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Todos los días es la misma agotadora rutina, siempre tan monótona; son muy raros esos días en los que pasa algo interesante en mi trabajo…..Mi trabajo….Sin duda arriesgado, pero muy necesario para todas aquellas personas que habitan a nivel mundial, desde grandes empresarios cuyos autos se encuentran descompuestos hasta simples amas de casa que sólo buscan un transporte privado que les auxilie en sus diarios quehaceres fuera del hogar……No puedo negar que hay días bastante excitantes en mi trabajo, como hace 3 semanas, cuando tuve que llevar al hospital de emergencia a una mujer embarazada que estaba a punto de dar a luz; corriendo por las calles de Paris a altas velocidades, bloqueando a los demás conductores a mi paso, y tomando todos los atajos conocidos gracias a mi experiencia, todo esto para lograr llegar lo más rápido posible al hospital para que atiendan a la señora…..Al menos siento que con mi trabajo puedo ayudar a los demás, ya que el hecho de llevar los gastos de una casa y de un novio ya no me satisfacen como hace tiempo atrás........
“Sin lugar a dudas este día va a ser igual que todos”, eso pensaba yo, Camus Dusaint, al salir de mi casa temprano en la mañana; como todos los días, me acomodé en mi auto amarillo que me identifica como lo que soy, un taxista, encendí el auto y lo puse en marcha directo a recorrer las hermosas avenidas de Paris en busca del sustento diario……
Eran las diez de la noche, piloteaba mi nave,
Era mi taxi un Volkswagen del año 68;
Era un día de esos malos donde no hubo pasaje
Recorría las calles de Paris en mi viejo Volkswagen buscando algún pasajero, veía muchas personas en la calle, pero ninguna necesitaba un taxi, preferían caminar y disfrutar del hermoso panorama que se les ofrece…..Estaba algo cansado y aún así continué con mi búsqueda; observé el reloj que llevaba en mi muñeca izquierda, ¡¡las 10 de la noche y aún nada!! Vaya que era un día malo, pero algo en mi interior me impulsaba a continuar recorriendo las calles…...
Las lentejuelas de un traje me hicieron la parada,
Era una rubia preciosa, llevaba minifalda,
El escote en su espalda llegaba justo a la gloria
Doblé en una de las esquinas para recorrer nuevamente una calle, y fue en ese preciso instante que logré visualizar a un pasajero que me hizo la parada; pero no era cualquier pasajero, era un hombre con una destacada melena de rubios y alborotados rizos, unos ojos que más bien se asimilaban a dos hermosas turquesas y un cuerpo sin duda arrebatador……Vestía una camisa manga larga de color negro, abierta hasta el tercer botón dejando ver parte de ese glorioso e incitante torso y unos pantalones jeans bastante ajustados, de un penetrante color azul marino, con varios rotos a lo largo de sus piernas que no dejaban mucho a la imaginación…..
Una lágrima negra rodaba en su mejilla,
Mientras que el retrovisor decía: ¡¡Ve que pantorrillas!!
Yo vi un poco más
Entró aprisa en el taxi, se sentó en el asiento trasero y puse el auto en marcha sin ningún rumbo fijo……En su precioso rostro se podía ver una lágrima que pudo escaparse de las seductoras turquesas que posee su dueño, recorriendo un camino bastante atrayente pero doloroso a la vez……Por mi parte, casi podía jurar que el espejo retrovisor había cobrado vida y se empeñaba en decirme: “¡¡¡Ve que pantorrillas!!!”…..Y yo, como humano al fin, pude apreciar no sólo sus hermosas y bien torneadas pantorrillas, sino también parte de sus perfectos muslos y ¿por qué no? Parte de ese bien formado y estructurado torso…….
Eran las diez con cuarenta, zigzagueaba en reforma
Habían pasado 40 minutos desde que recogí a tan misterioso hombre y aún vagábamos por las calles de Paris sin ningún destino al cual llegar; él no había articulado una sola palabra desde que abordó el taxi…….
Me dijo: “Me llamo Norma” mientras cruzaba la pierna
Por fin se animó a hablar conmigo, con un deje de tristeza y decepción en su voz me dijo:
-“Me llamo Milo”……Me dijo el rubio mientras colocaba su tobillo izquierdo en su rodilla derecha.
