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Bueno aquí va el próximo capítulo.
Aquí me metí en una película impresionanate. Por otro lado también mueren varios personajes.
Capítulo 4
Claudio y Afrodita despertaron abrazados y relativamente tranquilos. Afrodita estaba preocupado por lo que inevitablemente pasaría ese día, sabía muy bien que iba a matar esa noche a alguien, él no quería que lo hiciera, quería que lo único importante para el italiano fuera él y nadie más, quería que aquel hombre que lo tenía loco no necesitara más que estar junto.
-Despierta-hablo Claudio depositando un beso en los labios del otro. Pero ahora Afrodita no respondió el beso, pues su actitud cambió totalmente.
-¿Qué pasa? –pregunto el italiano.
-¿Qué vas a hacer esta noche?
-Con qué es eso… respondió dubitativo
-Sí, qué más podría ser.
-¿Tú me amas Afrodita?
-….
-¿No?
-¿cómo puedo amarte si hace poco que nos conocemos?
-Y cómo yo si lo hago y tú no.
-¿Tú me amas? ¿En serio?
-Sí, cómo no iba a estarlo, estoy perdido… nunca pensé terminar así con una posible víctima, no te pude matar y jamás me he sentido tan vivo como cuando estoy contigo, en este momento aunque no pueda creerlo eres mi todo.
Afrodita no lo podía creer, era lo que quería del italiano, de pronto esa idea de querer matar desaparecería de su mente-¿Entonces no necesitas volver a matar?
- Si lo necesito, y en este momento más que nunca.
-¿Pero acaso yo no te hago sentir vivo? Soy tu todo.
-Si es verdad, pero lo que yo siento cuando mato no lo siento contigo.
-Entonces no soy tu todo, si eso fuera así no tendrías necesidad de sentir algo más, te sentirías satisfecho por sólo estar conmigo.
-…
-Si es verdad lo que me dices deja de matar.
-Pero cómo voy a permitir que aquellos que no desean vivir lo sigan haciendo.
-Eso no es problema tuyo.
-Claro que es problema mío, las personas que no le encuentran sentido a su vida deben morir, ya no serían un estorbo en la sociedad, además les hago un favor al acabar con sus patéticas vidas.
En cierta manera era cierto, si no hubiera llegado el italiano, estaría muerto en vida, pero ahora que está él, le es útil y sentirse necesitado y valorado despierta un extraño sentido a su existencia.- Pero por más bien que supuestamente le hagas a alguien, eso no es problema tuyo… deberías contarme qué fe lo que pasó Claudio, por qué aborreces a esas personas.
Flash back
Su madre había muerto y se encontraba solo con su padre, éste último ya no le encontraba sentido a su vida, pues la persona que él amaba ya no estaba, el padre de Claudio se había dedicado a llorar y beber tratando de ahogar su pena. Tal escena se repetía constantemente, día tras día; ya había pasado un año y a Claudio le había tocado encargarse de todo, de su padre, de los gastos, de su propia supervivencia cuando tenía escasos diez años.
El italiano se preguntaba el por qué su padre no se daba cuenta que él lo necesitaba, que lo extrañaba. Pero sabía de hecho que la respuesta era simple su madre había muerto y de paso él, pues estaba muerto en vida.
-Padre- hablo Claudio.
-Dime- tratando de levantar su rostro.
-¿Vas a seguir así toda tu vida?
-….
-Padre yo te quiero y no me gusta verte sufrir más, por qué no te levantas, quiero verte igual que antes.
-No, tu madre no está y mi vida no tiene sentido.
-Y yo qué, ¿acaso no soy importante, no soy un motivo para que vivas?
-…
-¿No?
-Sí, pero…
-Pero nada, no soy importante para ti, y nada tiene sentido en tu miserable existencia.
-…
-Mira, yo te quiero.
-Yo también hijo.
Claudio hizo caso omiso a ese comentario-¿Quieres estar muerto?
-…
El italiano suspiro-¿quieres que te mate?
-¿cómo? ¿Qué es lo que estás diciendo?
