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·[· El Paquete ·]· ShiryuxSeiya, one shot, son

FECHA El 15/03/08 a las 11:03:48 IP GUARDADA
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El 27/08/07 a las 06:08:09
·[· El Paquete ·]· ShiryuxSeiya, one shot, son

Titulo: El Paquete
Autor: Eleniel
Razon: supuestamente era navideño O_o
Dedicatoria:
Personajes.
Principales:     Shiryu, Seiya
Secundarios:      Shun, Hyoga
Incidentales:  Ikki, Saori, Tatsumi  
Originales:
Pareja principal: ShiryuxSeiya
Parejas secundarias: HyogaxShun
Tipo: comedia
Clasificación: no sé...
Advertencias: ajajaja es muy soez
Estado: patético terminado

Comentarios adicionales: Originalmente publicado Mie Mar 05, 2008 3:20 am en Pegasus Fantasy

Bueno ya que ando por acá, vengo a tirar este fic que empecé allá por el 28 de diciembre del 2007 y terminé un mes después, y no me agrada ponerlo porque a pesar de que casi ninguno de mis fics tiene un final... a este le falta pero le faaalta así un trecho x´D

En fin, si lo van a leer... usé un tema de Los Sultanes, creo que con eso les digo todo x´D. Es una soberana estupidez de cabo a rabo y blah! Les conviene leer el Silmarillion, sin dudas.
¨
La musa fue Songfick, me parece que se parece mucho a un fic de la misma pareja que ella me regaló, pero ya lo leyó y dijo que nada que ver u.u así que....

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Nos vemos! Y si no nos vemos prendemos la luz Ô_ô
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RESPUESTAS AL MENSAJE - Respuesta/-s
FECHA El 15/03/08 a las 11:03:29 IP GUARDADA Buscar Mensajes Posteados Buscar Mensajes Posteados
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El 27/08/07 a las 06:08:09

El Paquete.

Como cada Navidad en la mansión Kido, los santos de bronce más queridos de la Diosa se reunieron junto al árbol decorado, solo para pispear los regalos que aparecían junto al pesebre porque todavía faltaban más de 3 horas hasta la medianoche. Y eso que el único católico, aparte de Saori, era Hyoga! Pero a la hora de recibir presentes todos cambiaban de religión sin problemas ni objeciones; además ¿quién se negaría a ser de otro rebaño aunque más no fuera durante una noche al año con tal de recibir los costosos regalos que Saori les prodigaba? Nadie.

Todos comentaban la cantidad de dinero que se habría despilfarrado ese año entre cena y compras decorativas por un lado, y en la cantidad de cajas, bolsas y demás que se amontonaban bajo el pinito que de tantas bolas colgadas, tenía las ramas combadas hacia abajo y – observó Shun – se torcía peligrosamente hacia la izquierda. Era un árbol comunista. ¿?


Hoy vi todos los regalos que trajo Papa Noel
No se si te diste cuenta el paquete que tenés


Sin dudas, el que generalmente recibía la mayor cantidad de obsequios era el Pegaso, y nadie se atrevía a objetar este gesto de parte de la encarnación de la Diosa, ni mucho menos osaba hacer una escenita de celos ante la evidente diferencia con que el menor de los Kido era tratado desde que se comiera monumental espadazo para la salvación de la muchacha, mas esta Navidad Seiya no pudo evitar notar que las cajas con su cartelito eran varias, sí, pero bastante pequeñas como para que dentro cupiera una computadora o la consola de videojuegos de último modelo, o la muñeca inflable que había visto aquella vez. Imposible que el chico no se pusiera a comparar, sólo le faltaba el metro para tomar las medidas y hacer una tabla, pero pronto de dio cuenta de que el regalo más grande de todos tenía una tarjetita que rezaba “Dragón”.

Ah, ¿cómo? No puede ser cierto.

