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EL ENSUEÑO DE AGATA EL ENSUEÑO DE AGATA (0.034 s)

EL ENSUEÑO DE AGATA

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Online RDrafael
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El 18/05/09 a las 12:05:26

EL ENSUEÑO DE AGATA

PRIMERA PARTE.


   Una antigua leyenda egarense explica que tres signos que se suceden a la vez dos días antes de la llegada de las fiestas de primavera son presagio de un cambio de dimensiones insospechadas. Los primeros rumores de la llegada del ensueño de ágata se remontan a tiempos remotos, remotos y antiguos como lo son castillos y ríos; un ermitaño del siglo diez  afincado en una de las cuevas de la montaña de Montserrat, de la que no había salido durante cuarenta años ni ha ver el sol, peregrinó desde Monistrol hasta la Egara que hoy conocemos, pueblo a pueblo, villa a villa, aldea tras aldea, advirtiendo de una visión un tanto disparatada y confusa a la que bautizo el ensueño de ágata. Pedro el ermitaño padecía una especie de don maligno y benigno a la vez, podría decirse que era mensajero de buenas y de malas noticias entremezcladas entre si como un rompecabezas desmontado, como una especie de galimatías que había que descifrar o minimamente intuir para llegar a sospechar que su locura no era locura, sino de que un cambio de dimensiones insospechadas estaba por llegar.
   Pedro el ermitaño caminaba mudo como las nubes entre aldea y aldea, envuelto entre murmullos y miradas que esperaban con ansia su espectáculo de palabras y gestos aterradores como si el cielo se hubiera roto en mil pedazos; o que entonara un dulce poema capaz de enamorar a una princesa de un aldeano pobre y feo como las ratas, pero a pesar de la tensión y la impaciencia que navegaba entre murmullos y miradas Pedro no detenía sus pasos hasta llegar a los caños de agua, a donde comenzaban a palpitar  y a querer salir de sus aposentos todos los corazones de los aldeanos  --agua, sol, tierra y espantapájaros han de ser los nuevos duendes de la noche; y retorcidos sobre lo que no tiene vida resurgirán con ira para abrazarse a vuestros deseos hasta amortajar y expulsar a los demonios que los corroe -- a gritos y con la campanilla fuera de sitio, Pedro había expulsado estas palabras hacia los aldeanos, y estos, asustados brincaron siete metros atrás.
   El susto y la impresión de los aldeanos quebró tras comprobar que su voz quedo rota, poco a poco volvieron en si, cuando advirtieron el pulso y el aliento de Pedro tan cerca que no acertaban a  adivinar si no era el de ellos mismos.
   Hoy día en pleno siglo veintidós, Juan (discípulo de Pedro) un ermitaño de las cuevas de Montserrat de las que no había salido durante cuarenta años ni a ver el sol, predica por las noches de pueblo en pueblo de la llegada del ensueño de ágata  --agua, sal, tierra y espantapájaros han de levantarse sobre vuestras conciencias y el próximo sábado cuatro de mayo a falta de dos días de las fiestas de primavera, en la ciudad de Egara los nuevos duendes de la noche, retorcidos sobre lo que no tiene vida resurgirán con ira. Y tú, Avelina, serás el único ser humano capaz de erradicar los demonios que han de invadir nuestro presente.


-- Quien eres tú y como sabes mi nombre?.
-- Yo solo soy un mensajero Avelina, pero tu eres la elegida. Por decirlo de alguna manera, solo hay un ser humano al que se le ha concedido el don más preciado.
-- La elegida, porque?, de que don me hablas?, soy un ser humano como cualquier otro. Nadie ha visto nada diferente en mi.
-- Pasado mañana al alba lo entenderás, no desesperes Avelina.


