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“Union Pacific”
BianxEo
Bian y Eo se la pasaban peleando todo el día en el Templo Marino de Poseidón, todo lo que hacían desde que habían vuelto a la vida era pelear y pelear…No sabían hacer otra cosa.
La situación se estaba tornando en un infierno para los demás Marinas, a cualquier lugar que salieran en grupo tenían que soportar las peleas de esos dos…
Y cierto día no fue la excepción…
Los siete Generales, incluido Julián habían salido de paseo por los Territorios Marinos Secretos, guardados por Poseidón, sólo para él y sus generales, además de uno que otro invitado importante…Pero más para él y sus Generales…
Estaban caminando cuando de repente Bian se detuvo a admirar una hermosa ballena orca que nadaba imponente sobre ellos, definitivamente era un cielo hermoso a su parecer, poder observar la vida marina pasar sobre ellos era un lujo que nadie más que ellos se podían dar…En eso estaba cuando Eo, “accidentalmente” chocó contra él…
-¡¡¡Fíjate, Scylla!!!...Gritó el Hipocampo muy molesto.
-¡¡¡Y aquí vamos de nuevo!!!...Dijo Sorrento con resignación.
-¡¡¡No es mi culpa que te pares en medio del camino como un idiota a mirar el mar!!!...Respondió Eo igual de molesto.
-Al menos tengo la distinción de detenerme a observar el hermoso cielo que tenemos gracias al señor Poseidón…No como tú que eres un maldito infeliz y mal agradecido….Dijo Bian ya que no se iba a dejar amedrentar de Eo.
-¡¡¡Prefiero ser un mal agradecido e infeliz, que ser un lambón, un lamebotas, como tú!!!....Contraatacó Eo con cizaña.
-¡¡¡Mira niño, ponte en tu lugar, date tu sitio sino quieres que yo me encargue de eso!!!....Amenazó Bian iracundo.
-¿¿Es eso una amenaza??....Preguntó Eo, incrédulo y burlón.
-¡¡¡Sí, es una amenaza, niño!!!....Respondió Bian en el colmo de la ira.
-¡¡No me hagas reír, viejo!!...Jajajajajaja…..Reía Eo burlón.
Justo en ese momento el castaño levantó el puño listo para asestarle un fuerte golpe en el rostro al pelirrosado, pero fue detenido por Kanon que lo miraba con severidad…
-Ni lo pienses, Bian…Amenazó el Gemelo al castaño…Y tú, niño…Mejor será que dejes en paz a Bian o si no te aseguro que para la próxima vez no voy a detener las intenciones de Bian, sean cuales sean, y me encargaré de que nadie más lo intente….Finalizó un Kanon muy molesto.
Ambos generales se miraron bastante molestos por un buen rato, luego siguieron su camino junto a los demás…
Bian caminaba junto con su amigo Kaysa, este podría ser muy feo en apariencia pero tenía un corazón bastante noble y una forma de ser muy agradable, aparte estaba transformado en un joven de piel bronceada y pelo corto pero dorado, como sería si fuera una persona normal…
-La verdad es que no sé que le ves a Scylla...Si es un maldito infeliz…Le susurró Kaysa a Bian.
-Yo tampoco lo sé…Dijo el castaño de brazos cruzados y con el ceño demasiado fruncido.
Por su lado, Eo se encontraba caminando junto a su buen amigo Krishna hablando de un tema muy similar…
-Si continuas tratándolo de ese modo nunca te hará caso, Eo…Bian no es de los que soportan a los niños malcriados como tú….Aconsejó Krishna a su amigo.
-Lo sé, pero es que no puedo evitarlo…Y estoy cansado de que me llamen niño….¡¡¡No soy un niño!!!...Se quejó Eo molesto.
-Entonces deja de comportarte como tal…Dijo el moreno muy serio.
El paseo había concluido, en calma, por suerte….Ya era de noche y los Generales se fueron a sus Templos a descansar…Todos excepto Eo que se dirigió al del Pacífico Norte…Se acercó a la puerta y pudo observar al Marina sentado en el sofá de la estancia, no sabía si entrar o no, pero recordó las palabras de su amigo y se decidió a entrar…
-Buenas noches…Saludó Scylla cordialmente.
-¿¿Qué tienen de buenas??...Preguntó Bian notablemente molesto con su presencia.
-¡¡Oye, trato de ser amable!!...Se quejó Eo enojado.
