|
A la mañana siguiente si que fueron a almorzar, ya que sino no aguantarían el entrenamiento de la mañana, luego la comida, para luego descansar un pequeño rato, antes de salir hasta la casita del bosque.
Se quedaron todos dormidos pues solo habían descanso un cuarto de hora como mucho, y de ese modo durmieron las tres horas del viaje.
Al llega y antes de bajar Shion, les dijo que llevaran sus maletas a las habitaciones, que estaban en dos habitaciones, seis en una y seis en la otra, y por orden de templos, tanto el bello pelilila como el rubio rodaron los ojos con resignación,
-No podía ser de otra manera.-dijeron ambos con voz muy baja.
Sin tardanza todos bajaron, fueron a dejar sus maletas en la primera cama que se toparon y salieron a buscar a Dhoko, que estaba hablando con Shion.
-Buenas tardes Dhoko.-dijeron todos a la vez.
-Buenas tardes, solo quiero contaros como ira el entrenamiento que empezara mañana a las cinco de la tarde, lo primero que haréis es nadar tres Km. o lo que es lo mismo, hasta que veáis una canoas, os montáis en estas y remáis otros tres, al llegar a la meta encontrareis una bicis tendréis que ir por el camino marcado que son cinco Km., y para finalizar una prueba de orientación, esta no se cuantos kilómetros tiene, pero os volverá hasta aquí.
-¿Qué te hemos hecho nosotros para que nos tengas tanto odio?-dijeron todos.
-Nada, a parte os hará bien estar con la naturaleza.
-Muy bien dicho Dhoko.-dijo Shion, ahora haced los grupos, recordad que uno es de tres, menos Mu y Shaka que ya sabéis que vais juntos.
-Si nos acordamos, como olvidarlo, si nos lo recuerdas a cada instante.-reprocharon.
-No tentéis a vuestra suerte, o pasareis mucho más tiempo juntos.-amenazo Shion.
-No volverá a suceder.-dijeron ambos.
-Ya podéis marcharos, y por cierto espero que os divertías, por la mañana podréis hacer lo que queráis, al igual que ahora hasta la cena
Los dos maestros vieron como ambos entraron a la cabaña, una vez a dentro se cambiaron de ropa y fueron con sus compañeros a jugar.
Se distrajeron jugando al básquet, fútbol y muchas más cosas, solo para no pensar en lo que les esperaba mañana por la tarde.
El día siguiente, llego demasiado temprano para todos, pues no querían ni penar en lo de la tarde, pero ya no había más remedio.
Cada uno fue en su mejor amigo o pareja, mientras Dhoko les recordó el recorrido, las paradas todo.
Al terminar la breve recordación, todos se pusieron en posición y al escuchar el sonido de salida se lanzaron al agua para empezar la carrera pues también era como una competición, pero por mucho que uno nadara más rápido, no podía salir del agua hasta que su compañero llegase hasta el otro, por suerte Mu y Shaka iban bastante igualados el problema llego al ir a las barcas.
-Me pongo adelante.-dijo el rubio saliendo del agua.
-Nada de eso, me pongo yo, así marco el ritmo.
-Pues por eso lo marco yo.
-Vas muy lento.-se quejo el pelilila.
-Y tu muy rápido, así que por una vez te vas detrás.
-Como tu mandes.-acepto el bello pelilila.
El único problema fue que todos los demás ya estaban bastante adelantados, así que se pusieron a remar con fuerza, pero en mitad de camino se aflojo la marcha.
-Mu da con fuerza.
-Voy a tu ritmo, cariño.-dijo con sorna.
-Mira, a mi eso me gusta tan poco como a ti. Pero cuando antes lleguemos antes terminara, así que dale.
-Buen punto.
Así que se puso a remar sin tardanza, se pusieron a remar enseguida, pero al llegar solo quedaba una bici doble, los dos bellos muchachos por poco les da algo al verlo, mientras al peliverde y al castaño les costo trabajo aguantar la sonrisa.
Esta vez Mu fue delante y el rubio atrás, cuando estuvieron apartados, el peliverde tomo de la mano a su pareja y se teletransportaron hasta donde entregarían los mapas a los chicos.
