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Pero hasta las mismísimas de ser un pato. Ayer se me inunda el piso-aun no he vivido en él y solo hago que pagar y llevarme sustos- y nada más entrar me pegué una lexe de miedo.
Resbalo y zaaaaaaaaaaaaaaaasssssss, piernas al aire y caida en picado sobre la cadera.
Llevo un cardenal de miedo en la rodilla, un moretón en la cadera y el hombro casi ni puedo moverlo.
¿Se puede ser más torpe? Es que no tardé ni cinco minutos en piñarme. Todo un record.
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