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In my life…
En las estancias privadas del Patriarca, un muy joven caballero de Piscis, caminaba por el pasillo que conducía a la terma. Llevaba en sus manos un cofre, que contenía los ropajes del sumo pontífice; siendo su guardaespaldas, era el encargado de transportar sus efectos personales.
Mientras sus pasos lo acercaban, a la puerta del baño patriarcal, la concentración que debía mantener, para estar alerta ante cualquier amenaza, flaqueó.
Desde hacía tiempo, Aphrodite había descubierto que el caballero de Géminis, era en realidad el nuevo regente del Santuario. Conocía los extraños cambios de personalidad, que Saga experimentaba, marcados por la variación del color de sus cabellos. Y sin embargo, el trasfondo del hecho, de que fuera patriarca, le era totalmente ajeno, hasta el momento. Tenía tantas preguntas, y por respuesta, solo silencio o verdades a medias.
Esos cuestionamientos, y un secreto sentir que se había gestado en su ser, eran la causa de su distracción.
-Que extraña, esta sensación de que mi vida acaba de empezar. Este cambio… ¿en realidad, las personas pueden enamorarse de la noche a la mañana? – murmuraba para si mismo. Meneó la cabeza, esbozando una media sonrisa incrédula - ¿Qué pasa contigo Aphrodite? ¿Es acaso que has pasado mucho tiempo solo contigo mismo, por compañía? Tantas cosas que no están claras… mucho es lo que ignoro.
Abrió una de las pesadas puertas, y entró a la gigantesca estancia que albergaba la piscina. Sabía que el patriarca aun no se encontraba allí. Su deber era llegar antes, cerciorarse que todo estuviera en orden, que no hubiera alguien, que pudiera descubrir la verdadera identidad del regente, y acomodar el cofre con los ropajes, sobre el pedestal correspondiente.
Caminaba entre las columnas, revisando cada lugar, en el que algún enemigo pudiera ocultarse.
-En mi vida… hay tantas cosas que aparentan estar mal. Hay momentos, en que parece que en el silencio, descubro fragmentos de un oscuro secreto. – continuaba con sus cavilaciones, mientras alcanzaba el extremo opuesto del piscina. – Pero también, se que él, va a conducirnos a un mundo nuevo, que en su perfección, me brindará la belleza máxima.
Terminó la ronda, y volvió al origen de su recorrido. Se detuvo frente al cofre, lo observó, acarició con reverencia la tapa y los broches. Sonrió al pensar que la ropa que cubriría el cuerpo de Saga se encontraba adentro.
-¿Sabrá él, lo que significa en mi vida? ¿Se dará cuenta que ya crecí? ¿Verá lo que yo veo? ¿Sentirá lo mismo que yo siento…? - Cerró los ojos mientras, apartaba uno de sus celestes mechones. – En mi vida, ya no estoy solo, ahora que el amor está tan cerca… Descúbreme ya… descúbreme aquí…
El eco de unos pasos que se acercaban lo hicieron callar. Se giró hacia la puerta, y se arrodilló.
La túnica patriarcal rozó su pie; su corazón latía rápidamente, con emoción; mas se mantuvo inmóvil, aguardando por una orden.
-De pie, Piscis.
El adolescente hizo lo que se le ordenó, miraba hacia arriba, a aquellos ojos ocultos tras la máscara metálica. La mano grande y fuerte del patriarca, le acarició la mejilla.
-Aphrodite, te he notado ausente, pensativo… - comentó de forma causal.
El aludido, se quedó en silencio por un momento, desvió la mirada, pensando. Parecía que permanecería callado, que no diría palabra alguna, pero al fin habló.
-… Es tan poco lo que se, de lo que ocurrió hace tiempo. Todo lo guarda para usted, mi señor. ¿Tan oscuros son sus secretos? – volvió la vista a esos ojos que lo miraban severos – En esta vida fui elegido para ser su guardaespaldas, y ya no soy un niño. ¡Si he de protegerlo, creo que merezco saber todo lo que pasó, años atrás...!
En un movimiento rápido, la mano de Arles le aferró el cuello, ejerciendo presión, cortando el paso de aire. Los ojos del menor se abrieron enormes, por la impresión y por el esfuerzo para poder respirar.
-¡No te atrevas a cuestionarme, nunca mas! Algún día, serás el único que sepa todos mis secretos. Por lo pronto, sigues siendo un chiquillo, que puede soltar la lengua, si lo asustan lo suficiente.- dijo con voz grave y amenazadora. Soltó al caballero, dándole un ligero empujón. – Ahora, haz tu trabajo, belleza.