Pero así era; ingratitud en su más puro estado de parte de la tetuda esa que osaba darle al tipo este (ahora era “el tipo este” pero cuando Seiya necesitaba algo, era “mi mejor amigo” o “el groso de Shiryu”) un regalo más grande, más caro y más posiblemente hasta fuera un libro enorme y aburrido; porque para Seiya, cuanto más grande el libro, más aburrido era, y para ejemplo ya estaba la guía telefónica ¿?. Y si llegaba a ser una GameCube, los mataría a los dos por traición.


Ya están todos los regalos debajo del arbolito
Que injusta que fue la vida vos tan grande y yo chiquito.



Imposible no dirigirle al morocho una mirada furibunda que incluía puños cerrados y ceño fruncido a más no poder! En ese momento la envidia fue tan grande y poderosa, que odió con todo su corazón e inmaduros 15 años al chico que había sido su compañero de batallas, que había arriesgado su vida por él tantas veces. Un discreto codazo cortesía del Cisne fue lo que devolvió a Seiya a la realidad de la sala, donde todos lo miraban desconcertados mientras él no hacía más que gruñirle a Shiryu, el rey de los desentendidos que se entretenía todavía mirando el árbol.
- P-perdón, no me siento bien.- se excusó el Pegazo para luego batirse en retirada hacia la cocina, seguido del ruso que ya era especialista en evitar disputas en la mansión; él era el pacificador por excelencia. Además le había picado la curiosidad.
- ¿Qué te pasa Sei? - chico de pocas palabras, prefirió ir al grano directamente en vez de andar dando vueltas. Las vueltas eran cosa de Shun, y algo de eso sabía Hyoga, sin dudas!
- N-nada. Se me pasará - y con su mirada puso en evidencia que su “nada” significaba “todo”, de modo que suspiró tomando aire antes de lanzar lo que sabía que era sumamente estúpido pero lo ponía fuera de sí de todas formas. - ¿Ya viste el paquete de Shiryu?
- ¡S-Seiya! – el Cisne trago saliva y pasó su peso de un pie al otro - ¿Qué hay con eso?
- ¡¿Qué hay con eso?! ¡Es enorme! - casi escupió el Pegazo, cada vez más y más enojado, mirando a Hyoga como si fuera el más idiota de todos – ¿No lo habías notado?
- Bué... – soltando un suspiro, el rubio se preparó para intentar hacerle entender a Seiya como eran las cosas – No es que yo me ande fijando en esas cosas... que te quede claro... pero sí, es bastante grande.
- ¡Bastante grande! – se mofó el menor, caminando de un lado a otro con las manos en los bolsillos – Es mucho más grande que el mío.
- Seiya... comparar no es sano y menos en estos asuntos... igual el tuyo no está mal... por lo que he visto... – cogoteó Hyoga intentando calibrar lo que el otro tenía para ofrecer, pero al encontrar que el castaño lo miraba atónito, enrojeció por completo y desviando la mirada, tosió para salir del paso.
- ¿Qué me ves? – preguntó sin rodeos el sagitariano, que a estas alturas había empezado a sospechar que la charla se tornaba incómoda para su amigo. - ¿Tengo algo?
- No, no, es que esos jeans no te los había visto antes ¿son nuevos? - mentiroso, un boy-scout de las conversaciones, siempre listo para excusarse y cubrir la evidencia, súbitamente Hyoga comprendió de cual paquete hablaba su inocente interlocutor y casi se palmea la frente. ¡Pero claro! Si a Seiya todavía le faltaban un par de siestas en la Casa de Libra como para estar a la par del ruso.
- Bueno, me los regaló Shiryu por mi cumpleaños. Todavía no sé cómo le acertó al talle... – murmuró el Pegazo, dando la vueltita para lucir su pantalón de estreno, y al otro le pareció que la explicación era bastante obvia; Seiya tenía un culo redondo, bien torneado y levantadito, era un faro en la oscuridad capaz de poner como un canto cualquier miembro y ya todos se lo tenían algo más que simplemente relojeado. ¡No era sorpresa que el Dragón conociera el talle!


Se me hace agüita la boca cuando veo ese paquete
te juro que me dan ganas de metermelo en mi suéter.



