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“Debí Decírtelo”
IsaacxBian
La noticia corría por todo el Templo de Poseidón….Los Caballeros de Bronce atenienses habían ingresado hasta las profundidades para rescatar a su Diosa; tal situación obligaba a los Generales Marinos a custodiar sus respectivos pilares…
Entre los generales se encontraba Isaac de Kraken, el peliverde estaba muy seguro de que los Santos habían llegado en un muy mal momento, llegaron justo cuando él pensaba definir su situación con Bian de Caballo Marino…
El peliverde ha estado enamorado del castaño desde hace un buen tiempo y justo ese día pensaba en declarársele…Se acercó a su amigo muy decidido a confesarle sus sentimientos…
-Bian…¿¿Podemos hablar??...Preguntó el Kraken muy serio.
-Este no es un buen momento, Isaac…Los Caballeros de Athena han ingresado al Templo y debemos derrotarlos…Se explicó el Hipocampo.
-Pero realmente necesito hablar contigo…Rogó Isaac al castaño.
-Bueno…Esta bien…Pero que sea rápido por favor, debo regresar a mi Pilar lo antes posible…Accedió Bian ante las súplicas de su amigo…
Amigo, ¡¡¡Cuánto podía dolerle esa palabra al castaño!!!...
-Gracias, seré breve…Lo que quería decirte…Era….Que….Bueno…Verás…El peliverde estaba siendo traicionado muy cruelmente por sus nervios, no encontraba las palabras para decirle eso tan importante, y lo que es peor, ¡¡¡Se le había olvidado lo que le iba a decir!!!
-A ver, Kraken…¡¡¡Apúrate!!!...Instaba Bian al peliverde.
-Es que….No sé como decírtelo, es un poco complicado….Dijo Isaac rascándose la cabeza e insultándose a si mismo mentalmente por ser tan cobarde.
-Bueno…Pues, inténtalo, no tenemos todo el día para andar conversando…Aclaró el castaño ya desesperado.
-¿¿Sabes qué??...Olvídalo…De todos modos no era nada importante…Concluyó finalmente Isaac permitiéndole a Bian seguir con su recorrido hacia su Pilar.
El Kraken vio al castaño alejarse cada vez más, a cada paso que este daba se arrepentía más y más de su cobardía, no podía creer que sus nervios lo habían traicionado nuevamente…Y lo peor de todo era ese presentimiento que sentía dentro de su corazón….Algo le decía que ya no tendría una nueva oportunidad para confesarle al Caballo Marino sus sentimientos.
Pero Isaac no sabía cuan acertado estaba ese presentimiento, no tenía ni la más mínima idea de que esa sería la última vez que estaría junto al amor de su vida…
En el Pilar del Pacífico Norte…Bian se encontraba sentado, esperando la llegada del que sería su enemigo, pero también se preguntaba a si mismo lo que Isaac había querido decirle hace unos cuantos minutos…
-¿¿Acaso será…??...¡¡No!! No lo creo…Yo y mis ilusiones…Se decía Bian con decepción…Pero es que se veía tan nervioso…Bian suspiró resignado, lo mejor para su bienestar psicológico era que dejara de pensar en eso.
Por su parte, en el Pilar del Ártico, el peliverde se encontraba en una situación muy similar a la de Bian….Estaba esperando a su enemigo y pensando en lo que debió confesarle a su “amigo” desde hace mucho tiempo…
-¡¡¡¿¿Por qué fui tan cobarde??!!!!...¡¡¿¿Por qué??!!...¡¡¡Debí decírselo cuando aún había tiempo!!!...Por desgracia, mi mala suerte sólo es superada por la cobardía que me invadió en ese momento de vital importancia para mi alma…Se decía el Kraken con angustia, con mucha angustia.
Ambos Generales estaban siendo azotados por una ola de sentimientos que los carcomía por dentro, y lo peor era que no tenía cura…Excepto la de hablar con la verdad y el corazón en la mano….Pero ya era muy tarde para pensar en eso porque a ambos pilares arribaban sus respectivos enemigos…
Bian de Caballo Marino tuvo que enfrentarse al Caballero de Pegaso, Seiya…E Isaac de Kraken tuvo que pelear en contra de su antiguo amigo de la infancia y compañero de entrenamiento, el Caballero del Cisne, Hyoga…
-¡¡He venido para derribar el Pilar del Pacífico Norte!!...Gritaba Seiya al General de Poseidón.