-Sí, yo lo haría, sé que no eres capaz de hacerlo. Yo te ayudaría.
-…
-Tomaré eso como un sí.
Claudio apuñaló a su padre en una parte vital, aquel hombre apenas abrió sus ojos, no se pudo defender, de hecho no quería defenderse y poco a poco fue cayendo en los brazos de su hijo.
-Gracias… dijo finalmente el padre de Claudio, con una extraña y reconfortante sonrisa en su rostro.
El italiano escapó de aquel lugar sin derramar una lágrima debía ser fuerte, pues su vida si tenía sentido y mucho a diferencia de la de su padre, el simple hecho de sentir el viento tocar su rostro era incentivo para que él estuviera vivo, no podía creer, cómo alguien no apreciaba eso, todo, es suficiente motivo para estar vivo.
Iba en sus cavilaciones cuando vio un hombre totalmente desconsolado, Claudio se acercó a aquel sujeto y a pesar de su corta edad lo acorraló.
- ¿Por qué lloras?
-Me ha dejado- decía el desconsolado hombre.
-¿qué piensas hacer ahora?
-…
-Deja de llorar.
El hombre seguía llorando.
-Si tu vida tiene sentido, deja de llorar, a lo que el hombre lloró aún más; Claudio levantó su mano y lo apuñaló; extrañamente ése señor hizo el mismo gesto que su padre, sonrió, cuando él menor lo mató.
Se sentía perfectamente al haberlo hecho, de ahora en adelante solucionaría todo los pesares de los demás, tendría poder sobre la vida de los otros y les haría un bien.
Fin del Flash back
-Con qué es eso-Habló Afrodita después del relato contado por el italiano.
-Vuelvo y te pregunto ¿Tu me amas?
-Yo te amo y así como tú; eres mi todo, y por eso mismo tú ni yo necesitamos más, no necesitas matar más.
-Eso no se podrá hacer, debes entenderme es mi deber…, por favor comprende.
-Pero yo fui la excepción a la regla, no me mataste.
-Exacto, eres la excepción, dejaste de llorar, tomaste mi rostro y me besaste, una persona como tú no merece morir.
-…
-¿Qué dices?
-Está bien Death Mask, dijo con una leve sonrisa en su rostro, a la que el italiano respondió; después besó los labios de su amante deforma demandante, la poca ropa que tenían de nuevo había sido despojada de sus cuerpos, el italiano beso el cuello de Afrodita y poco tiempo después la boca de él dejaba marcas de propiedad que al sueco le encantaba recibir, Claudio bajó lentamente y se detuvo en una de las tetillas de su amante encarnizándose literalmente con ella mientras tanto masajeaba la otra-Ah! recibía esa clase sonidos por parte de su amante dándole a entender el placer que él recibía, Death Mask, descendió de nuevo hasta que se encontró con el erguido miembro de Afrodita, daba una que otra lamida a éste también lo descendía y ascendía con su boca, y al mismo tiempo sus dedos masajeaban la entrada del sueco, entrando uno, después dos, cuando Death Mask estaba haciendo esto sintió como el otro se vino en su boca, él pasaba su lengua por sus labios terminando de degustar lo que había recibido, mirando a su amante con una sonrisa por la satisfacción al verlo así.
-Claudio, entra ya, quiero tu polla aquí –dijo Afrodita abriendo las piernas mostrando su entrada al italiano- No seas condescendiente y fóllame duro-volvió a hablar el sueco. Sin dudarlo, Death Mask entro y empezó a embestir rápidamente lo más duro y profundo que pudo, el sueco se retorcía debajo del cuerpo de su amante por las sensaciones que le producía, parecía que aquello iba a terminar pronto, pero no, el Italiano volteó al sueco dejándolo en cuatro y lo seguía embistiendo fuerte, mientras el otro se masturbaba viniéndose en sus manos, Death Mak sintió como las paredes de Afrodita se contrarían, él también estaba a punto de terminar, dio otras cuantas embestidas y se vino dentro del cuerpo de su amante, salió de aquel cuerpo y se recostó al lado del otro. El italiano no había terminado de acostarse cuando Afrodita estaba masturbando ahora el miembro flácido de su amante haciendo que volviera a excitarse, cuando el sueco consiguió lo que pretendía, introdujo aquel en sí mismo.
