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“Lo más maravilloso de la navidad es que nunca sabes lo que puede ocurrir, o mejor aún, lo que te regalarán”…Ese pensamiento es propio de Mu desde que tiene uso de razón. Al pelilila siempre le ha gustado esa época, cada año se esmera en decorar su humilde hogar con luces y diversos adornos alusivos a la época…
Todo debía quedar perfecto…
Sin embargo, este iba a ser el primer año en el que pasaría la navidad completamente solo…
Había ido a estudiar al extranjero, lejos de su familia y del amor de su vida, un joven de nombre Shaka, un año menor que él… Y, ¡¡Claro que tenía amigos!! Pero no será lo mismo…No habrá discusión navideña con su padre, no habrá pavo horneado por su madre, no habrá una lucha campal por un lindo suéter de Rodolfo, muy similar al suyo propio, entre sus 3 hermanos menores, no habrán anécdotas graciosas por parte de sus 4 hermanas mayores, y no habrán aguinaldos sorpresa por parte de Shaka y sus 6 hermanos.
-Sí que me harán falta…Se decía Mu mientras hacía las compras para la cena navideña.
Caminaba de un lado a otro en aquel enorme supermercado, atestado de personas con el mismo fin que él: Abastecerse para Noche Buena…
En un pasillo del establecimiento se topó de frente con una tropa de personas que no eran otros que sus amigos y sus familias…Al verlos, sintió una nostalgia terrible, y más aún al ver a las parejas todas juntas…Aquello le hizo pensar en Shaka irremediablemente…
Se acercó a la pareja que le quedaba más cerca: Saga y Aioros…
-¡¡Hola chicos!!...Saludó amablemente Mu.
-¡¡¡MU!!!....Gritó Aioros llamando la atención de todos en aquel pasillo, que inmediatamente rodearon a Mu.
Ahora que se veía rodeado por tantas personas era que se daba cuenta de que…¡¡¡Sus amigos tenían una familia muy numerosa!!!...
Todas aquellas voces juntas lo estaban volviendo loco…Alegre, pero loco…
Sólo podía distinguir cosas como:
-¡¡¡Hola Mu!!!...
-Así que tú eres Mu…
-¿¿Irás a nuestro aguinaldo navideño hoy a las 3:00 de la madrugada??...
-Eres muy guapo…
-¿¿Estás soltero??...
-Me gusta tu suéter de Rodolfo…
Sonreía nervioso ante tantos ojos, hasta que una voz muy conocida hizo que aquel escándalo cesara…
-¡¡¡¡SILENCIO FAMILIAS!!!!....Aquella potente y autoritaria voz no podía ser de otro más que su buen amigo Camus.
-¡¡Camus, no seas grosero!!...Le reprendía su madre.
-¡¡Lo están volviendo loco mamá!! Que hable uno a la vez…Se defendió el francés.
Mu le agradeció diciendo aquella palabra, pero sin voz…
-Bueno Mu…¿¿Y qué te trae por aquí??...Preguntó Aioria con una sonrisa.
Mu estaba dispuesto a hablar, pero el hermano menor de Aioria y Aioros se le adelantó…
-¡¡¡No seas burro hermano!!! ¿¿No ves que vino a hacer las compras??...
-¡¡¡Aioran!!!...Le reprendió su madre.
Al escuchar el nombre del pequeño, Mu se detuvo a pensar:
-“¡¡¡Vaya que a los padres de Aioria les encantaron esas primeras cuatro letras!!! Todos sus hijos se llaman casi igual, a ver, son: Aioros, Aiorius, Aioribela, Aioria, Aiorelana y Aioran…Eso es aterrador”…
Estaba tan perdido en sus cavilaciones que no se dio cuenta de que lo estaban llamando…
-¡¡MU!!...Gritó finalmente Saga.
-¡¡Ay, Saga!! No grites…Mu estaba sobándose sus pobres oídos.
