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ACTO
II
~Los chicos no se besan~
“Eres gay… no eres gay… eres gay… no eres gay” pensaba mientras deshojaba una rosa de utilería.
-¿Pasa algo, Kanon?
-¡No es gay!
-¿Eh?-se extrañó Fleer antes de resguardarse de la vista furiosa del griego que parecía querer comerla no precisamente de deseo.
-Ya me hizo perder-masculló molesto arrojando la flor.
*TERAPIA ON*
-Se ve nervioso ¿pasó algo durante la clase de ayer?
-¡No!
-¿Seguro?
-Dije que no.
-Bien ¿Hablamos de su infancia? Cuénteme…
-Ella…
-¿Ella?
-¡Ella!
-¿Ella? ¿Mu? ¿La chica que le gusta? ¿Se acostó con ella?
-No ¡claro que no! ¡Está loca! ¡Si ella…!
-¿Ella?
-Ella no, ella no es ella…
-¿Quién no es ella?
-Él… él no es ella-se golpeó la cabeza contra el escritorio de su confundida terapeuta.
*TERAPIA OFF*
¿Cómo podía ser un chico? Los chicos no debían tener ojos verdes y enormes, ni labios tan suaves, ni rostros tan tiernos ni el pelo lar… bueno, él sí podía tener pelo largo porque se le re notaba que era un hombre ¿cierto? ¿O acaso no se le notaba? ¡Claro! Mu debió pensar que él era una chica porque… ¿tenía el pelo lar…? no, eso era imposible ¿cómo podían confundirlo a “él” con una chica? ¡Con las horas que se pasaba en el gimnasio desde que tenía 15 años! Pero entonces ¿por qué lo besó? ¡Claro! ¡Mu debía tener problemas de vista!” Concluyó por fin
-Toma-dijo acercándose decidido al joven pelilila quién sujeto la tarjeta que le extendía sorprendido.
-¿Un oftalmólogo?
-De los mejores de Grecia, seguro te podrá ayudar con tu problemita.
-¿Problemita?
-Sí, podes admitirlo, Mu, estamos en confianza ¿qué tenés? ¿Miopía? ¿Cataratas?
-Jajajaja eres gracioso Kanon-le sonrió con sus mejillas henchidas y rosadas y sus labios delicados y…- mi vista afortunadamente es excelente, puedo ver hasta este pequeño lunar que tienes aquí-agregó el menor acariciando con su índice el cuello del griego que se estremeció involuntario al tacto.
-Parece que el viejo al fin dirá que papeles nos toca-retrocedió varios pasos y desvió la vista hacia el director y demás actores de la compañía- guárdala igual, por si la necesitas.
“Estúpido, estúpido, estúpido… ¿cómo se te ocurre que con tremendos ojazos hermosos no vea bien? ¿Dije hermosos? ¿Por qué dije hermosos? Normales… sí, normales ojos enormes… eso es… pero… entonces… si sabía que soy un hombre ¿por qué rayos me besó?”
-Así que te dieron el papel de Romeo, debes estar contento-interrumpió su concentración el pelilila.
-Me da lo mismo-dijo alejándose sin más.
“Estúpido, estúpido, estúpido ¿por qué lo evito? Mu no es gay, claro que no, él estaba actuando ¡sí! ¡Eso es! él estaba actuando y para darle más dramatismo a la obra me besó ¡claro! ¡Eso es!”
-Te ves pensativo, Kanon ¿de veras estás bien?-comentó poco después de finalizado el ensayo apoyando el dorso de su mano sobre su frente sudada a causa de tantos enredados pensamientos- Mi abuelo no se molestara si…
-Estoy bien-se apartó de esa mano tibia y delicada- sólo necesito ir al baño.
“Estúpido, estúpido, estúpido… sólo pensó que tenías fiebre, no es que te esté coqueteando y quiera acostarse contigo ¿o sí? ¡No! Además eso no importa ¡claro que no! Ni que fueras a acostarte con él ¿o sí? ¡Claro que no! ¿Cómo me voy a acostar con un hombre sino me gustan los hombres? ¡Exacto! ¡Buen punto Kanon! Ahora sólo le aclaras que eres un hombre y te gustan los hombres ¡no! ¡Estúpido! Las mujeres… te gustan las mujeres ¡eso! Mañana sólo le aclaras que te gustan las mujeres y ya, sí, mañana…
-Aguarda, Kanon-lo tomó por sorpresa el menor mientras se dirigía al estacionamiento por su auto.
-Mu ¿por qué estás acá?