-Te encanta mi polla ¿no?- intentaba articular Death Mask
-Si me encanta tu polla-mientras ascendía y descendía, Claudio empezó a masturbar a Afrodita, y éste no aguantó mucho ante la acción y las manos majestuosas del italiano, lo que produjo que se viniera entre los vientres de ellos dos. –Te amo alcanzó a decir el sueco y el otro se vino de nuevo.
-Afrodita-dijo el italiano después de haber recuperado el aire
-Dime respondió el otro muy tranquilo y con una gran sonrisa entre otro.
-Ahora Shura no es el único que sigue mis pasos.
A lo que Afrodita se asustó borrando totalmente la sonrisa de su rostro.- ¿Quién es?
-Nada más y nada menos que los subordinados del hombre con más poder en la ciudad.
-¿Del señor Saga?
-Si ayer me di cuenta de que me estaban vigilando.
-¿Qué vas a hacer? Hablaba Afrodita asustado.
-No te preocupes, pero necesito tu ayuda en esto.
-Claro, dime que tengo que hacer.
-Mira, como hoy me van a estar persiguiendo, tengo unos amigos que vienen de Italia, ellos me van a ayudar a acabar con esa gente, de paso me van a quitar ese estorbo de Shura, mis amigos estaran contigo siguiendo mis pasos, Kanon y sus subordinados también; cuando yo vaya a hacer lo que tengo que hacer, me van a atacar y ustedes me defenderán.
-Sí, yo te ayudo.
-Bueno, ahora si me tengo que ir, hay que trabajar, ya sabes…
El italiano iba caminando hacia su trabajo, un poco tensionado, la noche de hoy iba a ser muy complicada.
-Bueno días señor Claudio- saludó nada más ni nada menos que Kanon.
-Buenos días- contestó indiferente, el italiano sabía que él, lo estaban investigando.
- Me gustaría hablar unas cosas con usted, lo invito a una taza de café.
-No, estoy ocupado.
-Por favor no le voy a quitar mucho tiempo.
Claudio suspiró incómodo sabía que lo estaba poniendo a prueba- Esta bien, como sea-habló molesto.
-No entiendo por qué le molesta tanto que lo invite a tomar un café.
-Porque tengo que ir a trabajar y usted me interrumpe.
-En fin…, señor Claudio tome asiento por favor-le dijo señalándole una silla-yo sé quién es usted.
-Jum que suspicaz de su parte…, y cuénteme quién soy yo, aparte de la persona que está sentada enfrente de usted.
-Sabe muy bien de lo que le estoy hablando, se acercó al rostro del italiano amenazante.
-No, dígame- respondió acortando el espacio que había entre ellos.
-En serio que usted es una pieza exótica, respondió Kanon sonriendo y alejándose del rostro del otro.
Ese comentario no se lo esperaba; sin embargo, actuó con tranquilidad, devolviéndole la sonrisa.
-Esta noche va a ser muy interesante ¿No le parece Death Mask?
-Tsk me imagino que para él será una noche muy interesante.
-Exacto para mí esta noche va a ser una de las más emocionantes de mi vida, así como la de él, voy a cazar un animal exótico-le dijo emocionado.
-¿Qué? ¿Un animal exótico?- pensaba Death Mask- mmm pues que le vaya muy bien en ello-respondió simulando indiferencia.
-Va a ser una excelente caza ya que usted es el objetivo. Ahora, con su permiso Death Mask, se fue despidiendo levantando su mano y sonriendo.
-Ttsk, un animal exótico, qué es esa manera de referirse hacia mí… me están subestimando demasiado- pensó, soltando una sonrisa, ya que les iba a demostrar quién era, sonrisa que cambió inmediatamente al darse cuenta que le tocó pagar la cuenta.
