Login Registrarme Usuarios Usuarios Estadisticas Estadisticas Encuestas Encuestas Buscar Buscar Ayuda Ayuda

Registrese en el foro o acceda para poder participar Saint Seiya Yaoi Saint Seiya Yaoi D) Fanfics Yaoi de parejas MEZCLAS D) Fanfics Yaoi de parejas MEZCLAS
"Espiral" (varias muy variadas xD) (0.396 s)

"Espiral" (varias muy variadas xD)

FECHA El 11/08/07 a las 04:08:27 IP GUARDADA
Utilidades del Tema Puntuar Tema
Utilidades del Usuario
Online Chupu
Obsesionado Yaoi


Mensajes:
Visitas:
Lecturas:
Fecha Reg.:
159
1461
944
El 08/08/07 a las 09:08:28
"Espiral" (varias muy variadas xD)


Titulo: Espiral ("aspiral" en el original, pero luego me di cuenta que estaba mal escrito xDD por puro sentimentalismo no lo corregi, pero creo que debo hacerlo aunque me gusta mas como suena con "A")
Autor: Rey es decir Chupu
Beta: Leto y Ametyst y Tei.
Razón: Leto queria un fic Aioria x Shaka.
Dedicatoria: a Leto, Sadne y Ame, y al Lune que vive dentro de la cabeza de Ame.
Personajes: Shaka, Aioria, Shion, Dohko, Saori, Milo, Sorrento, Argol, Radamathys... muchos, realmente muchos, creo que aqui incumplire con el requerimento, porque, cada cual tiene su papel importante para mi, incluso si solo aparecen en el mismo momento que mueren xDDD
Parejas pricipales: se la viven wileando.
Tipo: De todo un poco.
Clasificacion: NC:17
Advertencias: lemon, incesto, rape, necro, violencia, universo alterno.
Estado: en Proceso.
Comentarios adicionales: En lo personal xDD es mi favorito, deceaba que la pareja de Aioria x Shaka tuvieran la mayor importancia, pero las cosas se dieron de manera distinta y cada pareja reclamo su importancia y la historia dejo de radicar en ese par así que, decidi ponerlo aca y no en el de Shaka x Aioria, acorte el nombre de Radamathys a Ryan, porque estaba muuy largo y me daba hueva escribirlo completo.

Resumen: En un ambiente de opresión, mentiras, hipocrecias, egoismo, odio, corrupcion, violencia, abandono, asesinatos, bajas pasiones, fanatismo religioso, se van hilando los espirales que giran alrededor de la vida de los personajes, miembros todos de una pequeña y selecta secta, la guerra de poder se encuentar en juego, Shaka guarda la ultima clave para obtener el poder, y hay quienes estan dispuestos a todo... en medio de todo esto, hay quienes luchan por tan solo lograr vivir y no ser solo los objetos de un destino friamente calculado incluso antes de su nacimiento, salvo que hay un detalle del que se han olvidado, los secretos que conservan no radica solo en conservar algunas ruinas a las afueras de Cambridge, siniestras fuerzas comienzan a romper sus ataduras y estan sedientas de sangre y venganza...


Ultima actualizacion:
Capitulo uno
Capitulo dos
Capitulo tres
v
Capitulo 27


Registrese en el foro o acceda para poder participar

Reportar a My-Forum



RESPUESTAS AL MENSAJE - Respuesta/-s
Mostrando del 0 al 9 de 38
Ir a la pag.: [1] 2 3 4
FECHA El 11/08/07 a las 04:08:55 IP GUARDADA Buscar Mensajes Posteados Buscar Mensajes Posteados
Online Chupu
Obsesionado Yaoi



Mensajes:
Visitas:
Lecturas:
Fecha Reg.:
159
1461
944
El 08/08/07 a las 09:08:28

Capitulo uno: Cicatrices
Meneaba su sopa, no la había probado y ahora natas se habían formado y solo porque debía hacer algo las movía de un lado a otro. Estaba solo en un amplio y sombrío comedor, había dejado de llorar hacia mucho tiempo, pero el cuerpo le ardía tremendamente, pero aun tenia los ojos húmedos, no sabía que sentir, todo estaba en silencio, solo el péndulo del reloj se escuchaba en su eterno andar, el lugar estaba enormemente vació, pero el solo se preocupaba por las natas en su sopa y porque una tenia la forma del continente.

Por el suelo de bruñida madera resonaron poderosos pasos, el dolor se intensifico en su espalda, al recordar como ahora sin desearlo era… ¿un trofeo? Escucho a trabes de la pared su nombre, lo estaban llamando, pero no se movió… el continente ahora solo era una masa disforme, que le recordaba un rostro deformado por el dolor. No sentía miedo por la furia en aquella palabras, solo se sentía decepcionado, el pensaba que su hermano era su protector y su amigo, y resulto ser su peor enemigo.

-Aquí estas… ¿terminaste?

Shaka le volcó el plato encima a su hermano mayor; Radamathys, pero solo consiguió divertirlo, más que enfadarlo.

-Tienes agallas… son de familia, pero es hora de cambiarte las vendas, y prepárate… muchos querrán verte.
-¿Por qué no me dejaste ir a la escuela?
-Ya no iras, ya no saldrás de casa.
-¿Porque no?
-Y ya no aras preguntas, aprende a callar y escuchar. ¡callar y escuchar! ¿¡entendiste!?
-Los escuche a ti ya papá hablando, ¡dijo que me habías convertido en un objeto! ¿¡Qué me hiciste anoche!?
-¡Valdrás más si te callas! Por ahora no vales nada.
-¿Qué me hiciste anoche?

Radamanthys lo levanto de la ropa casi arrastrándolo escaleras arriba hasta su habitación, adivino que eso también había ocurrido la noche anterior con la diferencia de que esa vez estaba drogado y ahora estaba totalmente consiente y forcejeaba por soltarse.

-¡Suéltame!
-¿¡Quieres o no quieres saber!? ¿¡Eh!?

Sin cerrar la puerta lo tiro sobre la cama arrastrándolo, le arranco la ropa sin reparar en si lo estaba lastimando, en su espalda tenia una gasa que la cubría en su totalidad aferrada a su cuerpo, saco una navaja y las fue cortando, la gasa estaba pegada a su piel y de un solo tirón la desprendió, reabriendo las heridas, arrancándole y grito de dolor que fue amortiguado por las gruesas paredes, sintió la tibia sangre escurriéndole por la espalda, se aferro a las colchas, las lagrimas comenzaron a fluir por su cuenta y el dolor era cada vez más insoportable.

-¿¡Quieres saber!?
-¡Déjame! ¡Me duele!

De nuevo se sintió apoyado por su hermano que lo guió dejándolo de espaldas al espejo.

-¡Mira pues!

Su cabello dorado se había adherido a su espalda y ahora era de un color cobrizo obscuro y pegajoso, su hermano lo fue apartando, a medida que dejaba al descubierto aquella espalda que al igual que en condiciones normales era un hermoso lienzo blanco y ahora estaba enrojecido y sangrante. Shaka observo con cuidado, mientras su hermano pasaba sus dedos acariciando cada una de las heridas, se volvió interrogante hacía él.

-¿Qué significa eso?
-Es hermoso ¿no te parece?
-¿Qué es?
-Es mejor que no lo sepas…
-Dime…
-Ya te lo dije… lo sabrás a su tiempo, ahora, déjame curarte.

Sobre su espalda su hermano le había dibujado algo, pero no sabía exactamente que y cual era su significado, solo sabía una cosa, su padre estaba muy, muy molesto y eso era por algo.

-Yo no quería que nadie más lo supiera… que fuera nuestro secreto, pero sangrabas demasiado y tuve que decirle a Shion…
-¿Es malo?
-Lo será…
-¿Por qué?
-Dije que no preguntes, vendrán muchos más a ver tu tatuaje, muchos codiciaran tu cuerpo.
-¿Por qué? ¡Dime que es!
-Algo que te conservara con vida.

Tres meses después.

-¿Por qué se reúnen todos solo por la iniciación de un niño?

Pregunto Aioria a Saga.

-Porque el idiota de su hermano le dibujo un código en su espalda, y si alguien lo descifra de manera correcta tendrá tanto poder que nadie podrá detenerlo.
-Alguien deberá cuidar de él, no creo que vuelva a tener un minuto de paz.

Kanon estaba perdido observando el paisaje desde la ventanilla del coche.

-Eso es lo que decidirán… será como un trofeo para el más fuerte, ese Radamathys se metió en un juego demasiado peligroso,

Saga suspiro con enfado preguntándose cuanto faltaba para llegar a aquella finca en la que habitaba Shion y desde donde administraba todas sus vidas.

-¿Quién creen que se lo quede?
-¡Lune Marriot! Obviamente se quedara en nuestra casa.

Lune se replegó en su asiento cerrando los ojos, pero tuvo el valor suficiente para rebatir a su padre, al que todos llamaban Mascara Mortal y que tenia fama de ser sádico y cruel.

-¡Hmn! Les encanta soñar, Shion no dejara que te lo lleves, se quedara en la casa Cruz, se lo llevaran a España.
-Pues abra que convencerlo ¿no crees?

Una sonrisa maliciosa se dibujo en su rostro y Saga se soltó en sonoras carcajadas.

-Ambicionas más de lo que puedes sostener, ni siquiera sabes en que te estas metiendo.
-Ni tú… mocoso insolente.
-No me interesa, solo quiero que todos estemos en paz.
-Eso es no tener ambiciones.
-Yo diría que todo lo contrario.

Camino más adelante, Ikki estaba sentado inmóvil, sintiendo el peso de su hermano sobre su pecho, el viaje lo había agotado y él no quería despertarlo, él también tenia sueño, pero no podía dormir, pensando en las razones que podrían conducirlo a hacerle a su hermano lo mismo que Radamathys le había echo s su hermano menor, no encontró ninguna.

Las rejas de aquel lugar se abrieron con un chirriante estruendo.

-Debería ponerles lubricante…

Shura se volvió a sus hijos, Shun ya despertaba y los asintió sin saber la razón. Aquel lugar era un conjunto de casas de diferentes estilos, tañamos y épocas, la mayoría desabitadas, de no ser por quien les abrió la puerta no había nadie más… el jardín era enorme, pero desordenado y algo olvidado, le faltaba cariño, pensó Ikki, era un lugar hostil, casi nunca se recibían visitas, excepto en las reuniones muy importantes, las leyes no se aplicaba ahí, solo la ley de Shion, era como entrar en un pueblo fantasma.

-¿Acogedor no?
-Bastante… jeje.

Ikki observo por la ventana el espeso bosque que se extendía mas aya del estacionamiento, era obscuro, misterioso y aterrador.

-Parece de una película de miedo.

Shun sonrío divertido al ver el lugar.

-Estos niños de ahora no se asustan tan facil como antes.
-¡Mira una niña fantasma!

Shun señalo a la parte más alejada del jardín.

-No seas tontito esas cosas no… existen…

Ikki se volvió a donde señalaba Shun y ahí estaba recargada en el altillo una figura menuda y pálida con sus largos cabellos dorados al viento, tenia la mirada completamente perdida y a pesar de estar frente a ellos parecía no notar su presencia.

-¿Qué ven? Vaya… ¿ese chiquillo no sentirá el frió?

Shura lo observo un momento.

-No papí, los fantasmas no sienten frió.
-Ese no es un fantasma hermanito, es Shaka… pero ya casi parece uno.

Ikki sintió una infinita lastima por aquel jovencito, deseaba llevárselo de ahí lejos a donde nadie pudiera lastimarlo.

-Padre… tiene que irse de aquí, lejos de ese loco, míralo.
-Ikki… aun eres un niño, te falta tanto por aprender… no superas la edad de Shaka.
-Pues luce mucho menor.
-¿Querrá jugar conmigo?

Ikki sonrió, Shun no dejaba de ser un niño y adivino que Shaka nunca había conocido lo que era eso. Se bajaron del coche, caminaron hacia el rubio sin que este se inmutara.

-Buenos días, Shaka, ¿Cómo has estado?

Se volvió hacia ellos, y retornó de inmediato a su estado apático inicial, Ikki sintió una inmensa lastima, miro a su padre que solo le dedico un gesto de reprobación, tocaron la puerta, se abrió casi de inmediato, Argol, un hombre de la confianza de Shion los recibió y los guió al estudio donde esperaba Shion.

Shun que apenas tenia 9 años se acerco a Shaka, Ikki sonrió, y siguió a su padre, tal vez el pequeño podría sacar al rubio de su letargo, mas apenas habían cerrado la puerta se escucho el llanto de Shun, Shion se llevo la mano a la frente.

-Shaka…

Ikki salio inmediatamente, Shun se había caído los cuatro escalones que separaban la entrada de la baranda del pórtico, no... realmente no se había caído, Shaka lo había empujado.

-Así es como me gusta jugar a mí… niño estúpido.

Sonrió satisfecho al escuchar el llanto del peliverde, pero se alejo corriendo en dirección al bosque al escuchar a alguien acercarse, al tratar de atravesar la callejuela del estacionamiento el coche en el que viajaba Mascara Mortal y compañía se detuvo a centímetros de él, Shaka abrió los ojos asombrado, fue como si el tiempo se hubiese detenido un momento, después se desplomo inconsciente.

El coche freno con brusquedad, Kanon que dormitaba se dio un tope contra el asiento delantero y Lune se sostuvo de la guantera, Aioria se sostuvo de Saga, el único que tenia apuesto el cinturón de seguridad, se quedaron estáticos observando como el niño se desplomaba.

-No lo toque…
-Pues le diste un susto de muerte.

Se bajaron del auto al momento que Shion y Shura llegaban al lugar.

-Oye el carro no lo toco.

Espeto MM (para abreviar).

-Vimos desde la ventana… no sé que pasa últimamente por la cabeza de ese niño.

Shion lo levanto en brazos, para llevarlo adentro.

-No deberías culparlo… solo es un niño.
-Yo sé a quien culpo…

Shion le dedico una mirada llena de odio a Radamathys que observaba desde una ventana, pero corrió la cortina al saberse descubierto.

Cuando al fin dejo a su niño descansando, Shion bajo a recibir a los visitantes.

-¿Ese era Shaka?

Shion asintió a la pregunta de MM, en esa sala solo tenían derecho a hablar, MM, Shura y Shion, los demás salieron tras un ademán del ultimo.

-¿Qué edad tiene?
Esta por cumplir doce.

Escucharon el ronronear de un motor.

-Llego Dohko.
-Y Tholl.
-¿Juntos?
-Tal vez se encontraron en el aeropuerto.

El la habitación de Shaka la nodriza de su hermano recién nacido acercaba una bandeja con avena y leche, Shaka había despertado, pero se mantenía quieto, encerrado en sus propios pensamientos.

-Debes comer…
-No quiero.

Una voz más potente hizo que la niñera se estremeciera.

-Debes comer, no has probado bocado en días, no dejas que nadie se acerque a ti, y cometes la estupidez de desmayarte frente a todos, te estas dejando morir y créeme que no será nada fácil.

Radamathys le ofreció una cucharada de avena, pero Shaka lo alejo con brusquedad girándose para darla la espalda arrebujándose entre las colchas. Pero esta vez el mayor no estaba dispuesto a soportarle sus berrinches, lo tomo con brusquedad volviéndolo hacía él.

-¡No aras lo que tu quieras! ¡Se ara lo que yo decida!

Marin la niñera se alejo hasta salir de la habitación, cerrando la puerta, Radamathiys tomo a Shaka por la barbilla sosteniendo con todo su peso las pataletas y los intentos de escapara de Shaka, presiono con su antebrazo la frente de Shaka para cubrirle la nariz y obligarlo a abrir la boca.

-¡Come!

El chiquillo no podía respirar, escupía todo lo que su hermano introducid en su boca para poder tomar aire, pero aun así era escaso, quería que dejara de hacer eso, decirle que comería por su cuenta, que le estaba haciendo daño, pero todos sus intentos se ahogaban en balbuceos sin sentido.

Mientras por los pasillos de la casa Aioria caminaba sin rumbo, le habían dicho que tuviera la libertad de andar por donde quisiera, siempre que no molestara a los mayores.

-Saga… ¿escuchaste eso?
-¿Hum?¿escuchar que?

