Más que pronunciarse sobre las preferecias que cada uno pueda tener, me gustaría que debatiésemos un aspecto, en mi opinión, bastante confuso.
En un reciente informe de lectura que una agencia tuvo la amabilidad de enviarme, se especificaba que mi estilo era más propio de relatos que de novelas. Suele afearse una adjetivación abundante o una redacción prolija y compleja, que dicho informe consideraba más propia de textos cortos que de novelas, considerando, por el contrario, que los estilos más livianos son más adecuados para mayores extensiones. Vosotros, ¿qué creéis? o sé. Esto no ha sido siempre así. Mi teoría es que esa afirmación se fundamenta en una escasa formación del lector. A mi modo de ver, los grandes autores clásicos no variaban su estilo en función del formato que encarasen. Poe no es un autor "asequible", por ejemplo. Incluso, si me apuráis, King, en su obra de mayor extensión (La torre oscura, creo), emplea un estilo más abrupto que en otras obras "menores" (la referencia a King no sé si es muy certera, porque esa novela la dejé por coñazo y no la recuerdo muy bien).