Aphrodite, inmediatamente comenzó a jalar aire para recuperarse, frotó ligeramente su cuello, mirando de reojo a su superior, molesto por haber sido llamado “chiquillo”. Y no dijo más, calló el resto de preguntas sobre el pasado; y sobre todo, se guardó las palabras de adoración y amor que estaba dispuesto a decirle.
El patriarca, se alejó unos pasos, hasta un banco de mármol blanco. Se sentó, con aire regio, manteniendo la espalda muy recta, aguardando a ser atendido.
El sueco, se acercó, y arrodilló. Con cuidado retiró las sandalias, luego quitó el casco y la máscara. Negro, su cabello era negro y sus ojos rojizos. Estaba ante la presencia de Arles, y no de Saga. En silencio lo lamentó, pues eso significaba, que tendría que esperar apostado en la puerta, sosteniendo en sus brazos los ropajes usados; y no charlando, sentado a la orilla de la piscina.
El regente, se puso de pie, y Piscis, se apresuró a retirar las alhajas, y el cinturón. Posteriormente quitó la ropa, revelando su magnífica desnudez. Pese a los episodios agresivos hacia su persona, la adoración que sentía por aquel hombre se acrecentaba cada vez, que se encontraba ante su imponente presencia. A Arles lo respetaba, a Saga lo amaba.
-Retírate. – Dio la orden antes de dirigirse a la piscina. Ni siquiera volteó a ver al muchacho, solo hizo un ademán con su mano para enfatizar sus palabras.
Aphrodite, hizo una reverencia, y se dirigió a su lugar junto a la puerta de entrada. Solo llevaba, la túnica que había retirado; el casco, la máscara y el resto de los accesorios los colocó sobre le cofre.
En el corto trayecto, entre el primer escalón de la piscina y el centro de esta, la personalidad de Arles comenzó a diluirse, se llevó la mano a la cabeza, y tiró un poco de su cabello. Para cuando se sumergió en el agua, se sentó y recargó su espalda contra una columna, su largo cabello era de color azul cobalto. Saga, había tomado completo control de su cuerpo.
Respiró un par de veces, se mojó el rostro. Estaba consiente del incidente con Aphrodite. Cuando una, de ambas personalidades estaba en control, la otra permanecía en estado latente, no se manifestaba, pero todo escuchaba y veía.
Lamentó profundamente que el caballero de Piscis, cada vez, estuviera más implicado en la traición de Arles; llegaría un momento en que no habría esperanza para él. Al saber toda la verdad y mantenerse fiel al usurpador, se convertiría en traidor. Sabía que debía alejar al jovencito, pero, en un acto puramente egoísta, no podía hacerlo.
-En mi vida, él es como un rayo de sol, en el Hades. – se permitió expresar sus pensamientos en voz alta, aunque solo lo suficiente para que él mismo escuchara. – Cuando está conmigo, pareciera que pudiera volver a empezar, y esta vez hacer las cosas bien. Es el único resquicio de amor que me queda…
Suspiró, y echó su cabeza hacia atrás, sintiendo un intenso dolor en el alma. Aphrodite lo amaba, Arles lo sabía, y se aprovechaba de eso; y él, no podía alejarlo… porque se había enamorado.
-En mi vida, existe alguien que ha tocado mi corazón… – susurró, y dirigió su vista hacia el corto pasillo, que conducía a la entrada del baño – y cerca, esperando está…
Junto a la puerta, el adolescente de celestes cabellos, aguardaba, de pie, apretando fuertemente contra él, los ropajes que habían vestido al hombre que amaba.
-En mi vida… nunca hubo alguien como él. Donde quiera que vaya, yo iré. Si me lo pidiera, me entregaría por completo a él… - cerró sus ojos, y escondió su rostro en la túnica, aspirando su aroma. Soñando, anhelando. – En mi vida, existe alguien que ha tocado mi corazón… y aquí esperaré, a que por fin me descubra…
Pero ese momento, jamás llegó. Aphrodite murió luchando por la causa del falso patriarca, completamente enamorado. Y Saga, se fue a la tumba, sin haber revelado el inmenso amor que sentía, por el más hermoso de los caballeros de Athena.
Fin.
*Este pequeño fic, tiene una secuela. Que narra lo que sucedió, cuando ambos fueron perdonados y revividos por los dioses. El título es "A heart full of love", y espero subirlo este fin de semana.
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