El mítico Paul Gasoigne, jugador de los 80-90 de la selección inglesa, está viviendo al filo del abismo. Sus idas y venidas por problemas con el alcohol y la violencia le han convertido en un ídolo caído, más cerca de George Best que de la clase que demostró sobre el campo. Los pubs se han convertido en su terreno de juego favorito y, aunque en los últimos meses se dice que vuelve a salir a flote, su recuperación es lenta….y parece que ha creado escuela en su propia casa.Su hija Bianca ha aparecido en diferentes escándalos dentro de la sensacionalista prensa británica. Entre ellas unas fotografías sin ropa interior dentro de un coche o un video borracha en la playa. Nosotros nos preferimos quedar con la parte más sensual de la hija de Gazza.