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Colgando un cuadro
Ikki estaba leyendo el periódico en el salón mientas Shiryu y Hyoga estaban colgando un nuevo cuadro. El dragón se encontraba subido a una banqueta haciendo el agujero mientras el cisne le daba instrucciones desde abajo. En un principio el fénix iba a marcharse de allí ya que tanto “más a la derecha, más la izquierda” le impedían concentrarse en la lectura pero cuando iba a levantarse se topó de frente con una impresionante vista del trasero de Shiryu enfundado en un pantalón de lino. Esbozando una sonrisa Ikki abrió de nuevo el diario y lo utilizó como escudo por encima del cual mirar las nalgas del dragón.
Una vez hecho el agujero vino el momento de colgar el cuadro y de nuevo comenzaron las instrucciones y el consabido “muévelo que así está torcido”. Esta inocente frase unida a la vista del trasero del dragón sumergieron a Ikki en una fantasía en la que era él quien ayudaba a Shiryu en su tarea y que ésta acaba con él mismo tumbado en el sofá sobre el dragón haciendo un reconocimiento exhaustivo de toda su anatomía, que a pesar de haberla visto anteriormente en todo su esplendor, nunca se le había antojado apetecible hasta ahora.
Mientras los otros dos acababan su tarea con aire satisfecho un empalmado Ikki se acercó al chino.
- Oye, Shiryu. ¿Haces algo esta tarde?
- ¿Hacer? – preguntó sorprendido.
- Sí, si no tienes planes ¿te apetece que salgamos?
El pelilargo miró interrogante a Ikki, ya que éste nunca había mostrado interés en salir con él. Pero como no le veía nada malo respondió.
- Por mí bien.
- Hasta la tarde entonces – dijo Ikki mientras salía del salón pensando que no iba desperdiciar esa oportunidad de conocer más en profundidad al dragón.
FIN
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