En un arranque Aioria subió las escaleras en dirección a “aquel ruido” Saga no lo iba a seguir, pero solo para que su pequeño primo no se metiera en líos decidió ir y traerlo de regreso, más al acercarse más, escucho también los inconfundibles sonidos de un forcejeo, pero pensó que se trataba de una ceremonia, «¿Demasiado tarde para advertirle a ese niño?» Aioria abrió la puerta de un solo empellón, era pesada y tuvo que usar todo su peso.

-¿Qué demonios crees que haces? – Aunque el regaño era para Aioria, Saga cambio de blanco de inmediato. - ¿¡Pero eres un animal o que!?

Saga arranco de un solo tirón a Radamathys de sobre Shaka lanzándolo contra el buró.

-Tú no te metas en esto.
-¡Te daré una lección por tratar a tu propia sangre como si fuera un animal!
-No es tu asunto.
-¡Te metes con él porque no puede defenderse! ¡anda has lo mismo conmigo!

Aioria se quedo como atontado viendo como Shaka se medio incorporaba tosiendo, tenia el cabello enredado y cubierto de avena, al igual que sus ropas, el moreno tomo la caja de pañuelos que se había caído del buro, mientras Saga amenazaba a Rada. Tomo uno y comenzó a limpiarlo, el otro se quedo estático, por debajo de su fleco irregular y desacomodado le dedico una mirada llena de confusión, tristeza, dolor, decepción, tantos sentimientos que un niño a aun no sabe reconocer, más sin embargo al verlo así, Aioria sintió que algo se le comprimía en el pecho, no era justo, no podían hacerle eso a Shaka… porque era tan delicado, tan frágil y lo que si podía entender en su mirada era un silencioso grito desesperado de salir de esa vida, de tener un poco de calor, no fue hasta que sonó el primer golpe de Saga sobre Radamathys que por fin aquel precioso ¿muñequito? Cobro vida.

-¡Déjalo! ¡por favor! No me hizo nada.

En la planta baja Dohko y Tholl saludaban a Shion, MM y Shura:

-¡Viejo y querido amigo, no sabes las ganas que tenia de estrecharte entre mis brazos!

Tholl levanto al peliverde dándole un abrazo mientras este sudaba una gota, después de eso necesitaría una visita al quiropráctico. Dohko sonrió, y le palmeo el hombro.

-¡Mascara Mortal, hermano! ¿Cómo esta mi pequeño Aioria?
-Grande y fuerte.
-Eso espero.
-Saga lo cuida bien.

Tholl mando llamar a sus hijos que esperaban afuera.

-No se para que dijiste que los trajera, pero mira, él es mi pequeño Aldebaran y este mi enorme Afrodita, son adorables ^^ pero de todas maneras no termino de entender porque, si ellos aun son muy jóvenes.

Afrodita corrió al alcance de su padre escondiéndose en su saco, Aldebaran fue más despacio, Aioros, el hijo mayor de Dohko y hermano de Aioria se quedo en el carro, no tenia nada de ganas de bajarse.

-Shaka esta… algo indispuesto a todo y pensé que más gentecita de su edad le haría bien, después de todo, son solo niños.

Shion curioseo a Afrodita, colocándole una mano sobre sus cabellos celestes, era un niño despierto, curiosos y confianzudo. En eso estaban cuando escucharon gritos provenientes de la planta alta, cuando llegaron arriba Shion ordeno a Radamathys que fuera a su cuarto y se quedara ahí hasta que el fuera a verlo, dejaron a Shaka solo de nuevo porque quería darse un baño.

Shion envió a Argol para que les asignara a cada familia una de las cabañas para que descansaran, solo le pidió a Dohko quedarse.

-¿Qué pasa Shion?

Shion se abrazo de su hombro y Dohko correspondió a aquel abrazo mientras lo sentia llorar.

-¿Tienes tiempo para escuchar a un viejo melancolico que no sabe que hacer?

Ese no era la primera vez Dohko consolaba a Shion, pero nunca lo había visto desmoronarse de aquella manera, su amigo siempre era como un poderosos e indestructible pilar y ahora no era más que otro ser humano, uno que necesitaba de él.

-Claro… vamos, no en el pasillo.


FECHA El 11/08/07 a las 05:08:46 IP GUARDADA Buscar Mensajes Posteados Buscar Mensajes Posteados
Online Chupu
Obsesionado Yaoi



Mensajes:
Visitas:
Lecturas:
Fecha Reg.:
159
1461
944
El 08/08/07 a las 09:08:28

Capitulo dos: La media luna
Pasado el susto Aioria bajo corriendo escaleras en dirección a su hermano, que estaba sentado en la camioneta con la cabeza echada atrás, abrió la puerta de golpe y de un brinco callo sobre su hermano.

-¡Aioros! ¡Hermano te extrañe! ¡Te extrañe mucho!
-¿Uh? – Aioros dio un respingo y se lo quito de encima con rapidez, como si le estorbara. – Aioria…
-¿Por qué? ¿Qué te hice para que estés enojado conmigo?
-¡Me asustaste y casi…! ¡hermanito ya casi un año de no verte! Te extrañe mucho, no hay palabras.

El mayor lo abrazo jalándolo contra su hombro.

-Hermano…
-¿Uh?
-¿Estas ronroneando?
-… este…pues, hace rato te quite… porque casi matas a un pequeño amigo que encontré hace rato en la carretera cuando nos detuvimos a almorzar.

Aioros se saco de la bolsa de su abrigo a un raquítico gatillo negro, que ronroneaba sin cesar en aquel tibio rincón.

-¡Un gat…!
-¡Shhhh! no pienso dejar que ese loco sicótico alias Radamanthys le toque un solo bigote.
-¿Cómo se llama?
-¿Emh? ¿gato? ¡hay hermano! Ya quiero que estés en casa ¿crees que estoy tranquilo pensando que estas con el otro loco sicótico que tenemos por tío?
-El tío MM no se mete conmigo… Saga me cuida bien… él me esta enseñando a ser fuerte.
-Yo también podría hacerlo.
-Pero Saga él…
-Dejemos de hablar de cosas tristes… y ¿como esta Kanon?
-Bien… es casi como Saga… pero menos responsable.
-¿Y el primo Lune?
-Vive en la Luna… pero a veces baja a saludar a los terrestres.

Escucharon los pasos de alguien acercarse. Argol les llamo y ellos debían obedecer, Aioria se quedaría con Aioros y Dohko, pero él deseaba estar con Saga.

-Perdón por molestarlos… pero los tengo que llevar a su cabaña.

Antes de salir Argol llamo a Aioria aparte.

-No te separes de tus mayores… hace rato te hiciste de un enemigo de cuidado, Radamanthys no se estará quieto hasta cobrarse.

Aioria asintió, un poco intimidado, pero si se quedaba con Aioros, su padre o Saga, entonces estaría bien.

Mientras tanto en la habitación de Rada, avanzo a grandes zancadas por la habitación. Se acerco al espejo acaricio la suave superficie y después la golpeo con fuerza, era de latón bruñido y solo logre curvarlo mostrándole su propia figura deformada y casi irreconocible, la ventana estaba abierta, entraba una brisa helada y a trabes de las cortinas que se movían al compás del viento formando fantasmagóricas visiones de seres atrapados que rasgaban y luchaban por liberar su amarras, se quedo observando el cielo, era un hermosa noche… Cerro los ojos y trato de no pensar en nada.

No muy lejos de ahí Shion sonrió a medias mientras guiaba a Dohko fuera de la casa, ambos caminaron por aquellos sombríos jardines mientras la luna alumbraba, era un noche clara y limpia, hasta llegar a una capilla abandonada y musgosa en la parte mas alejada, casi marcando el limite, estaba al costado de un pequeño estanque. No entraron, se quedaron afuera sentados en un tronco caído, el sagrario tenia años cerrado y no era un lugar seguro para pasear de noche, estaba echo de piedra cruda y gruesos tablones, que ahora estaban tan ablandados por los años que era fácil desmenuzarlos con las manos desnudas.

-Que linda noche… ideal para las confesiones ¿no?
-Tú sabes… sabes que hace cuatro meses murió Alanis.
-Era una buena esposa… tus hijos adoraban a su madre.
-Ella nunca fue fuerte, no resistió el ultimo parto, ella guardaba un secreto… nunca me lo quiso decir y así estaba bien, hay cosas que es mejor no saber…
-Sí… te entiendo…
-Pero Alanis le dio a guardar el secreto a Radamanthys, le hizo prometer que nunca le diría nada a nadie… y él… yo le dije que no seria el quien ocuparía mi lugar cuando tuviera que dejar el mando, eso lo decepciono, siempre solo he logrado decepcionarlo… recuerdo una vez… él llego de frente y me llamo por mi nombre, no lo reconocí y lo pase de largo… estaba demasiado ocupado en otras cosas que se me olvido que era padre, cuando murió Alanis me volví en busca de mis niños, pero Radamanthys ya es un hombre… lo perdí por completo y Shaka… los dos son tan iguales… y… tan diferentes.

Hubo un silencio solo interrumpido por los sonidos de la noche.

-La soledad es muy cruel…
-Días después de que murió Alanis le dije a Shaka que podría ir a la escuela y dejar la casona, se puso tan contento, pero Radamanthys no lo dejo ir… lo drogo y le hizo ese estúpido tatuaje.
-Y ese preciso día estaba aquí mi hermano y no pudiste ocultarlo… pero ese no es pretexto de que le hagas eso a tu propio hijo.
-Pero es algo más retorcido de lo que parece… Radamanthys pensó en eso… en que no sería capaz de entregarle a nadie a Shaka y así él se lo quedaría y sería el siguiente líder.
-Tomo a Shaka como…
-Garantía para conseguir el mando.
-Eso solo muestra que no puede hacerse cargo de la familia.
-Por eso… por la familia… por eso Shaka, mi pequeño Shaka debe de sacrificarse… le he dado todo a la familia… que más da si Shaka tiene que…
-¿Morir?
-No quiero que muera…
-¿Prefieres entregárselo a cualquier bastardo? ¿Y que si alguien que no debería, logra descifrar el código?
-No importa… de todas maneras nadie más que Radamanthys sabe descifrar el código… y aun teniéndolo eso no es necesario… la fuerza que maneja la novena punta del éneagrama es tan sublime y misteriosa que nunca en mil años llegaría a ser comprendida.
-¡Pero me estas diciendo que tu hijo sabe como resolverlo? ¿Acaso no es ese suficiente problema ya?
-Ya te lo dije… conocer el código no es toda la respuesta… una mesa no puede sostenerse con una sola pata. Quiero creer que aun hay un camino para él, para todos.

Shion se quedo en silencio recargado en Dohko, si solo supiera lo equivocado que estaba.

En una de las cabañas una pequeña figura se movía buscando a tientas la llave, cuando al fin la encontró salio despacio, no podía dormir, era demasiado curioso y bastante inconsciente en cuanto a situaciones de riesgo se tratase. Quería investigar, el cielo era tan claro, se podían observar miles de estrellas que en su casa eran imposibles de apreciar.

Vagabundeo un rato sin tomar en cuenta el riesgo a perderse. Hasta que se topo con una figura fantasmagórica de cabellos dorados, estaba sentado sobre lo que parecía una fuente llena de agua de lluvia, jugueteaba con algo similar a un péndulo que brillaba acariciado por la luz de la luna. Aquel personaje le pareció tan irreal, le divirtió, se quedo un rato observándolo, hasta que el otro lo noto.

-No deberías estar aquí… de noche sueltan a los perros.

La voz del rubio era serena, pero no dejaba de tener unos tintes soberbios.

-No hay perros… ya me habrían notado.
-Este lugar es peligroso, … cuando un perro quiere atacarte se acerca despacio y observándote a los ojos, cuando solo quiere ahuyentarte ladra y hace escándalo.

Afrodita se acerco más, el otro solo lo observo de perfil.

-¿Cómo sabes tanto de perros si no tienes uno?
-Lo leí en un libro.
-¿Para que quieres leer un libro de cómo se comporta un perro si no tienes uno?
-Se llama psicología… sabes como reaccionaran las personas, en el fondo todos somos animales, nadie lastima a nadie sin razón.
-No haces lo que dices, eres un mentiroso, Radamanthys.
-¿No me tienes miedo? no hay diferencias entre perros o personas yo estoy aquí… eso seria suficiente para que salieras corriendo
-No me aras nada… trataste de asustarme.
-Mi paciencia no durara mucho.
-Sigues tratando de asustarme. ¿es cierto lo que dijo mi papá?
-¿Qué soy un maldito bastardo? Supongo que sí.
-No, él me dijo que nunca habías salido de la finca ni para ir a la escuela, que tomaste clases particulares con un profesor y que casi no conoces gente de tu edad. ¿nunca te aburres? ¿no te sientes solito?

Radamanthys arqueo la ceja.

-No… el lugar es más grande de lo que parece, hacia dentro todo es más grande de lo que parece, y están mis hermanos.
-Ellos no te quieren, tú tampoco los quieres.
-Ellos me quieren… tanto como yo a ellos.
-Mentiroso.
-Tú no sabes nada.

Radamanthys regreso a casa en silencio, aun no volvía su padre, fue hasta la habitación de Shaka a pesar de que se lo habían prohibido, el pequeño estaba dormido, sus cabellos estaban enredados y esparcidos por toda la almohada, su piel pálida, sus mejillas húmedas por las lagrimas, se sentó en el borde de la cama, observo su reflejo en el gran espejo frente a él… ¿podía reconocerse? ¿encontrar en su ser algo que no fuera violento? ¿algo que no llevara escrito la palabra dolor y amargura? Si cerraba los ojos aun podía verse encerrado en aquellos pasillos sin ninguna otra compañía que su misma soledad, platicando con la nada, aun podía sentir el frió de las paredes, el abandono, a pesar de todo dentro de aquella prisión él era feliz, en un mundo que solo él se conocía… y de pronto todo su castillo de naipes se desmorono, cuando supo de la existencia de Mu… un hijo bastardo de su padre, al que tenia lejos de esa fría finca, que era su favorito, que llevaba una vida que a él le habían privado para enclaustrarlo en aquella casona con su madre enferma y su pequeño hermano que lloraba todo el tiempo, en aquellas paredes que cuando mas iba creciendo más asfixiantes se volvían, que se cerraban sobre el como círculos que aprisionaban su piel y que lo hacían llorar en silencio noche a noche, no supo cuando se le secaron las lagrimas y dejo de ceder, no sabía en que momento se vio frente al espejo y lo único que vio fue un ser lleno de crueldad y rencor… ¿Cuándo? ¿Cuándo? ¿Por qué no habia respuestas?

-Shaka… perdóname…

FECHA El 11/08/07 a las 05:08:34 IP GUARDADA Buscar Mensajes Posteados Buscar Mensajes Posteados
Online Chupu
Obsesionado Yaoi



Mensajes:
Visitas:
Lecturas:
Fecha Reg.:
159
1461
944
El 08/08/07 a las 09:08:28

Capitulo tres: Hermanito

Shaka despertó sintiendo una calidez a su lado, era Ryan, estaba arrepentido de haberlo echo enfadar, resonaron unos pasos, alguien se acercaba, la puerta se abrió, era Marin.

-Shaka… tú padre quiere que bajes a comer con los invitados.

Ryan despertó casi de inmediato.

-¿Esta vez si comerás?
-S-sí…
-Serviré en media hora.
-Gracias Marin.

Ryan acomodo los cabellos de Shaka con la mano, no hubo reacción por parte del otro.

-Yo solo quiero que seas fuerte ¿entiendes eso verdad? ¿sabes quien eres? Vaya que lo sabes… eres hijo de Shion, solo por eso estas por encima de todos esos idiotas… anda, ve lávate la cara y vístete.
-¿Ya no estas enojado conmigo?
-No estoy enojado contigo…

Shaka asintió y entro al baño, Ryan salio de la habitación, aquellos pasillos sombríos cada vez lo oprimían más. Media hora más tarde bajo al comedor, ahí solo estaban los más jóvenes, los mayores habían ido a comer a uno de los jardines, ni rastros de Saga, Aioros o Kanon, solo: Lune, Afrodita, Aldebaran, Ikki, Shun y… y ese mocoso fastidioso de Aioria; Shaka también estaba ahí, pero con su aire ausente, aparentaba más ser un adorno que una persona, él sabía que ese no era su comportamiento normal y que llegaba a ser más soberbio y pedante de lo que él seria jamás, le sonrió a medias lleno de un negro orgullo de que fuera tan esquivo con los visitantes.