   Una niebla intensa comenzó a cubrir toda la plaza hasta elevarse unos tres metros, hasta llegar a confundir todo cuanto se hallaba alrededor de Juan, e invisible  desapareció como la voz que hace eco en el profundo pozo.
   Al despuntar el alba de aquel sábado cuatro de mayo, Avelina no podía creer lo que estaba sucediendo. Desplazarse de una barriada a otra era toda una aventura, e intentar llegar al centro totalmente imposible. Toda la cuidad se halla prácticamente colapsada a causa de la revuelta organizada por nuestros animales domésticos (los gatos y los perros seres que jamás se han podido soportar caminan juntos de la mano) se han apoderado de todos los pasos a cebra y de todas las calles que les ha sido posible. Alzan unas pancartas totalmente ilegibles en lo que supuestamente deben manifestar sus reivindicaciones. Varios eruditos han intentado descifrar algunos de los jeroglíficos adscritos a las pancartas, pero, la conclusión final de la investigación indica que debe tratarse de algún idioma desconocido.
   Los cachorros corretean y persiguen a su propia sombra e intentan mordisquear su rabo, zarpazo va, zarpazo viene, tres contra uno, uno contra tres y todos encima de aquel; maúllan dos y ladran cuatro y vuelta otra vez, les ves y no les ves, ahora son nueve y la arman como diecinueve --volviendo al suceso, es curiosa la actitud entre los adultos-- como lo más natural del mundo han decidido echarse una siesta interminable, como si fuera un habito de cada día y los pasos a cebra  y las aceras fuesen los lugares habituales para ello; organizados en dos grupos vigilan el bienestar de los cachorros y observan la reacción de los humanos ante su revuelta, y nosotros los humanos confusos y desesperados, soportando treinta y ocho grados y la algarabía de gritos y pitidos de las interminables colas.
   Toni el cartero cansado de esperar su turno ha decidido aparcar su triciclo-correos y protegerse de aquel calor y aquella situación tan bochornosa bajo un ciprés, varias madres, hartas de soportar los largos interrogatorios de sus hijos, han optado por aparcar sus monopatines-biplaza y acompañar a Toni bajo el ciprés.
   A los chavales les ha seducido la idea de ir a jugar con los cachorros y sin más allí se encuentran en su elemento, corren, saltan, dan volteretas y andan a cuatro patas maullando y ladrando.
   De vez en cuando alguno de los que parece jefe de grupo de los perros y gatos hace una señal y se abren las fronteras para que los humanos podamos pasar, pero avanzados quinientos metros se repite la misma situación. Unos policías intentan negociar el asedio, les hacen gestos e intentan levantarles para que se dirijan a las bicis-remolques en las que hay unos manjares excelentes a propósito de seducirles, pero no da resultado, parece como si tratasen con estatuas.


-- Avelina; a lo largo de mis ochenta años he visto muchos sucesos pero desde luego este es el más peculiar. Parece que nuestros animales están en desacuerdo con nosotros en algo, y lo más sorprendente es que han conseguido unir sus fuerzas.
-- Abuelo, yo opino lo mismo y además creo que tienen toda la razón.
-- Avelina, solo con haber dado un paseo, ya sobreentiendes los motivos y las causas por los cuales actúan así.
-- Si, sé los motivos y las causas, pero antes de explicarte nada quiero asegurarme de que podré contar con tu ayuda, porque la voy a necesitar.
-- Puedes contar con mi ayuda, pero me estas dejando muy preocupado. ¡Que diablos!, si no te tiras al río no te mojas. Tienes toda mi confianza, cuenta con ello.
   En el tercer día de ocupación Avelina se ha levantado de buen humor y totalmente decidida a asegurarse de que no queden cabos sueltos. Anhela poner fin a un problema social de un colectivo desfavorecido como consecuencia de la poca responsabilidad de una gran mayoría de personas. Avelina y su gata Amalia deciden comenzar la gran aventura.