Más relajado el Pegazo, y casi al borde de la risa el Cisne, volvieron a la sala para encontrar que todos los esperaban para pasar al comedor y comenzar la cena navideña. Al tomar lugares, el Dragón le dirigió una discreta sonrisa a Seiya antes de sentarse enfrente suyo, cosa que al menor disgustó sobremanera, logrando que volviera a ponerse con los pelos de punta. Encima de tener un regalo más bueno, se lo refregaba por la cara el tragalibros ese que se les daba de inteligente y educado; pues bien, le valía un comino su sonrisita falsa y su mirada verde y tranquila; que se la metiera por el trasero si es que es le entraba, y aparentemente sí porque estaba bastante culón el condenado. Seguramente tenía la retaguardia ensanchada de todas las veces que pudiendo quedarse con Seiya a jugar a la Play, el Dragón prefería irse a estudiar, Dios sabía a dónde porque en la mansión no se quedaba, aplastando su culo contra la silla. Como si jugasen a la Play de pie.


Mientras masticaba y tragaba furiosamente, el sagitariano tuvo “la idea de la noche”; sólo tenía que esperar a que sirvieran los postres, momento que se estiró como si fuera a ocurrir durante la siguiente encarnación a Athena, pero finalmente llegó. Con un discreto disculpen, enseguida vuelvo Seiya se puso de pie y haciendo una leve reverencia que causó que varias cejas se levantaran en silencioso interrogante, se retiró de la sala.


Hay cosas que se destacan por color o por tamaño
Te juro por mi abuelita que esta noche te lo agarro.



Ante la duda de que alguien pudiera seguirlo, Seiya primero enfiló al balcón que daba al jardín, donde se hizo el tonto durante un momento fingiendo que miraba las estrellas como a veces hacía. Ya estaba a punto de reprenderse por haber perdido esos valiosos minutos en un sin sentido cuando sus acciones quedaron justificadas al oír los pasos livianos de Andrómeda que se le acercaban por detrás. El castaño sonrió en silencio, porque después todos decían que él era el más tonto de todos. ¡Ja! Tenía todo perfectamente planeado.

- Sei ¿estás bien? – poniendo una mano en el hombro del Kido menor, el gesto fue sumamente femenino y suave para el muchacho que Shun era, pero Seiya ya estaba acostumbrado a esas actitudes en su amigo. Sobre todo después de la batalla contra Hades; el niño estaba cada vez más... rarito como decía Seiya, por no decir putazo.
- Sí, todo en orden – con un remordimiento al mentir, el castaño miró al suelo para evitar los ojos de su amigo. Shun era de esas personas a las que no se les puede mentir por ser demasiado tiernas y sensibles; mentirle era como insultarlo a sus espaldas, un acto simplemente deplorable.
- ¿Seguro? ¿Por qué saliste así? – indagó el virginiano (virgen...cof...) intentando sonsacarle la verdad al otro, revolviendo por donde fuese necesario.
- Shun, no voy a mentirte. – le juró Seiya, para luego irse caminando como si el peliverde no se hubiera quedado esperando algún tipo de declaración trascendental, y viendo que el castaño se iba y nada más, Andrómeda corrió detrás para detenerlo tirando de su brazo y suplicándole que le contara, explicando que sabía que algo le pasaba... quería ayudarlo si era posible.
- Voy a agarrar el paquete de Shiryu. - le soltó el menor, algo desorientado al oír la risita de Shun, que se tapó la boca con las manos para amortiguar el sonido.
- ¡Seiya! Jujujú
- ¿De qué te ries? ¿me vas a ayudar? - ya, esto estaba algo raro para Seiya.
- ¡¡Seiya!! Jajaaja! ¿De a dos...? – preguntó un divertidísimo Andrómeda – Digo, aparentemente hay paquete para los cinco pero no sé...!
- Claro que hay paquete para los cinco, pero el de Shiryu es el más grande de todos y lo quiero para mí. – en este momento Seiya se detuvo y pensó ¿lo quería para él? Pero si ni sabía lo que había dentro! A ver si todavía era un libro... que fiasco – O más bien digamos que lo quiero mirar detenidamente.
- ¡¡¡Seiya!!! - gritó Shun, descontrolado y muriendo se risa, ansiedad, excitación y cuanta cosa más, al punto que el otro comenzó a pensar que mejor le llamaba a la unidad coronaria; el peliverde estaba rojo de pies a cabeza! Podría estar a punto de sufrir un accidente cerebro vascular, que aunque Seiya no tenía muy en claro qué diablos era eso, Ikki le había dicho que era común que la gente cayera muerta de eso y jugar a la Play aumentaba las chances de sufrirlo (mentiroso el cabrón).
- Shhhhhh que nadie debe saber de esto! Si me vas a ayudar, nada más haz que los demás se queden en el comedor y no pasen a la sala. Yo iré al arbolito y... – con movimiento de manos Seiya explicó sus ideas.
- Y le agarras el paquete! – terminó Shun nuevamente extasiado frente al asombroso plan de su amigo.