-Lo siento…Se disculpó el mayor.
-Oye, Saga, me gustaría saber, ¿¿Cuántos de ustedes, todos, vinieron??...Preguntó el pelilila algo nostálgico, no dejaba de recordar a su familia y a su novio.
-¡¡¡Bueeeeeeno!!!¡¡¡Somos muchos!!! Vinieron toda la familia de Milo, toda la familia de Camus, toda la familia de Aioros, toda la familia de Shura y toda mi familia. Como verás, somos bastantes…Respondió el mayor.
-¡¡Ni tantos!!...Milo se metió a la conversación…Sólo somos 9 de mi familia, 12 de la familia de Camus, 8 de la familia de Aioria, 6 de la familia de Shura y 10 de la familia de los gemes…¡¡Sólo somos 45 personas!!...
-¿¿¿Y te parecen pocas???....Preguntó Mu con una enorme gota en la cabeza.
-¡¡¡Claro!!!...¡¡¡Deberíamos ser más!!!...Verás, cuando me case con Camus, vamos a adoptar unos 10 hijos, para empezar, y luego…Las 45 personas restantes, con Mu incluido, tenían enormes gotas en sus cabezas…
-¡¡Ni se te ocurra, Milo Lemonis!! Con 10 está bien…Se quejó Camus.
-¡¡¡Pero yo quiero tener una familia numerosa, Camus Lebeau!!!...Se quejaba Milo.
-¡¡Pero 10 está bien!!...Insistía Camus.
-¡¡Yo quiero más!!...Insistía Milo.
-¿¿12??...Ofertó el francés.
-¡¡21!!...Dijo Milo.
-¡¡15!! Y es mi última oferta…Advirtió Camus.
-De acuerdo, que sean 15…Para empezar, claro…Dijo Milo riéndose maliciosamente.
Mu observaba aquella discusión con algo de diversión…Recuerda perfectamente una discusión similar que tuvo con Shaka…El pelilila era como Camus, quería muchos hijos, pero no tantos; en cambio Shaka, era como Milo, quería tener tantos hijos que no pudiera ni recordar quien era quien…
-Bueno, bueno, chicos, este no es lugar para discutir asuntos privados, además, hay un invitado…Dijo Shura refiriéndose a Mu.
-Descuiden…Mu mostraba una hermosa sonrisa.
-Bueno Mu, ha sido un placer conocerte, pero como verás, faltan pocas horas para Noche Buena y debemos terminar las compras para luego empezar a cocinar para todas estas personas…El que hablaba era el padre de los gemelos, el Señor Gemini, el Patriarca más viejo de todos. (N/A: No es que es un anciano, sino que es el mayor entre los padres de familia).
-Entiendo…Dijo el pelilila comprensivo.
-¡¡¡Muy bien familia!!!...¡¡¡¡Repliéguense!!!!…Los Gemini a las carnes, los Lemonis a los dulces y frutas, los Leotario a las pastas, los Lebeau a los vinos y ponches, y los Jiménez a los panes y ensaladas…Ordenó el padre de Milo.
-¡¡¡Sí, señor!!!...Respondieron todos como un gran ejército.
Y luego de la despedida unánime de los miembros de las familias, estos se fueron…A excepción de sus amigos que encontraron la forma de escabullirse.
-Mu…Sabemos que estás solo esta navidad…Decía Aioria algo triste por su amigo.
-¿¿No te gustaría cenar con nosotros??...Le propuso Camus.
-No sé…¿¿No que eran muchos??...Mu estaba algo indeciso, además, no quería molestar.
-No aceptaremos un “No” por respuesta…Dijo Milo.
-¡¡¡Vamos Mu!!!....Instaba Aioros.
-¡¡¡Te vas a divertir!!!....Le dijo Shura para animarlo.
Mu se quedó pensativo durante algunos segundos, considerando la generosa oferta, y al ver la otra opción, aceptó inmediatamente…
-¡¡¡¡Claro, acepto!!!!....