-- Amalia, no sufras por tus compañeros, sabes que os doy la razón y que estoy de vuestra parte.
-- Miau, miau, miau.
-- Amalia, mira; las tortugas, los gangsters y los pájaros se han sumado a la causa. Me alegro  de que estéis tan unidos, deberíais gobernar el mundo, de seguro que habría menos necesidad. Amalia da una vuelta por la trinchera y te enteras de cómo marchan las cosas e intentas convencerles de que hemos de ir hasta la biblioteca central.


   Amalia respiro un poco de animo con las palabras de aliento que Avelina le había ofrecido, y sin pensárselo más se acerco a donde se encontraban sus compañeros y empezó a decir: mi nombre es Amalia y vengo a hablar de parte de Avelina y también por mi misma. Traidora , hereje, falsa, conspiradora, infiel --voceaban los que ella creía que eran sus amigos. Amalia lloraba hacia dentro, y su corazón se estaba rompiendo a trozos, por aquellos insultos tan crueles, pero volvió a recordar las palabras de Avelina y con voz alta y clara logro contener toda aquella ira.
 

-- Ni yo ni mi amiga intentamos aliarnos en contra de vosotros, sentimos todo lo contrario, ella es uno de esos seres humanos que sufren por las injusticias que les toca vivir a los demás, como es nuestro caso ahora, solo desea ayudarnos y conocer lo que nos sucede por boca nuestra.
-- Hola Amalia, mi nombre es Alfredo. Te pido disculpas en nombre de todos por este recibimiento tan incorrecto, pero has de entender que nuestros motivos de enfado hacia ti de alguna forma estén justificados, has sido el único animal de toda la ciudad que no se ha sumado a nuestra causa. Aunque he de admitir que me has sorprendido; se ha de ser muy valiente y estar muy seguro de lo que uno cree para presentarse aquí como tú lo has hecho. Dentro de una hora hay una reunión con todos los lideres, si Avelina desea conocer sinceramente lo que nos sucede que nos acompañe; yo personalmente os escoltare.


         Amalia tiraba del pantalón de Avelina para acercarla hacia donde se hallaba Alfredo, parecían tres caballeros deseosos y capaces de salvar a la princesa de las fauces del dragón. Alfredo les hizo de salvoconducto hasta el punto de reunión en la gran explanada, sin que hubiera mayor problema que algunos abucheos por parte de algunas mozas un poco celosas. Alfredo era un animal muy codiciado entre las mujeres, y también muy respetado por todos los adultos.
   Alfredo explica a Avelina y a Amalia los motivos por los cuales actúan así.


-- por decirlo de alguna manera, hemos perdido la confianza en los humanos, siempre se hayan ocupados e inquietos por el futuro sin tener en cuenta el día a día, y ni siquiera recuerdan o tienen en cuenta lo que el pasado nos ha legado. Esta de moda en la gran cúpula del poder hacer uso de la mayor parte de la riqueza en inversiones a fondos reservados poco transparentes a las administraciones y a la opinión publica, entre otras muchas cuestiones.
-- Alfredo, estoy totalmente de acuerdo con todos los argumentos que has expuesto y con muchos que no deseas resaltar, ya que son demasiado tristes. También quiero que sepas que me invade una gran decepción hacia mis semejantes los humanos, y que siento vergüenza de mi misma por formar parte de una raza que ha sido capaz de cometer actos tan crueles.

   
   Con estas palabras Avelina ha llenado de algo muy especial el corazón de todos los lideres, de algo que hacia mucho tiempo no recordaban. Todos la miran y esperan a que la chispa salte a favor de hallar una forma de volver a comenzar.


