quiero mas…mas.
.- Si Vesta ..diosa del hogar voy a darte mas…porque siempre te he deseado y ahora eres mía. Salto de la bañera y entonces vio a las dos morenitas que en la puerta del baño sonreían y se masturbaban la una a la otra mientras los estaban mirando.
.- ¿Qué demonios estaís haciendo vosotras dos aquí?
.- Déjalas…que miren…tienen que comunicar al resto de invitados que el ritual se ha cumplido.
.- ¿Ritual? ¿Qué ritual?
.- La consumación de nuestro amor…aquí hay mucha otra gente que están en nuestra misma situación… y hoy era tu debut.
.- No me digas…soy pues el artista invitado….
.- Jajajajajaja, pues si mas o menos
.- Pues no los hagamos esperar. Y sin mediar mas palabra se tumbó sobre el pecho de la diosa y empezó a mamar con énfasis aquellos hermosos pechos, que tanto le gustaban. Ella se los daba alternativamente cogiéndoles con ambas manos y metiendo el rosado pezón en la boca de su hijo.
.- Vamos afuera Aquiles, debemos estar a la vista de todos.
Se levanto y cogiendo una toalla que le ofreció una de las chicas se secó y se puso la capa, Adrián hizo lo mismo y salieron fuera del baño.
Todas las miradas estaban fijos sobre ellos, la verdad es que Adrián no sabía donde meterse, la gran erección que ostentaba se apagó en tres segundos y avergonzado él se cubrió con la capa.
Su madre le llevaba de la mano, atravesaron el enorme salón seguidos de la sonrisa de los comensales y de las dos morenitas que parecían su sombra, en una de las esquinas del salón había un enorme colchón de aire rodeado de flores y hacia allá se dirigieron.
Vesta, con movimientos sensuales se acostó boca arriba apartó la capa hacia su pelo y dejo al descubierto su esplendoroso cuerpo, abrió sus muslos y su vagina brillo como una rosa mojada por el rocío, las luces de toda las estancia se apagaron casi por completo, solamente un suave foco color melocotón quedó iluminando el cuerpo de su madre, Adrián no pudo por menos dejar de admirar aquella hermosa mujer. Una de las gemelas, Adrián creyó que era Bela, se arrodillo junto a su madre y la beso muy suavemente en la boca al mismo tiempo dos deditos del color del café con leche se dirigieron a la vagina de la diosa del hogar y sin esfuerzo se introdujeron en la húmeda gruta, acariciando las interioridades de aquel coño deseoso de placer, mientras tanto la otra gemelita ya estaba arrodillada junto a Adrián y con la boca intentaba que el instrumento de nuestro amigo recuperara la rigidez que en el salón de baño había presentado.
Ni 30 segundos necesito la morenita para conseguirlo, después agarró el erguido miembro y tirando de él hizo que se tumbara junto a la diosa Vesta, después ambas se apartaron de ellos sin dejar de masturbarse y quedaron de rodillas junto al colchón esperando ver un digno espectáculo.
Adrián se olvidó de quién era la mujer que yacía tumbada bajo su cuerpo y se propuso colmarla de placer. Empezó a besando los dedos de los pies, metiéndoselos en la boca…, después siguió besando…. pantorrillas, rodillas, muslos, pubis, ombligo, vientre, pechos, por fin llego a los labios y apoyando los suyos en ellos metió la lengua en aquella caliente boca, ella correspondió con ardor a la caricia, las salivas se mezclaron y las lenguas se entrelazaron Adrián notaba como su verga se iba acercando a la vagina de su madre, y en un momento del fragor del beso con un rápido movimiento la penetró hasta el útero….ella lanzó un pequeño gemido pero enseguida se acomodó al ritmo del bombeo al que la estaban sometiendo y acompasó el movimiento de su cintura a las embestidas que la traspasaban….no tardó en sentir como el primer orgasmo le estaba llegando, se abandonó al placer y cerrando los ojos dejó que los espasmos recorrieran su cuerpo.
Adrián notó la venida de la diosa y arreció en las embestidas, después al verla cerrar los ojos descanso unos segundos sin sacar la verga de aquel caliente nido que la acogía.
