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Capítulo 2
“Nuestro Encuentro”
Nueve años después…En el Presente…
En la Torre Alissé…Bautizada así por Lyuk luego de que su esposa falleciera…El peliverde se preparaba para partir rumbo al planeta Scarlet…16 años han transcurrido desde la firma de aquel Contrato…Ese acuerdo lo ha estado devorando desde que se enteró de que su supuesta hija había resultado ser un varón y que para su desgracia había atado a su único hijo a una vida junto a otro hombre…Algo que estaba fuera de los cánones de la Casa Acuario…
Pero debía cumplir…La vida de su hijo y la propia dependían de ello…
Lyuk llamó a su hijo…Había llegado la hora de que se enterara de la verdad…
-¡¡¡Camus!!!...
-¿Sí padre?...Respondió un apuesto joven de 16 años, pelo aguamarina envuelto en un moño que lo hacía verse como un varón y no como una mujer, y hermosos ojos azul zafiro.
-Tenemos que hablar…Dijo el hombre muy serio…Siéntate por favor.
Camus tomó asiento al frente de su padre y se puso atento a todo lo que escucharía en ese momento…
-Camus…Hijo…Es hora de que sepas algo…Hace casi 17 años, antes de que tú nacieras, te comprometimos en matrimonio con alguien…Dijo Lyuk tratando de prepararse para lo que venía.
-¡¡¿¿Qué??!!...Preguntó Camus muy sorprendido.
-Tienes que entender que nosotros pensábamos que ibas a ser una hermosa niña…De haber sabido que ibas a ser varón no lo hubiéramos hecho…Decía Lyuk muy afligido.
-Padre….No le entiendo…dijo Camus algo asustado y nervioso.
-Camus…¿Sabes quienes son Taira y Venom?....Preguntó el peliverde antes de continuar.
-Sí…Respondió el joven algo asustado.
-Te comprometimos en matrimonio con el hijo de ellos dos…Dijo finalmente el peliverde.
-¡¡¡¡¿¿¿QUEEEEEÉ???!!!!....Gritó Camus al tiempo que se levantaba del asiento sorprendido….¡¡¡¡Me vas a casar con….Con un hombre!!!!....Preguntó Camus muy enojado….¡¡¡¡Me rehúso totalmente a ceder a aquella aberración!!!!...
-Camus...Si no cumplimos nos encerraran en prisión por muchos años y nos despojaran de todos nuestros bienes…Dijo Lyuk tratando de razonar con su hijo.
-¡¡¡NO me importa!!!....¡¡¡¡NO lo haré!!!!....¡¡¡¡NO!!!!....Se rehusaba el joven con ímpetu.
-Camus…Hijo….Por favor…Rogaba Lyuk.
-¡¡¡NO padre!!!...¡¡¡NUNCA!!!...
-¡¡¡Escúchame bien jovencito!!!....¡¡¡Vas a casarte con el joven Milo quieras o no!!!...¡¡¡No permitiré que nos arruinen la vida sólo por tu necedad!!!....¡¡¡No permitiré que se ensucie el nombre de tu difunta madre!!!....¡¡¡¿¿¿Eso es lo que quieres???!!!....¡¡¡¿¿Arruinarnos la vida??!!!....Preguntaba Lyuk muy enojado.
-No…Respondió Camus cabizbajo.
-¡¡¡Bien!!!....Ahora hay que ver cómo te vestimos de mujer…No estas supuesto a ser un hombre…Decía Lyuk mientras se acercaba a su hijo.
-De acuerdo…Dijo Camus todavía muy afligido.
-Para empezar…Hay que soltar esa hermosa melena…Dicho esto, Lyuk dejó caer por la espalda de su hijo aquella preciada melena aguamarina que ayudaba bastante en su tarea de vestirlo de mujer.
Lo llevó a su habitación, lo vistió con un vestido de falda corta, hasta la mitad de los muslos y con un abierto a cada lado, además de una blusa sin escote y de mangas largas, con elegantes abiertos desde los hombros hasta los codos, todo su vestuario era de un azul ultramar…
Al vestido le agregó las botas de material ligero, sin tacón, y algunos accesorios como collares, pulsas, cinturón, anillos y algunos broches en el pelo…
Para finalizar….El toque infalible del maquillaje a prueba de agua…Sólo un poco de brillo a los labios y algo de color rosa a las mejillas y los contornos de los ojos…
Se veía como toda una joven de 16…
-Tu nombre es Caru…¿¿Entendido??...Preguntó Lyuk con autoridad.
-Sí…Respondió Camus casi en un susurro.
El semblante tan triste de su único hijo lo conmovió bastante…
-Hijo…Escucha…No me gustaría obligarte a hacer esto…Pero firmamos un contrato…Y los contratos no se pueden romper…Lo sabes muy bien…Decía el peliverde en un tono más suave.
-Pero yo no quiero…Dijo Camus mientras lo miraba con los ojos vidriosos.
-Pero la Ley es la Ley hijo…Y no podemos hacer nada en contra de ella…Dijo Lyuk algo triste.