-¡¡¡Vete y llévate tu amabilidad contigo que no te la creo ni un segundo!!!...Advirtió el Hipocampo enojado.
-¡¡¡Me tienes harto con tu arrogancia!!!...¿¿No ves que trato de ser amable??...Dijo Eo con algo de desesperación.
-¡¡¡Ahora el arrogante soy yo!!!...Mira niño…Te lo advertí esta tarde…Date tu sitio, ponte en tu lugar o yo me encargaré de hacerlo….Amenazó nuevamente el castaño.
-¡¡Ah, sí!!....¡¡¡Pues oblígame, viejo!!!...Retó el pelirrosado al castaño.
Bian se acercó furioso a Eo y sin medir fueras lo arrojó contra el piso del templo, pero este ni se inmutó ante tal acción, iba a ponerse de pie cuando sintió el peso del cuerpo del castaño sobre el suyo…
Ahora sí que estaba nervioso, asustado, pero no lo dio a demostrar…
Bian había perdido los estribos hace un buen rato, la razón se desvaneció desde el momento en el que lo vio entrar por la puerta….Ahora eso no se quedaría así…
-¿¿Qué vas a hacer, viejo??...¿Golpearme?…No me hagas reír…Aclaró Eo con superioridad.
Bian no respondió verbalmente a las provocaciones de Scylla, pero se postró frente a este y de un solo tirón le arrancó los pantalones con ropa interior incluida, tal acción provocó un fuerte sonrojo en el rostro de Eo, ahora sí permitió a su cara expresar el miedo que sentía en ese momento y más aún cuando vio prenderse en lo ojos de Bian un extraño brillo de maldad…
Fuera del templo se encontraba Kanon que había seguido a Scylla sin que este se diera cuenta, a través de una ventana pudo observar lo que Bian hizo, pero tal y como había dicho antes, no movió ni un solo dedo para evitarlo…Se alejó de la ventana y se paró frente a la puerta con los brazos cruzados…
-Esto te lo buscaste por provocar a Bian…Susurró Kanon con indiferencia.
En eso se aparecen los Generales restantes junto con Julián…Estos tratan de ingresar al Templo pero el Gemelo se los impide…Y de muy mala manera…
-¡¡¡Kanon, déjanos entrar!!!...¿¿Qué no te das cuenta de que van a terminar matándose??...Exigió Sorrento preocupado.
-¡¡Déjenlos!!...Sólo de este modo podrán resolver sus diferencias…Si no hablan entonces que se maten…Una de dos….Sentenció el General Dragón Marino con autoridad.
De regreso en el interior…
El pelirrosado estaba tirado en el piso, desnudo de la cintura para abajo, y con Bian entre las piernas, el cual tenía una expresión muy poco amable…Ya era definitivo…El Caballo Marino estaba a punto de violar al Scylla y nadie iba a poder hacer nada para evitarlo…
El castaño arrancó a jirones la única prenda que cubría al pelirrosado, dejándolo completamente desnudo y a su merced…El Scylla estaba aterrorizado, jamás pensó que Bian podría llegar a tales extremos, pero ya era muy tarde para arrepentirse, ahora debía enfrentar las consecuencias de sus actos…
Bian se acercó a Eo y con muy poca delicadeza empezó a disfrutar de su cuerpo, besaba su cuello y pecho, mientras que con sus manos recorría los muslos de este, acercándose cada vez más a ese lugarcillo tan íntimo que nadie había visto antes…Lejos de disfrutarlo, Eo estaba incómodo, asustado…Quería que algo similar sucediera en un futuro, pero no de ese modo…Trató de recurrir a la lejana bondad de Bian…
-¡¡NO, por favor!!...¡¡Déjame!!...Rogaba Eo en un tono lastimero, pero no funcionó.
-Te dije que te iba a dar tu lugar…¡¡Este es tu lugar!!...Bajo mis piernas…Respondió el castaño con malicia.
El castaño comenzó a friccionar ambas manos contra el miembro del pelirrosado, el cual mostraba una cara de contrariedad, sentía el inevitable placer, pero no quería expresarlo, no quería sentirlo…
Los pantalones comenzaron a molestarle al Hipocampo, por lo que liberó su miembro para que la erección se realizara libremente…Ya estaba excitado, unos minutos más y terminaría enloqueciendo, así que sin perder tiempo acercó su miembro a la entrada de Scylla y lo penetró de una sola embestida…Eo produjo un grito desgarrador al sentir la para nada delicada intromisión en su cuerpo…
Fuera del Templo se encontraban los demás, asustados y nerviosos por lo que estaba sucediendo con esos dos, y la tensión aumentó aún más Luego de escuchar el grito de Eo…
-¡¡¡Kanon, déjanos entrar por Dios!!!...Pidió Isaac con los ojos vidriosos.