Te lo agarro
te lo agarro
Te lo agarro
al paquete te lo agarro
Te lo agarro
te lo agarro
te lo agarro
al paquete te lo agarro.

FECHA El 15/03/08 a las 11:03:23 IP GUARDADA Buscar Mensajes Posteados Buscar Mensajes Posteados
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El 27/08/07 a las 06:08:09

Sigiloso como un gato aunque era Pegazo (¿?), se coló en la sala y entre las titilantes luces navideñas Seiya encontró lo que venía deseando desde que lo viera por primera vez; el paquete de Shiryu. Lo sostuvo entre sus manos y suspiró lleno de alivio al saber que ahora era suyo, que le pertenecía porque había sido el primero en ponerle las manos encima. O eso creyó él.

Lo agitó suavemente acercándole su oído, pero la verdad es que el ruido lo desconcertó ¿metal? Entonces no era un libro y quizás pudiera quedárselo, aunque eso ya lo sabía, porque un libro de ese tamaño hubiera sido imposible levantarlo tan fácilmente como él lo había hecho, fuerza bruta de Santo aparte. Una tos discreta lo distrajo, desviando su mirada hasta el marco de la puerta desde donde el Dragón lo miraba y sonreía de medio lado. Mil maldiciones insonoras cayeron sobre Shun, cual naciones persas. (es que 300 está muy buena como para no plagiarla! ¿¿??)