Ambos se adentraron en la nave que los llevaría al lejano planeta Scarlet, y allí continuaron con su conversación.
-Recuerda que debes comportarte como una señorita…No hables, tu voz podría delatarnos…Y trata de siempre mostrar una sonrisa…Informaba el peliverde a su hijo.
-Sí…Decía Camus tomando nota mental de todo.
-Recuerda tu postura…Siempre derecho y con el mentón en alto…Trata de ser sofisticado al caminar…Recuerda que hay algunos gestos que hacen que una chica se vea refinada, trata de imitar algunos…
-Sí…
-Y no descuides tu imagen…Una chica nunca descuida su imagen…
-Sí…
-Camus….Por favor…Ya no sigas así…A mi también me duele hacerte esto…No sabes cuanto…Dijo Lyuk todavía conmovido.
-Te aseguro padre…Que no tanto como a mi…Dijo Camus dolido y tratando de imitar la voz de una chica, que por cierto, le salió bastante bien, al tiempo que cruzaba las piernas, en un gesto digno de una chica muy refinada.
Aquello dejó a Lyuk sin palabras…
El viaje continuó en silencio…Hasta aterrizar en la Mansión Venom…
Ambos estaban siendo esperados por un sirviente, el cual los guió hasta la sala de la mansión, en donde se encontraba Taira, sentada degustando una bebida muy aromática…
Detrás de Lyuk venía Camus, comportándose tal y como se lo había dicho su padre…Llegaron a la sala y fueron recibidos por Taira…
-¡¡Lyuk, cuanto tiempo!!...Exclamó Taira mientras abrazaba a su amigo.
-¡¡Mucho Taira y estás idéntica a como te recuerdo!!...Exclamó Lyuk correspondiendo el abrazo.
-¿¿Y quién es esta hermosa jovencita??...La pregunta sin duda causó un cierto dolor en Camus.
-Es mi hija…Su nombre es Caru….Ella es la prometida de Milo…Respondió Lyuk con una sonrisa que contrasta perfectamente con sus sentimientos internos.
-¡¡Oh!!...Pero si eres la viva imagen de tu madre…Comentó la pelinegra mientras acariciaba la sedosa melena de “Caru”…A mi hijo le encantará tener una prometida tan hermosa como tú…
-Por cierto, Taira…¿¿Dónde está el pequeño Milo??...Preguntó el peliverde buscándolo con la mirada.
-Para comenzar…Ya de “pequeño” no tiene nada…Son 17 años que tiene…Y lo otro…Debe estar en su habitación arreglándose…Le gusta estar siempre impecable…Dijo la pelinegra con una sonrisa.
Luego los tres tomaron asiento e iniciaron una conversación…
En una habitación que parecía ser la cocina…Muy cerca de la sala, se encontraban escondidos en la puerta, dos jóvenes…Eran gemelos…
-¡¡¡WAO!!!....¡¡¡WOA!!!....¡¡¡WAY!!!....¡¡¡Milo!!!...¡¡¡Te envidio!!!...Dijo el que parecía ser el mayor de los gemelos.
-¿De veras Saga?....Preguntó un apuesto joven ataviado con un esmoquin y zapatos blancos, además de una hermosa melena azul violácea, alborotada, suelta y hasta la mitad de la espalda. Al parecer se encontraba nervioso.
-¡¡¡Sí!!!....¡¡¡Tu prometida es un primor!!!...¡¡¡No!!!...Es que hasta esa palabra le queda corta…¡¡¡Te felicito!!!...Dijo el otro gemelo.
-¡¡No puede ser para tanto, Kanon!!...Dijo Milo con contrariedad.
-¡¡¡¿Qué no?!!!...Si es una belleza…Dijeron los gemelos al unísono.
-Tienes suerte de que no sea una cosa espantosa…Dijo Saga.
-Sí, a la mayoría les sale siempre una chica que más bien parece una cosa que una chica…Dijo Kanon.
-¡¡Déjenme ver!!...Exigió Milo al tiempo que se abría espacio entre los gemelos; y cual fue su sorpresa al ver tan preciosa joven de melena aguamarina, divinas facciones y fina educación sentada en el sofá de la estancia.
Los tres se alejaron de la puerta, cuidadosamente la cerraron y continuaron con su conversación…
-¡¡¡WAAAAO!!!...¡¡¡WOOOOA!!!...¡¡¡¡WAAAYYY!!!!...Exclamó Milo sin salir de su asombro.
-¿¿Vez??....¡¡Te lo dijimos!!...¡¡¡Es una belleza!!!...Comentó Saga con un extraño brillo en los ojos.
-¡¡¡Ya quisiéramos nosotros que nos arreglaran un matrimonio con una de esas!!!...Comentó Kanon imaginando a Milo en compañía de ellos dos enfrentándose a la prometida de Milo y otras dos chicas igual de bellas; se pudo ver un hilillo de baba escurriéndose por la comisura de los labios de este.
-¡¡¡No la conozco y ya siento que la amo!!!...Dijo Milo mientras se imaginaba el día de su boda.
