Autor: Hikari_senshi, 18/Abr/2007 11:49 GMT-7:
“Pecado mortal”
(Song finc)
(Seiya x Shun)
Palabras: 1,921
Te amo y quiero permanecer a tu lado
Siento miedo de que esto sea un sueño
Duerme entre mis brazos para jamás despertar…
Aquellas manos lo acariciaban con maestría, aquellas manos conocían ya su hermoso y frágil cuerpo, aquella boca la había sentido hace mucho tiempo, aquellas palabras que le susurraba a su oído ya los conocía, aquellas mordidas en su blanco cuello lo hacían jadear de placer, lastima que todo era un secreto, una relación prohibida, una relación ficticia…
Ambos jadeando y respirando rápidamente, se abrazaron después de aquella entrega que acababan de hacer, en aquella hermosa habitación de hotel, alejado de el bullicio y curiosidad de la gente de la ruidosa cuidad, ocultándose de las criticas, de los señalamientos de las personas que los juzgaban sin saber lo que ellos sentían, vivían una relación furtiva después de conocerse mas de cinco años, cada uno acariciaba al otro, ese amor que se profesaban iba mas allá del sexo y del placer, se habían enamorado pero eso las personas jamás entenderán…
Seiya—decía un joven de cabellos jade, con unas pupilas de color esmeralda, quien acariciaba el pecho de aquel moreno a su lado—Te amo
Yo también te amo—el moreno de ojos oscuros lo miraba destilando el amor al mas joven, besando aquella tersa piel y mirándolo con ternura—Y quisiera que todos lo supieran
Yo también pero—se acerco mas al moreno, y pego su fino rostro al pecho del mayor y casi susurro—pero no lo entenderían…
Shun—mientras lo abrazaba mas fuerte, tratando se que no se le fuera de entre sus brazos—Dime que siempre estarás a mi lado…
Seiya—acercándose a su rostro, y aspirando de cerca su aroma—Siempre lo estaré a pesar de todo…
Yo sé...
Que tu amor...
Es un castigo...
Seiya no solamente amaba a su pequeño Shun, lo idolatraba en todo aspecto, todo le complacía, le amaba, le mimaba; le sorprendía con pequeños, grandes regalos y detalles, con llegadas inesperadas, besos furtivos pero pasionales, acaricias intimas en los elevadores, sus bocas se besaban fugitivas de los ojos de los demás, pero había ocasiones que por un momento estaba a punto de ser descubiertos, una ocasión en la oficina de Shun, Seiya llego con un gran ramo de flores, y para recompensarlo tuvieron un encuentro pasional, las manos de Seiya viajaban en el cuerpo delicado y frágil de Shun, jadeos estrepitosos emitía cayendo en las redes de la pasión, pero alguien toco la puerta, tuvieron que arreglarse antes de que el mejor amigo de Shun entrara…
Y varias escenas que los ponían en contra de la espada y la pared, pero ellos seguían teniendo aquella relación, pero realmente era una relación, o era simplemente un juego que estaban dando todo por nada…
No se les permitía estar juntos, no por que fuesen hombres si no que Shun estaba comprometido con otro, su hermano antes de morir dejo dicho que Shun se debía casar con un amigo de la familia, en ese momento lo conoció, un joven de cabellos verdosos, con los ojos del mismo color, de aspecto galante, de buen ver de posición social agradable, al parecer no tenia ningún impedimento para no aceptarlo, pero el tenia un impedimento, que se encontraba enamorado de Seiya, su familia y sus amigos al enterarse de ello, intentaron todo, calumniarlo, mandarlo despedir, acusarlo de robos, acoso, y de muchas cosas mas para intentar separarlos, pero por poco que fuera, la suerte estaba de su lado…
Que amarte es pecado mortal
y que nada entre tú y yo es permitido
y entre sombras nos tenemos que adorar.
