|
“¡Otra vez!”
Víctor García*
Seiya x Shun
Con una velocidad impresionante, limpiaba aquella mesa mientras en su mano izquierda sostenía una bandeja con algunas tazas de cafés semi vacías u otras sin contenido.
Sonreía mientras escuchaba las pláticas de sus demás compañeros, aunque después de terminar fue hacia la barra mientras posaba sus ojos morochos en aquellas personas que atendían junto con el la cafetería cercana a una universidad, pero el sonido de una campanilla le hizo girarse.
Me encontré
A quien tanto esperaba
A quien siempre soñé
Sus pasos eran lentos mientras ingresaba mirando todo el lugar, aunque sus orbes esmeraldas se detuvieron en aquellos color chocolate quien, le miraban perdidos en un mar de emociones.
Sonrojado por la mirada penetrante, se acomodo un mechón de sus cabellos detrás de su oreja, mientras busco una mesa donde sentarse.
-¡Seiya!—Grito por detrás un pelinegro, dándole un golpe en su nuca— ¡Ve a atenderlo!
-¡Ya voy Shiryu!—Se acaricia aquella zona dañada, gritándole por debajo, tomo una libretita para anotar, para ir con aquel peliverde—Buenas tardes, bienvenido, ¿Qué desea tomar?
Pero al verlo a los ojos
No me pude mover
-No me trates de usted—Su voz era varonil aunque, aun dulce, asi que debía ser un poco menor—Me llamo Shun, ¿y tu?
-Sei…seiya—Tartamudeo un poco mientras jugaba con la pluma un poco, hasta que retomo su postura— ¿Desea el Moka Oreo?, es especialidad de la casa
-Suena rico—Sonrió ampliamente mientras apoyo su rostro en sus manos, mirando al de tez morena, quien anotaba algo en su libreta—Es un lugar muy acogedor
-Si uno de los mejores—La voz de otro cliente le saco de sus cavilaciones—En un momento se lo traigo
Me quede con las ganas
De seguirle los pies
Atendió un par de ordenes mas, pero, al girarse puedo ver como aquel ojiverde le miraba fijamente, aunque, con un leve rubor agachaba la mirada al verse descubierto, asi que solo Seiya sonrió para si mismo…hasta que un café se derramo en su mano, lanzando un alarido que asusto a mas de uno.
Al limpiar ese desorden; dejando las otras órdenes con su experiencia, dejo aquel pedido con quien le miraba con mucha atención.
Dejo aquella copa compuesta con café en hielo; un poco de jarabe de chocolate, con crema batida, todo con galleta oreo en polvo y una para decorar enfrente de aquellos ojos que devoraban aquel contenido.
Se me fue
Como se va la tarde
-Que tengas buen provecho—Sonrió apoyando aquella bandeja en su regazo, mientras hacia el ademán de irse—
-¡Espera!—Grito levemente mientras solo las personas cercanas pudieron percibir— ¿Trabajas todos los días aquí?
-Si, ¿por que?—Se sonrojo un poco mientras por alguna razón, no había más clientes, una suerte o casualidad—
Como si fuera un tren
-Solo curiosidad—Tomo un popote comenzando a jugar con aquella “bebida” mientras sonreía nerviosamente—Es que, es un lugar para ser visitado muchas veces
-¡Seiya!—Un hombre ya grande le llamaba, mientras dama mas indicaciones para después seguir gritando— ¡No te pago para que platiques!
-Espero verte otro día—Le guiño un ojo al morocho quien solo suspiro, alejándose rápidamente—Otro día
Poco a poco mis ojos
Lo dejaron de ver
Paso como media hora, hasta que al pobre le dieron oportunidad de salir de la cocina para ver, el lugar que antes había ocupado Shun…Shun ese nombre hacia eco en su cabeza mientras continuaba su rutina, aunque, ya no atendía con una simple sonrisa, si no con una que hasta radiaba la felicidad en otros.
Y no se si algún día me lo encuentre otra vez
Asi se acabo la tarde dando paso a la noche; caminaba presuroso a la universidad, un turno de noche no era tan pesado, asi que podría hacer dos cosas a la vez, ganándose el dinero que necesitaba.
Llego un nuevo día, igual de animado por recordar aquellas esmeraldas que me miraban aun en sus recuerdos, aunque espero todo el día, pero, nunca apareció.
Pensó que no vendría el día siguiente, siguió con la misma actitud, pero, los días pasaron, la semana terminó, hasta que sin pensarlo, tres semanas no hubo rastro de el en aquella cafetería.
Su actitud no perdió su brillo, al contrario, se contagio de aquella sonrisa que le dedico cuando le conoció, aunque, una tarde del viernes, de nuevo, la campanilla le aviso un nuevo cliente.
Otra vez
Aunque sea solo un minuto
-Hola—Reconoció aquella voz mientras por poco la bandeja caía de sus manos, siendo escudado por unas manos blancas que le ayudaban—Vamos, también te extrañe
Quiero verlo otra vez
Su rostro se torno rojizo al escuchar eso, ¿tan obvio era?, si lo era.