Sacó un cigarro algo extraño de esos que te dan risa,
Le ofrecí fuego deprisa y me temblaba la mano
Del bolsillo de su camisa sacó un extraño objeto, se asemejaba a un cigarro; inmediatamente me llegó esa idea a la mente supe con mucha certeza que se trataba de uno de esos extraños cigarros que te dan risa, de esos que muchos conocen pero que al mismo tiempo nadie sabe de ellos……Como soy un hombre bastante caballeroso, velozmente le ofrecí fuego con mi nuevo encendedor regalo de un cliente y sin razón aparente podía sentir que me temblaba la mano, era un ligero temblor pero aún así era notorio, cosa que me preocupaba……¿Por qué me temblaba la mano?.....
Le pregunté: “¿Por quién llora?”
Y me dijo: “Por un tipo, que se cree que por rico,
Puede venir a engañarme”
“No caiga usted por amores, debe de levantarse” Le dije,
“Cuente con un servidor si lo que quiere es vengarse”
Y me sonrió
Pude apreciar que aún no había cesado de llorar, eso me preocupó de sobre manera, debo admitir, y con toda la naturalidad y elegancia que me caracterizan le pregunté:
-“¿Por quién llora?”......Por más que lo intenté no pude tutearlo ya que lo acabo de conocer y sería una falta de respeto tomarme esa clase de confianza con un total desconocido.
-“Por un tipo, que se cree que por rico, puede venir a engañarme”…….Me respondió con su melodiosa y varonil voz; pude percibir que su voz estaba ligeramente quebrada al igual que muy triste y decepcionada.
-“No caiga usted por amores, debe de levantarse”…...Le aconsejé con algo de aflicción pero con mucho ánimo para que logre levantarse y superar esta situación, aunque no logré evitar sentir rabia por aquel sujeto que sin ninguna clase de reparo había osado engañar a tan hermoso ser……”Cuente con un servidor si lo que quiere es vengarse”……Me ofrecí con mucha cortesía para que vea que realmente estaba interesado en él, y me sonrió….
¡¡¡Por fin pude apreciar parte de la belleza de ese ser!!! Definitivamente tenía una sonrisa radiante y cautivadora, todavía no consigo entender la razón de aquel desgraciado para haberlo engañarlo de esa forma tan ruin……
“¿Qué es lo que hace un taxista seduciendo a la vida?”
“¿Qué es lo que hace un taxista construyendo una herida?”
“¿Qué es lo que hace un taxista en frente de una dama?”
“¿Qué es lo que hace un taxista con sus sueños de cama?”
Me pregunté
Varias preguntas cruzaron por mi mente en ese momento al descubrirme a mi mismo tratando de seducir a aquel hombre……Y es que ciertamente: ¿Qué es lo que hace un taxista seduciendo a la vida? En realidad no lo sabía, pero tenía este sentimiento dentro de mí que me incitaba a hacerlo, a intentarlo……¿Qué es lo que hace un taxista construyendo una herida? No tenía la más mínima idea, pero si de esa herida lograba nacer algo hermoso, pues entonces que así sea, entonces habrá valido la pena……¿Qué es lo que hace un taxista en frente de un caballero? Supuse que simplemente conducir y tratar de mantener una conversación nada fuera de lo normal; pero es que esa era una tarea bastante difícil, podría decir que imposible, y más aún con tan precioso y frágil ser como lo era él, como lo era Milo…..¿Qué es lo que hace un taxista con sus sueños de cama? Seguí preguntándome y no logré encontrar respuesta a esta última pregunta; lo único que podía decir es que algo muy dentro de mi había desencadenado un fuerte oleaje de emociones que aún no logro entender de qué manera pude controlarme…..Pero no fue por mucho……
“Lo vi abrazando y besando a una humilde muchacha,
Es de clase muy sencilla, lo se por su facha”
Todavía continuaba respondiendo mis propias preguntas, cuando de repente una dulce y fina voz me sacó de mis cavilaciones; era él, era Milo, había decidido volver a hablarme y esta vez, como la anterior, volví a escucharlo con mucho interés:
-“Lo vi abrazando y besando a un humilde muchacho”……Decía con algo de tristeza, al tiempo que recordaba la escena que había presenciado…...”Es de clase muy sencilla, lo se por su facha”….Volvió a repetir, sólo que esta vez lo dijo con algo de rabia muy bien disimulada, pero la cual muy fácilmente pude notar……
Me sonreía en el espejo y se sentaba de lado
Yo estaba idiotizado, con el espejo empañado
Hubo un pequeño momento de silencio en el cual pude admirar por el retrovisor la manera tan sensual e insinuante con la que me sonreía….¡¡¡Vaya que tenía una cautivadora sonrisa!!!....Me pregunto: ¿Cuántas veces habré pensado eso en lo que llevo conociéndolo?.....No lo se……También conseguí ver que cambiaba de posición….Bajaba su tobillo de su rodilla mientras se ladeaba ligeramente, dándole un aspecto por demás radiante y excitante…..Yo me había perdido totalmente en ese ser tan maravilloso, estaba completamente hipnotizado…..Bueno, a decir verdad hipnotizado es poco, creo que el término más adecuado sería idiotizado….Sí eso, estaba idiotizado, jadeaba de manera silenciosa y continua pero lo suficientemente fuerte como para empañar el espejo retrovisor…..
