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Ufff, llovió un montón, el cielo estaba negro, parecía que se nos iba a caer encima...La gente se dedicó a tapiar puertas y ventanas debido a la fuerza con la que soplaba el aire, los niños a los que el temporal había pillado desprevenidos corrían hacía sus casas al grito de mariquita el último ...Algunas madres corrían llorosas en busca de sus hijos...Al poco, rayos y centellas, truenos y relámpagos se apoderaron de nuestro pueblo.Se fué la luz pero no cundió el desánimo en el alma campilleja.Con eso bien podíamos nosotros...conforme fue pasando el día la tormenta se hacía más y más agresiva, hasta que alcanzó su cenit y entonces un sol vibrante y lustroso emergió detrás del castillejo, y cerca del cañuelo se veía un gran arco iris,que cruzaba el puente de lado a lado.El escenario fue espectacular,a algunos(los más sensibles) se les pusieron cristalinos los ojos al no poder soportar tanta belleza en tan poco espacio de tiempo.Tras la tormenta llega la calma, y la calma trajo consigo el más hermosos de los paisajes que antes nunca había visto este pueblo extremeño. Al cabo de un rato me desperté de la siesta y comprobé que ni la tormenta, ni el aire , ni nada ocurrió en realidad, la película de la 1 me aburrió soberanamente y mis ojos claudicaron ante tal peñascazo.Las candelas no se celebraron, menos mal porque la noche estuvo pasada por agua, este finde la cogeremos con más ganas...
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