Los primeros en llegar fueron el grupo de Saga, Kanon, que se fueron cuesta bajo, luego llegaron Camus y Milo, decidieron ir recto, a escasos segundos llegaron Dm y Afrodita, seguidos de Aldebarán y Aioria los primeros fueron hacia la derecha y los otros a la izquierda, en un par de minutos llegaron Shura y Aioros que se fueron siguiendo el río.
Cuando solo faltaban unos cien metros para llegar, fueron a parar al suelo de golpe, ya que la bici se había como torcido a causa de un agujero en el suelo, del cual no se habían percatado.
-Que daño.-se quejo el rubio.-podrías mirar por donde circulas.
-Haber mirado tu.
-Perdona pero como quieres que mire, si estas tu delante, has de conducir bien y fijarte en el camino.
-No voy a discutir contigo.
-Claro como sabes que tengo razón.
-Pues por ese motivo voy a repararla.
-Será mejor ir andando nosotros la llevamos arrastrando.
-No voy a arreglarla.
-Perderemos mucho tiempo, y solo quedan dos horas antes de que se vaya el sol.
-Tranquilo, que no se ira el sol, dame cinco minutos y yo lo arreglo.
Shaka rodó los ojos y se sentó con los brazos y piernas cruzadas, mientras veía el bello pelilila trabajar, aunque claro lo miraba de reojo, lo de hermoso estaba claro que nadie se lo quitaba, pero la verdad la razón exacta de porque siempre terminaban peleados no lo sabia al cien por cien, quizás porque ambos tenían mucho orgullo, sus opiniones eran muy diferentes o por lo que fuera, pero la cuestión es que cada vez que se veían terminaban peleándose y luego castigados, aunque en el fondo, muy en el fondo, le gustaría cambiar eso.
-¿Te puedo ayudar en algo?-pregunto el rubio.
-No, mejor ya termino yo, tu me retrasarías más.
-Solo intento ser amable para poder salir de aquí antes de mañana.
-Y saldremos antes de mañana.
-Yo no lo veo así, llevas media hora y aun no lo has arreglado, así que iremos andando la arrastraremos.
Mu recapacito uno segundos, en verdad ya empezaba a oscurecer y tenido en cuenta que aun les quedaba una prueba seria mejor hacer caso al rubio, aunque solo fuera una vez en la vida.
-Muy bien rubio, tu ganas, la arrastramos, tu la coges por un lado del manillar y yo por el otro.
-Eso es lo más inteligente que has dicho en todo el día.
-Estamos a la par.
Ambos respiraron hondo para no pelear de nuevo, y agarraron la bici como dijo el bello pelilila, al llegar donde estaban el maestro de este y Dhoko, la dejaron caer a los pies de los mayores y esperaron su reacción.
-¿Que habéis hecho con ella?-pregunto Shion al ver el estado del transporte.
-Nada, la rueda delantera se a metido en un agujero, no lo e visto, y nos hemos caído.-comenzó el bello pelilila
-Luego Mu intento repararla pero sin éxito.-termino de explicar el rubio
-Si eso salta a la vista.-dijo Dhoko.-Bueno tomad vuestro mapa, e intentad hacerlo deprisa, que se ara pronto de noche.
-Si maestro.-contestaron ambos.
-Tomad vuestro mapa y brújula.
Mu cogio el mapa y el rubio la brújula, cuando ya ambos estuvieron algo alejados Shion redujo los cosmos de ambos a cero, ante la mirada incrédula de su pareja.
-¿Cómo les haces esto?, es peligroso s se hacen daño no podrían pedir ayuda.
-No les pasara nada, además no quiero arriesgarme a que se pelen y uno de ellos decida teletransportarse hasta la meta o cualquier lugar dejando al otro solo, lo que quiero conseguir es que no se separen.
-Yo no lo veo muy claro, pero espero que sepas lo que haces.
-Confía en mi, volvamos a la cabaña seguro que algunos ya habrán llegado o no tardaran en hacerlo.-finalizo besándole.
-Como digas amor.-respondió el castaño abrazándole de la cintura mientras Shion utilizaba su poder para ir directos hacia la cabaña.
Continuara…….
|