|
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen << IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
Esta vez tuve ganas de descansar, de pasar un rato agradable y reencontrarme conmigo mismo, con mis raices, con los que anduvieron esta misma senda hace años y siglos y que eran de mi misma sangre. Campillo se te aparece entonces como una vuelta a tu ser, a quitarte corazas que la vida te pone para pasar oculto, imnominado, anónimo. Me armé de valor, lo cara que resultan las explicaciones, y me planté en el pueblo, con los mios, con vosotros, para volver a ser quien soy.
Resulta que no hay santo sin octava, pero ya hemos inventado las previas, para llegar al gran día con el etílico al cuello. Esta vez me cuidé y me oculté de los cantos de sirena que otrora hicieran de Ulises un pelele. El viaje se me hizo corto, llevaba un paisano de paquete y fuimos desgranando los últimos acontecimientos de nuestras tierras. Recuerdos de pintores como Juan de Hermida, que dejó pinceladas sobre lienzo y que secuestrado y perdido en un doblado ha sido rescatado y vuelto visible, queda la copia de las vidrieras de la iglesia de san Bartolomé lo que en su origen fue creación suya en un cuadro de principios del XIX. Pepe tiene sensibilidad para estas cosas y le duele la dejadez de quién no ve más allá de un cirio encendido y desconoce lo evidente de su luz. También hubo repaso de la situación política, de la combatividad de los sindicatos españoles, que hacen el mismo daño que el león de la Metro, y que o te buscas tú las habichuelas o no hay afiliación que valga. Llegamos a un punto de la cena, de saludar a su madre y estrechar la mano de paso con Lolo Guinda and company, el bar estaba solo y toda la polvora estaba en lalamea forastero. Allí me esperaban con prisas porque el baile no se haría esperar mucho.
El grupo intercalaba música de Miki y los Chunguitos con algún pasodoble al uso. Hacía frio y El Boche era buena guarida para olvidarse de lo grados Farenheit. Pero los años no pasan de gorra y la falta de costumbre hace que a los primeros sorbos se te aflojen las piernas. Tuve reflejos para acordarme de que San Isidro era mañana y que mi falta de cintura había hecho otras veces que no llegara en condiciones a la subasta del Cristo, alguna vez ni llegara. Así que en cuanto doblaron la esquina de la barra para rellenar me escurrí con el primer grupo. Llegaba a casa consciente y lo suficientemente hidratado para gozar de un plácido sueño. La hora de queda eran las nueve y media de la mañana para preparar todo y acotar terreno abajo. La idea era desayunar, pero ¿dónde?, intentar hacerlo en un bar de Campillo es como buscar el hilo que la aguja tiene insertado en un pajar. Tom Cruise no lo hubiera tenido más dificil, si además le añadimos el gracejo que destilan algunos detrás del mostrador. ¡ Vale, déjalo ! la verdad qué ocurrencia la mia de querer tomar un café con leche y unas tostadas a estas horas, casi las diez de la mañana, cuando hay productos de Los Martínez, Donuts y otras lindezas encima de la barra y que carecemos de ellas en las ciudades. ¡Mira, otro año también desayunamos allí abajo y nos llevamos una tarrina de manteca colorá!
Así, buscando posada para ser atendido, como el convicto de Los Miserables, fuimos de un sitio a otro y quiera que fuéramos a dar con nuestros huesos enfrente de las carrozas. Allí Tinín y el Porrao se hicieron unas fotos con el santo por sus rogativas, quería el primero hacer doblete con el escudo que llevaba en su chaleco y ya hemos visto que el Guadalquivir trae más agua que el Manzanares. La Hora Bruja en la primera carroza, con bola de adivinar el futuro, que por lo visto es tan negro que el mismo Obama, si negro, el futuro, nos ha llamado por teléfono. ¡Váyase, señor....al Pilar! nos recordaba la segunda carroza el Pilar Viejo, que aún perdura cerca de El Mesón y que perdimos enfrente de La Fábrica, ¡todavía de pié! por poco tiempo. Las Mises, nombradas la noche anterior, no fueron madrugadoras y sus tronos en una carroza azulina, estaban desocupados. Chica, la mujer de Paco, a poco se nos vuela montada en un globo aerostático y otra carroza rememoraba lo flamenco y la visión de las cercanas ferias de Sevilla, Jerez, El Puerto. Así que se dió el pistoletazo de salida y todos nos fuimos camino de San Isidro.
Las fotos, pues no pensaba, así que circunstancialmente saqué partido del movil y ustedes me disculparan las deficiencias. Queden con Dios.
|