Ya todo estaba listo, Shura vigilaba a Camus, Aioria y Kanon vigilaban a Claudio; el italiano estaba preparado para matar a su próxima víctima y sus amigos junto con Afrodita esperaban el momento tan indicado.
Claudio salió de su casa y Kanon observaba expectante.
-Aioria-habló Kanon ve donde Milo, creo que necesita más ayuda que yo.
-Pero ¿cómo lo voy a dejar solo señor?
-Milo también lo está, no te preocupes por mí.
Aioria se dirigía hacia la casa de Camus
Shura ya estaba vigilando al francés, estaba pendiente de lo que sucedería en esa casa, mientras tanto Milo llegaba a la casa de Camus-pero qué es lo que hace él aquí-pensó Shura.
-Hola-dijo Milo -saludando a Camus, algo que no fue respondido como tal, pues éste último ya estaba devorando al recién llegado en un apasionante beso.
Milo quedó de una sola pieza, no se lo esperaba.
-Hoy lo van a atrapar ¿cierto? Dijo Camus quitando la camisa que llevaba su momentáneo amante.
-Sí.
-¿Me vas a llevar?
-Claro, sólo si me haces una buena mamada.
-Cuenta con eso- respondió abriendo la bragueta del pantalón del otro, sacando el aún flácido miembro. Su acción no dio espera, lamió, besó, engullo aquello que poco a poco se estaba erguiendo.
-No, ninguno de ellos dos es Death Mask- se dio cuenta por fin Shura-Es Claudio, ese maldito italiano.- Salió corriendo en su búsqueda.
Mientras Shura abandonaba la casa donde se encontraba Camus, Aioiria llegó apara cumplir con lo que Kanon le había encargado, pero amarga fue su sorpresa al darse cuenta de lo que estaba sucediendo ahí, tal fue su amargura que rompió en llanto, huyendo de aquel lugar.
Claudio caminaba muy tranquilo fumando un cigarrillo por la ciudad, esperando a su próxima víctima, y ahí venía ese hombre desconsolado.
-Disculpe señor ¿Por qué llora? Habló el famoso Death Mask a Aioria.
-Está a punto de atacar, observó Kanon sacando una cámara de video.
-Lo siento- habló Afrodita a su espalda, eso no lo va a poder grabar
-…-Más siento yo lo que te va a pasar a ti, preciosura. Afrodita, perdió la conciencia por un golpe que le propinó nada más y nada menos que Saga.
En la casa de Camus Milo emitió un gemido gracias a lo hecho por el francés.
-Muy bien-dijo el griego, debemos irnos ya si quieres ver a tu querido Death Mask.
-Eso no le incumbe le respondió Aioria a Death Mask.
-Es por amor ¿cierto?
-….
-Ve, lo sabía- Claudio levantó al griego y lo lanzó contra una pared.
-Entonces es usted Death Mask.
-Mucho gusto- sonrió.
-¿Me va a matar?
-No sé, eso depende de usted.
-Si lo va a hacer hágalo decía Aioria llorando.
-¿En verdad quiere morir? ¿No va a pedir que no lo mate?
-No, seguía llorando-Aioria ya se había dado cuenta de lo que había planeado Kanon, nunca pensó que fuera tan cruel, pero esta oportunidad de atrapar a Death Mask era algo que no iba a impedir, sin quererlo volteo a mirar hacia donde Kanon se encontraba, de la misma manera lo hizo Claudio.
El italiano subió un brazo en señal de saludo a Kanon, eso sorprendió y excitó a los dos hermano, se sentían muy emocionados, pues querían mirar bien qué era lo que iba a hacer Death Mask
Claudio le había dado instrucciones a sus amigos, que si algo le pasaba a Afrodita no intercedieran, pues eso era lo más seguro que iba a pasar, Afrodita era un señuelo dentro del señuelo; también les dijo que esperaran que él destrozara a su próxima víctima y ahí si mataran a Kanon y sus subordinados, y ahí si recuperar al sueco.
-Entonces no quiere vivir.