-- Alfredo, te pido disculpas por estas lagrimas, pero en este momento tan emotivo me he emocionado. ¡Bueno, hay muchas cosas por hacer!; coordinar grupos con buenas estrategias de distracción, como diría mi abuelo: mientras, nosotros nos armamos de argumentos hasta los dientes para hacer saltar el polvorín.
-- Miau, miau, miau.
-- Que sucede Amalia.
-- Hay rumores de que el alcalde va a decretar la orden de cargar contra nosotros con los tanques de agua. El pleno del ayuntamiento no sabe como controlar nuestra revuelta y existe mucha presión a favor del uso de la violencia para reducirnos.
-- es una lastima que valla a suceder así, pero ya habíamos tenido en cuenta esa posibilidad y la aceptamos con todo el riesgo.
-- Alfredo, ni por un momento voy a consentir que os dejéis tratar de semejante forma. El plan es el siguiente: hemos de asaltar el ayuntamiento antes de que ellos hagan uso de la fuerza, y para ello hemos de tener suficientes argumentos y razones para ganar el enfrentamiento verbal que vamos a provocar en la plaza mayor contra la alcaldía y demás concejales a puertas abiertas con toda la ciudad como testigo.
-- Avelina, ¿cómo vamos a conseguir asaltar el ayuntamiento?, se haya fuertemente custodiado.
-- Es sencillo, usaremos una contraseña hasta llegar a la parte trasera para que no sospechen nada, y desde allí tanto humanos como animales nos dirigiremos juntos al interior del edificio. Quedaran tan sorprendidos que no les va a dar tiempo de reaccionar, y os aseguro que no serán capaces de usar la fuerza contra nosotros los humanos. Alfredo, Amalia, mi abuelo y yo intentaremos conseguir toda la ayuda que nos sea posible del resto de los humanos, y vosotros conseguir toda la ayuda posible del resto de los animales. Debemos ser suficientes para que la ciudad siga bloqueada, es importante que no sospechen nada. Alfredo necesito unos trescientos salvoconductos.


   Todos nuestros protagonistas se encontraran dentro de tres hora detrás del ayuntamiento.


-- Querido abuelo, la caballería ya esta en marcha.
-- que frase más animada, Avelina. Pareces estar de buen humor.
-- ¡Y tanto que sí!, y referente a la frase, la estamos usando de contraseña.
-- Vuelves a preocuparme, tú y tus grandes ideas un día nos complicaran la vida, estoy seguro de ello.
-- Abuelo déjate de sermones y escucha con atención.
-- Eso es lo que temo avelina, escucharte.
-- tu misión consiste en reclutar a todo aquel que te sea posible y estar en dos horas y media detrás del ayuntamiento. Recuerda que has vivido en tres barrios y de la buena relación que tienes con el colectivo de comerciantes, haz uso de los favores que te deben y sobretodo recuerda la contraseña.
-- Amalia tu te encargaras de repartir este mensaje a cada uno de mis compañeros de clase: necesito que con toda urgencia en menos de dos horas te presentes detrás del ayuntamiento y que arrastres a todo aquel que sea de tu confianza. Actúa con total discreción o de lo contrario tus padres y el director sabrán de cómo aprobaste el último examen de literatura. La contraseña para poder pasar es la caballería ya esta en marcha. Nada más acabes de leer este mensaje lo destruyes. Atentamente Avelina.
-- Miau, miau, miau.
-- ¿habrá sido agotador?, Amalia.
-- Si, lo ha sido, pero solo por volver a ver la cara que ponían tus compañeros cuando leían el apartado -- o de lo contrario-- correría otro maratón.
-- He chateado con Patricia y me ha asegurado que acudirán todos los bomberos y todos los carteros, y los profesores aseguran lo mismo.


   Una nota súper graciosa a pie de pantalla de un argonauta ha causado una reacción química de animo-sorpresa en Avelina tan efusiva que la ha hecho renacer la autoestima; dice así la nota: a demás pensamos arrastrar a la cita a nuestras parejas, hijos y amistades.
   Avelina ha consultado las estadísticas hechas por el periódico local en los últimos diez años y los tantos por ciento en los casos de abandono son alarmantes, llegadas las vacaciones se cogen los animales de los cuales somos responsables y al ochenta y cinco por ciento lo dejamos desamparados sin ningún tipo de atención, tan solo el quince restante queda protegido.