Las miradas se posaron en él, pudo sentir muchos sentimientos y solo uno no era negativo, Afrodita, que llevaba casi con orgullo en el cuello el péndulo de plata que había recibido de regalo del rubio la noche anterior, decidió no quedarse y comer en la cocina, ahí estaba Marin preparando el tibio biberón para el pequeño Kiki. Al ver a Ryan le sonrió, él odiaba que hiciera eso, que fingiera simpatía por él, las paredes estaban pulcramente limpias y hermosas, el tapizado era en amarillo y marrón, siempre lo observaba, ya lo conocía de memoria.

-Yo lo are…

Sin más palabras tomo el biberón de Kiki y salio de la cocina, no estaba dispuesto a permitir que esa arpía cuidase de su hermano el más pequeño, tal vez él era peor… pero todo quedaba entre familia. Mientras en el comedor.

-Les traje fruta escarchada de azúcar, a los niños les encanta… casi no me visitan niños.

Marin les dejo en el centro de la mesa una bandeja con fruta picada cubierto de azúcar y miel.

-Lune no es un niño.
-Sí hay dulces de por medio, sí.

Lune río mientras tomaba un poco y le sacaba la lengua a Afrodita.

-¿Y Saga?
-La nana es Saga no yo.
-Lune… ¿me llevas después de la comida a recorrer la finca?
-Mmmm esta bien…

Lune asintió y Aioria observaba de reojo a Shaka, que prefería el durazno, que le quitaba el azúcar con una servilleta y que gustaba más de la miel. Pero no era el único, para todos resultaba un personaje intrigante… excepto para Lune que estaba muy ocupado tratando de coquetear con Marin, que solo se reía de las ocurrencias «De el más grande de los pequeñines».

Mientras todo eso pasaba en la cabaña donde dormían los Marriot, y que habían mandado a Lune a comer con los niños… solo porque Kanon seguía durmiendo y Saga quería desembarazarse de él, y como siempre estaba distraído y a veces algo retraído obedeció en el acto, su padre había salido de mañana y ahora solo quedaba él y Kanon, a quien no había despertado, o dejo dormir, hasta que finalmente y tras un tiempo indefinido, despacio le retiro las mantas de sobre su cuerpo, abrió la ventana y el viento gélido acaricio la piel del menor, el otro despertó minutos después lanzando vapor por la boca y abrasándose a si mismo.

-Cierra esa jodida ventana…

Saga obedeció, se quedo recargado en el frío cristal de la ventana en silencio.

-Cada día éstas más demente Saga… ¿lo sabías no?
-Je…

Desde la ventana Saga vio a Lune que paseaba acompañado de Aioria y más al fondo Ryan observándolos con interés. No necesito de gran inteligencia para conocer las intenciones del rubio, sonrió a medias, mientras bajaba las persianas para observar entre ellas como su hermano menor y su ¿Protegido? Eran arrastrados aun en contra de su voluntad al interior de bosque, Aioria debía aprender lo que sucedía cuando te inmiscuyes en la vida de los demás, deseaba ser el quien le propinara el castigo, por siempre ocultarse detrás de él como niña asustada, pero aun lo necesitaba, Kanon se acerco a él.

-¿Qué vez? … - Kanon solo alcanzo a ver las tres figuras perderse en la espesura del bosque.- maldito Hijo de puta…
-¿A dónde vas?
-¿A dónde crees? Nadie toca a Lune a menos que sea sobre mi cadáver.

Saga lo tomo por el cuello en un gesto cariñosamente tétrico mientras su voz llagaba a un tono letal.

-Hermano mío, prometo tomar tus palabras y escribirlas con letras de oro en mi corazón….
-Estas demente…
-Pero es nuestro secreto ¿o no?
-Quítame las manos de encima.
-Solo dime… si acaso trataras de traicionarme… ¿de que manera quieres que acabe con el?
-…
-Lentamente… sabía decisión.

Kanon trato de safarse, pero la presión había aumentado y se encontraba en una posición “delicada” tanto su defensa como sus pasibilidades de ataque estaban deshabilitadas y solo le quedaba esperar que Saga recapacitara pronto y soltase su nuca o forcejear con él, hacerlo enfadar más y seguramente los dos iban a terminar lastimados.

-Suéltame…
-No quiero hacerlo…

Saga sin aflojar su presión acerco sus labios a su oído, la respiración de ambos se había agitado, el menor tenso todos sus músculos, ya sabía a donde quería llegar Saga, no se lo iba a permitir, tironeo para tratar de huir de aquel abrazo, pero su captor uso ese mismo empuje para un cambio de posición, con su brazo alrededor de su cuello, asfixiándolo.

-Tironear no te servirá de nada, tu solo te ahogas… ¿sabes? Una persona no puede ahorcarse con la fuerza de su cuerpo, cuando te vayas agotando, tu resistencia también y yo podré hacer de ti lo que quiera.

Kanon no era tonto… se tironeo un poco más lentamente dejándole tomar terreno a su hermano, sentía como el otro iba disminuyendo la presión, solo debía estar atento y separarse en cuanto ya no lo sostuviera con tanta fuerza. El brazo de Saga sudaba y aquel liquido volvía su piel pegajosa, la temperatura iba en aumento, el tiempo transcurría más despacio y aquella habitación se volvía asfixiantemente pequeña, sentía la pesada respiración del otro contra su espalda y su cuerpo caliente, no era tibio como cuando niño se refugiaba en su pecho, ahora era ardiente como la lava, incomodo, la ropa se adhería a su piel traspirada y a pesar de cualquier intento ambos dejaban escapar gemidos involuntarios debió a sus forcejeos. «Ahora o nunca.»

Pero apenas se vio unos centímetros lejos y recuperando el aire, el cual era gélido y rasgaba su garganta como si lo que atravesara su traquea fuese arena, cristales rotos o una lima, jadeaba intensamente y ya estaba de nuevo entre los fuertes brazos del otro, de pronto la temperatura se volvió intolerable, ardiente, quemante, que llagaba su cuerpo y su alma.

-Suéltame…
-Serás mío… como tantas otras veces atrás…

Saga se acomodo a horcajadas sobre el vientre de su hermano desnudándolo con brusquedad, dejando marcas en cada lugar en el que había una costura.

-Suéltame… ¡Saga!
-¡Sssh! ¿no quieres que nadie te encuentre en esta posición verdad?

Kanon sabía que a esas alturas del partido lo mejor era dejarse llevar, pero Lune… ¡¡no podía dejara Lune con ese loco!! Saga debía entender, pero no había otra opción que entregarse a las tinieblas y que su cuerpo se viese invadido por aquel calor infernal, por el acre del deseo que también poco a poco le embargaba, odiaba reaccionar así, pero al final, ¿Quién decía que existía un final? Todo era un circulo ¿Cómo detener lo que no tenia principio ni final? A medida que Saga recorría su cuerpo con sus manos, sus labios, su mirada, con el simple peso de su cuerpo, su cuerpo frotándose contra el suyo era suficiente para que las llamas de su interior encendieran también, armonizando su cuerpo con el de su gemelo, mezclando sus cabellos, fundiendo su piel, su sudor.

-Hermano… Kanon…

Pero el otro solo podía gemir, eran quejido de dolor, placer, vergüenza, alivio, humillación, amor… pero no era un sentimiento mutuo… eso lo sentía en cada roce, en cada beso, el veneno de la mentira, el deseo animal, no había profundidad, solo el saber que al menos uno, a pesar de recalcitrante terminaba entregándose al otro de corazón, el otro simplemente lo tomaba por deseo, como si se tratase de lo más banal, lo penetro de una estocada que amenazaba con reacomodarle la entrañas, el dolor era insoportable, como el saber que después se enfrentaría a la burla y el olvido de Saga, que lo había disfrutado, que lo había sometido, pero a pesar de todo… ¡Dioses! ¡No deseaba que terminara nunca!

El ritmo se acelero, se escuchaban sus gemidos, intentos de respirar, sus quejidos se mezclaban con el traqueteo del suelo de madera, el sonido de su piel a juntarse, cada vez más rápido, como un peligroso juego de la ruleta, hasta que finalmente y dejándose caer sobre el otro derramo su simiente dentro de su hermanito, como muestra de que le pertenecía.

Los dos quedaron bañados en sudor, Kanon bajo de Saga, sus cabellos se pegaban en su piel, y goteaban.

-Ya puedes ir por Lune…

Le pedía eso porque sabía que no podía mover ni un solo músculo.

-Eres un maldito hijo de puta.
-La misma puta nos malparió…

FECHA El 11/08/07 a las 06:08:28 IP GUARDADA Buscar Mensajes Posteados Buscar Mensajes Posteados
Online Chupu
Obsesionado Yaoi



Mensajes:
Visitas:
Lecturas:
Fecha Reg.:
159
1461
944
El 08/08/07 a las 09:08:28

Capitulo cuatro: Juegos de niños

Aioria caminaba al costado de Lune, el lugar era más grande de lo que le había parecido la tarde anterior, era como un pueblo fantasma, su imaginación infantil maquinaba mil cuentos sobre aquellos viejos y soberbios parajes.

-¿Crees que los fantasmas si existen?
-¿Crees que los fantasmas que te vean digan: “¡¡joder los niños si existen!!”?
-Estoy hablando enserio.
-Yo también…
-Raro…

Desde la habitación de Kiki, Rayan observo por la ventana como el fastidioso chiquillo al quería darle una lección vitalicia se alejaba en compañía del otro “joven insignificante”, sonrió para sus adentros, bajo al jardín, ahí también estaba Afrodita, arrancando las flores silvestres para formar con ellas figuras sobre la tierra negra y fértil, intercambiaron una sonrisa de complicidad.

-Vaya, vaya… ¿Dónde esta su niñera?
-Se quedo en Londres, pero la tuya esta muy buena… ¿Cómo se llama? ¿Marin?
-Lune… creo que habla de Saga.
- Ah...
-Eres demasiado idiota.

Ryan le descargo un golpe dirigido a la mejilla, pero que Lune detuvo con su latigo a milímetros de tocar su blanco, el arma quedo tensada y su portador quedo en una pose incomoda.

-¡Yo trataba de ser amigable contigo!
-Me abrías decepcionado bastante si no hubieras evitado este.
-¡Yo no quiero pelear contigo Ryan!
-No te preocupes… no te daré oportunidad.

Ryan tiro del látigo usando la fuerza con la que aventajaba al pelilargo, de un giro lo atrajo contra su cuerpo quedando aliento con aliento, enredando el cordel de cuero alrededor de su cuello, instintivamente se llevo las manos a este tratando de disminuir la presión, se sentía frustrado de ser victima de su propia arma, Aioria se había quedado sin saber como reaccionar.

-Tú… sígueme.

No había otra alternativa, lo siguió.

-¡Suelta a Lune!
-¡Eres demasiado arrogante! ¡Discúlpate!

El látigo se tenso más sobre la garganta de Lune.

-Pe-perdón…

Ryan dejo caer de cara a Lune pisándole la espalda evitando cualquier tentativa de escape, mientras tomaba a Aioria por la muñeca y lo echaba al suelo también.

-¡Basta Ryan!
-¡Shaka! ¿Qué haces aquí?
-Regreso un favor. ¡Déjalos ahora!
-No vas a ordenarme nada.
-¡Déjalos Ryan!
-¡No!
-¡Déjalos!
-¿Qué aras?
-Delatarte.
-¿Qué?
-Se acabara nuestra complicidad… sabes que me necesitas, es como un intercambio de favores, tú me enseñaste… retroalimentación. Quien te da algo debes regresarlo con un poco más.
-Pues aquí hay un “conflicto de intereses”

Ryan arqueo una ceja y observo a Shaka con interés.

-Es un favor y un pago… creo que yo gano.

Una sonrisa sarcástica salio de los labios del menos al momento que los liberaba y se perdía entre el bosque.

-Gra-gracias Shaka.
-Ya estamos a mano…
-¡No! Ayudaste a Lune también…

Shaka se encogió de hombros, Aioria no lo pensaba dejar ir, pues apenas si había conseguido su atención y un poco de su simpatía.

-¿Sabes guardar secretos?
-A eso me he dedicado toda la vida…
-¡Ven pues! Oh… Lune…
-Estoy bien… vayan…

Aioria tomo a Shaka de la muñeca llevándolo hasta la cabaña en la que dormía Aioros… con su desubicado reloj biológico.

-¡Hermano!

Aioria entro como un tifón montándose sobre su hermano que estaba profundamente dormido.

-¿Qué? ¿Quién? ¡yo no me comí el pastel! Aioria… me despertaste…
-¡Pero si ya son las once de la mañana!
-¡¡Son las… tres de la madrugada!! ¡mira mi reloj!
-Son las tres en California… aquí en Cambridge son las 11.
-¿Uh? Hola Shaka...

Shaka se quedo de pie en la puerta en silencio, contesto a la pregunta con su hermetismo y una mirada desconfiada.

-¡Aiorios! Hermanito ¿me lo prestas?… prometió no decirle a nadie…

Aioria le dedico una mirada suplicante.

-Err… esta bien…

Aioros saco una caja de cartón oculta bajo la cama, los ojos de Shaka buscaron con curiosidad aquel objeto, pero el cuerpo de Aioria se interpuso, hasta que se volvió con el gato en brazos enroscado y adormilado.

-¡Tienes una gatito! ¿puedo tocarlo?
-Sí… ¿verdad que puede hermano?
-Si solo no le rompan nada… yo volveré a dormir… no hagan mucho… escándalo…

Shaka sostuvo al animalito en brazos con mucho cuidado, era la primera vez que sostenía un y fue una sorpresa agradable sentir su calor, pero dio un respingo al sentirlo ronronear pensando que se estaba ahogando, Aioria le explico con paciencia, los dos se sentaron sobre el tapete y en menos de una hora ya le había contado todo lo que sabía de los gatos.

-¿Cómo se llama?
-No tiene nombre… vamos a ponerle uno...
-Vale… tengo una idea.

Shaka fue ahora quien tomando al gato en brazos y jalando a Aioria lo invitaba a salir de la cabaña.

-No podemos andar solos por ahí…
-Estas conmigo.

Aioria sonrió al verlo feliz, le encantaron sus ojos… eran una mezcla de enigma y claridad, como brazas que ardían bajo un agua cristalina. Y sobre todo saber que no se trataba de solo un hermoso adorno sin sentimientos, brillaban y tenían vida, no como los ojos de cristal de los muñecos y las marionetas, y sonreía, y a veces se permitía reír… pasaron de largo subiendo a todo galope las escaleras, casi tirando a Argol… que se quedo pasmado al ver por primera vez correteando y jugando a Shaka desde que había llegado ahí.

Entraron a la habitación de Shaka, era obscura y tenebrosa como el resto de la casa, Aioria se sintió intimidado, mientras el rubio sin detenerse abrió una puerta secreta detrás del respaldo de su cama, el pasillo era angosto y tenia un aroma a polvo y a viejo, llegaron al fin a un lugar más amplio, pero sumido en la más total de las tinieblas. El moreno no quiso confesar su fobia a la obscuridad, pero si se aferro más a la pequeña y delicada muñeca de Shaka.

-Este lugar…
-Es el más tranquilo y seguro de toda la casa…

Shaka se soltó de él y guiado como por un sexto sentido encendió una lámpara que dejo el lugar a media luz, Aioria reviso el lugar, era un cuarto amplio y lleno de pequeñas cajas de madera de roble que asemejaban más estuches, con el mismo sentido de orientación escogió una, efectivamente se trataba de un estuche lleno de tizas+ de colores.

-¿Eso para que?
-Para ponerle colorcito a Mocca…
-¿Mocca?
-Suena bonito… ¿no?

