Puedo volar, mis pies cobran alas.
El alma gira y gira en círculos rosados
bajo un manto de estrellas.
Amor, que te me esquivas,
no te das cuenta que soy poetiza;
que mis caricias te caen
como lluvia de mieles perfumadas
de olor a fresa.
No te das cuenta que soy poetiza:
me atrevo a besarte con besos de rosa,
caer dulcemente a tu lado derecho
como una flor al pie de una montaña.
No te das cuenta que soy poetiza:
que en mis labios hay poesía
prendida en mariposas doradas.
No te das cuenta que soy poetiza:
que en mi fuente divina hay pétalos de sueños,
suspiros que se tornan en eternos destellos.
No te das cuenta que soy poetiza:
mírame, mírame aquí a tu lado,
camino por la senda de orquídeas,
me doblo por saber si te me entregas.
No te das cuenta que soy poetiza:
inquiere mis ojos, somete a juicio mis labios,
tritúrame con tu cuerpo
y haz de mis carnes una fogata.
No te das cuenta que soy poetiza.
Sujeta entre tus manos a esta poetiza,
sorpréndeme la boca, bésame sin dejar espacios,
suéltame y al enlazarme acorrálame una y otra vez.
Dame a beber de tu fuego en límpidas dulzuras.
No te das cuenta que soy poetiza,
y que poeta es el que da luz con su poesía.
Tómalo, amor, como un regalo de Dios;
que esta poetiza no da poesía sino al amor.
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
La poesía tiene cuerpo,
sueña con besos de agua.
Otras veces rompe los textos,
se viste con piel rosada,
con hojas de nube
que cabalguen las fronteras.
Rompe la métrica,
apaga sus aires musicales
solo para encontrarte.
Luz Marie