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Debe ser que ayer fue Santa Lucía, 13 de diciembre, que acorta las noches y alarga los días, que medió lucidez dentro del estrés diario y la tensión por las nubes, que requirió de capotén sublingual y me dejó un día más entre vosotros, para que hoy día 14 cuando sobre la mesa apareció escrito el informe con el nombre de José Vizuete Machío, no me pasara desapercibido.
¡Que pase José Vizuete Machío! al momento estaba sentado frente a mí acompañado de su hermana María. Con esos apellidos y amante de la conversación que es uno, no desaproveché la oportunidad, que ya una vez escribí, sin saberlo en un principio, de la mismísima madre de "El Guanche" y así, para que no caiga en el olvido, hablo de los pocos datos que conozco de esta familia.
María llevaba la voz cantante, iba de acompañante de su hermano José, sí mi familia es extremeña de Azuaga y de Llerena, cuando les pregunté si eran extremeños. Algo de contrariedad me notaron, de todas formas insistí, es que en mi pueblo, Campillo de Llerena, hay también muchos Machíos y Vizuetes, uno estudió conmigo y el otro, ya ausente de la gasolinera, con la nueva obra, que la quedó viuda de tertulias y afanes, compartió tardes de gloria futbolera con quién les habla. Bueno, dijo María, José Vizuete se manifestaba menos que aquel iluminado de Gamínedes, un tal Manuel Jesús, en realidad yo nací en Campillo. Aquí se me paró el mundo, y lo programado para diez minutos se alargó en el tiempo más de lo permitido ¡qué más da si me cargué de tierra mojada, de vuelo de aviones, de sanguijuelas del Pilar!
María y José me explicaron que tienen una tía, Candida, que vive en los altos de una fonda, más allá del Pilar, por frente del Castillejo, y que salieron jóvenes del pueblo. Así que su tía cedió la casa para que le hicieran un piso arriba y montaran un local con restaurante debajo. Entonces ese debe ser el Restaurante Maldonado, les dije, y vuestra tía Cándida la que estuvo en casa de Rafael Conde en Madrid, exactamente, es ella, sonrieron. Sigue viviendo en Madrid y los veranos los pasa en el pueblo.
Éramos siete hermanos, mi hermana Dolores murió de joven, con 18 años, de una meningitis, la pobrecilla, yo, María, mi hermano José, y Claudio, Francisco, Adriana y Antonio Vizuete Machío. Mis padres eran Adriana Machío Acedo, hija a su vez de Antonia Acedo Godoy, Antonia "La Porrá", mi abuela y de Francisco Machío Coronado, mi abuelo y Claudio Vizuete Pulgarín que era mi padre, natural de Azuaga. Mi abuelo, el padre de mi padre, aunque de Azuaga, luego vino a vivir a Campillo con mis padres, era Claudio "El Carrero" Vizuete Valero, era cosario y se recorría los pueblos, iba a Zafra a por caramelos y los vendía por todos lados.
Mi madre, Adriana, era hermana de mi tía Cándida, la de por cima del Maldonado, y de Frasco, Fernando y Sabas. Ya no me quedan hermanos en el pueblo, allá tengo primos y sobrinos, lo que me gustaría ir un día, si usted se anima nos recoge y nos vamos los tres al pueblo.
Así sea María, así sea.
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