-¡¡¡Bien!!!...Celebraron Saga, Aioros y Aioria.
-Entonces, te esperamos esta noche…Se despidió Milo.
-Este año toca en la casa de los Lebeau…Informó Shura, siempre tan atento a los datos importantes.
-Cuídate Mu…Y…Te recomiendo que lleves un plato…Dijo Camus.
Y luego ellos se fueron con sus respectivas familias…
-Bueno, al menos no estaré solo esta navidad…Se dijo Mu con algo de alivio.
Al llegar la noche, Mu se encontraba justo en frente de la casa de Camus, vestido con un pantalón de pana en color negro, zapatos del mismo color, un gorro de Santa, guantes negros y un hermoso suéter blanco con su personaje favorito: Rodolfo; obviamente no era el mismo suéter que traía puesto en la tarde.
Cuando tocó el timbre de aquella enorme casa, la hermana menor de Camus fue quien le abrió…
-Hola…Saludó Mu a la pequeña de 5 años.
-Hola, tú debes ser Mu, mi hermano Camus me dijo que vendrías a cenar con nosotros, es muy lindo que te nos unas, sabes, eres muy guapo, ¿¿Te gustaría ser mi novio?? Mi hermano Jacques me dice que soy muy pequeña para tener novio, ¿¿Por qué??...La pequeña no paraba de hablar, ni siquiera había dejado que Mu entrara a la casa o que hablara al menos…Mi hermana Marie dice que no quiere saber de hombres hasta dentro de un tiempo, sabes, el otro día encontré a Milo, el novio de Camus, intentando comerse a mi hermano, y él gritaba y gritaba, pero su novio no lo dejaba, ¿¿Eso es normal?? Mi mami dice que las parejas que de verdad se aman nunca se hacen daño, ¿¿Entonces por qué Milo quería comerse a Camus??¿¿Acaso no lo ama??...La pequeña continuaba hablando y el pobre de Mu no encontraba forma de callarla, hasta que llegó su salvación en forma de Saga.
-Crystal, deja que Mu entre a la casa, hace mucho frío afuera…Decía Saga en un tono muy tierno.
-Pero tío Saga, le estaba contando a Mu sobre la vez que encontré a Milo intentando comerse a Camus y que…Saga interrumpió a la pequeña antes de que terminara su frase.
-Crystal, es de mala educación hablar de más a las personas, ve con tío Kanon para que te explique…
La pequeña asintió y salió corriendo en busca del gemelo de Saga…
-Pasa Mu…
-Gracias Saga, no tienes ni idea de lo que me enteré por Crystal…Dijo Mu abriendo los ojos como señal, la cual fue captada por el mayor.
Ambos llegaron al epicentro de la catástrofe, mejor conocido como “Comedor”…Todos aguardaban la llegada del pelilila y al verlo llegar lo situaron en un asiento libre…Extrañamente había muchos asientos de más justo al frente y al lado de Mu…Pero no le dio importancia…
-Bueno, como ya estamos casi todos, podemos empezar por agradecer este abundante banquete que anualmente nos acompaña y une a nuestras familias…Decía el señor Gemini…¿¿¿Quién quiere dar las gracias???...
-Yo, yo, yo, yo…Se ofrecía Milo.
-Bien Milo, la palabra es tuya…Dijo el señor Gemini.