-No quiero vivir, haga lo que quiera.
-Jum, usualmente me ruegan porque los deje vivir.
-Eso no va a pasar conmigo-aunque Aioria seguía llorando, pues sabía que eso era lo que le molestaba a aquel sujeto.
Death Mask, pasó su lengua por donde habían pasado aquellas lágrimas, como éstas habían llegado hasta el cuello, siguió hasta ese camino en donde empezó a dar pequeños mordiscos dejando una que otra marca.
-Qué es lo que hace- dijo molesto.
Camus y Milo llegaron al lugar donde se encontraban Saga y Kanon.
-¿Aioria va a morir?
-Si Mil-, respondió Kanon, siéntate ya disfruta y tú también Camus, por cierto gusto en conocerte, a lo que el francés dio una respuesta afirmativa.
-Hoy estoy más emocionado de lo normal, tengo público y hay que dar un buen espectáculo-dijo Claudio metiendo una de sus manos dentro del pantalón que llevaba el griego.
-Eso no- trató de empujarlo pero no pudo.
-Si claro que sí
Ahora si Aioria estaba muerto del miedo, estaba esperando que fueran a rescatarlo, pero no, vio a sin hacer nada.
-Lo van a atrapar-dijo el griego.
-No yo los atrapé a ellos, eso es muy diferente.
Claudio seguía molestando al griego, tratando de excitarlo.
-No, por favor, no haga eso
-Ruégueme por su vida y lo pienso.
-…, por favor no me mate- dijo aquel orgulloso hombre.
Pero Death Mask no escuchaba.
-Pensé que iba a detenerse, intentaba articular palabra porque por más que no quisiera el italiano le estaba produciendo placer.
-Dije que lo pensaría, eso es muy distinto.
-No por favor, déjeme en paz.
-Por favor ¿qué?
-…, por favor no me mate
-Deje de llorar-mientras lamía la mejilla del griego.
-Por favor no me mate.
-Deje de llorar.
Y ahí pasó todo lo contrario, pues parecía que iba a violarlo.
-Deje de llorar volvió a ordenar Death Mask, pero Aioria no lo hizo.
-…
En ese justo momento el griego sintió como algo había atravesado sus partes vitales, sin embargo, no murió de inmediato; el italiano observó a Aioria que aún respiraba. Claudio se acercó, limpiando las lágrimas que seguían saliendo, no las lamía sólo daba pequeños y tiernos besos por donde ellas pasaban.
-¿Cómo está? Preguntó el italiano
-...
-Lo siento.
-No debería sentirlo tanto, porque el infierno que usted va a vivir de ahora en adelante no se va a comparar ni un poco con lo que usted me ha hecho.
-Lo máximo que me puede pasar es que me lleven a la cárcel-rió.
- Ja, no crea-termino de decir Aioria.
-Sonreíste como todos-pensó el italiano, empezando a retirar aquel rostro.
Todos estaban emocionados ante tal espectáculo excepto Milo que se moría por dentro, nunca pensó que eso fuera a llegar a ser de esa manera. Saga no lo podía creer, era eso lo que tanto había buscado, pero el más emocionado aquí era Camus, ver cómo ese hombre derribó al otro y como retiraba aquel rostro
Death Mask, hizo una venia-pero de pronto sintió como dos grandes hombres lo detenían por detrás sin posibilidad de movimiento.
Sus tres amigos que se habían ubicado en perfectas posiciones, uno apuntaba a la cabeza de Kanon desde lejos, otro apuntaba hacia donde estaba Death Mask y otro estaba relativamente cerca de donde se encontraban los griegos y el francés, ya que si alguno escapaba sería dado de baja; sin embargo, el gran plan trazado por Claudio no resultó pues aquellos, casi imperceptibles fueron descubiertos y asesinados.
Después de que paso todo por fin llegó Shura, pero no pudo hacer gran cosa ya todo estaba hecho. A lo lejos vio como bajaba Saga, Kanon, Milo y Camus.