-- Miau, miau, miau.
-- Si, Amalia hemos de apresurar. Solo quedan veinte minutos para el asalto al ayuntamiento. Recojamos toda la documentación y reunámonos con Alfredo y demás lideres.
-- ¡Sargento, sargento, sargento!.
--  Diablos, cabo López, ¿por qué me grita de esa manera?.
--  Nos han rodeado, nos han sitiado, nos han acorralado.
-- Calma López, calma. Ve a avisar al cabo Cristóbal; que se persone aquí inmediatamente, es una orden directa. Vamos López deje de temblar y eche a correr.
-- ¡Cabo Cristóbal!, preséntese ahora mismo el la puerta principal del ayuntamiento.
--  A la orden mi sargento, para lo que usted mande.
-- Cristóbal, se planta usted aquí con toda la guardia y no deja pasar a nadie, ni a perros, ni a gatos, ni a pájaros, ni ha gangsters, ni ha personas; es una orden directa.
-- A la orden mi sargento, ¿pero y si intentan tomar el edificio?.
-- Ni gatos, ni perros, ni nada, si intentan dar un solo paso, usted da la orden de disparar al aire, recuerde bien, disparar al aire y asegúrese de que las armas estén cargadas con munición de fogueo. Enseguida vuelvo
-- Ilustrísimo alcalde, frente a la puerta principal se concentra una multitud de todo, no se como nombrarles, con pancartas y montones enormes de peticiones de audiencia para con usted y todos los concejales.
-- Sargento, explique que quiere decir; se concentra una multitud de todo y no se como nombrarles.
-- Ilustrísima, en otras ocasiones ha habido manifestaciones normales, es decir, reuniones de personas, estudiantes, comerciantes, funcionarios, pero esta vez no es así, ha esta manifestación han acudido toda clase de animales, niños, adultos, personas de la tercera edad, incluso todos los servicios de bomberos, carteros y profesores de las ciudades lindantes..
-- Muy bien sargento, bajemos a la puerta principal a ver que desean.
-- Mi nombre es Avelina señor alcalde, y nos hayamos aquí para solicitar audiencia con usted y el resto de concejales.
-- Avelina, tal como pides queda concedida la audiencia que solicitáis. Ahora, explica que problemas existen y el porque del asalto a la ciudad y esta pretensión de asaltar el ayuntamiento.
-- Como representante y portavoz de todos los aquí presentes señor alcalde, no considero concedida la audiencia y espero que disculpe mi arrogancia; vuelvo a repetir y exijo que todos los concejales se hallen presentes.
-- De acuerdo Avelina, subamos a la sala de reuniones y solucionemos este trágico asunto.
-- No señor alcalde, queremos resolver el asunto aquí mismo.
-- Muy bien Avelina, lo resolveremos aquí mismo. Sargento suba a la sala de reuniones y explique a todos los concejales que tenemos reunión de carácter urgente en la puerta principal, y si alguien se opone, lo arresta, y lo arrastra hasta aquí.
-- Señor alcalde todas las personas que nos hayamos aquí estamos en desacuerdo con la forma de actuar del ser humano y, al igual que nuestros amigos los animales no estamos dispuestos a tolerar más injusticias. Nuestros animales han decidido luchar contra nosotros incluso con su propia vida si es necesario. Ocupar la ciudad y desorganizarnos tan solo es el principio de la lucha en esta causa; estad seguros señores concejales y señor alcalde de que otras ciudades, pueblos y aldeas también serán ocupadas y ningún humano conseguirá moverles si no es por la fuerza, pero no servirá de nada, otros animales ocuparan su lugar. Sobre ustedes pesara esta responsabilidad si no comenzamos a resolverlo aquí y ahora..


   El abuelo de Avelina se acerco y con una sinceridad abrumadora afirmó: yo la creo, creedla vosotros. Y el alcalde en representación de todos los concejales añadió -- Avelina que podemos hacer--.


