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..:::~:::...Dulces Sueños...::~::…
Delicadamente posa su pequeño cuerpo sobre la suave cama. Seiya intenta tocarle con débil tacto para no despertarle del sueño en el que había caído durante la película vespertina. Su tez era suavemente angelical y revocaba devorarla a mordiscos. Después de pone una mantita sobre el para protegerlo de los impávidos mosquitos, jala una silla de madera para sentarse a su lado, para vigilar su sueño.
Nunca había pensado en su corta vida sentir tal amor, tal ternura por un ser como el que ahora se encontraba reposando.
El zumo del calor veraniego hacia que motas rojizas se dibujaran en sus mejillas contrastando con sus hermosos cabellos.
Seiya suspiro con delicia, como si la sola imagen le alimentara de ternura infinita, descubriéndolo supernovas de felicidad, de color, de vida…el ver a Shun dormitando como ángel celestial era justo eso. Una celebración de la vida de parte de una criatura paradisíaca.
Los rayos del sol parecían también recogerse ante tal escena, colando sus calidos rayos por la ventana, acariciando tanto al amado como al amante, tanto el que duerme como al que sueña.
Pasadas las horas Seiya comienza a sentir el contagio del sueño profundo y sus ojos comienzan a entrecerrarse, mas sus orbitas se expande violentamente al contemplar las dos esmeraldas abriéndose lentamente en su esplendor.
-..Perdón Seiya…ya no viste tu película- dice el joven amodorrado mientras tallaba sus ojos con desgano
-¡OH no!, no te preocupes, yo también estaba algo aburrido, además ya la había visto antes-
De la nada Seiya se lanza a los pies de la cama…
-Shun…. ¡Te amo!-
Esta vez no es el calor veraniego el que sonroja sus mejillas, si no el dulce zumo del amor expresado en el violento movimiento de Seiya desde su silla hasta sus suaves manos.
-Seiya…siempre dándome sorpresas…- le mira regalándole una de sus sonrisas puras, regocijándose los dos ante tal calor.
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