-¿Por qué mi auto está estacionado aquí?-le sonrió con sus mejillas y sus ojazos y sus labios…
Kanon sacudió su cabeza tratando de no pensar en lo lindo que era todo lo que conformaba su rostro.
-Ehh claro. Bien. Nos vemos.
-Kanon ¿de veras estas bien? Te sentí algo frío y distante hoy ¿te ocurre al…?
-No soy gay.
-¿Qué?
-Los chicos no se besan, sabías eso ¿cierto?
-¿Por qué lo…? Ahhh estás molesto por el beso del otro día.
-No… si, si, o sea, debiste fijarte antes en que era un hombre ¿no crees?
-Es que no parecías molesto entonces, pensé que te gustaba.
-No, no me gustó ni un poco.
-Es una lástima-murmuró el menor besando su mejilla-a mí sí me gustó mucho.
*TERAPIA ON*
-Entonces ahora lo ve mucho porque está colaborando en la obra con su abuelo y ya no le coquetea más por lo que se llevan normal-resumió la doctora-¿cuál es el problema entonces?
-Creo que está ofendido conmigo.
-¿Ofendido por qué?
-¿Cómo por qué? ¡Porque no lo puedo querer!
-¿No puede o no quiere poder quererlo?
-Trabalenguas conmigo no, eh, bastante dolor de cabeza ya me da aprenderme de memoria todo lo que dice Romeo en la obra.
-Mmmm dígame entonces ¿por qué le preocupa tanto que este ofendido?
-Pues porque… porque… no sé.
-Bien, por qué no piensa en eso esta noche y en la próxima sesión me responde.
-No puedo.
-¿Cómo que no puede?
-No puedo pensar porque estaré ocupado esta noche.
-¿Una cita con una chica vestida de conejito?
-¡Que es un chico! Digo… veré a Mu ¡pero no es una cita! Sólo me regaló entradas a su obra… o sea “nos” regaló, no es que sólo a mí especialmente porque yo le gusto y cree que soy el hombre de su vida, sino a todos los que estamos en la obra con su abuelo.
-¿Y para ir a verlo compró toda esa ropa?-señaló la doctora los paquetes de marca que se apilaban en la esquina de su consultorio.
-No ¿Qué se piensa? ¿Qué me fui a comprar toda esa ropa solo para que él me vea especialmente atractivo? ¡Claro que no! Es… es para mi hermano también ¿le dije que tengo un hermano gemelo? Si quiere le cuento de cómo le rompí un brazo jugando a la pelota.
“Evasión” escribió la doctora en su bloc de notas.
*TERAPIA OFF*
Debería buscarse una nueva terapista en cuanto pudiera, la de ahora estaba muy fea y encima le hacia esas preguntas fastidiosas e incomodas ¿Cómo se le ocurría pensar que compró toda esa ropa sólo para elegir lo mejor para verlo? Bueno, si quería ir luciendo especialmente bien, pero no era por Mu, era porque era el teatro más importante de Grecia y había mucha gente famosa y críticos que seguro hablarían de lo talentoso y hermoso que era ¿hermoso? ¡No es hermoso! Bueno sí, sí lo es ¿no tiene nada de malo pensar eso, no? Un hombre puede opinar perfectamente de la belleza de otro hombre por más que éste a veces no pareciera muy hombre y… ¡rayos! ¡Llegaría tarde si seguía pensando tantas tonterías!
*TERAPIA ON*
-¿Y cómo le fue? La crítica en los diarios habló maravillas de la obra y sobre todo del protagonista.
-¿Los chicos no se besan, cierto?-sólo pudo articular con su rostro griego demacrado y ojeras que casi llegaban a su mentón.
*TERAPIA OFF*
Tenía recuerdos del teatro, pero ninguno especialmente importante, siempre había preferido ir a torneos de tenis o de baloncesto o de futbol, incluso al cine. Pero esa noche, viéndolo a él dominar el escenario, desbordarlo, transportarlo realmente comprendió porque al viejo cascarrabias le molestaba tanto que le dijera “cosa” al arte al que entregaba su vida, realmente era arte, realmente Mu en el papel de Hamlet lo había hecho estremecer, temer, sentir, reflexionar. No pudo evitar ir a felicitarlo personalmente al camarín así como no pudo negarse a acompañarlo a tomar aire para bajar los decibeles del estreno así como no pudo encontrar las palabras que le urgían…
-Estás muy callado, Kanon ¿no te gustó la obra?
-¿Cómo se te ocurre? Nunca me había impresionado tanto, ahora tengo la certeza absoluta de lo pésimo que soy yo actuando.
