|
.::. No estás solo .::.
Siente como su alma se despedaza en la soledad, puesto que en su habitación solo reina la oscuridad y su alma marchita, ya que tiene tiempo de no ver a sus amigos, aunque no es porque no quiera ni ellos quieran, simplemente tienen que recuperarse de la batalla de Hades, ya es mucho tiempo que están así pero deben de estarlo, ellos en la mansión y el en su casa que alquiló cuando regreso de Grecia con su armadura de Pegaso para iniciar una odisea que nunca pensó pasar.
Aun con heridas vendadas no tiene ánimos para nada, ni de levantarse de su cama, solo su mirada perdida se ha puesto fija en la ventana que tiene cerca de su cama, para ser preciso en la cabecera de la cama y solo observa el anochecer que es alumbrado por la inmensa luna llena, así como las perladas estrellas que adornan el firmamento o sendero de la noche.
Pasan los segundo que se vuelven minutos y mas tarde en horas, y a pesar del animo, no sabe como reúne fuerzas de si para ponerse de pie para estar frente a su ventana y recargarse en el marco para seguir mirando con su vista vacío y desolada el paisaje nocturno, y este vacío que siente es por el remordimiento que tiene hacia una persona a la que tuvo que lastimar, pese a que sus mismo amigos como su Diosa y hasta el, le dijeron que no tiene porque sentirse así, sin embargo lo siente.
Dentro de su corazón no se creyó capaz de amar a alguien, y ese alguien no sabe lo que el siente por el, al principio no lo quiso aceptar, con el tiempo se rindió ante su presencia y su manera de ser, tan pura, noble y sincera, ante esto se sintió inferior, puesto que, ¿Cómo un niño hermoso como el se podría fijar en alguien como lo es el?, por lo tanto no hubo necesidad de decírselo, pero, ahí fue su error y mas al ver que su amado niño fue posesionado por el rey de los avernos, Hades.
Se sintió morir por lo inútil y la impotencia que tenía en esos momentos, pero se consideró un poco mejor al ver que fue liberado por Saori, con la sangre sagrada de Atena, pero no menguo este pesar en su interior, por lo que lucho mas que el, que los demás para compensar su falta de no haberlo cuidado como lo hacia, en secreto, pero hoy en día que importa, ya que cada quien hará su vida normal como quiera, ¿Qué importancia tiene ya sus sentimientos por Shun?, porque sabe que el y su hermano mayor pasaran toda su vida juntos como la familia que son, y el se alegra tanto porque se lo merecen, pero, ¿podrá alguna vez en esta vida formar parte de su familia por el profundo amor que le tiene al ángel eterno?, esa pregunta no será contestada, o al menos eso cree.
En pocos segundos siente un ligero peso en sus hombros y después en su pecho y brazos, es como si alguien lo abrazara por detrás, se sintió asombrado y apunto de deshacer ese agarre para ponerse en guardia pero cuando se giro lo considerable para saber de quien se trata de asombro mas al ver, que antes esta penumbra de la noche que azota en su habitación, este ante el, el niño de sus sueños, Shun.
