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Somos lo que creemos.
Esta frase resume realmente lo que sucede en nuestra realidad. Esta no es algo como lo mostraban los antiguos métodos empíricos donde existía un mundo exterior impávido, frio y que solo podíamos medirlo como un observador.
Nada más falso. Son nuestras creencias las que determinan que vemos. Creo, luego veo es la premisa que finalmente da a entender el cambio de paradigma. Creer significa pensar que algo es cierto, y si es así toda visión de realidad se verá bajo ese manto, será ese matiz mediante el cual nosotros sintamos el mundo.
Cuando creemos en algo, nos alineamos con ese algo y nuestra linea de mundo va en la dirección que creemos. El destino se torna de un color que nosotros deseamos que sea y así el rio de la vida va como pensamos que será.
¿crees que este mundo vale la ley del más fuerte?. Vivirás envidiando al más fuerte, temiendole y pisoteando al más debil. Es lógico, tu escogiste ese camino.
¿que el dinero controla al mundo? Vivirás pensando en que nunca será sufienciente, que otros tendrán más que tu y que este deja de ser una necesidad, para convertirse en una obsesión.
¿crees que este mundo es un lugar donde se debe amar incondicionalmente?. Vivirás amando sin esperar nada a cambio, solo dando por la vida y te darás cuenta que tarde o temprano tu mundo cambiará, será más agradable y bello.
El mundo no se relaciona con nosotros, nosotros nos relacionamos con el mundo. Para cada ser humano, el universo gira en otro a si mismo, ya que ve una visión única de la vida. Vemos finalmente un reflejo de nuestra pupila, un teatro de la mente donde las interacciones no son buenas ni malas, sino que están cargadas de un tinte que tendrá nuestra firma ineludablemente, aunque no hagamos nada. Es imposible no comunicarnos.
¿es eso lo que se queire realmente obtener del manejo de realidad? ¿cuales son las verdaderas implicancias de este secreto?
Esa respuesta es más profunda, y requiere deshacerse de los paradigmas, ya que son filtros que nos dan una visión de la realidad sesgada.Todas las respuestas están al mismo tiempo, revoloteando una junta a la otra, así como un delta donde confluyen los rios de la existencia y desembocan al mar. Escojemos cual tomar a cada segundo, conciente o inconsientemente.
Cuando lo hacemos por medio de un paradigmas es la mamera inconsiente. No nos percatamos que realmente elegimos, sino que simplemente seguimos lo que nuestra concepción de la realidad, marcada por cultura, sociedad, familia, amigos nos dijo que elegir, por lo tanto según esos parámetros es la mejor elección, a veces sin cuestionarnos mayormente si es la mejor.
Creer en lo menos posible, deshacerse de aquellas visiones de la vida sesgadas da un amplio margen de posibilidades. Supongamos que cada paradigma fuera un lente que filtra cierto color. Nuestra educación nos enseño que esto es real y esto no, por lo tanto al ver la vida se quita un color a nuestra visión, nuestra enseñanza religiosa dijo que este es dios, esta es su norma y estos los patrones aceptados de comportamiento, se le quita otro color a la vida... Podría seguir infinitamente con tantos prejuicios que limitan nuestra percepción, nuestras creencias nos atan y limitan nuestro actuar, ya que no hay ciertos colores en este arcoiris.
Cabe preguntarse... ¿esta bien lo que creo? ¿es lógico? ¿sirve para mi? ¿exisiten otras formas que son mejores y no he visto?. Esto es lo que se llama despertar. Ver los filtros que se tiene, tomar ese lente lleno de capas que quitan colores a la existencia y preguntarse cuales colores vale la pena ver y han sido suprimidos por la educación que hemos recibido. A lo mejor cuantas maravillas han sido no vistas por nuestra forma de ver la vida que determina que quiero ver.
La vida será gris si toda la luminosidad ha sido apartada por una creencia firme en que esta no existe, y no existirá, así de simple. La vida tiene matices, pero nuestras creencias nos hacen creer que es blanco o negro, sin tonos intermedios. Solo el buscar la verdad nos dará esos rayos de luz inefábles sin el cristal de la razón y la emoción, ya que juntas nos fueron dadas para que en una amalgama llamada humanidad vertieramos nuestro tiempo para encontrar cual es nuestro verdadero destino, que escogemos ver por desición, no por imposición.
Deshacerse de estos filtros es dificil. La resistencia al cambio es algo natural en el humano, mantener el status quo es algo que se prefiere por comodidad, esa zona de suave gris donde el humano no es ni tan bueno ni tan malo, no es ni inteligente ni tonto, solo en la media es lo normalmente aceptado, premiado y valorado ya que se teme lo diferente, algunas veces tarjandolo de malo, ya que la luz daña a las pupilas cerradas, acostumbradas a esa penumbra eterna que fueron criados, calentitos y seguros ya que ese suave gris no da sobresaltos, no da oportunidades, no hace pensar.
Es el suave opio de las masas que no fueron entrenadas para pensar, sino obedecer servilmente a un lider que les de lo que necesitan. Vi en un comercial una frase que me marcó: "tengo un auto, una casa, una familia y una casa en la playa. ¿que más puedo pedir a la vida?". En lo personal lo encontré cómodo, válido como cualquier frase que creyó que esa era la felicidad, no se cuestionó mayormente sus creencias y la matrix le ofreció la cúspide de sus parámetros, un buen afrecho y unos márgenes donde pudiera correr sin pasarse de la linea.
¿se preguntó esa persona alguna vez si había algo más? ¿si eran sus creencias lo que determinaba que veía? ¿trató de ver más colores?. No lo se, solo que estas preguntas son válidas para cualquier ser humano en cualquier lugar del mundo, si nuestras creencias nos hacen mejores o peores personas, si nos hacen felices o no, y sobre todo....
¿por que?
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