-¡¡¡Jajajajajaja!!!...No me hagas reír, Caballero de Athena…Para derribar este Pilar, primero tendrás que derrotarme a mi…Y dudo que lo logres, soy demasiado poderoso para ti….Respondía Bian con arrogancia.
-Eso lo veremos…Luego de pisotearte voy a derribar ese Pilar que sostiene al Océano Pacífico Norte…Así que, ¡¡¡Deja de hablar y luchemos!!!...Dijo Seiya preparándose para atacar.
-Estos insignificantes Caballeros de Athena….Voy a hacer que te tragues tus palabras, Caballero…Dijo Bian y luego atacó a Seiya.
Por su parte, en el Pilar del Artico, Isaac se reencontraba con su antiguo amigo, Hyoga, que ahora regresaba como su enemigo…
-¿¿Isaac??...¡¡¡Pensé que habías muerto!!!...Dijo Hyoga sorprendido.
-Casi…Pero el Kraken me salvó y me trajo hasta aquí…¡¡¡Casi muero por tu culpa!!!...Por suerte sólo perdí un ojo…Pero me dolió haber perdido ese ojo por tu culpa…Dijo Isaac bastante resentido.
-¡Perdóname, amigo!...Pidió Hyoga apenado.
-¡¡¡No soy más tu amigo!!!....Has venido aquí a luchar contra mí, a tratar de derribar este Pilar que protejo, no te dejaré hacerlo Hyoga, tendrás que matarme para lograrlo…Aclaró Isaac y se colocó en posición de ataque.
-No quiero luchar contra ti, Isaac…Tú arriesgaste tu vida por mí y no puedo tratar de arrebatártela….Respondió Hyoga apenado.
-Si no peleas estarás traicionando a tu diosa….¡¡¡Eso no es digno de un Caballero!!!....¡¡¡Vamos, pelea!!!....Instó el Kraken al Cisne.
Y luego de unos segundos se sumieron en una batalla…
Bian estaba enfrascado en una lucha contra Pegaso, este último había logrado romper sus defensas…
-¡¡Eres inferior a cualquier Caballero Dorado que conozca!!...Le dijo Seiya con superioridad.
Bian no tiene otra alternativa que utilizar su más grandiosa técnica los Vientos Huracanados, la cual logra golpear a Seiya…
Todo parecía ir de maravilla pero para desgracia de Bian, su destino estaba sellado…
Seiya lo atacó con una de sus técnicas y logró derrotarlo; Bian cayó abatido luego de tan poderoso ataque…
-Isaac…Fue lo último que susurró el castaño, casi inaudiblemente, antes de abandonar este mundo.
En el Pilar del Ártico, Isaac sintió como la vida de Bian se apagó de un momento a otro….La tristeza invadió su alma…Después de todo, ese terrible presentimiento que tuvo sobre su amado se hizo realidad…Después de todo esa fue la última vez que pudo estar junto a Bian, y por su terrible cobardía no pudo confesarle la verdad…
Las ganas de vivir ya se le habían acabado…Por suerte, el Cisne empezaba a tomar ventaja en la pelea, y luego de unos minutos más de batalla, el Kraken cayó abatido luego de una ardua pelea contra Hyoga…
Un extraño brillo se vislumbró en el rostro de Isaac, ese brillo eran las lágrimas derramadas por él en sus últimos momentos de vida…
-¿¿Qué tal si te lo hubiera dicho??...¿¿¿Qué me hubieras respondido???...¿¿¿Me habrías aceptado???...¡¡¡Demonios!!!...Pensaba el Kraken en sus últimos segundos de vida…Debí decírtelo….Bian…Esas fueron las últimas palabras de Isaac antes de morir.
Ambos generales murieron sin conocer los verdaderos sentimientos de su amado…Por cobardía…
Murieron sin saber que la palabra “AMIGO” les dolía muchísimo en el alma.
Fin
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