El jovencito de cabellos verdes le sonríe tiernamente, y nota que aun esta vendado, específicamente de los brazos y parte de su frágil y hermosa faz, Seiya se sonroja mucho y evita su mirada al ver hacia el frente, pero sin distender ese abrazo que le da, al contrario, se deja llevar, aunque sea poco lo que se merece de el, en estos momentos no sabe que hacer ni que decirle, pero al parecer Shun si sabe que decir y hacer puesto que el niño es quien rompe este silencio de lo mas incomodo:
Shun:- Seiya… ¿Cómo has estado?... ¿Cómo van tus heridas?-
Seiya trato de articular lo mejor que pudo sus palabras ante la presencia y el abrazo que aun le brinda, a pesar de que no voltea a verlo a la cara:
Seiya:- Mejorando… pero…-
Se detuvo al pensar como decir las palabras adecuadas ante la preocupación repentina de Seiya, y es que no quiere que se esfuerce mucho por sus lesiones:
Seiya:- Debes de estar en la mansión descansando… ¿Por qué has venido así?-
Shun:- Es muy simple Seiya… porque quiero verte… y…-
De repente ha callado, Seiya lo mira de reojo y por la pocas luz que les brinda la luna y las estrellas, puede notar que el niño se ha sonrojado al desviar un poco la mirada, puesto que se ha dado cuenta que es observado por el morenito de cabellos castaños como sus ojos aperlados del mismo color, pero el niño se voltea para verle de forma desidia y Seiya vuelve a desviar su mirada en el para colocarla de nuevo al frente:
Shun:- Porque he venido a hacerte una confesión.-
Seiya:- ¿De que se trata?-
Lo dijo de forma temerosa pero con curiosidad, Shun suelta unas leves risas, para después afianzar más al abrazo y de esta forma permitirse acercarse en el oído izquierdo del morochito, para decir finalmente lo que quiere expresar al tener una sonrisa hermosa y sus mejillas teñidas con un color carmín:
Shun:- Seiya… ante ti… yo te confieso el amor eterno que te he guardado en secreto… en silencio y en… lo mas profundo de mi corazón.-
Repentinamente Seiya se medio voltea para mirarlo asombrado, aquella vista en los ojos que se mostraban vacías y sin vida, ahora se tornan majestuosas y llenas de felicidad, siente que desde en su interior ha renacido, mientras que Shun, aun ruborizado se siente tan pleno en haberle dicho lo que realmente siente por el, y es entonces que empiezan a ser sinceros uno con el otro y hacia si mismos:
Seiya:- Yo también te amo… y si no te dije nada desde un principio es porque… no me sentí merecedor de tu persona como de tu corazón.-
Shun:- ¿Por qué pensabas en eso?-
Seiya:- Porque alguien como tu se merece todo.-
Shun:- ¿Y acaso tu no mereces lo mismo que yo o mas que yo?-
Seiya:- Yo… no creo… ¡es decir!... tu eres un ángel puro… eres hermoso.-
Shun:- ¿Y tu no lo eres?-
Seiya:- Si… pero a comparación tuya… no…-
Shun:- No quiero que pienses así.-
Seiya:- Perdóname por pensar así y por…-
Shun:- Ya ni digas mas… en las batallas se que me cuidabas… y no tienes culpa de nada… ya no tiene caso recordarlo… puesto que ya tenemos toda una vida por delante de lo mas normal.-
Seiya:- Aun así no quiero invadir tu vida de esta manera.-
Shun:- Y no lo harás porque… a partir de ahora perteneces a mi familia… como los demás… solo que tu… perteneces a una mas especial y especifica.-
Seiya:- Me haces muy feliz Shun.-
Shun:- Y quiero que lo seas… a mi lado.-
Seiya:- Claro que si…-
Shun:- Y es por eso que he venido también a decirte que mi Niisan y yo nos iremos a vivir a otro lado… pero no solos completamente.-
Seiya:- ¿Qué quieres decir con ello?-
Shun se acerca más a él, Seiya inconcientemente se voltea otra vez para el frente, poniendo su vista en la ventana como en su panorama, mientras que el dulce niño se recarga un poco en el hombro del niño de cabellos castaños para seguirle susurrando en su oído lo que viene, al tener una mirada picara y seductora:
Shun:- Ikki tiene a Hyoga y yo te tengo a ti… y eso quiere decir… que los 4 viviremos juntos como la familia que somos.-
Seiya:- No se que decir…-
Seiya guarda silencio al llorar, Shun lo percibe y se planta frente a él al dejarlo de abrazar, limpia con sus delicados y blancos dedos la faz del niño moreno con ojos castaños, para después volver a la misma posición en la que estaban antes:
Shun:- Solo si que si…-
Seiya:- Esta bien…-
Shun:- Y con ellos… ¿aceptas en ser mi novio?-
Seiya:- Si… pero me hubiera gustado pedírtelo primero… pero… ¿puedo hacerlo?-
Shun:- Si…-
Seiya:- Shun… ¿aceptarías a este hombre humilde para ser tu novio?... es decir… ¿quieres ser mi novio?-
Shun:- Por supuesto que si Seiya… ni dudarlo.-
Seiya gira su vista para plantarle un beso casto y puro en los labios del niño de porcelana, ambos se funden con este amor en sus labios como en sus corazones, minutos después yacen en la cama, recostados, abrazados y contemplando desde la ventana el hermoso paisaje de la noche, que en horas mas, será de día y con ellos un nuevo comienzo en sus vidas al estar juntos.
FIN
<< IMAGEN >> Registrese en el foro o acceda para poder ver la imagen
PARA EL CLUB DE SEIYA & SHUN
|