-Bienvenido Shun, ¿deseas algo?—Iba a sacar su libretita pero, una mano detuvo la suya, provocando en ambos un sonrojo—Shun
-No vine por algo para llevar—Alejo su mano para pasar a lado del moreno, mientras se sentaba en la barra—Un café americano, con una rebanada de pastel
-¿De fresas con crema?—Observo como aquellas gemas contemplaron asi que solo tomo un pedazo para comenzar a colocarlo en una cajita—Buena elección, es mi…
-Favorito—Termino siendo observado fijamente, solo encogió los hombros—Es también el mio
Para decirle tantas cosas
Que por tonto callé
Ayer
Ya no dijeron mas, Seiya se limito a preparar aquel pedido mientras, al terminar, se lo entrego tomando la paga, para cerrar la caja.
-Bueno, nos vemos—Se despidió con la mano mientras dejo a un moreno apoyando su rostro en su mano—
+.+.+.+.+.+
Pero, le dejo ir una vez, ¿lo haría una segunda? Fue hasta con su mejor amigo el pelinegro, le rogó, ¡le suplico!, que le prestara su automóvil que, bajo amenaza, se lo dio.
Otra vez
Ojala que se cruzara
Por mi vida otra vez
Corrió hasta el estacionamiento para subirse a el, arrancando para ir detrás de un automóvil color rojo quien, se percato de cómo uno de color azul, le perseguía.
Dio vuelta en un retorno, asi que ambos lo dieron, Seiya acelero un poco para colocarse a lado de Shun, quien con una seña le pidió pararse.
Asi que ambos estacionaron su coche, Seiya se bajo de inmediato yendo hacia la puerta de Shun, al abrirla le extendió su mano, no se la negó asi que le ayudo a bajar.
Ambos se miraron fijamente, mientras el morocho trago saliva dificultosamente, sintiéndose nervioso de nuevo, pero se calmo al sentir aquellas manos en sus mejillas, delineando sus pómulos tiernamente, hasta llegar a sus labios entreabiertos, marcándolos con unas yemas tan suaves como un rico bombón de fresa.
Para matar esta tristeza
Que dejo ese joven
Su cuerpo temblaba de pies a cabeza, entrecerró sus ojos, mientras aun con aquellas manos en su rostro, acortaba la distancia.
Unos labios abiertos le recibieron gustosos; rodeando su cuello, profundizando aquel contacto con un par de lengua traviesas, reconociéndose, antes desconocidas ahora, ya como algo mas que una exploración, un reconocimiento mutuo.
Del que me enamore
Ayer
Sintió claramente como rodeo su cintura, colando un par de dedos debajo de aquella camisa, sintiendo la calida piel, al separase, observo aquella mejillas tornadas rojizas asi que solo pudo sonreír, pero, sintió como se alejaba de el, intento detenerle pero, todo se volvió borroso...
Otra vez
Aunque sea solo un minuto
+.+.+.+.+.+
-¡Seiya!—Le agito un hombro mientras, el susodicho abrió sus ojos, bostezando—Te quedaste dormido, ya cerramos
-¿Qué?—Decía aun adormilado aunque se levanto de golpe mirando hacia todos lados— ¿No salí después de que vino Shun?
Quiero verlo otra vez
-No, por alguna razón, cerraste los ojos, y ¡zas!, te dormiste—Sonrió mientras le entregaba su mochila—Se te va hacer tarde, debes irte
-Esta bien—Sonrió tristemente aunque, fue un breve pero, hermoso sueño—Nos vemos
Se despidió saliendo rápidamente, mas bien, corriendo esperando no llegar tarde aunque, observo a lo lejos una silueta, muy familiar para el, sus manos tallaron sus ojos pero, aquella sonrisa si era real.
Para decirle tantas cosas
Que por tonto callé
Ayer
-¡Seiya!—Movió una mano para ser visto, aunque le entrego un pequeño paquete—Supongo que no has comido, asi que me atreví a hacerte algo
-Gracias—Le miro extraño, eran dos completos desconocidos pero, solo pudo colocarse a su lado—No debiste
-No tiene veneno ni nada por el estilo—Lo dijo en son de broma mientras entrelazo sus manos— Puedo… ¿puedo acompañarte a tus clases?
-Claro—Ni siquiera titubeo, asi que simplemente, comenzaron a caminar—Y dime, ¿Qué harás mientras no este yo?
Otra vez
Ojala que se cruzara
Por mi vida otra vez
-Tonto—Le da un codazo que se le hizo extraño, aunque solo movió su mano—Si no estuviese contigo, no iría a tu lado
-¿En la misma carrera?, pero no te he visto—Le pregunto sorprendido pero, ala vez algo con un tono, esperanzador—Es imposible
-Me veras todos los días—Movió un dedo de un lado a otro, deteniéndose para mirarle—Asi que debes ponerme atención
-¡Claro!—Llevo una mano a su boca mientras, se contagio por la risa del peliverde quien solo negaba con la cabeza—Digo, seremos compañeros, asi que te pondré atención
Para matar esta tristeza
Que dejo ese joven
-Eso espero—Cruzo sus brazos mientras hacia un ligero puchero—Soy muy sensible cuando no me hacen caso
Caminaron lentamente, aunque, ya era un poco tarde, con la compañía de ambos, había una conexión extraña, ¿amor a primera vista?, no lo sabia. Solo pudo razonar al sentir una mano rozar la suya, al ver o enfrentar al peliverde, este solo le sonrió.
Ambos se perdieron en la mirada mutua, sobraban las palabras, asi que, no había nada más que decir o explicar.
Le guiño el ojo mientras comenzó a correr, siendo perseguido por un Seiya muy contento, tal vez ese beso no fuera verdad pero, ahora verlo todos los días, podría hacerse realidad, otra vez.
Del que me enamore
|