- Seiya... – pronunció el pelilargo acortando la distancia entre los dos, sin dejar de sonreír pícaramente. Claro, él pensaba que le iban a tirar la goma; y con aires de galán se sentó en el sillón junto a su amigo.
- Sh-Shiryu. No. Estemmm - comenzó a intentar hilar una mentira, pero la mente no le dio en ese momento de temor y monumental culpa frente a su amigo de la infancia, su confidente y dueño del paquete. – Yo te explico...
- No hace falta que expliques nada, chiquito - le replicó muy meloso el pelilargo, apartándole el cabello de la cara en un gesto bastante confianzudo de su parte. Instintivamente Seiya se pegó más al sillón, como poniendo su culo al resguardo, tragó saliva y abrió tanto los ojos que pareció occidental. - ¿Qué pasa? ¿No que querías ver mi paquete?
- Sí... lo quería mirar nada más, te lo juro. Luego te iba a devolver. – se defendió el menor, asustado y temiendo que la aparente calidez de Shiryu se debía a la zurra que se iba a comer por andarse metiendo donde no le correspondía. Atinó a devolverle la caja a su amigo, y ahí fue cuando el pelilargo comprendió que se había enroscado, que había tomado las cosas para otro lado cuando Shun le había susurrado Seiya fue a la sala; dijo que te va a agarrar el paquete.
- Aaaahhh – soltó sin querer, algo avergonzado el Dragón, queriendo en parte que la tierra se lo tragase por haber sido tan idiota al pensar que Seiya iba a salir del placard justo en esa noche buena. - Hablas del regalo... está bien. Ábrelo - concedió un poco desilusionado; él quería guerra con el Pegazo.
- ¿De verdad? – preguntó el menor al ver que el otro se apartaba como con desgano. - ¿No te enojaste?
- No, Seiya. Es más, mi paquete – un especial énfasis en esa palabra, pensó Seiya – en realidad es para ti - rió el morochazo. - ¿Ves? – le mostró que debajo del cartel que decía “Dragón” había otro que decía “Pegazo”.
- Ah. – sonrió el sagitariano, emocionado ante la perspectiva de que entonces el regalo era para él, de que era gigantesco y que como siempre ¡El más grande era el suyo! Sintió que los ojos le lagrimeaban al tiempo que quitaba el envoltorio descubriendo que el contenido era una flamente cpu HP (ni Harry Potter ni Hijo de Puta; Hewlett Packard!!!) último modelo, y con especificaciones que lo llevaron al éxtasis ¡Grabadora de dvd! ¡¡Un RAM de la santísima!!¡¡¡160 gigas de disco!!! ¡¡¡¡Ahí entraba pero MUCHO porno!!!! – Qué maravilla, Shiryu. Es... simplemente... increíble.-
Hmmm me salió una fortuna, así que la cuidas. El teclado, el mouse y los parlantes están en otros paquetes; el monitor está escondido en mi habitación. – explicó el pelilargo, mirando como su amigo estaba por babear frente a tamaña compu.
- ¿Entonces este regalo no es tuyo? ¿Por qué tenía tu nombre? - indagó el menor, sin dejar de admirar su regalo; estaba enamorado y no veía la hora de enchufarla y comenzar a bajarse porno. (honor a Gadya!)
- Si le ponía tu nombre te dabas cuenta enseguida de lo que era; yo quería que fuera sorpresa de navidad... pero no te aguantaste... – un dejo de reproche en el tono de Shiryu, que se limitaba a mirar el árbol con ojitos algo tristes. El castaño sintió como nunca la culpa en su pecho, él había querido hacer algo tan infantil y estúpido, pero su amigo sólo había pensado en él de la mejor forma; se sentía un sorete, un mojón de perro que ni siquiera es de raza. Seiya dejó la cpu en el suelo junto al sillón y buscó palabras para disculparse por su idiotez, pero no las encontró, de modo que simplemente tomó la mano del otro prodigándole un ligero apretón.
- Lo siento, soy un tarado. – entonces se lo quedó mirando con algo de curiosidad; el Dragón era generoso pero ¿tanto? ¿por qué a él tanto y a los demás nada? Fijó su vista en la mano de Shiryu que estaba tomando, sobre la pierna del morocho, y no pudo evitar seguir mirando aunque sin segundas intenciones por el momento... entonces lo vió ahí... todo tan evidente, todo saltando a la vista de esa forma.


Hay cosas que se destacan por color o por tamaño


Y sí, envuelto en el pantalón negro y sedoso de Shiryu... había flor de interrogante para Seiya. ¿Por qué se había puesto a mirar justo ahí? Era más que obvio a estas alturas para él, que todos habían malentendido sus palabras esa noche, y el Dragón no era la excepción. Por otro lado Seiya no pudo negar que... que tal vez lo había hecho inconscientemente, porque en ese momento se le antojaba bastante interesante el hecho de tenerlo al morocho ahí a su lado y más aún sabiendo de las intenciones originales de su amigo. Y ni hablar de las proporciones del amigo de su amigo! Esa cosa debía hablar mínimo dos idiomas sin acento, y ameritaba un documento de identidad propio.

Pero ahora ¿cómo volver la situación al punto de comienzo? Estaba complicado el Pegazo, porque el otro estaba como hipnotizado con las lucecitas de colores que se prendían y apagaban. Y Seiya que no podía ni quería apartar los ojos de aquella... tremenda... extremidad que se insinuaba tan cerquita de su temblorosa y sudada mano.


No se si te diste cuenta el paquete que tenés.


