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:: Caprichos ::
by: Hazk-Saint
“Basta” es lo que escuchaba, entretenido en ese vacío de habitación. Su alcoba que conserva las mayores delicias del espectáculo de un pervertido, un engendro dedicado a violar hasta la más pura alma que se encuentra cabalgando en esta solitaria casa de Cáncer.
No podía creer que el afortunado de su encuentro sería el juez del Averno. Un hombre temible por los mortales, pero no para él. Un juez de cabellos largos y oscuros; son el ideal platillo de entrada para las exigentes fantasías de un sádico en pleno apogeo de su recorrido sexual.
Una puerta con cerrojo
Una habitación sin que pueda escapar un alarido de auxilio
Una cama tan fría como la hiel que consume los poros de su cuerpo a punto de ser devorado por los colmillos de un animal en frenesí dispuestos a desgarrar, hilera por hilera, la piel inmaculada de ese ser. La túnica negra, desapareció del cuerpo de su amo. Los cabellos, antes atados ahora son libres de esparcirse en la sábana húmeda, como ríos del infierno adueñándose de las colinas perfumadas de codicia. Su mirada… ¡Esa mirada de súplica! ¡De odio! Pero ese orgullo no lo relucir a lo que yo buscaba de sus labios secos.
Sus piernas alargadas…; miraba con lujuria aquellas piernas que siempre se ocultaban tras una cortina de espejos, dejando a la imaginación de un loco lo que se maquillas tras ellas. Muñecas amarradas, oprimidas por las llamas de pasión que recorre en el cuerpo de Cáncer ante sus movimientos cautivadores que producen en su ser aquel escalofrío de deseo, un deseo que sólo los puritanos desconocen y los farsantes de plegarias a los dioses se divierten al bailar con ese pecado tan barato pero el más placentero de los mundanos. Labios partidos, mordidos con desesperación por escucharlo pedir un alto… un basta con mayor entusiasmo; labios que comparten el sentimiento de angustia que el guardián de la cuarta casa del Santuario, angustia que es proyectada hacia sus manos que navegan en las curvas estrechas de Aiacos que se encuentra con la mirada perdida ante la pared como única testigo de su sucia cita con Death Mask, cita que nunca programó a su viaje al territorio de la Diosa Athenea. Labios arrancados con euforia, buscando un desgarramiento, una deformación de su rostro casi inmune de una emoción ardiente. Más no tardaría en doblegarse.
Piernas abiertas. Temblorosas, sujetas fuertemente para que no caigan ante el ataque recibirán a continuación en esa cavidad que se merece ser tratado como toda una “diva”; con toda la atención y fuerza para que gima sin pudor, como una chica llegando a sus orgasmos. Unos centímetros a entrar al esfínter errado, un aliento de dolor sale de sus labios entrecortados.
-Detente…
Su vista, acompañada de sus mechones juguetones lo miran; esa mirada que sólo una clase de persona posee en esos momentos… no preguntó; una sonrisa que abarca todo su mandíbula hace vislumbrar en la víctima una llamada de resignación y pavor.
Continuará.... Sorry nena, hasta aquí me da mi imaginación y mi vigilia xD; mañana lo subiré ^^ XOXO
*Issac de Kraken*
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