-Ya saben el procedimiento, cierren sus ojos y silencio…Decía Milo haciendo caso a sus propias palabras…Gracias por la comida, por permitir que estemos juntos esta noche y todos los días que nos son posibles, gracias por todo lo que nos has dado, gracias por dar otro día de vida al señor Alcander Gemini, a la señora Astrid Gemini, a los gemelos Saga y Kanon Gemini, a los gemelos Ares y Apolo Gemini, a las gemelas Hebe y Alena Gemini, a los gemelos Alexander y Dionisio Gemini, al señor Dion Leotario, a la señora Evangeline Leotario, a Aioros Leotario, a Aiorius Leotario, a Aioribela Leotario, a Aioria Leotario, a Aiorelana Leotario, a Aioran Leotario…
Milo empezó a decir los nombres de cada uno de los presentes, los cuales estaban sonrientes, por el momento…
-…A mi padre Lysander Lemonis, a mi madre Selene Lemonis, a Vasilios Lemonis, a Astrid Lemonis, a Myron Lemonis, a mí, o sea, Milo Lemonis, a Isaquiel Lemonis, a Zoe Lemonis, a Irene Lemonis, a mi suegro Cédric Lebeau, a mi suegra Céline Lebeau, a Dominique Lebeau, a Marie Lebeau, a Laurent Lebeau, a Maurice Lebeau, a mi novio, prometido, futuro esposo, el padre de mis hijos, el hombre que amo…
Mientras Milo rezaba, los demás miembros de la familia abrieron los ojos y comenzaron a mirarse algo sorprendidos, al parecer la oración iba para rato…Por su parte, Mu no podía evitar sonreír por todo, la oración, la reunión, el ambiente, todo…
-¡¡¡Milo resume!!!....El padre de Milo ya estaba un tanto desesperado.
-Sí papá…Dijo Milo y luego continuó con su oración…A Camus Lebeau, a Jacques Lebeau, a Monique Lebeau, a Pierre Lebeau, a Roger Lebeau, a Crystal Lebeau, al señor Samuel Jiménez, a la señora María Jiménez, a Shura Jiménez, a Gabriel Jiménez, a Joselyn Jiménez, a Antonio Jiménez, y finalmente, a nuestro querido invitado, Mu Cering…
Al escuchar que Milo mencionó al último integrante de la reunión, todos pensaron que había terminado, pero estaban muy equivocados…
-Y también, queremos agradecerte por…
-¡¡¡Milo, ya fue suficiente!!!...Dijo el señor Lemonis, al borde de la histeria…¡¡¡Ya llevas como 10 minutos rezando!!!...
-Bueno, bueno, ya…Amén…Dijo Milo y luego tomó asiento.
Mu reía levemente, aquella familia era bastante ocurrente, y su amigo era todo un personaje…
El señor Lebeau, por ser el anfitrión, era el encargado de cortar la primera pieza de pavo, estaba listo para cortar uno de los muslos cuando el timbre resonó en toda la casa…
-¡¡¡Yo voy!!!....Se ofreció la pequeña Crystal muy emocionada.
-¡¡No!!...Se apresuraron a decir Saga, Kanon y Mu.
La pequeña se cruzó de brazos muy molesta…La señora Leotario fue a abrir la puerta…
-¿¿Quién podrá ser a esta hora??...Preguntaba el señor Jiménez algo extrañado.
-Deben ser nuestros últimos invitados de la noche…Respondió la señora Lebeau.
-¿¿Invitaron a alguien más??...Preguntó Isaquiel.
Antes de que alguien pudiera responder a aquella pregunta, la señora Leotario anunciaba a los nuevos invitados…
¡¡¡Y cual fue la sorpresa de Mu al ver que era su familia junto a la de Shaka!!!...
-¡¡¡Feliz Navidad, Mu!!!....Dijeron los recién llegados.
El pelilila estaba atónito…
-Sabíamos que ibas a pasar esta navidad solo, así que planeamos traer a tu familia a cenar con nosotros, y ellos muy gustosos aceptaron…Explicó Saga con una sonrisa.
-Gracias…Fue todo lo que pudo articular Mu a causa de la emoción.
-¡¡¡Bueno, tomen asiento, ya es hora de comer!!!...Decía el señor Lemonis con mucha hambre, frotando sus manos peor que una mosca hambrienta.
-¡¡Lysander, compórtate!!...Le reprochó la señora Lemonis a su esposo.
Y todos comenzaron a reír…
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