El fenómeno mediático y popular en torno a Susan Boyle, una desempleada escocesa de 47 años convertida en celebridad gracias a su voz y al programa de televisión “ Britain's got talent ” (El Reino Unido tiene talento) , sigue creciendo
Boyle, que invierte buena parte de su tiempo como voluntaria en una iglesia de Blackburn, una pequeña localidad próxima a Edimburgo, y que vive sola junto a su gato Peebles, es una trabajadora social en paro cuyas aptitudes artísticas hasta ahora sólo eran conocidas por los parroquianos que frecuentaban el karaoke local.En la gala que le ha hecho famosa, manifestó que nunca ha sido besada y que su sueño siempre fue dedicarse a la canción, pero que nunca había encontrado la oportunidad para hacerlo