Shaka desmenuzo entre sus dedos una tiza de color violeta para con ella teñir los cabellos negros del gato, ese día las paredes de la casona se llenaron de un ruido nuevo, un extraño cosquilleo que la invitaba a rejuvenecer, a dejar ese aire lóbrego a volver su madre amarga para que las termitas no la siguiesen devorando, algo tan poderoso y tan frágil como finas laminillas de hielo… las risas de su joven amo… de nuevo se lleno de una alegría que parecía olvidada y perdida, más los viejos tablones comprendían que todo el veneno resguardado por tantos años entre aquellos escondrijos no estaban dispuestos a dejarse ganar tan fácilmente por aquellas risas cristalinas…

Mientras todo lo anterior sucedía en Cambridge, en Londres había mucho movimiento… nada bueno. Baian bajo de su coche algo perturbado, la llamada que había recibido había sido violenta, antes de tocar suspiro, pero la puerta ya se abría antes de que la rozara.

-Te estábamos esperando, tardaste demasiado.
-Shaina… yo…
-Olvida eso y apúrate.
-¿No esta muy de buenas verdad?
-Hmn… algo, la verdad es que… no lo había visto tan molesto…

Entro a la estancia, donde aguardaban Milo sentado sobre un diván, Sorrento sentado a su costado, este estaba sereno y el otro inquieto e irritado, buscando con la mirada motivo para reñir.

-¡Baian! Hasta que te dignas a aparecer.
-Fue por el tráfico.
-¡No pregunte la razón! ¿sabes porque estoy aquí? ¿¡¡me puedes decir el porque!!?
-Pues…
-¿Pues? – Millo golpeo con las dos manos la mesa.- ¡Estoy aquí porque el gran maestro no me considera lo suficientemente fuerte! ¡A mí! ¡piensa repartir la clave al más fuerte! ¡y ni siquiera me toma en cuenta! ¡a mi!

Se hizo un silencio sepulcral.

-Con todo respeto… pero Shion solo invito a los que tienen mas tiempo en la familia, los señores Dohko, Shura, Mascara Mortal y Tholl…
-¡Que son una bola de vejetes inútiles! ¡yo debo tener la clave!

Si… Milo estaba muy enojado.

-¿Será porque la clave no es un objeto sino una persona? para ser mas especifico su hijo y no lo creo tan inconsciente de dárselo a alguien como tú. -¡Cállate Sorrento! Sabes que la clave es un rompecabezas de tres piezas… que forma el eneagrama perfecto... un aspiral de energía… ya tengo dos partes… solo me hace falta la más pequeña y claro, la más importante… ¡la base! Esos vejetez con toda su “sabiduría” nunca lograron ni acercarse a él…
-Milo… ¿Por qué no me quieres escuchar? El aspiral ha estado frente a la narices de todos de una manera demasiado obvia… ellos no la han querido tocar, si solo escucharas a Saori…
-¡Saori solo quiere alejarnos del aspiral!
-Deberías escucharla… sabes lo que dice: “El…
-“¡El aspiral será forjado de sangre y fuego!” ¡Sorrento no eres un crío para creer en esas supersticiones!

Milo se dejo caer en el diván, estaba arto, Baian se había quedado estático en su lugar, mientras la discusión entre el amor de la casa y Sorrento se desarrollaba.

-Sabes… tengo un plan…

****

Baian no había entendido una palabra del plan de Milo… pero debía seguir al pie de la letra lo que le habían ordenado, detuvo el coche fuera de una pequeña capilla, el lugar estaba coronado por dos imponentes robles, el suelo estaba limpio y húmedo. Avanzo hasta la puerta y toco dos veces, la puerta se entreabrió con un soberbio roce.

-¿Diga?
-Busco a Mu…
-…Soy yo…

La puerta se abrió, un joven vestido de negro, sobrio, de ojos lilas y cabellos del mismo color atados con un macramé rojo, su mirar era firme, su presencia recordaba de sobremanera a Shion… pero no había malicia en el aura de Mu, solo un increíble parecido. El cuello llevaba una medalla de plata con la forma de la flama invertida… lo cual significaba que se trataba de un alma libre de pecado, es decir, solo un protegido de la familia y no un miembro más… y eso precisamente era la razón por la que todos lo odiaban. Baian se sintió intimidado, aunque no sabía el porque, nada en ese lugar era amenazante, nunca le habían gustado las iglesias, avanzo por el pasillo central, entre las bancas de roble, lo que llamo su atención fue que en ellas había polvo… y las figuras de los santos lucían sus rostros fríos con muecas de dolor y miseria, sus ojos de falso brillo, los ojos que no ven, los oídos que no escuchan, los corazones que no sienten o laten, que no aman, labios que nunca dirán palabras ¿Qué consuelo había en ellos? Si sus miradas eran acusadoras y atemorizantes, todo eso lo asqueaba… la tortura del mártir santificado.

-Que… pintoresco lugar.

En su voz sonaba el sarcasmo que no paso desapercibido, y mal recibido, aunque no le dijo nada, prefería que se marchara lo más pronto posible.

-¿A que debo esta visita?
-Hablar…
-¿Sobre que?
-Sobre la familia…
-Amo a mi padre… pero yo no tengo nada que ver con la familia.
-Estoy… - Baian suspiro, escogiendo cuidadosamente sus palabras.- Escúcheme… arriesgo mucho mi vida estando aquí, su padre esta en peligro mortal y usted es la única persona a la que puedo recurrir…

Mu mostró sorpresa por unos segundos.

-Continué…
-¿Usted conoce el aspiral?
-Me temo que no.

Baian respiro profundamente… si Shion se enteraba de lo que estaba por relatar a su hijo… lo despellejaría vivo y le rosearía aceite hirviendo. .

-La familia fue fundada hace muchos años, en tiempos de miseria y dolor, de guerras y muerte… cada que una persona odia, cada que una persona ama desprende una energía especial, cuando la energía se acumula en grandes proporciones forma entes o reminiscencias de acontecimientos del pasado; cuando alguien muere violentamente dispersa esta energía agresivamente… ¿imaginas como queda un lugar tras una masacre?
-Nunca he creído en… ¿fantasmas?
-No son fantasmas de los que debe temer, sino de los vivos, como lo dije… para que esta energía fuese controlada se creo el espiral.
-¿Qué es el espiral?
-Nadie lo sabe… solo que siempre cambia, en el se atrapa toda la energía, en las nueve puntas del eneagrama… la familia fue fundada por nueve sabios, cada uno consiguió una concubina para tener un hijo, uno por cada esquina, durante el coito se realizo una ceremonia…pero.
-¿Pero que?
-Una de las mujeres tuvo gemelos, fue algo no esperado, el eneagrama nunca se completo, había una manera de corregir el error, asesinar a los niños y repetir la ceremonia, esto no fue posible, la mujer desapareció llevándose con ella la única manera de unificar el aspiral.
-¿Nunca se supo nada de ella?
-No… nada, pareciera que se la hubiese tragado la tierra… pero déjeme terminar… la energía del aspiral se unifico, pero no puede ser controlada, si ese rito se hubiese terminado el eneagrama abría vuelto esa energía intocable, pero solo logro volverla un arma… joven Mu, alguien esta a punto de utilizarla en contar de la familia, alguien quiere matar a tu padre.

Baian se detuvo ahí, pues recordó que Mu no conocía la existencia de sus hermanos, solo le bastaba mencionar a Shion para convencerlo, no debía revelarle en un momento tan crucial que el solo era el hijo bastardo y odiado, aun no. Sonrió para sus adentros al notar la palidez mortecina del joven.

-¿Q-qué puedo hacer yo?
-Ayudar a evitarlo… ayudar a el Señor Milo a detener a quienes quieren dañar al gran maestro.

Baian saboreo el triunfo al observar el asentimiento confuso de Mu

FECHA El 11/08/07 a las 10:08:30 IP GUARDADA Buscar Mensajes Posteados Buscar Mensajes Posteados
Online Chupu
Obsesionado Yaoi



Mensajes:
Visitas:
Lecturas:
Fecha Reg.:
159
1461
944
El 08/08/07 a las 09:08:28

Capitulo cinco

Mu se había quedado a solas hacia como dos horas, se sentía mareado, se arrodillo frente a la imagen de Cristo. Cerro los ojos y comenzó a orar en silencio, al hacerlo vio todo el lugar en llamas, su cuerpo, el altar, las bancas, todo arder lentamente, frente a él y escrito con sangra estaba la palabra: “lie”, y un jovencito de cabellos dorados envuelto en una chamarra negra goteando de sangre el suelo sentado sobre el altar con una sonrisa siniestra. Sintió un estremecimiento, el dolor era insoportable, era como si realmente todo eso si estuviera sucediendo, cuando abrió los ojos se fue directo el suelo, estaba llorando, a pesar de todo, se sentía afortunado, no todos eran capaces de conocer como y donde iban a morir… y tenía la ligera sospecha de que sería muy pronto.

Señor… no me permitas odiar, pues no sea que mis enemigos merezcan mas tu amor que yo… señor si en las pruebas de mi transitar tomo el camino errado y no puedo rectificar, que ese sea el fin de mis días, que si en el ancho sendero de las tinieblas he de andar, hacerlo solo, perdona a mis enemigos y dales la gloria, si es que un día odio a uno de tus hijos bienamados… amen.

De regreso a Cambridge, Dohko, Shura, MM, Tholl y Shion discutían el “futuro de la familia”


-Es hora de conversar… creo que ya es hora de hablar sobre quien me suplirá cuando ya no este...
-¡Y que falte mucho para eso!
-Gracias Tholl, aun faltan algunos años, pero siempre es bueno tratar estas cosas con anticipación.

Hubo un silencio solemne, siempre era algo incomodo tratar sobre lo que acontecería después de la muerte de alguien querido.


-¿Y que has pensando?
-Siempre es bueno manejar dos o tres opciones… pensé en Saga, porque es fuerte, listo, responsable y tiene carácter…
-Para… mira, es mi hijo y sé lo que tengo en casa, sí, es fuerte, listo, responsable, tiene su carácter y toda es mierda… pero Saga esta…- MM busco la palabra en su mente.- esta algo zafado ¡vaya! Mira, a veces él actúa como si fuera otra persona y hace cosas que… ¡vaya! Ni yo apruebo.

MM se recargo en su silla de mimbre mientras Dohko se volvía hacía él.


-Dices que Saga esta loco y aun así insististe en que dejara que se encargara de la educación de Aioria.
-Aioria le ha hecho mucho bien… nunca le ha hecha mal, ni ha dejado que el niño se de cuanta de su problema, lo dijiste, Saga es muy responsable.

De nuevo el silencio, que rompió Shura.


-Hablaste de dos candidatos… adivino que hablabas de Aioros también.
-Sí… pensaba en Aioros, aunque él… es demasiado noble y lo veo como defecto más que cualidad, pero ahora, pues si no aceptan a Saga, debo pensar en alguien más… alguien como Ikki tiene madera y aun es muy niño, puede moldearse su educación para este objetivo.

Todos asintieron, aunque en el fondo Shura no deseaba esa responsabilidad para su niño la acepto.


-Si sucede antes algo que impida a Ikki hacerse cargo lo ara Aioros y viceversa. Esta decidido.

Con esa frase terminaron la junta y comenzaron a hablar de cosas intrascendentales.


Horas más tarde en su cabaña Aioros dormida ¿placidamente? En realidad se revolvía en las mantas victima de una repentina y maligna fiebre fría y pesadillas o ¿visiones?

Todo se volvió penumbras. Estaba envuelto en seda negra, seda que caía como agua, cuando una línea dorada marco una franja, una que fue seguida por otra y otra hasta que frente a sus ojos se dibujo el eneagrama y de su parte abierta un listón dorado se escurrió y fue formando un aspiral.


«Aioros… escúchame Aioros...»
-¿Quién…?

La voz era dulce, gentil.


«Aioros quiero ayudarte… ayúdame… ayúdalos a todos…»

El lugar se encendió en llamas.


Señor… no me permitas odiar, pues no sea que mis enemigos merezcan mas tu amor que yo… señor si en las pruebas de mi transitar tomo el camino errado y no puedo rectificar, que ese sea el fin de mis días, que si en el ancho sendero de las tinieblas he de andar, hacerlo solo, perdona a mis enemigos y dales la gloria, si es que un día odio a uno de tus hijos bienamados… amen.

La voz que recitaba sonaba chirreante, como navajas arrancando madera, chillidos, gritos de dolor, el aroma a carne quemándose, el sufrimiento era palpable, era una lenta caída y entre ella una figura, arrodillada, distante.


-¡Aioria!

Corrió hacía él, pero no podía acercarse.


«¡Sagaaaaaa!»

Saga… recordó de golpe que Aioria ya no le pertenecía, que su niño ya no corría a esconderse en sus brazos, que él ya no era el ser que más admiraba, el resto se cubrió de matices negros y rojos… movimientos que al despertar no puedo recordar…


-A-Aioria… ¿Dónde esta Aioria?
-Tranquilo hijo.
-¿Papá?
-Shh… descansa… tienes fiebre.
-¿Qué esta pasando papá…?
-Tal vez te resfriaste… descansa.
-No quiero… si cierro los ojos “ella” estará ahí de nuevo.
-Deliras… duerme.
-¡No! ¡Ella…!

Aioros recupero de pronto su serenidad… ¿Ella?, observo la habitación, Shaka y Aioria lo observaban con curiosidad, estaban llenos de tiza de colores y su gato estaba igual y con listones de colores atados.


-Aioria…
-¿Qué pasa hermano?
-¿Estas bien?
-S-sí… mira.

Aioria le dejo sobre el pecho a Mocca colorido.


-¿Uh? ¿Qué es…? ¿gato?
-¿Qué les paso a ustedes tres? Y ¿de donde sacaron ese gato? Shion es alérgico a los gatos.

Dohko cruzo los brazos con una fingida seriedad.


-Este…
-Pues…
-Yo lo encontré en la carretera.

Dohko arqueo la ceja.


-Dejen descansar a Aioros y vayan a tomar un baño antes de que se llenen de ronchas por la cal y también a esa bola pulgosa.

Aioria asintió y camino hacía el baño, Shaka se quedo en el mismo lugar sosteniendo al gato.


-Quédate Shaka…
-Mi ropa esta sucia…
-Yo te presto de la mía.

El rubio asintió y los dos entraron al baño, Aioria tapo el lavamanos y dejando que se llenara de agua tibia, después hizo los mismo con la tina, aquel cuarto era grande, aunque estaba a media luz, era de color neutro, con una bañera de mármol grisáceo, a su alrededor había frascos llenos de diferentes clases de jabón, aceites y de más afeites, del otro lado de la pieza había una ducha con un banquito y el lavabo, mismo en el que zambulleron al gato, que como todo félido hidrofobito pataleo, chillo y trato de rasguñar a los dos chiquillos… al final quedo esponjoso y perfumado.


Tras dejarlo titiritando envuelto en una toalla Aioria se saco la camiseta húmeda y los pantalones, Shaka dudo unos segundos y después también se quito su yérsey. El moreno no puedo evitar que si vista se desviara a las cortadas ya cicatrizadas en aquella fina y blanca espalda, lo que incomodo al portador.

-¿No te dolió?

-Todavía me duele… -Shaka se llevo una mano al pecho.- me duele aquí…
-Es…
-¡Ya deja de mirarme!

Shaka empujo a Aioria, esto lo tomo por sorpresa y resbalo hacia atrás sujetándose al rubio, los dos cayeron, este ultimo quedando sobre el moreno, dándose frente con frente.

-Tontito…

-¡No me dolió!
-A mi sí… -Aoria se sobo la nuca.- pero tú no pesas nadita, te puedes quedar todo el día ahí.
-¡Pero no quiero!
-¡Yo no quiero dejarte ir!

Aioria abrazo a Shaka.

-¡No seas pesado!

-Aunque lo fuera tú estas arriba. .. ¡Y ahora al agua!

Aioria levanto a Shaka y lo echo de espaldas a la tina regando casi la mitad del agua, el pequeño se medio incorporo tomando una gran bocanada de aire.

-¡Ya veras Aioria!


Shaka lo jalo al interior de la tina y comenzó una amistosa guerra subacuatica, mientras por fuera Aioros y Dohko escuchaban la algarabía que habían armado los dos niños.

-Tienen mucha energía, como quisiera ser un jovencito y andar correteando de nuevo.

