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Günter Brus. Plata, 1960
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Lugar: Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) Accionismo vienés.
Fecha: hasta el 25 de mayo.
Pilar Parcerisas / Comisaria de la exposición.
Hubert Klocker / Experto en accionismo y asesor del Aktionismus Archive en el MUMOK en Viena. Danièle Roussel. Directora de los Archivos Otto Muehl, París.
Simposio sobre Accionismo. Dias 28, 29 y 30 de abril próximos / Participación de expertos nacionales y extranjeros, CAAC.
CAAC
Avda. Américo Vespucio, 2. 41092 Sevilla
Tel: (34) 955 037085
Fax: (34) 955 037052
e-mail: prensa.caac@juntadeandalucia.es
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ACCIONISMO VIENES / BRUS, MUEHL, NITSCH Y SCHWARZKOGLER / COLECCIÓN HUMMEL EN VIENA.
“Mi cuerpo es la intención. Mi cuerpo es el acontecimiento. Mi cuerpo es el resultado”.
Günter Brus , 1960
El accionismo vienés puede situarse desde un punto de vista histórico en la encrucijada del acto performativo que sacude el mundo de Oriente a Occidente a finales de los años 50 del siglo XX, rompiendo desde un posicionamiento crítico con la hegemonía de la pintura abstracta norteamericana de la Escuela de Nueva York y con el informalismo europeo.
Ampliando el campo de la pintura hacia el espacio performativo los accionistas vieneses consiguen producir por primera vez en Austria un movimiento de auténtica vanguardia al utilizar el cuerpo como instrumento para una práctica revolucionaria, tanto artística como política.
En Austria, el accionismo vienés constituyó una respuesta agresiva a la conservadora generación austriaca posterior a la Segunda Guerra Mundial en un país donde la reconstrucción estaba minada por el alineamiento con el nacionalsocialismo, los valores tradicionales y burgueses marcados por un enraizado catolicismo, la férrea represión de la posguerra -cuya independencia e integración no llegaría sino hasta 1955- y una carencia de vanguardias en las primeras décadas de siglo XX. La influencia de Freud proporcionó una nueva perspectiva en clave de pulsión y fuerzas del inconsciente atravesando al sujeto y utilizando el cuerpo como conducción física y camino de liberación. El cuerpo toma significación como idea artística y se transforma en un elemento subversivo que introduce nuevas energías en la expresión artística directa, inserta en la realidad una forma de abolir la representación y salir del dominio de lo ilusorio para actuar en el ámbito de lo real.
El fenómeno, único en la Europa de posguerra, se desarrolló paralelamente al happening norteamericano, al movimiento Fluxus internacional, la orientación performativa de artistas alemanes como Joseph Beuys y Wolf Vostell (grupo COBRA), junto al despertar de ciertas explosiones neodadaistas, como el grupo Gutai en Japón, los situacionistas y letristas franceses y otras neovanguardias. Los accionistas emprenden un camino en relación a la vanguardia artística que, como en “el teatro de la crueldad” de Artaud, atraviesa los mitos, los ritos y los sistemas simbólicos de la humanidad desde el rechazo a la historia contemporánea, abrazando la marginalidad de “un sujeto en proceso” que se construye fuera de las convenciones del verbo y el lenguaje y del “sujeto unario” que lo representa.
El accionismo vienés hace patente esa lucha ideológica a través del cuerpo por romper la cadena de significantes instalados en ese sujeto. Un instrumento de ayuda para esa rebelión será la mirada regresiva a la Secesión vienesa y a su “pulsión de muerte”: la Viena de Klimt, Schiele y Kokoschka, de Freud y Wittgenstein. En esa rebelión del lenguaje les precedieron y acompañaron los poetas radicales del Wiener Gruppe (1954-1960).Brus, a la luz del psicoanálisis, se rebela contra todo objeto exterior y contra el cuerpo propio, Schwarzkogler lo hace sublimizando el imperio de los sentidos, Nitsch lo cumple acudiendo al rito sacrificial y Muehl pone en acción la liberación sexual como símbolo del despertar del sujeto, para liberarlo de la opresión familiar, estatal y simbólica.
Las acciones fueron una extensión de la pintura y al mismo tiempo una liberación de los instintos en sus ataques al sexo y a la religión. Irreverentes, por mezclar sexo y religión, exhibicionistas, por mostrar en público la intimidad del cuerpo y sus funciones, y blasfemas, por utilizar loas arquetipos religiosos y sus símbolos en un sentido contrario a la norma católica, tenían a pesar de ello, una finalidad curativa y terapéutica, tanto a nivel individual como social.
A partir de la segunda mitad de los años 60 y de su participación en el DIAS (Destruction in Art Symposium) en Londres (1966) sus acciones fueron más radicales, menos íntimas y más públicas e impúdicas, inaugurando un arte de acción directa (Arte Directo), cuyo sentido se transforma en revolucionario, un ataque directo a los valores burgueses para su destrucción. Crean Zock (1967), (Zealous Organisation of Candied Knights), cuyas premisas conducen a una revolución total. Ya conocidos a nivel internacional, optan por un arte político y revolucionario, acorde con el nuevo paradigma ideológico que preparan el Mayo francés del 68, las revueltas estudiantiles en las universidades norteamericanas y los movimientos pacifistas, psicodélicos y comunales.
La presente muestra ACCIONISMO VIENES. BRUS, MUEHL, NITSCH Y SCHWARZKOGLER. COLECCIÓN HUMMEL EN VIENA que se lleva a cabo en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo expone por primera vez en España un amplio conjunto de pinturas, fotografías, filmes y documentos representativos del accionismo vienés de la Colección Hummel, uno de los fondos privados europeos especializados en obra de los artistas Günter Brus, Otto Muehl, Hermann Nitsch y Rudolf Schwarzkogler, que impulsaron este movimiento que transcurrió de forma intensa en Viena entre 1960 y 1970, cronología a la que pertenecen la mayor parte de las obras expuestas.
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