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Me gasto una pasta en contratar la gestión de resíduos. Esto es, esos contenedores amarillos donde se tiran las agujas, bisturís, y todos los materiales que pueden representar un peligro biológico. Y no es barato, creedme. Ahora, como propietaria única-ya tengo un centro médico y un exsocio...el dos por uno, fíjate- todo, todito pasa por mi.
Y llega la señora de la limpieza- que debe ser la más limpia de España- y me los deja como los chorros del oro. Vamos, que me los vacía, tirando a la basura todo su contenido, y hasta me los limpia por dentro.
La hubiera matado si me hubieran quedado fuerzas después de reírme a carcajadas. Me podía haber metido en un lío tremendo, pero en fin. No pasó nada, y ya está advertida de que a esas cajas amarilla ni se acerque.
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