Él no se había dado cuenta, pero estaba muy claro para el Dragón qué estaba mirando Seiya con tanta atención; tenía la mirada perdida en entrepierna ajena y si eso no era de comilón, era al menos de muerto de hambre, así que el pelilargo se sintió regocijado, y animándose a más (Shiryu toma Pepsi ¿?) llevó hacia arriba la mano del menor; con disimulo y delicadeza, que estaba caliente pero no era cuestión de espantarlo al chico. Los ojos del Pegazo se abrieron un poco más al percibir ese calor tan cerca de su mano, se le cortó la respiración y casi colapsa cuando el otro le acercó la boca al oído para susurrarle una asquerosidad que Seiya hubiera jurado que Shiryu no conocía ni de nombre, y seguro que en sus libros no aparecía. Lejos de disgustarle, lo lanzado del morocho le agradó sobremanera; siempre lo había pensado un puritano virgen y casto, pero ahora estaba a la vista que llegado el momento, el de libra hasta se dejaba anear con gozo, flojito y cooperando. Había resultado que Shiryu era muy puto.


¡Se me hace agüita la boca cuando veo ese paquete!


Y bueno se dijo Seiya, ya que se puede tantear lo que es un pedazo de este calibre en vivo y en directo... ¡Eso era un pene de verdad, carajo! Todo el porno que había visto quedaba a la altura de los Teletubbies comparado con lo que estaba sintiendo en ese momento; tenía las hormonas totalmente revolucionadas y eso que recién comenzaban a toquetearse.

- Dios mío... Shiryu... Es... simplemente... increíble ¿no te molesta al caminar?? – tenía la pregunta atragantada y ya no podía con la curiosidad! Aquello era enorme.
- N-no, estoy acostumbrado. – el Dragón siguió metiendo mano aunque entendió que Seiya evitaba ser manoseado justo ahí; era normal que ante tremendo regalo de la naturaleza, su compañero se sintiera algo cohibido. Algunas personas lloraban de emoción, otras huían despavoridas, pero las más se sentían avergonzadas al no poder “empatar” el asunto.


te lo agarro
te lo agarro
al paquete te lo agarro.



Desabrochando el pantalón, entre las titilantes luces navideñas Seiya encontró lo que venía deseando desde que lo viera por primera vez; el paquete de Shiryu. Lo sostuvo entre sus manos y suspiró lleno de alivio al saber que ahora era suyo, que le pertenecía porque había sido el primero en ponerle las manos encima. O eso creyó él.

Con el cerebro medio cocinado de tanto porno uno, y de calentura el otro, tan concentrados en mandarse mano a diestra y siniestra, no repararon en las voces que se acercaban a la sala y cuando la puerta se abrió, Hyoga casi se saca la quijada de lugar al encontrar a sendos amigos dedicados a la masturbación de miembro ajeno; volvió a cerrar la puerta lo más rápido que pudo, evitando a los otros el espectáculo tan desagradable; ¡que estaban frente al pesebre, carajo!.

- No entren, se están peleando – justificó el ruso, poniéndose delante de la puerta con los brazos extendidos.
- ¿Se pelean? – Saori empalideció; Shiryu y Seiya peleando era tema de leyenda, porque jamás había pasado desde el torneo galáctico. La muchacha no lo dijo, pero moría por verlos a los dos en cuero a la vez, como antaño. ¡Eso había sido lo mejor del enfrentamiento!
- Están a los puñetazos limpios – Hyoga explicó y terminó con risas su frase tan explicativa.
- Pero entonces hay que separarlos – exclamó Andrómeda, asustado porque sabía que él había sido el que comenzara con la confusión entre los amigos; ahora le tocaba hacerse cargo. Su hermano se limitó a ponerle una mano en el hombro justo en el momento en que el Cisne recalcó.
- Puñeta-zos, Shun. Puñeta-zos. – pero el peliverde no caía, de modo que hubo que simplificar.
- Se están tocando, otouto. Son maricones ¿entiendes? – siempre muy gráfico, Ikki, prosiguió- Son gays... putos - como si Shun no supiera nada al respecto, pensó Hyoga y tuvo que hacer fuerza para no largarse a reir ahí mismo a costa de su vida. Por su parte Andrómeda puso su mejor cara de desconcierto al mirar a su hermano mayor.
- Ikki! ¿Qué cosas estás diciendo, hermano? – increíble la actuación del peliverde que hasta enrojeció de aparente vergüenza. – Soy demasiado chico para saber de esas cosas ¿no crees? - el mayor de los Kido sonrió satisfecho y batió el cabello de su hermanito, felicitándose por saber cuidarlo tal como venía haciendo, mientras que el Cisne se mordió el puño al tiempo que bajaba la cabeza y se hacía el que tosía; todo fuera por no mirar al chico que noche a noche le entregaba el rosquete y que ahora le guiñaba un ojo. ¡Shun, inocente en la materia! ¡Pero por favor!