-Jajaja no eres pésimo, lo haces muy bien para ser un principiante, ya verás que el día del estreno dejaras boquiabierto a más de uno.
-Claro que no, aun no entiendo cómo hacerlo, cómo hacer que no sea sólo yo leyendo líneas de memoria.
-Primero deberías pensar que no estás leyendo, sino que estas creando esas palabras, un artista no es el que repite sino el que crea, si quieres actuar de Romeo debes ser Romeo, debes crearlo, debes sentirlo.
-¿Así que esa es la clave según el especialista?-le sonrió deteniendo sus pasos en medio del parque en que caminaban.
-¿Tomaste nota?-le guiñó un ojo el menor quedándose de pie a pocos metros suyos.
-¿Algo más profesor?
-Mmmm si quieres ser Romeo debes sentir lo que siente Romeo, el peso de cada una de sus palabras. Si dices “Ah! Más peligro hay en tus ojos que en veinte espadas suyas”-debes ser un hombre temerario, debes sentir ese peligro y esa devoción inevitable: esa contradicción, debes estar loco y ciego de amor como Romeo.
-Así que para ti Romeo no está cuerdo-concluyó divertido el griego.
-Definitivamente-concedió Mu- él mismo lo dice- le recuerda cerrando los ojos por un instante para luego abrirlos y-"...El amor es un humo que sale del vaho de los suspiros; al disiparse, un fuego que chispea en los ojos de los amantes-pronunció convencido mientras avanzaba hacia él- al ser sofocado, un mar nutrido por las lágrimas de los amantes ¿qué más es?-dramatizó la inquietud mirando hacia el cielo estrellado- una locura muy sensata, sí, una hiel que ahoga, una dulzura que conserva ¿no te parece?-le preguntó volviendo a su expresión habitual.
Tragó saliva ¿cómo rayos acabó con la espalda contra un árbol? ¿Tan absorto estaba en su actuación que no notó como lo acorralaba?
-Sí, estaba loco-fue lo único que se le ocurrió decir ganando una ligera sonrisa de Mu.
-Tu tendrás que estarlo para representarlo ¿podrás?
-¿Me desafías?
-Quizás-mordió entretenido su labio inferior el menor.
-Si con mi mano indigna he profanado tu santa efigie, sólo peco en eso-lo que comenzó como un murmulló acabo en una potente declamación- mi boca, peregrino avergonzado, suavizará el contacto con un beso-añadió tomándolo por los hombros y girándolo para dejarlo ahora a él acorralado contra el árbol.
-Buen peregrino, no reproches tanto a tu mano un fervor tan verdadero-endulzó su voz el menor para que se ajustara el parlamento de Julieta y así seguirle el juego a Kanon- si juntan manos peregrino y santo, palma con palma es beso de palmero.
-¿Ni santos ni palmeros tienen boca?-se acercó el griego a su rostro.
-Sí, peregrino: para la oración-le aclaró el pelilila golpeando con su índice la boca griega mientras le respondía.
-Entonces, santa, mi oración te invoca: suplico un beso por mi salvación-pidió mientras apoyaba sus codos contra el tronco del árbol y su frente contra la frente del menor.
-Los santos están quietos cuando acceden-profirió Mu, limitándose a clavar su mirada en él.
-Pues, quieta, y tomaré lo que conceden-murmuró rozando sus labios con su aliento.
Bien, eso había sido entretenido, había recordado todas las líneas de su parlamento y fingido ser Romeo loco de deseos de besarlo ¡no! Besarla, se supone que era Julieta ¿no?
-¿No lo tomaras, entonces?-inquirió el menor acelerando aún más su pulso nervioso.
¿Cómo no tomar ese beso voluntariamente ofrecido por esos labios delgados y delicados y…?
Lo besó.
Un beso lento y prolongado; apasionado.
- Mi pecado en tu boca se ha purgado-suspiró con la respiración entre cortada cuando logró por fin apartarse.
-Pecado que… que en mi boca quedaría-igual de agitado respondió el pelilila.
-Repruebas con dulzura. ¿Mi pecado?
-¡Devuélvemelo!-pidió Mu tomando sus labios entre los suyos.
*TERAPIA ON*
-¿Así que se besaron toda la noche?
-¿Quién dijo toda la noche? Dije sólo “Casi” toda la noche que no es lo mismo-le aclaró Kanon a su terapeuta.
-Bien, bien ¿pero por qué está tan angustiado?
-¿Cómo por qué? ¡Porque los chicos no se besan!
-A veces sí y no tiene nada de malo ¿o no le gustó?
-Claro que no… no sé.
*TERAPIA OFF
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