-Y parece que se conocieran de toda la vida… me alegro por Shaka, y por Aioria, casi no tiene tiempo de jugar, espero que hagan una buena amistad y que desarrollen fuertes lazos.
-Yo espero que no.
-Papá…
-Es la verdad, no tengo fe en que ese niño viva mucho.
-… no seas tan pesimista.
-Realista… aunque no hay mucha diferencia.

FECHA El 17/08/07 a las 10:08:37 IP GUARDADA Buscar Mensajes Posteados Buscar Mensajes Posteados
Online Chupu
Obsesionado Yaoi



Mensajes:
Visitas:
Lecturas:
Fecha Reg.:
159
1461
944
El 08/08/07 a las 09:08:28

Capitulo seis
Mientras esto pasaba en la cabaña donde estaban los gemelos. Kanon suspiraba mientras arropaba a Saga que dormía inquietamente, le acaricio los cabellos de la frente, estaba preocupado, esta vez había aumentado la cantidad de la droga que utilizaba para controlar a su hermano, aunque cada vez le costaba más trabajo, también él se sentía terriblemente agotado.

Jugueteo nerviosamente la jeringuilla entre los dedos, no se cansaba de repetirse que Saga era bueno, que solo debía tenerle paciencia, eran 360 días al año de paz, de tener el mejor hermano del mundo, que por eso había nacido a su par, para cuidarlo en esos momentos en los que no respondía de si mismo… pero cada momento… cada vez era mas difícil, además, antes sus ataques tres o cuatro veces al año y había tenido dos en los últimos tres meses. Se quedo dormido a su lado, Saga lo despertó, algunas horas después.

-…Saga…
-…

Kanon trato de acariciar su mejilla, pero fue repelido de inmediato.

-Kanon… me molesta que me toques…
-Yo dejo que tu lo hagas… desearía que un día dejaras que…
-¿Qué me convirtiera en tu amante cuerdo y loco? ¡no! ¡olvídate!
-Saga…
-Luces como una puta suplicando…
-¡Cállate!
-¡Sabes que tengo razón! – Saga lo tomo con brusquedad por lo hombros.- ¡Recapacita Kanon! ¡Recapacita!
-¿Qué hay que recapacitar?
-Escúchame bien… en esta pistola hay dos balas, sé que sabrás que hacer con ellas llegado el momento ¿verdad?
-¿Una para ti y una para mi?
-… Quiero confiar en tu criterio… demuéstrame que puedo confiar en ti…

* * *

Ryan camino abatido y abrumado rumbo a su habitación encerrarse un rato, pensar, necesitaba pensar, mas en el camino una vocecilla lo detuvo.

-¿Paso algo malo?
-Afrodita…

Se volvió al chiquillo que lo seguía de cerca.

-¿Te sientes mal?
-… un poco…
-¿Estas enfermo?
-No lo curan los médicos…

No entendía porque, era difícil entender el porque ese niño de cabellos del color del cielo y carácter algo irritable lo calmaba… tal vez porque sus ojos eran como los de su madre, su madre, esa pobre mujer, ahora por ella solo sentía odio y lastima, fue tan insignificante, siempre enferma, con alucinaciones, aferrándose a sueños inexistentes… siempre hablando del aspiral. Confiaba demasiado en Shion, siempre esperándolo, pidiéndolo que lo hiciera sentirse orgulloso, lamentándose de que no tuviera sus cualidades, hablándole sollo de él a pesar de que pocas veces iba a la finca. Y luego… él… luego apareció Mu.

Flash back.

Avanzaba por los pasillos de la casa, se detuvo frente a una puerta, tenia prohibido entrar ahí, pero siempre lo hacía, pero nunca tocaba nada… su padre acababa de irse, el sillón aun estaba tibio, se sentó en él, observo todo el estudio, sobre el escritorio había un sobre que llamo su atención, por su rudimentario estilo infantil, como él de Shaka, pero esa no era la letra de su hermano.

Hola papí!!
Se que te iras de viaje, cuídate!!
Me traerás un regalo? pero con saber que me darás un gran abrazo seré muy feliz… no me gusta que me dejes solo ni un solo día.
Te deje una foto para que no te olvides de mí.
REGRESA PRONTO PAPÍ! te quiero mucho!!
De tú Mu.

Mecánicamente estrujo aquel papel entre las manos, saco la foto que anunciaba la carta, sin duda era tan igual a Shion, mas grande que Shaka, que en esas fechas tenia cinco años. Algo le hervía en su interior, pero no podía saber que era, la boca se le seco y sin soltar aquel papel de entre sus manos fue a la habitación de su madre que observaba por la ventana con la mirada perdida.

-Ya se fue tu padre…
-Madre… Quiero preguntarte algo…
-Dime.

Ella se volvió a mirarlo, sus cabellos dorados eran más inquietos que los de Shaka, toda ella parecía echa de oro, su piel de un bronceado perfecto a pesar de pocas veces salir al sol, sus ojos dorados, gatunos, llevaba un vestido que podría ajustarse a su tez si se observaba a distancia, era sin duda una matrona, una de complexión delicadísima, pero inteligencia, intuición y astucia inigualable, se sintió entupido por la pregunta que iba a hacerle.

-Madre… ¿sabes quien es Mu?
-¿Mu?

Ella seguía con la mirada perdida en el horizonte infinito, observando el cielo rojo del atardecer, Ryan estaba por decirle de la carta cuando ella volvió a hablar.

-Es el hijo de mi hermana… nunca lo he visto… hace años que no veo a mi familia. Ellos no vienen a la finca, nadie puede venir… ni yo puedo salir.

Ryan sintió algo comprimirse dentro de su pecho, hijo de su hermana…

-También sé que es hijo de Shion, hay diferencias entre él y tú o Shaka, ustedes son hijos legítimos, hijos de una alianza, hijos míos y de Shion… aunque él… ustedes no son como lo hubiera deseado, a veces me siento defraudada… no son ni solo un poco de lo que deberían ser, una vergüenza.
-Madre… ¿nos quieres? A mi y Shaka…

Conocía la respuesta, lo único que su madre amaba era a Shion y el tiempo que pasaba con él.

-No… pero son mis hijos, merecen mis protección y cuidados, “los lobos nunca abandonan a sus cachorros” odio este lugar, los odio a todos… mi hogar esta muy lejos de aquí, muy, muy lejos.
-Madre… ¿Por qué? Si yo se que no eres feliz aquí… ¿Por qué no te vas? Si mi padre no te ama.
-Todos nos iremos un día… a veces amamos, pero no somos amados… un día cuando seas grande te contare una historia.

Fin Flash back.


Levanto la vista a la ventana, comenzaba a lloviznar.

-…genial… acabo de salir del agua…

Shaka se quedo de píe en la puerta mientras afuera la lluvia arreciaba. Llevaba puesto un suéter beige de lana de Aioria, el que le quedaba unas tallas más ancho, fue en ese momento que Shaka se dio cuenta de lo grande que era la finca, tan pequeña que le pareció siempre… el largo camino entre la lluvia helada y el suelo lodoso hasta la casa grande.

-No te voy a dejar salir así.

Aioros cerro la puerta, Aioria se echo resignado en el sofá, Shaka se mordió el labio inferior.

-Pero… me tengo que ir…
-Espera que deje de llover.

Shaka se quedo con la mirada clavada en la ventana, más aya de ella en el horizonte el atardecer entre los nubarrones negros, Ryan iba a enojarse mucho con él, ya no quería que se molestara con él… ¿Qué lo había echo cambiar? ¿Quién le había robado a su hermano? Siempre había contado con él, quería entenderlo, no quería aceptar la idea de perderlo para siempre, de que su único ser amado se perdiera en las sombras del pasado, que al crecer y madurar se olvidara quien era o quien había sido. Sin querer una tibia lágrima corrió por su mejilla, antes de que alguien lo notara abrió la puerta y corrió bajo la lluvia a la máxima velocidad que le permitían sus piernas, sintiendo el viento bloquear su respiración, el frío posarse en sus mejillas y por un momento el tiempo detenerse, escucho el viento zumbar, el agua salpicar bajo sus pies, después se sostuvo sobre la puerta, volvió la vista atrás, estaba empapado, había corrido todo el largo trayecto y trataba de hacer volver el aire a sus pulmones, el rojo atardecer, la casa grande, juraba que había visto algo más, algo que lo hacia temblar en superlativo al cruel clima, algo… algo… ¿un espectro? Imposible.

-¡Ábranme!

La puerta estaba cerrada, no, la puerta nunca estaba cerrada si el estaba afuera.

-¡Ábreme!
«Hijo… mi niño…»
-¿Madre…?
«Tú… no eres mi hijo…»

No esa no era su madre, volvió la vista atrás, buscando quien lo llamaba, jamás se había sentido tan desesperado en toda su vida. Del bosque se escurrían sombras disformes andando hacía él, golpe la puerta con desesperación.

-¡Ábranme!
«No seas tontito… la puerta siempre ha estado abierta, mira a tu alrededor, estas solo, esto es solo un sueño…»
-¿Qué?
«Tampoco eres quien crees ser…»

escucho la vos en su espalda, ella estaba detrás de él, era como si le pidiese volverse para verla frente a frente, pero no lo hizo, solo le escurrieron unos cabellos lilas en su hombro.

-¡Aioros!

Una potente bofetada propinada por su padre lo hizo volver a la realidad, observo a su alrededor.

-¿Qué pasa contigo? ¡respira!
-¿Papá…?
-Tranquilo hijo… se pasara, se pasara.
-¿Qué es todo eso?

Aioros se llevo la mano a la sien, le punzaba terriblemente la cabeza, levanto la cara dirigiéndola al rubio, por un momento repaso todos sus recuerdos, se convierto en él y ahora toda esa información torturaba la mente.

-¿Saori? ¿eh? ¿te habla el aspiral? con ese maldito engendro…- Dohko se volvió a Aioria y Shaka.- Largo de aquí… necesito hablar con Aioros a solas.
-Esta lloviendo…

Trato de argumentar Aioria, pero fue en vano.

-Largo… ¡ya! Y Shaka…
-¿Eh?
-Si no quieres que tu padre se enfade contigo, nada de esto ha pasado.

Shaka bajo la cara al suelo confundido y luego asintió, aunque sin entender la razón, o la comprendía demasiado bien y no quería aceptarla.

* * *
Mientras en Londres; Sorrento se acerco a la puerta, sin abrirla, sin tocar.

-¿Sigues molesto conmigo?

No hubo respuesta, ya no quiso insistir, solo se quedó ahí de pié, esperando durante un tiempo indefinido sumido en pensamientos vacíos sobre el color de la madera de roble con la que estaba hecha la puerta y sobre las mil historias que podría tener guardadas.

-Sigues ahí ¿verdad?

Por fin una respuesta.

-Sí... sigo aquí.
-... ¿te quedarás ahí?
-No... no lo sé...
-Entra.

Sorreto palpó la puerta en busca de la perilla en un acto de torpeza, hasta que esta se abrió mostrando el interior de la pieza que estaba sumergida en las tinieblas, le costó unos segundos enfocar a Milo sentado inmóvil sobre un sofá de piel.

-¿Sigues molesto?
-No tanto... pero, sigues contradiciéndome.
-... toda mi vida he creído cosas que al estar contigo se volvieron mentiras... aun no me acostumbro a no tener la razón.

Milo observó a Sorrento un momento, le sonrió a medias, no confiaba en él... era ¿demasiado bueno para ser verdad? a él lo había encontrado a la par de Saori, ambos personajes estaban cubiertos por un velo de misterio y misticismo que el había rasgado sin compasión para develar sus secretos exhibiéndolos como tesoros vulgares, como en los cuantos del tiempo se había encontrado que las armas de sus guerreros eran de paja y papel, de palabras y superstición. Los había encontrado como hermano y hermana, tomados de la mano. No había logrado romper la barrera de hermetismo de la joven, pero Sorrento era más humano, había dominado en su voluntad, lo había vuelto un aliado, era diestro, inteligente, intuitivo, sin duda el mejor y aparentemente más fiel entre los hombres que comandaba... aun así sabía, él estaba seguro de que a la menor oportunidad iba a traicionarlo.
-Ven aquí...

Milo lo llamó con un ademán, él otro obedeció, el peliazul lo tomó por la cintura acercándolo a su cuerpo.

-Milo... ¿cómo podemos seguir con esto si cada que me pierdes de vista te imaginas una conspiración.

Sorrento no era precisamente dócil y eso a Milo le encantaba, saber que a pesar de todas las negativas terminaría aceptando sus términos, como el hijo que enviado por su padre a cuidar de la viña se negaba, mas después acataba las ordenes en silencio.

-No digas nada, nada, nada.

Milo lo atrajo contra su cuerpo con brusquedad, lo deseaba, a pesar de que trataba de mantenerse lo más alejado posible de Sorrento, le era imposible saberlo a su disposición y no tomarlo, que a pesar del daño que le causaba las heridas cerraban de inmediato y a penas podía saborear un poco de la sangre de aquel místico ser antes de que la lesión desapareciera por completo. Desearía que en uno de aquellos desenfrenados arranques de pasión acabar con su vida y acostumbrarse a su ausencia, pero eso no sucedía, sabía que era mortal, pero bastante difícil de eliminar y aquella tentación aparecía cada vez al ver esos ojos rosas.

-Sé que vas a traicionarme.
-… no sabes como disfrutaría eso…

Sorrento paso sus labios por el cuerpo de su amo, si eso era, su amo, él no pertenecía a la misma familia de Milo, no importaba donde estuviera era un traidor, culpaba a Shion… a Shion por sepáralo de sus hermanas y por darles hijos bastardos, por humillar su raza y por volverlo un sirviente, así eran todos los hombres, así era la raza humana, por eso merecían llorar, por eso merecían las guerras, las pestes, las enfermedades, el dolor, la perdida, la hambruna, y el gustoso de ella se alimentaba y degustaba cada madrugada con soberbio deleite mientras lanzaba la comida por el inodoro, una sagrada punta del aspiral, ¿pero que era? Solo un maldito esclavo. Su vida seria larga y miserable…

Ahora era su cuerpo el que era recorrido con lasciva, sin amor, solo con un cavernoso deseo, a sus ojos complejo, uno lleno de cámaras, uno que nunca descifraría jamás, siempre que Milo lo tocaba sentía su piel ardiendo, su menta dejaba de torturarlo, era como la música que a notas rebeldemente pasivas escapaban de su flauta, le mostró su voluptuosidad mientras sus manos se cerraban alrededor de su sexo, su tibia lengua lo recorrió desde el ombligo hasta el bálano donde se entretuvo marcando círculos, mientras Milo se arqueaba disfrutando cada caricia, que le arrancaba.

-¡Ya basta!

Milo lo empujo sobre la gruesa y suave carpeta, Sorrento sonrió, mientras el moreno le arrancaba la ropa, mordiendo, arañando, magullando, presionando, pellizcando, volviéndolo enteramente suyo a su completo parecer sin importarle los gemidos de dolor que dejaba escapar sin recatos, para deleite de su amo. Que arto de ese juego lo penetro de un solo golpe y con violencia, Sorrento amortiguo sus gritos mordiendo su mano, en honor a la poca dignidad que le quedaba, lo cual le parecía irónico, ya había perdido todo lo que tenia en manos del moreno, aun así, ese era su pequeño secreto y eso era suficiente, algo que era solamente suyo.

Milo dejo relucir una daga plateaba que brillaba bajo la luz que se filtraba por las persianas como listones pululantes. Hundió toda la hoja sin compasión en el pecho de Sorrento, hacia mucho se había olvidado del significado de esa palabra, pero este solo se retorció y se arqueo gimiendo, casi gritando.

-¡Milo! ¡Milo vas a matarme!

Todos los objetos en la habitación vibraron con brusquedad.

-¿No seria eso divertido? ¿ah?
-¡Milo basta!

Las cosas comenzaban a caerse y estrellarse en el suelo.

-¡Dile que se detenga!
-… Milo…- Sorrento traba de arrancar la daga de su pecho en vano, mientras su herida estuviera abierta presentaba un cuadro de hemofilia.- se detendrá si me sueltas… Milo… me… Milo…

Las palabras se quedaron en su garganta, mientras sentía la tibia sangre escurrir por su garganta buscando salida por su boca.

-No eres tan resistente como pensaba.

