|
Bueno....
No soy yo quién para meterme en harinas de estos costales. Conociendo de dónde ha partido la iniciativa parlamentaria para la prohibición de la Fiesta Nacional en Cataluña creo que, en mi opinión -y perdón si ofendo-, lo que se pretende es crear artificiosa e interesadamente una nueva confrontación entre Cataluña y el resto de España, ahora que está a punto de salir la sentencia del Estatut. Me resulta curioso que en ciudades tan catalanas como Barcelona -o más- como Ceret y Perpiñán, pero ya fuera de territorio español, la afición a la tauramaquia crezca con el paso del tiempo, al igual que en todo el sur de Francia. Tanto es así que la decisión del Parlamento Catalán de iniciar los trámites de esta prohibición ha sido duramente rebatida y criticada por un sinfín de políticos y aficionados franceses. Echad un vistazo a este link: http://vinalopodigital.net/vinalopo/modules/news/article.php?storyid=1090 Incluso han elevado una petición al gobierno francés para tramitar la declaración de las corridas de toros como patrimonio cultural de la humanidad ante la UNESCO. Es decir, que si la tauromaquia se salva en Cataluña, probablemente sea gracias a los franceses. ¿Es curioso, verdad?
Personalmente, no me considero ni entendido ni aficionado. He asistido a algunas corridas en mi vida, muy pocas, pero he visto indultar a un toro por su valor y su buen juego. Eso me conmovió y me gustó. Jamás he maltratado a un animal ni me gusta que nadie los maltrate pero creo que la figura del toro está muy dentro de nuestro acervo cultural ibérico ÷Cataluña también es ibérica÷, por mucho que eso les fastidie a algunos políticos catalanes. Creo, por tanto, que no deberían prohibirse. Es sólo una opinión que no pretende sentar cátedra.
|