--En primer lugar no dejar a nuestros animales tirados como si se tratasen de envases de refrescos vacíos sin utilidad alguna. Tenga, estas estadísticas revelan la suficiente información de lo que hemos sido capaces de hacer durante estos diez últimos años, de cada cien animales a ochenta y cinco les hemos abandonado a la llegada de las vacaciones; pero claro, enferman y contaminan, y no queda otra posibilidad que recluirles en jaulas deprimentes aportadas generosamente por el ayuntamiento, y una inyección letal de regalo como despedida. En segundo lugar, exigimos un trato digno y recompensarles con un poco de amor; no se puede concebir que si encontramos dos gatos o dos perros les tratemos según nos interese o de una forma aparente y superficial; si son hermosos les acariciamos y adulamos, pero, si son feos o de una raza común les despreciamos y, hasta somos capaces de arrogarles insultos o piedras. En tercer lugar y a nuestro parecer como un tema importante, no separarles de sus hijos nada más acaban de nacer -- Avelina arrojo estas palabras con una fijación en su voz como si a su parecer estuviera convencida de haber hallado y descubierto una violación consumada de todos los derechos de los animales-- para exponerles a la hora en el aparador de cualquier tienda y despedirles con una sonrisa en la boca haciendo cálculos mentales de las ganancias que aportaran. A todo esto decimos no, y exigimos soluciones como estas:
   Edificar centros de atención adecuados a donde podamos dejar nuestros animales si decidimos no llevarles de vacaciones por razones lógicas, o si por circunstancias económicas no les podemos atender, adquiriendo el compromiso hacia nosotros mismos  de devolverle a nuestros hogares.
   Promover campañas capaces de sensibilizar a los corazones más fríos a favor de nuestros animales, de cómo conocerles, que necesidades tienen, de sus buenas cualidades: son fieles, cariñosos, solidarios, leales, constantes … Ofrecerles la oportunidad de ser padres, por naturaleza un animal a los tres meses puede ser independiente, aunque no es aconsejable, pero si de vez en cuando a padres he hijos les sorprendemos con visitas sorpresa e inesperadas siempre existirá un vinculo entre ellos.
-- Avelina.
-- Si, señor alcalde.
-- Todos los aquí presentes y yo, os hacemos la promesa de aceptar vuestras soluciones, de hacerlas llegar a todo ser humano que puebla la tierra, de predicar con el ejemplo y de no volver a olvidar jamás a nuestros animales.


  De entre la niebla aparece Juan el discípulo de Pedro -- Avelina ya te dije, que llegado el momento lo entenderías y que tu serias el único ser humano capaz de resolver esta situación.
-- Si, así ocurrió Juan, me di cuenta en el momento que sin saber porque, entendía lo que unos animales decían a otros, es un lenguaje invisible al oído humano, y aun más ciego a los ojos. Ni los más sabios han sido capaces de entender una palabra escrita, cuando a mi se me revelaba como lo más cotidiano. Por entonces comprendí tus palabras y lo que había que hacer. Gracias por todo Pedro.
-- De nada Avelina. Los dos hemos acabado la misión que teníamos asignada, solo queda  decirnos adiós para siempre; pero recuerda siempre hacer memoria a los humanos  de su promesa, y no hables con nadie de el don tan preciado que se te ha concedido y el que tus hijos heredaran. Seréis la evocación necesaria hoy y mañana en una sociedad tan falta de ilusiones y de fe en la esperanza de vivir.


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FECHA El 17/08/09 a las 03:08:05 IP GUARDADA Buscar Mensajes Posteados Buscar Mensajes Posteados
Online gatalunes@hotmail.com

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El 17/08/09 a las 03:08:05

precioso el relato
FECHA El 29/08/09 a las 07:08:35 IP GUARDADA Buscar Mensajes Posteados Buscar Mensajes Posteados
Online RDrafael
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El 18/05/09 a las 12:05:26

A GATALUNES

A gatalunes

Gracias por tus palabras y  por  tu vista. Considerate en tu casa.

Un saludo.


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