Milo retiro la daga y Sorrento cayo de cara en la alfombra color violeta, a su alrededor podía verse la mancha negra que formo con su propia sangre, y de nuevo reino la calma, nunca antes lo había herido de aquella manera.

-¿Aun vives? Eres un terco…- Milo avanzo alrededor del cuerpo inerte de Sorrento.- terco, terco, terco, nunca dejas de desobedecerme… ¿merecías esto¿ ¿eh? ¿¡eh!? ¿Por qué tanta calma Saori? ¿solo sabes estrellar entupidos vasos y floreros cuando estas molesta? ¿ese es todo tu poder? Que porquería…

Milo se dejo caer en el sillón, lanzo la daga sobre la alfombra, bufo molesto cerrando los ojos.

«No deberías dejar una daga al alcance de alguien que podría traicionarte si piensas bajar la guardia… es demasiado estúpido… demasiado…»
-¿Saori?

Milo abrió los ojos de golpe al sentir un peso extra sobre su cuerpo, era Sorrento, pero hablaba Saori, la daga acariciaba su garganta.

«Ya deja de subestimarme ¿quieres?»

Después se desplomo sobre su cuerpo pesadamente, Milo arranco la daga de entres sus dedos sin resistencia.

-Milo eso me dolió…
-Eres difícil de eliminar…
-Je…

Milo lo alejo con brusquedad, salio de la habitación y camino hacia el sótano, a medida que bajaba las escaleras diferentes signos aparecían rasgados en el tapiz de las paredes, ahí se sentía un ambiente pesado, desgastado, insalubre, era una versión moderna de un calabozo, podía percibir como si le susurrara el odio de miles de tormentos, por eso la odiaba, porque estando cerca de ella todo el dolor se manifestaba, toda esa energía que tendría su merced una vez tuviera junto el eneagrama, saco un manojo de llaves y abrió la puerta.

-¿Te crees muy lista? ¿eh?

Saori estaba sentada en el borde de lo que podría llamarse una cama, llevaba un vestido blanco algo viejo y sucio, acariciaba sus cabellos desenredándolos.

-Tú eres quien se cree muy listo, crees que puedes tener el mundo a tus pies y no sabes que lo único que conseguirás será dolor y muerte.
-Será el dolor y muerte de otros, y eso no me interesa.
-Ya te interesara… cuando ames a alguien.
-¿Amar a alguien?, que buen chiste.- se acerco a ella tomándola por los cabellos.- terminaras por ayudarme tarde o temprano, con o sin tu permiso tomare lo que quiero.

Sorrento se quedo de pie al borde de la escalera a medio vestir, tembló cuando su mirada se cruzaba con la de Saori, cuando contemplaba aquellos tablones y la pusilánime habitación en la que estaba recluida la que una vez fue su compañera, era un recordatorio que le punzaba recordándole lo terrible de su traición.

Milo se volvió a Sorrento que había palidecido de pronto, lo jalo a los pies de Saori que no se movió ni un milímetro. La puerta se cerro, dejándolo encerrado junto a ella.

-De nuevo te entregaste a él… deberías…
-¡Callate! ¡no tienes derecho a reclamarme nada!
-Iba a decir que deberías sentarte, no que deberías huir…
-No me iré sin ti…
-Me alegra que aun…
-¿Qué aun conserve un poco de cariño por ti?
-No… me alegra que aun no olvides quien eres en realidad.
-Me gustaría saber quien eres tú…
-Creo que ya lo sabes ¿no?
-Quiero oírlo de tus labios.
-Duele…
-Eres soberbia…
-Escucha pues… si mi dolor te hace sentir mejor: soy la madre de cada huérfano… la llaga de cada enfermo, el hijo muerto de cada madre, el hijo, el hermano, la amiga, la esposa, el esposo, el dolor, todo lo malo, cada dolor, cada lagrima viene a mi… ¿es todo?
-No… aun quiero saber… aun quiero entender ¿Por qué los humanos desean controlarte?
-Ellos quieren poder, sin importar a quienes aplastan a su paso…

Hubo un silencio incomodo.

-Algo trama Milo… él… mira… él me ha dicho que te convenza para que salgas de aquí.
-¿Qué?
-Para salir de aquí necesitas que…
-Que alguien lo suficientemente poderoso me de su mano… y sabes en donde estoy… un mapa…
-Me ha dado este mapa para ti…

Sorrento le extendió un rustico mapa en el que se trazaba un camino.

-¿Qué trama?
-No lo sé… ¿Qué harás?
-Salir de aquí…
-Meditado bien…
-Debo salir… si no lo hago sabrá que me has contado su plan.
-Parte de... pero precisamente su plan es que salgas.
-Sorrento… Milo no ha dejado de menospreciar nuestro poder… una vez afuera perderá lo único que tiene de ventaja.
-Saori… esto es de verdad muy sospechoso…
-Ya veremos, ya veremos… tratare… buscare a alguien que pueda sacarme…

FECHA El 17/08/07 a las 10:08:29 IP GUARDADA Buscar Mensajes Posteados Buscar Mensajes Posteados
Online Chupu
Obsesionado Yaoi



Mensajes:
Visitas:
Lecturas:
Fecha Reg.:
159
1461
944
El 08/08/07 a las 09:08:28

Capitulo siete
Shaka y Aoria se quedaron bajo el refugio fuera de la cabaña.

-Llueve a cantaros…
-Hace frío…

Se quejo Shaka abrazándose a si mismo.

-Dímelo a mí…

Aioria solo llevaba puesto un ligero yérsey, Shaka observo un charco en el suelo, y se quito la sudadera.

-¿Qué haces?
-Es tuya…
-Pero no la quie-quie-quiero…
-Estas temblando…
-Pero no la quiero…
-… entonces yo tampoco la quiero.

Shka la dejo a un lado y se paro en el porche, sin quejarse por el frío, mas su piel erizada lo delataba.

-¿De que hablaran?
-Creo… que no son cosas buenas… tú hermano es muy bueno… él no…
-¿Qué sabes que yo no sé?
-Sobre Saori… mi madre una vez hablo de ella…
-¿Y?
-Se supone que ella es quien guarda el aspiral, es una especie de oráculo prohibido o algo así… si alguien habla con ella la familia lo condena a morir…
-¡MENTIRA!
-¡NO GRITES!
-¡NO DIGAS TONTERIAS!
-¡Por algo el señor Dohko dijo que cerráramos la boca! ¡no va a delatarlo! Si sigues gritando alguien más lo sabrá y entonces si no abra nada que hacer…

Shaka le dio la espalda y se recargo en una fría y húmeda viga de madera que sostenía el tejadito. Aioria se hizo un ovillo recargado en la pared.

-Nadie le hará nada a Aioros, nadie se opone a mi padre… es casi tan importante como Shion.
-… Aioria…
-¡Mi hermano es todo lo que mi padre quiere! ¡no lo dejara morir!
-¡Aioria! ¡cállate! Recuerda que las sombras no guían al verdugo…
-¿Qué?
-… hay reglas y leyes que seguir, escritas sobre mi padre y sobre el padre de su padre, si las cosas se hacen en privado y sin que nadie lo sepa, las leyes no serán efectivas, como llevar una mascara, pero si las cosas que no deben hacerse se vuelven publicas, deben seguir la ley por cruel que parezca…
-…no…
-Aioria… hablas como si ya lo estuviera ejecutando… esto nunca pasó y ya… y además…. no deja de llover….
-… si me doy cuenta…

De nuevo el silencio, Shaka observo a Aioria de soslayo, tomo el suéter y le lo echo en los hombros, para sentarse lo más cerca de él.

-Espero que escampe pronto…
-Yo no…

Aioria rodeo con su brazo a Shaka, que al principio, se sorprendió, pero no se opuso.

-Estas muy delgado…
-… ¿tú crees?
-Sí lo creo…

Los dos comenzaron a reír y más tarde sin importarles la lluvia corrían sobre los charcos empujándose y salpicándose de el agua que quedaba atrapada sobre las baldosas.

Dentro de la cabaña Dohko estaba realmente serio.

-¿Por qué la invocaste?
-Padre yo… ni siquiera recuerdo…
-¿No recuerdas que? ¿Por qué lo hiciste Aioros?
-Yo no… no hice nada… no entiendo ni de que me hablas… yo… recuerdo el sueño ¿es un sueño verdad? Lo recuerdo a retazos, el eneagrama, la seda negra, el fuego, un rezo y… es como una opresión, algo desesperante, peor que una pesadilla…

Dohko estrecho a su hijo.

-Te creo… te creo, quiero creerte, tu eres lo que yo más quiero de esta vida, mi niño, aun me parece ayer cuando apenas tratabas de ponerte de pie tomando mi mano…
-Papá…
-Inventare algún pretexto para irnos de la finca lo antes posible, quédate en la cabaña, les diré que no te sientes bien, que el clima o no sé que te enfermo… y ya lejos nadie debe saber nada…
-No entiendo nada de lo que esta pasando…
-Saori representa todo lo malo que le pasa a este planeta, si ella queda libre muchas cosas malas sucederán, no te dejes engañar, es su arte, la mentira, ella a sido la causante de tantos males como no podrías llegar a imaginar… por eso no debes hablarle, por eso no debe escucharla, no sé donde este encerrada, no debe salir.


-Señor…
-Argol… ¿Qué pasa?
-Lamento interrumpir… pero creo que hay algo que me gustaría que viera…

Argol descorrió la cortina mostrándole a los dos chiquillos en sus correrías.

-Pescaran el resfriado del siglo…
-Je… no pensé que Shaka dejara de ser tan arisco.
-Nunca fue arisco… solo bastante reservado.

Argol se quedo detrás del gran maestro, mientras este observaba con ojos melancólicos a su niño.

«Shaka… no sé si tu lo comprendes… pero es necesario que debas sacrificarte por la familia, te juro que retardare el momento de entregarte lo más que pueda…»

Aioria tropezó con las rocas sueltas y se fue de cara.

-Me parece que el jardín no es un lugar muy seguro.
-La señora Artemisa siempre dijo que los cachorros debían darse de vez en cuando sus topes.
-No la llames Artemisa, su nombre es Alanis… Alanis desde que se desposo conmigo.

Argol asintió, repitiéndose en su mente que para siempre seria Artemisa y no Alanis, a pesar de que ella llego sola él prometió que nunca olvidaría quien era quien había llegado a la finca y no en quien se convirtió tras el nacimiento de Ryan, una deidad viviente inmaculada que perdió todo lo que fue junto a su virginidad pero no sus memorias ni su sabiduría.

Shaka completamente agotado subió las escaleras a su habitación, recordando de pronto que Ryan estaría muy molesto con él. Pero nada, se acerco a su habitación, y escucho murmullos.

-¿Ryan?

Abrió la puerta, ahí estaba Ryan enseñando a Afrodita a dibujar, como no se había tomado la molestia de mostrarle a él. Azoto la puerta y se fue a su dormitorio furioso, celoso.

Mientras dentro la habitación Afrodita sonrió al escuchar al pequeño rubio furioso, adoraba ser quien creara las discordias, Ryan solo suspiro con enfado.

Kanon se sintió asqueado de si mismo mientras recorría la finca bajo la lluvia helada.

-¡Lune!

Si algo le había pasado a Lune… nunca, nunca se lo perdonaría. Y ya había recorrido todo el lugar y ni rastros de su hermano. Recordó fugazmente las palabras de su madre: «Cuando nació Lune lo hizo con los ojos muy abiertos, como si buscar el infinito, como si lo supiera todo, como si realmente no permaneciera a este mundo, cuídalo mucho Kanon, cuida a tu hermano, las personas así no viven mucho tiempo…» maldijo mientras golpeaba el suelo con su pie. Hasta la casa grande.

-¡Ryan!

Argol le salio al paso casi escandalizado.

-Basta, por favor… aquí no se pude gritar.
-¡Llama a es maldito cobarde hijo de puta!
-No es necesario tanto escándalo… por favor…
-¡Ryan!

El aludido apareció un par de minutos después, con toda la serenidad y la tranquilidad del mundo, casi a la par de Shion y Shura; el primero molesto por tanto escándalo.

-¿Dónde esta Lune?
-¿Debería saberlo?

Kanon avanzo hasta Ryan y lo tomo con brusquedad por la ropa acercándolo contre si en un ademán altamente hostil.

-¡Te vi cuando lo llevabas al bosque!
-¿De verdad? Si de verdad me viste… ¿Por qué no lo evitaste desde ese momento?

Ryan sonrió sarcásticamente, se hizo el silencio. Kanon no podía rebatir eso. Reunió toda su ira en tres palabras.

-Donde esta Lune.
-Búscalo…

Ryan seguía en ese plan pesado, de no ser por la intervención de Shion, seguro le abría partido la cara.

-¿Qué es todo esto? ¿Ryan?...
-Kanon, soy Kanon.
-Quiero que se haga el silencio de una buena vez.
-¡No hasta que no aparezca mi hermano! ¡y que resé que este más que bien o juro que matare a su hijo!
-¿Ryan?
-Hmn…

El rubio bufo y sonrió con sarcasmo.

-Aquí estoy hermano…

Lune se detuvo en la puerta bañada por la lluvia sin entrar. Kanon escucho algo extraño en su voz, corrió a él.

-¿Estas bien?
-… sí… estoy bien.

Lune estaba sumergido en sus pensamientos, estaba pálido, empapado, titiritando de frió… definitivamente no estaba bien.

-¿Qué tienes Lune? Dime ¿Qué te hizo Ryan?
-…nada… de verdad estoy bien.

Un pensamiento le vino a la mente como un puñetazo al ver la manera en la que su hermano se sujetaba a la puerta, esa manera sigilosa de entrar y salir, y de que… cuando iba a salir por él la puerta estaba abierta y cuando se levanto a buscarlo estaba cerrada.

-Lune… ¿tú…?

No termino la pregunta y se limito a tomar a su hermano por los hombros y conducirlo de regreso a la cabaña para que se pusiera algo seco y bebiera algo caliente. Una vez a solas pregunto con algo de timidez.

-¿Nos viste?
-…

Con la mirada clavada en su café Lune no se atrevió a decirle lo confundido y desilusionado que estaba, y no por haberlos pillado haciendo el amor… si no por la mirada de Saga, había algo ahí… algo que le erizo la piel, una mirada llena de nada más que maldad… algo… ¿Qué? Algo que despertó su miedo, el miedo más frío que jamás había experimentado.

* * * * *

Cuando Shaka despertó por la mañana fue desconcertado y cuando apenas clareaba, un sonido nuevo, varios, ¿más gente? Y ese… extraño ronroneo… corrió a la ventana a investigar, y sintió ganas de llorar, de correr y gritar a toda esa gente que se largara, que desfiguraban su hogar… el que le había heredado su madre… su padre había mandado traer empleados para que arreglaran los patios, el jardín, pintaran y le quitaran el aspecto deprimente al menos a la parte “habitada” de la finca, si volteaba más a la lejanía podía ver las cabañas de maderas carcomidas, con heno colgando de sus vigas y poliantea abrazada a sus paredes y saber que ellas seguían ahí como atrapadas de un tiempo infinitesimal.

Corrió al cuarto de su hermano, que también estaba ya despierto, acostumbrado al silencio total aquello se volvía insoportable para conciliar el sueño.

-¡Ryan!

Se abrazo a él.

-¿Qué tienes?
-¿Por qué Ryan?
-…
-Quieren borrar la memoria de mi madre... no quiero que nada cambie ¡no quiero!
-¡Mal! ¡muy mal!

Ryan lo tomo por los hombros y Shaka lo observo hipando.

-El cambio es necesario y debes provocarlo, sin olvidar quien eres, de donde vienes y a donde vas. ¿sabes de donde vienes? ¿sabes quien eres?
-Lo sé…
-¿Lo olvidaras?
-¡Nunca!
-Entonces deja de llorar, lávate la cara y piérdete un rato.
-…
-¿Quieres decir algo más?
-… ¿ya no me quieres verdad?
-¿Por qué la pregunta tan… estúpida?
-Solo buscas como evadirme… ya no me hablas… ya no te preocupas por mi… ya no me enseñas lo que no sé… ya no… a veces creo que no quieres saber nada de mí…
-…
-¿Por qué no me contestas?
-… tal vez, tal vez… realmente no importa ya…
-¿¡No te importo ya!?
-Vete ya…
-¡Contéstame!