Ya no puedo mas Seiya—decía Shun caminando de un lado a otro de aquella habitación, pasando sus manos en su cabeza en señal de cansancio ¿por qué el mundo se oponía a aquel sentimiento? ¿Qué tenia de malo?—Ya no puedo siquiera enfrentarlos…
Pensé que me amabas—decía Seiya sin siquiera mirarlo, sus ojos se tornaron húmedos al pensar que todo lo que soporto fue en vano—Que pena que ya no ames…
Yo te amo Seiya—contestó el otro dejando mientras se acercaba al otro para intentar abrazarlo, pero el otro evitó todo contacto—Que no entiendes que me duele mucho mas de lo que puedas imaginar
No se nota lo suficiente—decía con amargura, se dirigió a la ventana de aquella habitación, miraba los carros ir y venir en aquellas avenidas. Si tan solo el amor fuera aceptado, sin tener que sufrir—Yo te amo…y si con ello tienes fuerzas para seguir te las doy gustoso…
Seiya—susurro muy quedadamente, su corazon y su mente tenían una lucha interna, si seguían con esa relación podría pasar algo de lo cual se arrepentirían después, y eso no lo permitiría—No te preocupes…siempre estaremos juntos
Quiéreme...
Lo mismo que te estoy queriendo yo
Pero ¿por que tiene que ser así?—Decía crispando los puños en la base de aquella ventana, sus ojos comenzaron a derramar lágrimas de desesperación, y un notorio fastidio— ¿Por qué razón no podemos estar juntos, saliendo sin importar ser vistos, besarnos sin ser oprimidos, abrazarnos sin ser juzgados?
Seiya—se acerco hacia el y lo abrazo por detrás, colocando su rostro en la espalda y sus brazos rodeando aquella cintura—Mi seiya
Seiya se giro para ver a Shun, tomo delicadamente una de sus manos y se la llevo a la boca, dejando un suave beso en ella, acaricio la tersa mejilla, y se acerco para dejarle un beso, Shun cerro sus ojos verdes, para dejarse llevar como tantas veces por aquel hombre que amaba. Que situación tan extraña vivían, pero ahora no pensaría en eso, disfrutaría en cada segundo a lado de aquel moreno que le robo su corazon…
Y mírame...
Con fuego en las pupilas de ansiedad
Las manos de Seiya se detuvieron en aquellos hombros, para quitarle esa estorbosa camisa al peliverde, quien se dejaba hacer por su novio, lo guió levemente hacia la cama, y lo recostó en ella, colocándose encima de el apoyándose a los lados con sus brazos, besaba aquellos dulces labios, con paciencia y con delicadeza descendía sus labios por aquel cuello, descendiendo y haciendo un camino de besos hasta el ombligo de este para juguetear en el, Shun se sujeto de la sabanas, sintiendo cada sensación en su cuerpo como si fuese la primera vez…
Tómame...
Que a todo estoy dispuesto por tu amor
No puede ser—decía un joven de cabellos verdosos y mirada furiosa—Como no saben donde esta
Syd tranquilízate—decía el amigo de Shun, de cabellos rubios y ojos azules, pero con una mirada llena de nerviosismo—Yo se que el esta ocupado y que luego te llamara
Crees que soy estupido o que—se giro al verlo con rabia, pero se tranquilizo y respiro hondamente—Quiero que me hagas un favor
Si Syd—acercándose hacia el, y mirándolo dudoso—Que deseas
Quiero que prepares todo—Mientras miraba una foto de Shun cuando era pequeño, junto a su hermano, acaricio el marco de la foto y sonrió con malicia—Por que dentro de dos semanas me caso con Shun…
Hyoga sabia perfectamente que Shun no amaba a Syd, pero su hermano y prometido Ikki, dejo todo arreglado para esa boda, aunque le doliese ese matrimonio tenia que hacerlo, por su difunto prometido…
Shun regresaba contento a su casa, había pasado una noche maravillosa, en verdad amaba con todo su corazon a Seiya, pero cuando vio a Hyoga en la entrada de su casa con aquella mirada, sabía que no era algo bueno…
Y siénteme...