Saga se acercó a Claudio, éste último se removía tratando de liberarse, el mayor de los gemelos observó con gran emoción las expresiones que el italiano mostraba en ese momento.
-Tu espectáculo fue sencillamente magnífico, tu plan fue casi perfecto, fue todo un placer hacer esta cacería-dijo el griego levantando la quijada de Death Mask.
Claudio observó cómo se vanagloriaba, cómo sonreía-me alegra que hubiera sido de su agrado-respondiendo con una sonrisa, aunque estaba realmente devastado.
El semblante de Saga cambió esperó otra reacción por parte del italiano, pensó que se denigraría, que se humillaría, pero no…
-Así que mi caza acaba de comenzar-dijo el griego levantado la quijada del italiano obligándolo a verlo, acercó su rostro al rostro del otro sin dejar de soneir-Tú serás mío, vendrás hacia a mi porque no podrás existir sin mí y sin mi cuerpo.
Claudio quedó estático; pero su reacción no se hizo esperar-Ja, eso nunca va a pasar- respondió tranquilamente.
-Saga desde ahora me encargo yo-dijo Shura metiéndose en la mitad de lo que estaba sucediendo.
-Policía inútil-dijo Kanon separando a Shura de Claudio-Siempre arruinas todo.
-…es mi deber como policía, llevar a Death Mask ante las autoridades.
-Fracaso de policía-dijo Camus burlándose-sólo estuvo encima de mío sin dar con alguna solución, obviamente a usted le quedo grande resolver este caso, y es obvio que no vio lo brillante que es este hombre, usted lo subestimó, que patético.
Death Mask observaba con gran interés al francés, le produjo gracia lo que le dijo al español, y en cierta manera eso le subió el ego.
-Pero es que ustedes dos son igualitos, pensé que Death Mask no era por lo del novio y al ver a una persona como usted sin una vida interesante y totalmente insípida llegué a la conclusión de que usted era el autor de los asesinatos, porque no podía imaginar que alguien tuviera una vida tan patética-dijo Shura sin pensar en la gravedad de sus palabras.
Camus le arrebató el arma que tenía en sus manos Kanon y apunto hacia Shura, cosa que nadie detuvo, aunque los refuerzos ya estaban llegando, a los que estaban ahí poco y nada les importó si lo mataba o no.
Camus disparando del gatillo, causando una muerte inmediata en Shura- el simple hecho de sentir el viento en mi rostro hace que mi vida sea maravillosa todo, toda ella es maravillosa, no como usted dijo, los pequeños detalles hacen de la existencia algo sumamente valioso, pero usted no entiende eso y juzgó erróneamente, por ella su vida fue realmente patética.
Claudio miró a Camus embelesado, pues no podía creer lo que dijo, Afrodita era una joya, pero él lo superaba infinitamente.-Mucho gusto-dijo Death Mask totalmente emocionado.
-Mucho gusto, por fin lo conozco-Habló con una radiante sonrisa.
-Y yo por fin conozco a alguien como usted.
-Jum- dijo Saga- encontraste algo interesante, lástima... porque a él no lo vas a poder disfrutar.
El italiano observó cómo poco a poco la vida de Camus se estaba acabando, no dejo de mirar cómo el cuerpo de ese hombre caía al piso, en el rostro del francés no había una sonrisa cómo la tenían los otros, su rostro mostraba la desesperación, la impotencia al darse cuenta que su vida acababa. Death Mask intentaba soltarse del agarre aquellos que lo sostenían, quería ir hacia allá e intentar que el otro vivera; sin embargo, todo fue vano, pues la vida de Camus ya había terminado.
Claudio seguía luchando con desesperación hasta que sintió un golpe en su rostro, para quedar de nuevo mirando al griego, éste pasaba su mano suavemente en la parte que había golpeado, acercó su rostro y tomó los labios de Death Mask para unirlos con los suyos; sin embargo el italiano no respondió, cosa que hizo sonreír a Saga.
-Ja…-dijo el griego-deberías llorar, al saber que me perteneces, que tu libertad la tengo en mi mano y que tu todo de ahora en adelante soy yo.
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