La puerta estaba abierta, justo paso Dohko.

-¿Aun no amanece del todo y ya están peleando? Así somos todos, primero lo odiamos, después lo amamos, como recuerdo las peleas que tuve con Claude (MM), como odiaba el pescado…
-Seños Dohko…
-Dime Shaka.
-¿Y que pasa con las cosas que se aman?
-Terminas odiándolas… así es con todo lo que he tenido… primero lo odias, luego lo amas, o lo amas y luego lo odias. Es un círculo.
-Un aspiral, porque todo acaba y nunca regresamos al mismo lugar…

Dohko lo observo un momento.

-Sí Shaka… un aspiral…

Shaka le dedico una mirada asesina a su hermano y después regreso a su cuarto. Dohko se encogió de hombros y fue en busca de Shion y Ryan solo se dejo caer en el sofá junto a la ventana.

-Maldita la hora en que nacista Shaka… maldita la hora en que llegamos a existir… ¿para que concebir un hijo si no se le permitirá vivir? Como me gustaría que me contestaras eso padre…

No lloro… hace mucho tiempo se había cansado de llorar y deprimirse y no sabía porque habían sido remplazados esos sentimientos, tal vez indiferencia, o simple cansancio.


FECHA El 17/08/07 a las 10:08:12 IP GUARDADA Buscar Mensajes Posteados Buscar Mensajes Posteados
Online Chupu
Obsesionado Yaoi



Mensajes:
Visitas:
Lecturas:
Fecha Reg.:
159
1461
944
El 08/08/07 a las 09:08:28

Capitulo ocho
Mu se retorció en su cama, su cuerpo gemía de un dolor que no sentía, una frustración que no entendía, se levanto de la cama, se limpio el sudor, fue en busca de agua para su garganta seca e hinchada, desde que Baian le había mencionado el aspiral algo en su interior había despertado algo en él que no podía entender.

Sudaba en frío, y no podía comer nada, su garganta se negaba a permitirle el paso a todo lo que no fuera escaso y apenas suficiente oxigeno. Trato en vano de beber el vital liquido, solo un poco, después sintió unas inmensas nauseas, vomito… vomito sangre y después se desvaneció.

Despertó dos horas después presa de un temblor inexplicable, se arrodillo y rezo buscando la paz en casa una de las cuentas de su rosario, en cada una de sus oraciones, buscar paz… pero solo conseguía imágenes fraccionadas, visiones grotescas de muerte y sangre.

Se levanto a traspiés arrastrándose, abrazado a la pared a su alrededor el mundo era una mezcla surrealista de frases, imágenes, sombras, afuera hacía frió, el frió le helaba el alma, callo de rodillas sobre la tierra húmeda dos veces, hasta que finalmente se encontró de pie sobre la imagen de cristo de la capilla que cuidaba. Trato de mascullar una plegaria, pero su garganta se negó a liberar un solo sonido, ni en su mente podía hilar una de sus mil veces recitadas oraciones.

Pero de nuevo callo y de nuevo al estar frente a la imagen de cristo su mente le mostró el lugar envuelto en llamas, su cuerpo, su alma, ¿acaso ese era el averno? Aquel en el que los pecadores se sumergían en un mar de lava, fuego y terror… esa era la única manera de purificar, arder, el fuego que lo lamía todo, que todo doblegaba, el santo oficio lo sabia, por eso… por eso hacia arder a los pecadores y paganos, para purificarlos, perdonarlos. Para que pudieran ser acunados en el sagrado ceno de Dios.

Levanto la vista hasta donde se podía observar la figura de un joven de cabellos dorados que pasaban sobre el fuego.

«No debe existir… ningún hijo del aspiral… hijo… mátalo… mátalo»

Después la inconciencia se apodero por completo de su ser… «mátalo hijo… mátalo…»

* * * * * * *

-Shion…
-Buenos días Dohko…

Shion sonrió al ver a su amado compañero mientras sostenía un libro abierto.

-Vine a despedirme, regreso a California.

Shion cerro el libro de golpe y lo dejo sobre la mesa.

-¿Por qué tan repentina decisión?
-Aioros no se siente muy bien.
-Sí esta enfermo con más razón debe quedarse, te traer al mejor medico de Inglaterra si es nesesario, pero no te vayas.
-Es el ambiente de la finca…
-Dohko… no lo mimes tanto, Aioros es fuerte, si es solo una malpasada que al final de cuentas lo volverá más fuerte… no me dejes ahora que más te necesito.

Shion cerro la puerta y le echo pasador.

-Me quedo Shion… pero deja que él se vaya.
-¿Por qué tantas prisas?

Shion arqueo la ceja.

-Ya te dije… no se siente bien…
-Desde que llegamos Aioros a reuido a todos, no me gusta eso Dohko, no me gusta que ande por ahí esquivo, debe conocer a la familia, ellos serán los herederos, debe conocerlos a todos, debe hacer alianzas, no volver a casa como mariquitas llorando porque se sienten mal. Lo siento Dohko, pero no puedo consentir eso. La familia debe permanecer unida, no querrás que tu hijo sea la macha negra en esta obra.

Dohko no lo contradijo, y lamentándose en silencio que ante los ojos de Shion, Aioros era un desadaptado.

-Es más… sugiero que toda esta tarde la pasen todos juntos, que sea uno de esos días de campo, para eso trajeron a los críos, unas vacaciones.

Shion se acerco a Dohko, en un ademán insinuante, Dohko sonrió a medias atrapándolo entre sus brazos y besando su cuello, resoplando en su oído, lo iba a convencer y no le costaría mucho trabajo.

-No te voy a dejar ir… quiero que te quedas siempre, siempre… ya no me dejes Dohko, nunca, nunca…

Dohko comenzó a desabrocharle la camisa, buscar su piel.

-No me ire, me quedare aquí contigo… Pero deja que Aioros se vaya…
-Mhn… mañana…. Porque hoy… ¡ah! Debe estar con los demás… mañana…

Apenas termino de decir esas palabras cuando Argol toco la puerta.

-Largo…
-Señor…
-Vete Argol…
-Llego el señor Camus… y pide hablar con usted… esta algo molesto.
-Ya iré Argol… ahora largo.

Shion suspiro con enfado, separándose sin ganas de Dohko.

Mientras, Shaka se había ido a la ventana, sin mirar, solo ahí recargado en el frió cristal de la ventana, reparo cuando unas pequeñas rocas se impactaron contra su cara, pero con el vidrio de por medio. Era Aioria que saltaba tratando de atraer su atención, le hizo señas para que bajara y tras una sonrisa obedeció.

-¡Buenos días Aioria! ¿Cómo amaneciste?
-Pues… no pude dormir pensando en que había fantasmas…
-¡Jajaja! ¡Aioria eso no existe!
-¡Aioria! ¡ven aca…! Hola Shaka.

Ikki corrió para alcanzar a Aioria, le sonrió a Shaka.

-Ikki…
-¿Por qué no vienen los dos a con Alde, Shun y conmigo?
-¡Siii!

Aioria corrió para alcanzar a Ikki que se le adelanto, Shaka dudo, pero lo siguió.

Pero apenas si se habian reunido los cinco, cuando llego una camioneta.

-Dime que no es él…

Dijo Ikki a Shun que sonrio.

-Si hermano… es él…
-¡Ocúltame!

Ikki se escondió detrás de Alde, pero ya era muy tarde.

-¡IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIKKIIIIIIIIII!!!!

Un chiquillo de la edad de Shun bajo de la camioneta de un hábil salto y corrio tras Ikki lanzándosele enzima y tirandolo.

-¡Bolita! ¡Bolita!

Grito Aioria mientras jalaba a Shaka para que hicieran bolita.

-¡No, no, no Alde bolita no!

Nadie escucho las suplicas de Ikki…

-¡Ay mi espalda…! ¡saca tu mentecato y pushs asqueroso… estropajo amarillo de mi boca estúpido animal!

Shaka abrió los ojos como platos, era la primera vez que lo llamaban así. Se levanto de golpe y regreso corriendo dentro de la casa.

-¿Me hablabas?

Hyoga levanto la cara en busca de la de Ikki.

-¡Rayos!

El peliazul corrió detrás de Shaka, lo había confundido con Hyoga, de no ser porque era rápido se abría perdido de ver la puerta secreta en la que se metió el rubio, le costo algo de trabajo abrirla y tal vez la forzó un poco, pero entro, Aioria también los había seguido, pero ya no los encontró. Adentro del pasillo secreto Ikki lo llamo.

-¿Shaka? Oye… perdón, pensé que eras Hyoga…
-¿Hyoga es estúpido?
-Es… es de cariño…
-¿cariño? Eso sonó bastante agresivo…
-Es… amor apache.
-¿Amor apache?
-Es cuando… cuando tratas mal a una persona pero a pesar de todo la quieres y te quiere.
-…
-¿Me perdonas?
-… esta bien…
-Este lugar es…
-¿Te asusta? A Aioria le asusta…
-¡No! A mi no me asusta ¡es genial! Hay muchas cosas interesantes… ¿puedo ver?
-Hai… todas son cosas que ya no sirven, pero que no tiran.
-Jeje… con algo hay que rellenar los espacios vacíos, esta casa es muy grande.

Ikki levanto un búho de yeso cubierto con plumas de verdad, se lo puso cerca de la cabeza, Shaka sonrió.

-¡Soy el pájaro reteloco!
-¡Mira! ¡Bu!

Shaka se puso una mascara de zorro.

-¡Lindo gatito!
-Es un zorro.
-Es un lindo gatito el que se oculta detrás de la mascara de zorro.

Los dos rieron.

-Vamos afuera… seguramente ese ruso greñas de estropajo ya se quiere robar a Shun.

Ikki tomo a Shaka por la muñeca y el rubio se dejo guiar con docilidad.

-… Oye Shaka… si vas con nosotros a España, o a donde vayas, prometo que yo cuidare de ti ^^
-No necesito que me cuides…
-¡Quieras o no, lo are!
-…

Afuera Hyoga ya se había apropiado de Shun y lo abrazaba mientras Ikki fruncía el ceño, Camus los observaba recargado en la camioneta.

-¿El señor Camus esta molesto?

Pregunto tímidamente Alde.

-¿Papí? no…

Hyoga soltó una risilla.

-Así tiene ya la cara.
-¡Shun!
-Es la verdad.

Shion bajo a recibir a Camus, el peliverde mando a reunirse en el jardín a MM, Shura y Dohko con su prole, pues quería que ese día lo pasaran todos juntos, pero primero arreglaría asuntos en privado con el más reciente visitante.

Regresando a Londres, Baian llego de nuevo a la iglesia aquella que le daba escalofríos, al entrar noto un aroma dulzón, y sintió el suelo húmedo.

-Cuidado… el suelo tiene cera.
-¿Tambien la carpeta?

Baian no se detuvo.

-Un muy desafortunado accidente.

Mu estaba de pie dándole la espalda detrás del altar.

-Vine por una respuesta.
-… ¿Por qué yo? ¿tienes respuesta a eso?
-Porque usted es hijo de Shion…
-… ¿esa es toda tu verdad?

La voz de Mu sonó sarcástica, mientras se daba la vuelta, estaba tejiendo un atrapasueños.

-¿Por qué abría de mentir?

Baian sonrió a medias, debería estas destemplado, pero estaba tan sereno como la primera vez que lo vio, tal vez… no, quizás Milo se equivocaba, pero Sorrento no.

«Llegare al fondo de esto, no importa lo que pase, llegare al fondo de esto…»

-Hay algo que me están ocultando, lo sé, dímelo.
-No hay nada que ocultar.
-Lastima…

Mu lanzo la lámpara de aceite sobre el suelo, todo encendió con rapidez, el fuego formaba figuras y palabras en el suelo y pared.

-¿Qué demonios…?
-Aceite de almendras… huele muy dulce al arder ¿no crees?

Baian retrocedió hasta ponerse a salvo de las llamas, Mu estaba del otro lado.

-Fin del juego…
-¿Quién eres tú?
-Sorrento… ¿no me recuerdas verdad…?
-¿Cómo llegaste aquí?
-No puedes escapar de tu destino.

Todo se le volvió negro.

* * * * * * *
Milo sonrió al ver llegar a Sorrento y Baian con el pelimorado inconsciente.

-Que bonito regalo de no-cumpleaños… ¿se querrá quedar Alicia a nuestra fiesta del té?... átalo y cúbrele los ojos, le ara una visita a Saori.

Milo arrastro a Mu hasta el cuarto de Saori que al verlos se puso de pie alarmada.

-¡Milo!... ¿Quién es él?
-Que pronto lo olvidaste…

Milo le mostró las marcas en la frente del pelimorado.

-¡Mu! Mi… mi niño…
-¡Dije que me ayudarías por las buenas o por las malas! ¡decide!

Milo saco una pistola y apunto a la cabeza del joven que estaba aun inconsciente.

-¡No Milo!
-Decide.

Milo le quito el seguro al arma.

-Milo… no…

Cargo.

-Te daré una hora para que decidas…

Milo jalo de nuevo a Mu arriba dejándola entre penumbras, pero se encontró con tres desagradables sorpresas.

-Eo, Baian, Krisao… ¿Por qué esas caras largas?
-Nuestra fidelidad a ti depende de la supervivencia de ese chico.

Milo solo sonrió a medias.

-Su fidelidad hacia Milo depende de lo que yo decida.
-Sorrento… pero…
-¿Alguna queja?
-No… ninguna…
-Entonces vayan a perderse un rato.

De nuevo en la finca de Cambridge. Lune se había quedado en la cama, no se sentía muy bien, Kanon no quiso insistir. Saga le pregunto la razón de que su hermano estuviera “raro”, no se lo oculto.

-… ¿Qué explicación le diste?
-Ninguna…
-Así esta bien… yo hablare con él…
-Saga…
-Es mi culpa…

Kanon asintió y Saga regreso a la cabaña, escucho el inconfundible sonido de el agua de la ducha, y ese mareo… ese extraño mareo que venia antes de perder la cordura.

-Nght… Kanon…

Su voz se ahogo, bajo la cara al suelo, jadeaba, después su respiración se normalizo, su rostro fue decorador por una sonrisa siniestra y tranquilamente se sentó a esperar.

FECHA El 17/08/07 a las 10:08:24 IP GUARDADA Buscar Mensajes Posteados Buscar Mensajes Posteados
Online Chupu
Obsesionado Yaoi



Mensajes:
Visitas:
Lecturas:
Fecha Reg.:
159
1461
944
El 08/08/07 a las 09:08:28

Capitulo nueve
ADEVERTENCIA: POR EL MOMENTO TODO ES AL MISMO TIEMPO, CADA CAPITULO SERA O QUE PASA EN EL MISMO TIEMPO, PERO EN DIFERENTE LUGAR... Y ESTO EMPEZO DESDE EL ¿SECUESTRO? DE MU OK?

venga fic que para eso me pagan xD!!!

**********************************************************************

En la cabaña de Dohko.

-Mañana a primera hora iras a California… todo estará bien ¿verdad? No harás ninguna tontería.
-Esta bien… eso solo pasa cuando duermo o dormito…
-Entonces no te duermas con los discursos de Tholl ¿ok?
-Je… esta bien papá…

En el jardín Shura observaba a sus niños corretear junto s todos los demás Tholl acicalaba el cabello de Afrodita haciendo delgadas e irregulares trencillas mientras el chiquillo se dejaba mimar con docilidad y DM simplemente disfrutaba el día mientras charlaba con los otros dos, pero una cosa si era segura, se estaba aburriendo. Observo a Shaka, y a Ryan que estaba recargado apartado, lo habían convencido de asistir a esa “estúpida reunión” pero nadie lo obligaría a socializar.

-¡Eh! Tú, Shaka.

El pequeño rubio atendió de inmediato.

-Dígame…
-¿Que te enseño tu madre?
-… nh…
-¿Sabes como defenderte?
-¿Defenderme de qué?
-¿Sabes o no?
-…creo…
-Aioria sabe, ¿Por qué no tratas de darle una lección de lo que sabes?
-… no me ha hecho nada…
-¡Vamos anda, quiero ver que es lo que puedes hacer!

DM llamo a Aioria y los puso frente a frente.