Si bien se había distraído bastante del mundo que los rodeaba, los dos toquetones recuperaron la noción de la realidad sentido del oído mediante; el del gusto Shiryu lo tenía bastante ocupado en el momento en que Seiya le dijo que los demás esperaban por sus regalos en la puerta de la sala. El plan era como todos los del Pegasus; tan simple que hasta un niño de tres años podría elaborarlo. Disimulemos le susurró a su compinche morocho, y ambos se acomodaron la ropa, para luego dirigirse el Dragón hasta el piano y el castaño hasta la puerta, que al abrirse mostró a un público pegado a la madera e intentando oír lo que pasaba en el interior del recinto.

- ¿No pasan? – indagó el Pegasus con su mejor cara de póker. Al menos la mejor que se pudo permitir a sabiendas de que entre las piernas tenía una carpa donde entraba la familia Kido completa. Con perros y todo.
- Si nos dejan – bastante molesta porque los muchachos no estaban sin ropa ni en plena faena, Saori espetó sus palabras y caminó con la cabeza bien alta pero intentando captar cualquier señal que los implicara a los otros dos.
- ¿Qué hacían? – con la inocencia pintada en su carita redonda, el lindo de Shun le sonrió al Dragón primero y luego le echó una mirada a Hyoga, pero esa mirada era de todo menos inocente.
- Shiryu me estaba por tocar algo - ¿aclaró? Seiya.
- El piano-en el piano. - acotó el pelilargo, como para no dejar lugar a dudas.
- Está la tapa baja – el rubio remarcó como quien no quiere la cosa, y tanto Shiryu como Seiya se relojearon la bragueta; el castaño la tenía toda abierta pero se recuperó rápidamente poniendo las cosas en su lugar. – Yo decía la del piano – finalizó Hyoga, otra vez al borde de la risa. Si seguía conteniéndose de esa forma él estaba seguro de que le saldrían granos en toda la cara.
- Es que todavía no empezaba a tocarle... - evidentemente el Dragón quería huir del lugar mas su mente aún no hallaba una razón que les pudiera ofrecer a sus amigos.- ...a tocarle la canción.
- Así le dicen ahora... “canción” – el murmullo del Phoenix fue la verdad bastante audible y la Señorita Kido lo miró como para fulminarlo con sus ojos; de todas formas Ikki tan solo se limitó a encogerse de hombros al mirar a su hermanito.

Cuando la situación ya parecía imposible de remontar cayó Tatsumi como desde el mismísimo cielo, anunciándole a Shiryu que tenía una llamada telefónica esperándolo; Shunrei y el Viejo Maestro querían darle sus saludos navideños, de modo que el morocho se levantó con elegancia y desapareció de la sala, dejando lugar a un barullo de aplausos y alaridos por parte de los presentes en alabanzas al Pegasus y su maravilloso plan para manosear al Dragón.

