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CAP 2
La última clase estaba por terminar y había comenzado a llover, Milo, Marín y Shena caminaban hacia la salida, las chicas se despidieron con un beso, ya que la limosina de la pelirroja había llegado por ella, mientras tanto Milo sostenía un paraguas negro y esperaba con Shena la de ella.
-Entonces es definitivo eres un cobarde- le dijo la chica.
-No me llames cobarde Shena, pero no quiero perder lo poco que tengo con el-
-¿Entonces prefieres vivir así?, ¿soñando con lo que pudo ser?-
-¿Con lo que pudo ser?, No tengo oportunidad de que sea nada, tu has visto a sus ex novias en las portadas de revistas, súper modelos, actrices, mujeres hermosas y llenas de curvas- decía con odio.
-Si las he visto, pero no son sus ex novias, tu mismo me decías que Saga nunca tuvo una relación seria con ninguna, que ni les tomaba interés-
-Exacto, si no les tomaba interés a ellas, ¿Por qué a mi si?-
-Milo deja de ser negativo…-
-No soy…- el clac son de la limosina de la muchacha lo interrumpió.
-Chateamos en la tarde y te sigo molestando con eso niño que me tengo que ir-
-Esta bien, hasta luego Shena- le sonrió con cariño a quien era una de sus dos mejores amigas.
-Adiós bebe te quiero- le dijo dándole un sonoro beso en la mejilla para después correr hacia la limosina.
-¿Era ella?- pregunto una voz a sus espaldas, una que conocía bastante bien.
-No te importa, ¿el auto esta estacionado donde mismo verdad?- Dijo volteándose a verlo.
-Si- fue la única respuesta del mayor.
Milo camino hacia el lujoso deportivo.
¿Bebe?, ¿te quiero?, ¿un beso?, pero… ¿Quién demonios se creía esa chica?, pensaba Saga apretando los puños mientras caminaba al auto, subía y lo encendía acelerando precipitadamente.
¿Así que era ella?, pensaba mientras apretaba el volante fuertemente y recordaba la escena del beso una y otra vez… era una chica linda no cavia duda… pero eso no le daba derecho a tanta confianza con “Su Milo”, la verdad es que tenia tantos celos, ni siquiera conocía el nombre de la chica, algunos 2 0 3 años atrás, podía haber dicho el nombre de todas las cosas favoritas de Milo, sus mejores amigos, sus maestros… todo… pero últimamente estaba tan alejado de el… y que otra persona estuviera tan cerca del menor… lo volvía loco.
-¿Nos quieres matar o que?- la voz del dueño de sus pensamientos, lo saco del ensimismamiento- Saga mira lo que haces, vez como esta la lluvia y tu conduciendo así-
-Yo perdóname… pensaba en otras cosas- se excuso de manera simple el mayor poniendo la vista firme al frente intentando concentrarse en cualquier otra cosa que no fuera Milo ya que este alteraba todo su estado.
El resto del viaje transcurrió en silencio, algo que a los dos les pareció raro, ya que aunque fuera de discusión los viajes de camino a casa siempre eran sumamente ruidosos.
Estacionaron el carro en el aparcamiento privado de lo que era un enorme y lujoso edificio, ambos bajaron aun sin pronunciar palabra, subieron al el elevador, para subir hasta el pen ultimo y ultimo piso.
Milo fue el primero en bajar, despidiéndose con unas simples gracias de cortesía. Mientras Saga le respondió con un monótono “de nada”, las puertas del elevador se cerraron y continuo hasta su piso, tenia muchas cosas que hacer en muy poco tiempo… ya que solo faltaba una semana y media para el cumpleaños de Milo.
Pero el era Saga Géminis y lo que quería lo conseguía 4 días después ya tenia toda la información sobre la chica Shena Skliros, claro exceptuando el pequeño detalle del cual ni los padres de la muchacha estaban enterados, y ese era que la niña tenia novia…
Gimnasio Andrómeda, leyó, y como sus informes decían ahí estaba ella haciendo ejercicio enérgicamente, atraía la atención de muchos hombres por su esplendida figura pero a el… a el le daba igual, no le gustaba la chica en lo mas mínimo… es mas ni siquiera le caía bien por acercarse a Milo… pero era por esta ultima razón que tendría que ser terriblemente encantador.
Tomo la caminadora que estaba junto a ella avanzando a un ritmo apropiado. Mirándola de reojo, sonriéndole seductoramente como muchas veces lo había hecho con otras chicas.
-Disculpa tu… ¿vas a el colegio ATENAS verdad?- Rompió el hielo al fin hablándole a la chica.
-Así es- sonrió la muchacha.- Te he visto muchas veces por ahí- y ante esto por primera vez en su vida Saga agradeció ser nombrado el sueño de cualquier chica adolescente, claro… solo por que esto le permitía alejar a esas odiosas de su niño .
-Si voy muy seguido, me gusta recordar mis tiempos ahí, veras yo estudie en ese colegio-
-Lo se, es inevitable no saber de ti, el guapísimo Ídolo adolescente- le dijo Shena, provocando una pequeña y fingida sonrisa en el mayor.