De regreso en la sala…
-Padre…¿Puedo salir a tomar aire?...Preguntó Camus en un susurro y con voz femenina.
-Claro hija…Adelante…Respondió Lyuk.
“Caru” se levantó del asiento y salió de la mansión, directo a los jardines…Y allí dejó salir su dolor en forma de abundantes lágrimas…
-¡¡No puedo creer que yo parezca una chica!!...¡¡No puedo creer que no se haya dado cuenta!!...¡¡No puedo creer que yo vaya a atar mi vida a un CHICO que ni siquiera conozco!!...Se decía Camus a si mismo, en un susurro.
Unos minutos después, limpió sus lágrimas y sacó un espejo con rubor para las mejillas, de su vestido…
-Debo arreglar este desastre…Tembloroso, agarró la brocha y se aplicó un poco de color en las mejillas ya que lo había perdido a causa de las lágrimas y el pañuelo.
Después regresó a la sala…
-Lyuk…Vamos al Kiosco del jardín a coordinar los detalles de la boda…Sugirió Taira.
-De acuerdo…Caru…Quédate aquí que enseguida volvemos…Ordenó el peliverde con suavidad.
-Sí…Además, mi hijo no debe tardar en bajar…Al decir esto, Taira le guiñó un ojo a Caru, quien correspondió con una bella sonrisa forzada.
Ambos marcharon al jardín, dejando a la “jovencita” sola en la sala…
En la cocina…
-¡¡Milo!!...¡¡¡Ahora!!!...Ya está sola…Avisó Kanon con prisa.
-¡¡No!!...Mejor no…¿¿Y si no le gusto??...Preguntaba Milo nervioso a más no poder.
-¡¡¡Eso lo tendrás que averiguar!!!...Dijeron los gemelos al unísono, ambos tomaron a Milo por la espalda y lo lanzaron a la sala, luego se fueron corriendo hacia otro lado de la mansión.
Milo se enderezó, se arregló el cuello de la camisa, puso su mejor sonrisa y caminó hacia su prometida…Al llegar a donde ella trató de hacerle conversación.
-¿¿Puedo sentarme??...Preguntó con educación.
-Sí….Respondió Caru en un tono de voz bajo.
Milo tomó asiento y trató de verle el rostro a su prometida, pero esta lo evadía…
-Se que debes estar algo molesta…A lo mejor es porque no sabes quien soy yo, ¿Verdad?....Preguntó Milo con suavidad, a lo que Caru asintió con la cabeza...Mi nombre es Milo, soy tu prometido.
Al escuchar esto, el corazón de Camus se aceleró, tenía al joven con el que se iba a casar justo al lado de él…Tenía que verlo…Saber quien es…Así que volteó con delicadeza su rostro quedando frente a frente con el de Milo…
El peliazul se quedó en shock al ver el rostro de tan hermosa criatura, jamás había visto algo tan hermoso en toda su vida, y más aún al saberse escrutado por esos profundos zafiros que tenía en frente…Por su parte, Camus observaba a su prometido, ciertamente tiene MUY buena presencia, pero aún así, no dejaba de ser un hombre; y entre sus gustos no cabía la posibilidad de un hombre….
Al menos eso creía…
-Disculpará mi atrevimiento pero jamás había visto alguien tan hermosa como usted, señorita…Dijo Milo con una sonrisa.
-Gracias…Respondió “Caru” tratando de fingir agrado por el comentario.
-No tiene que fingir conmigo, señorita…Si mi comentario no le causó agrado no tiene porqué fingir que sí…Dijo Milo con mucha educación y diplomacia, por lo que Camus se sonrojó bastante y se llevó la mano derecha a la mejilla derecha.
-Perdón…Dijo “Caru” bajando la mirada “apenada”.
-No hay porqué pedir excusas, no lo dije a mal; usted me acaba de conocer y no hay razón alguna para que el comentario de un extraño le cause emoción alguna…Eso lo comprendo a la perfección…Dijo Milo con algo de ternura, haciendo que el sonrojo de Camus acrecentara considerablemente.
-Es usted muy cortés…Comentó “Caru” mientras desviaba el rostro hacia otra parte para evitar que Milo viera su sonrojo.
Ante tal acto, el peliazul tomó suavemente el mentón de su prometida y dulcemente la obligó a enfrentarlo…¡¡Pero que imagen tan exquisita la que tenía al frente!!...La joven estaba toda sonrojada y con esos hermosos zafiros abiertos a más no poder por la sorpresa…Algo lo empujó a acercarse a ese rostro…Y lentamente posó sus labios en aquellas rojas carnosidades….Le había robado un beso…El primero de muchos…
Camus estaba perplejo…En su vida lo habían besado, y mucho menos un hombre….Un hombre…Pero algo había en ese beso que lo invitó a cooperar, suavemente separó sus labios, permitiéndole a su prometido profundizar el beso…
Ambos entrecerraron los ojos y se perdieron en aquel beso que a cada segundo se volvía más y más apasionado…Milo acariciaba la mejilla de su prometida mientras que esta sólo se dejaba hacer…
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