- Eras todo un Napoleón, Seiya. Te felicito, me quito el sombrero; si supieras lo que a mí me costó llegar a eso con Shun. - tan animado se puso el ruso que casi olvida la presencia de su ignorante cuñado junto a él, sin embargo logró salvar el pellejo- June. No sabes lo que me costó tirarme a June; y no es que sea inocente la chica, sino que ha dado cada vuelta!
- ¡¿No será que no es una zorra cualquiera como otras que entregan a la primera?! – imprecó el peliverde, súbitamente transformado en una fiera al oír el comentario de su amigo tan especial. Se hizo cargo Andrómeda.
- Cálmate otouto. – Ikki conciliador... milagro de navidad. Luego miró al acuariano al tiempo que levantaba una ceja - A mí no me costó tanto tirarme a June... fue más bien facilita la cosa.
- Es que tú tienes ese carisma tan especial, pollo...! – preciosa sonrisa de puro sarcasmo de parte de Hyoga, que se borró al ver que el Phoenix enarbolaba su puño con toda la intención de descargarlo sobre su cara. Tan entretenidos todos en comentar la liberalidad sexual de la amazona de Camaleón, no notaron que no sólo Seiya se iba de la sala, sino que además les cerraba la puerta echando llave, dejándolos encerrados con el árbol y los regalos, al tiempo que soltaba una risita pícara. Estúpido; él. Por favor.

Con mucha elegancia y porte de ganador, el Pegazo caminó por los pasillos de la mansión hasta encontrar la única que contenía el paquete que él anhelaba; el Santo del Dragón se apoyaba de lado en un antiguo escritorio de roble, mientras parloteaba con el teléfono en una mano y gesticulaba con la otra, en una visión que se le antojó perfecta más que nada porque Shiryu parecía tan inocente... que a Seiya casi le dio remordimientos cerrar la puerta detrás de sí al tiempo que canturreaba...
- Shiryu.... vengo por tu paquete...

F I N



a no quejarse que yo les dije que le faltaba un final como Dios manda!
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FECHA El 16/03/08 a las 06:03:46 IP GUARDADA Enviar Privado Añadir Amigo · Enviar Privado Enviar Privado · Buscar Mensajes Posteados Buscar Mensajes Posteados
Online hikari_senshi
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El 02/08/07 a las 03:08:12

Jajajajaja xD

Que es lo que estoy leyendo!? ><U

Jajaja esa cancion esta curadisisisima! o.oU aunque algo pervertida xD

Pero mas con el finc!

Me agrado muxo un rato de risa y perversion juntas, ¿que mas puedo pedir?

Aios!



 

 

FECHA El 11/04/08 a las 06:04:19 IP GUARDADA Buscar Mensajes Posteados Buscar Mensajes Posteados
Online maoden
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El 15/08/07 a las 02:08:20

me encanto, mira que nada para olvidar el calor que un fic navideño (esto me recordo un poco a homero simpson) me sigue encantando cada vez que lo leo, en especial cuando imagino la carita de pervertido de shun...xD


FECHA El 17/06/08 a las 03:06:14 IP GUARDADA Buscar Mensajes Posteados Buscar Mensajes Posteados
Online Touma89
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El 08/02/08 a las 06:02:36

jajaja, buen fic, me facino, es muy divertido,

esa Sahory pervertida, Shunny y su carita pervetida,

y ese ikki si que parece el mas credulo no darce cuenta

de que shun y hyoga ya se cog x x x eso si es ingenuidad.

lo repetire, me facino.

 

 



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Una feliz navidad  
Shun$ever Shun$ever
Fecha El 01/04/12 a las 12:04:47
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Soy un mierda pero me pones a cien...  
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skymoon skymoon
Fecha El 13/03/12 a las 04:03:28
skymoon skymoon
Fecha El 11/04/12 a las 01:04:19
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Yo no soy asã­... â¿o sã­?  
Shun$ever Shun$ever
Fecha El 02/03/12 a las 11:03:58
Shun$ever Shun$ever
Fecha El 02/03/12 a las 11:03:51
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Abandonado (shun x ???)  
Leona_Radiant_Dawn Leona_Radiant_Dawn
Fecha El 31/01/12 a las 12:01:28
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