-Si supongo que así me llaman… no se si seria mucho atrevimiento, pero después de aquí, ¿saldrías conmigo a comer? – Pregunto con la más encantadora y falsa de sus sonrisas.
Shena lo medito por un momento no entendía por que de buenas a primeras Saga la había invitado a salir, quizá si era un mujeriego como todos pensaban… estuvo tentada a cortarle las alas de inmediato diciéndole que tenia novia por el coraje que sintió al pensar en su amigo Milo… pero pensando también en el, fue que se le vino la idea de aceptar la invitación, quizá podría conseguir mas información de Saga, para ayudar a Milo.
-Sera un placer comer contigo- le sonrió igual de falsamente la chica, parando la caminadora, - espera a que tome una ducha aquí y me cambie.- le dijo para luego salir casi corriendo hacia el baño y tomar su teléfono.
-Bueno Marín-
-¿Qué pasa Cariño?- pregunto la otra chica de la línea.
-A que no me creerás esto-
-¿Qué ocurre?, no me preocupes-
-EL príncipe azul Saga, me ha invitado a salir-
-No te lo creo.-
-Pues créelo.-
-¿Y que le has dicho para negarte?-
-Nada he aceptado-
-¿Por qué?-
-Quiero conseguir información de el, quizá con esto pueda ayudar a Milo.-
-¿Estas segura cariño?-
-Si no te molesta si-
-Claro que no me molesta, si es para ayudar a nuestro bebe, a la carga mi amor te deseo suerte.-
-Gracias, cariño, te informo luego, adiós y te amo-
-SI yo también te amo, adiós-
Después de eso Shena, salió con la firme intención de recabar toda la información posible acerca de ese Adonis Griego, ante el que todas caían rendidas.
En los dos días siguientes, sin que ninguno le dijera a Milo se vieron tres veces, Saga intentando enamorarla, cosa que era inútil… y Shena intentando sacarle información y evitando contacto por todos los medios posibles.
-¿Y como va todo?- Pregunto Marín mientras estaba en un salón abandonado.
-Bien, ahora entiendo al montón de niñatas, quizá si no fuera lesbiana ya me hubiera enamorado de el- Dijo provocando una risa en la otra chica pues estaba segura del amor de su novia.
-Me refiero a lo de Milo.-
-Si ya lo se, pues es lo único que importa en todo esto-
-¿entonces?-
-Pues es que es bueno para evitar hablar de su vida privada, no he logrado mucho, lo poco que le he oído de Milo, es que el y su gemelo siempre lo vieron como un hermanito menor.-
-Ya veo… eso es terrible.-
-Lo se.-
-¿entonces no crees que Milo tenga oportunidad?-
-No estoy segura, todo apunta a que no… pero-
-¿pero?-
-Cuando me enamore de ti, veía el sueño de estar juntas más lejano que las estrellas y míranos.-
-Tienes razón, por eso hay que hacer todo lo posible para ayudar a Milo-
-Sin duda alguna-
-Chicas vámonos- la voz de quien hablaban se hizo presente. -¿Qué tanto se secretean?- les interrogo el chico mirándolas inquiridoramente.
-Nada, nada bebe, cosas de adultas-
-Si están hablando de “sus cosas” de adultas, en verdad que no quiero saber- dijo con cara de asco el griego.
-Y nosotras que hasta te queríamos enseñar un video para que nos dieras tu opinión- se burlo la peli verde.
-No, eso nunca-
-Si si vamos hagamos un trió- Jugo Marín mientras los tres reían alegremente.
A uno distancia considerable de allí, Saga movía un cigarro en su boca, ya se había hartado del juego de seducir a esa niña, era agradable a la conversación pero le preguntaba demasiado por Milo y eso lo sacaba de quicio.
Decidió que ese día seria el final, haría algo lo suficientemente bueno para que Milo ya no pensara en ella en definitiva.
Media hora después estaciono el auto frente al colegio como todos los días, y camino entre los suspiros y coqueteos de las colegialas, se dirigieron a los campos de deporte y la observo ahí… a Shena estaban en clase de gimnasia y había un montón de gente alrededor.
Sonrió cuando esta lo diviso y le hizo una señal para que se acercara a ella.
-Hola Saga-. Saludo sonriente Shena.
-Hola, ¿acabas de entrar a clase de deporte?-
-Si así es-
-Te vez muy linda con el uniforme deportivo-
-Gracias- se sonrojo la chica, más que por el comentario, por que en ese momento se dio cuenta de que había más gente de lo normal, hacia los alrededores y muchas miradas estaban fijas en ellos.
Saga sonrió creyéndose que el sonrojo de la chica era por el… y sonrió aun mas al ver a Milo a unos cuantos metros de ellos, caminando… muy bien era ahora o nunca se dijo.
Tomo a la chica de la cintura y la beso. Ante la atónita mirada de todos los estudiantes.
Milo no podía creer lo que veía, no tenía ni la más mínima sospecha de que Shena y Saga se veían, camino apresurado hasta ellos, mientras Marín lo siguió temeroso de que hiciera alguna tontería ante todos.
-Saga eres un idiota- Grito antes de darle un puñetazo que nadie vio venir, para después salir corriendo de ahí. Dejando a un muy sorprendido Saga tirado en el suelo por el golpe.
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