-¡¡Sí, debemos saber lo que está pasando!!...Secundó Julián.
-¡¡NO!!...¡¡¡He dicho que NO!!!...Si quieren saber lo que está ocurriendo, se los diré…Bian está ultrajando a Eo…Aclaró Kanon con frialdad.
-¡¡¡Por Dios!!!...¡¡¡Déjanos entrar, debemos detenerlo!!!...Rogó Kaysa con preocupación pero Kanon ni se inmutaba.
-Eo se lo buscó por provocar a Bian, se lo advertí esta tarde…Y fue en serio…
Dentro del Templo, Bian embestía con fuerza a Eo, que no paraba de gritar y de sangrar, la penetración lo había desgarrado internamente…
Finalmente, luego de algunos minutos, el castaño llegó al orgasmo, eyaculando en el interior del pelirrosado, a diferencia de este que no pudo alcanzar el orgasmo…Salió de su interior y allí fue que se percató de lo rudo que había sido, al contemplar el charco de sangre bajo Scylla y a este con el rostro inundado en lágrimas y silencioso…
-¡¡¡¿Ves lo que me haces hacer, niño?!!!...Preguntó Bian apenado por su comportamiento.
-…Eo se limitó a desviarle la mirada y continuar llorando, pero sin sollozar, su orgullo no le permitía sollozar nunca.
-Oye…Bueno…El Hipocampo suspiró bastante apenado por lo que le hizo al Scylla, se acercó a este y lo levantó del suelo entre sus brazos, luego lo llevó al baño y allí lo aseó cuidadosamente, este sólo se dejó hacer sin oponerse…
Al concluir lo llevó a su habitación y lo vistió con algunas de sus prendas porque las otras no se encontraban en condiciones de regresar a su dueño…Ambos salieron de la habitación de Bian en silencio, pero este volvió a hablar nuevamente…
-Oye…Eo…Yo…Decía Bian pero fue interrumpido por el pelirrosado.
-No…No te preocupes…Esto me pasa por tratar de arreglar las cosas contigo, pero veo que no funcionó…Te aseguro que no volveré a molestarte nunca más, de hecho ni siquiera vas a saber de mí…Decía Eo cabizbajo…Y pensar que vine a confesarte que estoy enamorado de ti, pero eso no importa….No más; adiós Bian…Finalizó Scylla y se alejaba lentamente del castaño, pero no pudo avanzar más porque fue detenido por los fuertes brazos de Bian, que lo atrajeron hacia él para abrazarlo.
-Yo también estoy enamorado de ti…No sé el porqué, pero me enamoré de ti hace mucho tiempo…Dicho esto el castaño tomó el mentón de Scylla para obligarlo a mirarlo a los ojos…
Bian se acercó lentamente a Eo y con una delicadez extrema le besó en los labios…Beso que fue inmediatamente correspondido…
Fuera del templo los Marinas y Poseidón estaban con los pelos de punta porque ya no se escuchaba nada…Ahora sí que Kanon permitió la entrada en el Templo, todos ingresaron corriendo y su sorpresa fue enorme al encontrarse con ambos Generales besándose muy apasionadamente…
-¡¡¿¿Qué significa esto??!!...Preguntó Sorrento con los ojos casi desorbitados de la sorpresa.
-¡¡¡A quien le importa!!!...Lo que importa es que por fin ya se arreglaron…Comentó Krishna conmovido.
-¿¿Ven que yo tenía razón??....Todo lo que necesitaban esos dos era alguien que no les pusiera freno sus arranques…Dijo Kanon orgulloso.
-¿¿Y, ya son novios??...Preguntó Isaac emocionado.
-Ehhh…Pues…Aún no lo sabemos…Respondió Eo algo dudoso.
-Sí, ya veremos que pasa…Agregó Bian con una sonrisa.
-Bien…Y así se suscita la Unión del Pacífico Norte con el Pacífico Sur…Proclamó Julián con alegría…¡¡¡Pero si alguien osa pelearse así nuevamente, lo enviaré con Hades para que los arroje al Tártaro junto con mis abuelos, los Titanes!!!...Amenazó Poseidón con una expresión que causaba terror en los demás.
Fin
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