Después al verla recuperada, hizo que se pusiera a cuatro patas ofreciéndole las nalgas, Adrián vio la vagina totalmente mojada y apoyando su miembro a la entrada de la cueva volvió a penetrarla con fuerza, esta vez ella ya no gimió, simplemente empezó a mover otra vez las caderas buscando los puntos de mas placer que aquel grueso miembro la estaba proporcionando, a los diez minutos de bombeo ininterrumpido le llego el segundo orgasmo, Adrián la había abrazado por el pecho y sobaba con fuerza aquellas hermosas tetas impidiendo que se bambolearan al impulso de sus embestidas.
Ella volvió a disfrutar durante unos minutos de la laxitud que proporcionaba el tremendo orgasmo experimentado, apoyando su carita en el colchón y levantando más si ello era posible las nalgas.
.- Por favor Aquiles, esta humilde diosa desea que la penetres otra vez. ¿te sientes con fuerza para ello?
.- Claro que si, y hasta para otras cuantas mas…….
.- Este es mi héroe….que vean estos pequeños mortales como follan los dioses.
En aquel momento Adrián recordó que no estaban solos pero a estas alturas ya no le importaba mas que penetrar aquel lindo agujerito que se le ofrecía. Miró a su alrededor y no distinguió nada, solamente y esto porque el circulo de luz los iluminaba estaban las dos morenas, que en aquel momento estaba siendo penetradas ambas por dos jóvenes que se debían haber acercado a ellas mientras ellos dos estaban ocupados en la acción.
.- Vaya, las morenitas tienen compañía. Ver a las dos parejas en blanco y negro le excitó mas de lo que estaba y dirigiéndose a su madre le dijo:
.- ¿Por donde desea mi diosa ser penetrada?. Ella sin decir palabra, únicamente se agarró ambas nalgas y separándolas ofreció a nuestro amigo un perfecto ojete que palpitaba de deseo.
.- Pues cúmplase tu deseo… Adrián se agarro con fuerza la verga y empezó a pasarla de abajo arriba, desde la raja hasta el ojete impregnándose de los jugos que con abundancia todavía brotaban de la vagina de su pareja.
A la cuarta o quinta vez empezó a apoyar la punta del pene sobre el ano de su madre apretando cada vez mas. Ella se ayudaba abriéndose al máximo las nalgas, Adrián notó como los músculos del ano poco a poco se iban dilatando, hasta que su glande se perdió en las profundidades, esta vez si se oyó otro gemido, pero a la vez una entrecortada voz que le animaba a seguir.
Una vez introducido el glande el resto entró casi sin oposición, Adrián espero unos segundos hasta notar como ella se adaptaba al objeto que se había introducido en sus entrañas, después ella misma empezó a moverse.
El polvo fue de antología, el placer de ambos intenso y Merche no tardó en gozar de su tercer orgasmo, con su hijo.
Pero Adrián todavía no había vertido ni una gota de leche y Mercedes deseaba sentir en su cuerpo la tibia caricia del semen de su hijo, así que cuando se hubo recuperado del tercero, se incorporó y dándose la vuelta, empezó a mamarle y a masturbar la enhiesta verga con un fervor y una concentración admirables.
Pasados diez minutos de la tremenda mamada a la que le estaban sometiendo y viendo como su enorme verga desaparecía en la garganta de su escultural y enmascarada pareja, Adrián empezó a notar los efectos de la corrida que se estaba aproximando, sacó la verga de la boca de su madre y se masturbo con fuerza unos segundos por fin notó como de sus testículos brotaba la oleada de placer y apuntó a los erguidos pezones que coronaban los hermosos pechos ella al ver su destino se apretó ambas tetas y esperó la calidez del semen que no tardó en llegar, tres o cuatro chorros de blanca y espesa leche salpicaron el cuerpo de la diosa, ella con ambas manos lo esparció por toda la piel y sus labios bebieron las últimas gotas que brotaban de aquella verga….y en aquel momento sonó un caluroso aplauso, se apagó el foco y se encendieron las luces.
Adrián sonrió haciendo el signo d ela victoria con los dedos de la mano derecha, cubrió a su madre con la capa y se tumbo a su lado intentando descansar un rato.
Después de la fiesta cada uno de los comensales siguió a lo suyo.