-No es nada personal…
-Entiendo…

Aioria sonrió, no es como si Shaka pudiera hacerle algún daño… o eso pensó hasta que no quedo de cara el suelo y todos se rieron de él, no pudieron evitarlo, aquella delicada criaturita lo había volcado de cara al suelo sin que pudiera defenderse.

-¿Anotaste las placas de bus que te arroyo Aioria?

Dijo Ikki muerto de risa.

-¿Estas bien Aioria?
-¿Qué paso… Shaka?
-Lo siento…
-… ¿ya perdí?
-Lo siento…
-¡De nuevo!

Aioria se puso de pie de un hábil salto, se sacudió la ropa de la tierra negra, húmeda y esponjosa, Shaka asintió, aunque si parecerá realmente avergonzado. Se volvió a los mayores que lo observaban de manera extraña, como un reflejo se volvió a Ryan, había echo algo malo, pero no entendía el porque. Tholl fue quien rompió el silencio.

-¡Un mestizo de las dos mejores castas!

Vocifero Tholl golpeando la mesa y haciendo que vibraran las cosas sobre ella, DM y Shura tomaron sus vasos para que no se derramaran y Dita se alejo de sus muslos para sentarse a su lado.

-Si haces una cruza de las dos mejores castas ¿Cuál es la de los cachorros?

DM se soltó en sonoras carcajadas y Shaka se enrojeció de vergüenza, furia e impotencia.

«No soy un animal…»

-Pueden pasar dos cosas… se obtiene una totalmente corriente, pero en este caso diría que... se creo una nueva y mejorada raza, ¿no crees?

Shura sonrió divertido, Shaka era demasiado orgulloso como para seguir escuchándolos, se dio la vuelta corrió a casa, como ya era su costumbre, pero se estrello contra el firme cuerpo de Camus que lo observo algo confundido y tomándolo por los hombros lo paso a frente a Shion.

-Papa…
-No es papa, es papá… ¿A dónde ibas con tanta prisa?
-…

Shaka bajo la cara, no sabía como debía reaccionar al estar frente a Shion, era su padre… pero también era “papa”… el patriarca de la familia y el como todos debía portarse sumiso y obediente con él, así le habían enseñado su madre.

-¿En que piensas? ¿ah?
-En… en nada…

Shion se puso a su nivel, al ver la respuesta esquiva de Shaka le hizo un puchero que rozaba en lo infantil, después se irguió de nuevo llevándolo en brazos.

-Eres demasiado ligero… tienes 10 años ¿no?
-Doce…
-¿Doce? Vaya…

Shion medito un momento, lo regreso al suelo y lo guió a su costado de regreso, dejándolo junto a donde estaba Dita tratando de ponerle orden a sus rizos después de que su adorado padre se los trenzara.

-¿Sabes para que lado va esta trenza?
-La mitad para un lado y la otra mitad para el otro…
-Lo sospechaba… ¿me ayudas a deshacerla? Me da contraria…

Shaka asintió, y trato de desenredar aquella trenza, era demasiado complicado por lo rizado que era, Cuando termino Afrodita suspiro, como si le hubiera salvado la vida.

-Tu no tienes las marcas en la frente, Ryan tampoco… tu hermano si, dicen que se parece mucho a Shion.
-¿Kiki?
-No he visto a Kiki… yo digo de Mu.
-¿Mu?
-Sí, Mu, tu hermano, es hijo de no se quien; es menor que Ryan, pero mayor que tú…
-¿Mu?

¿Por qué de pronto sintió algo frió rozándole la nuca?

-Sé que vivía en Londres con Shion…
-¿Qué vivía con Mu…?

¿Mu? ¿hermano? ¿Qué vivía en Londres con su padre? ¿QUÉ SU PADRE VIVÍA EN LONDRES CON UN HIJO BASTARDO Y POR ÉL LOS HABIA TENIDO OLVIDADOS? Sintió que la ira se le atoraba en la garganta, ¿o eran ganas de llorar?

-Pensé que sabías… todo el mundo lo sabe…

Se quedo de frente mirando a Afrodita, sintió algo de repulsión por el, como si leyera que en el fondo se sentía regocijado por su sufrimiento, pero nada de esto venia a su rostro, solo una sonrisa bacía, así era el peliceleste vació, solo a él podían apuntarlo a la cabeza con un arma y el seguiría sonriendo, podía sentirlo, era un ser cruel, era como un sexto sentido, algo que le decía que dentro de esa cara bonita se ocultaba un corazón lleno de maldad y ¿eran celos? Sintió que le hervía la sangre al ver el colgante de su hermano mayor oscilando de aquel cuello blanco… blanco como el hielo.

Se levanto sin decir nada y se alejo en dirección al lago.

-¿A dónde vas?
-A caminar…
-¿Puedo ir contigo?
-No.
-Bueno.

Afrodita no le tomo mucha importancia y se quedo acicalando su cabello con esmero. Shaka camino hasta el lago, en cuanto se alejo dejo correr las lagrimas con libertad, mejor afuera que adentro amargándolo, probo el sabor de aquel lastimoso liquido, le dio asco y escupió, estaba hartándose de siempre terminar llorando, comenzaba a sentir asco y se dio cuenta de que no le dolía, pero si se sentía bastante molesto y que lloraba de furia y no de tristeza. Se quedo sentado frente a la capilla en ruinas, por primera vez y por una inexplicable razón sintió ganas de entrar, pero solo se quedo de pie en la entrada, la madera estaba podrida y musgosa, las paredes tan carcomidas y cubiertas de musgo, tierra, vegetación le daba un aire de pertenecer a otra dimensión, se quedo ahí dibujando con sus uñas sobre la superficie costrosa… casi como si realmente no estuviera ahí…

FECHA El 17/08/07 a las 10:08:17 IP GUARDADA Buscar Mensajes Posteados Buscar Mensajes Posteados
Online Chupu
Obsesionado Yaoi



Mensajes:
Visitas:
Lecturas:
Fecha Reg.:
159
1461
944
El 08/08/07 a las 09:08:28

Capitulo diez
Aioros estaba con Aioria, Ikki y Alde, trataba de entretenerlos contándoles leyendas, que en parte inventaba, ellos no dejaban de hacerle preguntas y eso era bueno. Levanto la vista por inercia, o tal vez no, vio a Shaka perderse en un camino empedrado, sintió como el aura del rubio estaba rodeada de una tristeza. «Si nadie cuida de él… su corazón se volverá de hiel, ¿qué se esperaba? Es verdad… no hay que esperar que un hijo de un lobo sea un gato…»

-¿En que piensas hermano?
-En… en nada…
-¿Qué hay aya?

Ikki siguió la mirada de Aioros hasta el camino empedrado.

-¡Vamos a ver!
-No creo que sea buena idea…

Pero los niños ya se habían adelantado. Suspiro son desgane, de pronto se sintió desanimado. Fueron unos minutos en los que se quedo ahí pensando, porque cuando volvió la vista al camino ya había perdido a los chicos de vista.

-…

Fue tras ellos, aun no perdía esa curiosidad nata que desde muy chico lo había caracterizado y aquel lugar era hermoso, árboles, flores, hierva, unas cuantas zarzas, bueno era un área olvidada y casi silvestre. «Espero que no se metan a una madriguera de conejos…» pero era raro… no se escuchaba el sonido de ningún animal… solo ¿caballos? Según le había contado su padre Shion odiaba a los caballos, al principio los amaba, pero su caballo favorito, “Diablo” se había vuelto loco y le había dado una patada, había tenido que sacrificarlo, desde entonces no quiso a esos animales cerca, pero lo que escuchaba eran caballos.

Avanzo un poco más, y se encontró con unas caballerizas, le gustaban los caballos, entro, aunque de verdad tenía entendido que en la finca no habían animales. Pero adentro no había nada, todo estaba pulcramente acomodado, listo para ser usado.

Salio de ahí, ya no había más sonidos de caballos, solo el silbido del viento.

-¡Aioria, Ikki, Alde! ¿Dónde se metieron?

Nada, no había respuesta.

Mientras los chiquillos corrían brincoteando y empujándose.

-¡Mira! Caballerizas.
-Se están cayendo de viejas.

Entraron a aquel abandonado lugar.

-¡Uhh! Que tétrico… un cráneo… y tiene un hoyito… -Ikki se asomo por el agujero de bala que tenia la testa de aquel caballo.- ¿Cuánto a que le dieron una balazo?
-Mst… deja eso.
-¿Aioria le tienes miedo a una calavera?
-No, pero seguro tiene bichos…
-¿Cómo el que Alde te echo al hombro?

Aioria se sacudió el milpiés que le echaron en la ropa mientras brincoteaba para matarlo, sus dos amigos se rieron de él de manera cruel, aunque si él hubiese estado en su lugar abría echo lo mismo.

-¡No vuelvas a hacer eso!
-¡Debiste ver tu cara!

Alde sostuvo el cráneo que le entrego Ikki para también asomarse a sonde una vez hubo un cerebro y saco una bala mostrándola como un trofeo.

-¡Que lo haga de nuevo, acá hay un espejo!
-Mejor vamonos de aquí.
-No seas aguafiestas, Aioria.- Ikki se asomo por una rendija de la madera.- ¿ese no es Shaka?
-¿Shaka?

Aioria corrió a ver, sí ahí estaba el rubio sentado en la tierra raspando un muro, Alde se recargo para tratar de ver también y la podrida madera cedió y todos cayeron llenos de polvo, astillas, telarañas y el trozo de pared, Shaka se volvió a mirarlo sorprendido, mientras los tres caídos sonreían nerviosamente y Aioria le hacia la seña de paz con los dedos, al verlos en esa posición no pudo evitar reír.

-¡Shaka! ¿de quien te escondes?

Ikki se saco de encima a sus dos amigos y se sacudió el polvo y las telarañas.

-No de nadie… solo quería estar… solo… je…
-¡Ah…! pues…
-Esta bien… no me estorban…

Shaka se sonrojo apenado.

-Esta iglesia parece de la época de los picapiedras… ¿Qué hace aquí?

Aioria observo el imponente lugar.

-Antes de que la compraran la finca era un pueblo… y ya estaba aquí, y nadie la ha quitado.
-Es pura roca sólida, no se caerá ni a cañonazos…

Alde golpeo la pared con otra roca.

-Por eso sigue aquí…

Shaka se puso de pie y se sacudió la tierra que tenia pegada en la ropa.

-Vamos adentro.
-No…

De nuevo la iniciativa fue de Ikki, Shaka se negó, pero no lo escucharon, siempre le habían prohibido entrar ahí, pero estaba bien de vez en cuando romper las reglas, nadie entraba ahí nunca, nadie se tenia que enterar. El techo era de madera y vigas metálicas sostenidas con una firmeza inigualable, no se había movido ni un milímetro desde que fue construida.

Había una figura al centro cubierto por una manta viejísima cubierta de telarañas y musgo, el altar era de roca y metal, también estaba cubierto por una tela raída.

Shaka observo el lugar con detenimiento, se detuvo frente a una inscripción escrita en latín antiguo.

-“Sacía mi sed cara 16 lunas, cumple el pacto y ven a mí”
-¿Qué?

Ikki se volvió a Shaka que palideció un poco, desde ese lugar dirigió su vista al techo y después al altar, camino hacía él inseguro, sabía que no debía, los otros tres lo observaron sin entender que hacía, movió un poco la tela para no maltratarla, y describió una tira metálica hundida en la roca, ahí estaban marcadas con piedras semipreciosas diferentes muescas rigurosamente iguales, como una regla, como si midiera algo, claro, el paso de los astros y sobre su cabeza, las vigas del techo cumplían la misma función pero con piezas marmóreas.

-Esta no es una iglesia... es un altar pagano, un reloj gigante, que mide catorce lunas… que cada dieciséis lunas se debe hacer un ritual…

Fue una confusión general.

-Si gente viniera acá a cumplir un rito cada dieciséis días este lugar no estaría como esta…
-No Ikki… cada luna es igual a un año, no todas las noches sale la luna… mira aya arriba, esa marca es el año en que se hizo el pacto… solamente una vez al año la luna estará en ese punto exacto y será un año exacto y esa otra mide al sol… y si no lo mido al revés… van doce años… ese espejo de latón que vez aya, hace el efecto de marcar el tiempo, como las lupas, sobre esa pared frente a él.
-Había un espejo igual en las caballerizas…

Dijo Aioria, mientras se acercaba al espejo, lo toco y en cuando lo rozo este se inclino solo un poco.

-Ops…
-Mejor vamonos de aquí…

Dijo Shaka, que acomodo con cuidado la tela y salio, los demás lo siguieron, se detuvo.

-No le digan a nadie que estuvimos aquí… ni nada de lo que les dije…

Shaka se mordió el labio inferior con nerviosismo, sin querer les había dicho cosas de más.

Aioros salio de las caballerizas algo perturbado y confundido, y frente a sus ojos imponente estaba un imponente edificio, parecía recién enyesada, sin saber si realmente el guiaba sus pies entro, adentro las bancas parecían recién enceradas, había hermosos adornos, no podía evitar encontrar en todo sentido aquel lugar como un recinto pagano y una figura cubierta por una sabana de seda negra, que como si así estuviera predestinado a sus ojos se corrió por una ráfaga de viento frente a él, mostrando una figura humana, atada por un listón negro, en ningún momento la pareció lo que a los niños, eso no era una iglesia, como si desde siempre lo supiera identifico el lugar.

-Aquí fue creado el aspiral…

Salio con rapidez, no entendía porque, pero se había puesto muy nervioso.

-¡Aioria, Ikki, Alde! ¡Aioria si no sales me enojare mucho contigo!

Cada que se giraba sentía que alguien lo observaba desde su espalda.

-¡Aioria!

Su voz ya sonaba firme, le pareció escuchar unas risas infantiles provenientes de una caballa que estaba distante, más que una cabaña esa parecida una casa pequeña y más acogedora que la casa grande. La puerta se cerró como si alguien acabase de entrar, esos chiquillos ya habían logrado irritarlo, o tal vez era todo ese ambiente. Fue tras de “ellos” adentro no había aparentemente nada, estaba bacía, no había muebles, era un lugar de un solo cuarto y una espaleras de caracol que iban a una segunda planta, las subió, arriba había un pasillo y una sola puerta, era el ultimo lugar donde podrían haberse escondido.

Abrio la puerta, adentro tampoco había nada, era un cuarto pequeño, de dos metros cuadrados, había una ventana, la vista era magnifica, se acerco para ver mejor toda la finca desde ahí, apenas dio un paso adentro la puerta se cerro con brusquedad a sus espaldas, no fue el viento, el viento no podía echar cerrojo.

Mostrando del 0 al 9 de 38
Ir a la pag.: [1] 2 3 4
Registrese en el foro o acceda para poder participar

Temas Relacionados
Mensaje Normal
Mensaje No Leido
¿que pensar? (shura & aioria, camus& milo, afrodi  
Ashmina Ashmina
Fecha El 01/04/12 a las 09:04:23
Ashmina Ashmina
Fecha El 02/04/12 a las 07:04:05
72 5
Mensaje Normal
Mensaje No Leido
Descontrol de los sentidos, cap.1 (shakaxhades, dm  
noemiemendez noemiemendez
Fecha El 29/03/12 a las 08:03:27
noemiemendez noemiemendez
Fecha El 03/04/12 a las 09:04:51
94 2
Mensaje Normal
Mensaje No Leido
Al borde del precipicio (radamanthisxaioria)  
Nesvalion Nesvalion
Fecha El 22/03/12 a las 06:03:48
yonjuukyuu yonjuukyuu
Fecha El 28/03/12 a las 11:03:22
80 1
Mensaje Normal
Mensaje No Leido
Recuã©rdame (hadesxshunxshaka)  
Ella!! Ella!!
Fecha El 03/03/12 a las 03:03:09
Ella!! Ella!!
Fecha El 07/03/12 a las 02:03:42
91 4
Mensaje Normal
Mensaje No Leido
Emboscada a tu corazon Val Val: 1.75  
Leona_Radiant_Dawn Leona_Radiant_Dawn
Fecha El 24/01/12 a las 09:01:17
Shun$ever Shun$ever
Fecha El 08/03/12 a las 07:03:08
223 1