Como te siento yo
Seiya hace mas de cinco días no sabia nada de Shun, y eso le preocupaba, trataba de saber de el, pero lo único que supo es que estaba en unos preparativos, pero no sabia de que, quería volver a verlo, sentir sus labios sobe los suyos, abrazar con delicadeza aquella cintura, pero no sabia que le ah pasado, pero no dejaría de buscarlo…
No comía, no dormía, estaba últimamente con una tristeza profunda y con un dolor en su pecho, por que su hermano le arruino la vida, por que casarlo a la fuerza, por que no simplemente que se casara con quien quería y amara…
Shun—decía una voz dentro de las penumbras de su habitación y se coloco a su lado—Tienes que salir, tienes que cuidarte
Para que Hyoga—decía recargándose en su cama, y empezando a sollozar—Si al que amo, esta lejos de mí, y a quien no amo se casara conmigo…
Se que me meteré en problemas pero—decía al quitarle las sabanas y haciéndolo que se levantara y mirándolo divertido—Arréglate
No quiero Hyoga—decía colocando es su rostro una almohada, y sentándose en la cama—Que no ves como me siento
Si no quieres ir a ver a Seiya para aunque sea despedirte—el peliverde abrió sus ojos y se levanto como rayo hacia le baño—Te bañas bien, hace tres días que no te bañas…
Corría velozmente por las calles de esa compleja ciudad, buscando la casa de Seiya, su corazon latía rápidamente y daba brincos de felicidad…
Búscame...
Con el deseo ardiente de pecar
Toco la puerta en varias ocasiones, hasta que por fin fue abierta, sus miradas se reencontraron, y se abalanzaron el uno al otro, sus bocas se buscaban desesperadas al estar en contacto con la otra, sus labios se tornaban rojizos, a pesar de que todo el mundo estuviese en contra, ellos estarían juntos siempre…
Días después….
Donde demonios esta—decía un peliverde andando de un lado a otro siendo observado por servidumbre y por el rubio—Ya debe de estar aquí
No te preocupes ya debe de llegar—mientras sonreía algo complacido por aquella actitud pero vio al pequeño peliverde en el umbral de aquella hermosa habitación, portaba un hermoso traje negro que contrastaba con sus ojos—Shun que bueno que llegaste
No contesto, se dirigió hacia el magistrado mientras su manos sudaban al igual que el, respiraba nerviosamente, sus pupilas nerviosas por lo que estaba apunto de hacer…
Señor Syd acepta a Shun como su esposo, para amarlo y respetarlo por siempre—El peliverde se giro para entregarle el anillo y sonriendo—Acepto
Y usted joven Shun—su mirada se perdió en aquel anillo y le pronuncio lo mismo, se quedo unos momentos en silencio, escuchando el murmullo de las demás personas pero este levanto su vista y se alejaba poco a poco de ellos—No acepto
Todos se sorprendieron de sobremanera, aunque el único que sabia era Hyoga, pero antes de cualquier cosa empezó a correr hacia la calle, sus pies se movían lo mas rápido que podía, hasta que se subió a un coche y le indico al chofer que avanzara inmediatamente, observo como Syd lo había seguido pero ya era tarde el se marcho sin mirar atrás…
No te preocupes—decía el chofer mientras se quitaba la gorra y dejaba sus cabellos cafés oscuros caer—Todo saldrá bien
Si lo se—sonrió y se acomodo detrás del asiento del piloto y lo abrazo por el cuello—Por que te tengo a mi lado Seiya…
Y ambos se fueron a iniciar su vida juntos, por que entendieron que a pesar de todo no podían vivir una vida sin estar juntos, una vida sin amor…
Y bésame...
Que sangren nuestros labios al besar
júrame que aunque el mundo me juzgue
que aunque todos me acusen
tú me perdonarás.

|