Me dijo: “Doble en la esquina, iremos hasta mi casa,
Después de un par de tequilas, veremos que es lo que pasa”
Mientras estaba perdido en sus hermosos atributos, escuché nuevamente su voz, pero esta vez, a diferencia de las anteriores, por fin pudo darme el destino al cual deseaba llegar:
-“Doble en la esquina, iremos hasta mi casa”….Esa orden me sorprendió un poco debido a que no me esperaba que él viviera por esos lugares, sinceramente no tengo la más mínima idea de cómo llegamos hasta allí, creo que fue el destino el que me guió esa noche…..”Después de un par de tequilas, veremos que es lo que pasa”……Lo escuché decir nuevamente y esa fue la parte de la conversación que más me sorprendió, pero dentro de mi mismo, pude sentir que también era la parte que más había anhelado desde el momento en que conocí a Milo….
Llegamos a una enorme mansión de dos plantas, muy elegante y sofisticada debo decir…..Salió del automóvil y me invitó a seguirlo, invitación que obviamente no rechacé, enseguida salí de mi taxi y le puse el seguro….Puede que sea un vecindario de ricos, pero aún así es mejor prevenir que lamentar……Entramos en el sofisticado recinto, jamás en mi vida había soñado siquiera con entrar en un lugar de esos; pude ver el bar en la sala y a Milo sirviendo los tragos……Se acercó a mi con paso seductor, me entregó la copa que me correspondía rozando levemente mi mano con la suya y me invitó a sentarme en el amplio sofá de la estancia…...
Bebimos alrededor de 3 copas cada uno cuando Milo ya no pudo contener sus instintos, arrojó su copa por ahí e hizo lo mismo con la mía sin importarle si las rompió o no…..Aprisionó mi labio inferior con los dientes de una manera muy salvaje, claro que sin perder la sensualidad y el encanto, cosa que me excitó en demasía; nos besamos con tanta pasión que por un momento llegué a creer que literalmente nos comeríamos a besos…Sus besos, eran tan dulces, tan candentes, tan electrizantes, en lo que llevo de vida; que por cierto son 25 años al igual que Milo; jamás había recibido besos tan deliciosos como esos…..
Lentamente bajó por mi cuello; lamió, besó e inclusive mordisqueó ese lugar todo lo que quiso, mientras que yo todavía no podía creer que eso estaba pasando; podía sentir sus manos hurgando bajo mi camisa, acariciando todo a su paso, hasta que de un momento a otro, la rompió, en un arranque de pasión…..No tuve más remedio que terminar de quitármela y quedarme sin camisa, “pero fue una perdida justa”, pensé en ese instante……
Milo siguió su lento y excitante recorrido por mi cuerpo hasta llegar a mi pecho, en ese lugar, jugueteó con mis pezones hasta saciarse, proporcionándome un placer infinito, yo me encontraba fuera de este mundo; en el paraíso, en el paraíso de sus caricias, de sus besos, de su pasión…..Jadeaba incontrolablemente, no podía contenerme, y más aún cuando sentí a mi bello rubio bajando con cierta desesperación hasta mi entrepierna…..Allí, con sus expertas manos, acarició el bulto que se había formado, pero de repente se detuvo, mientras que yo, regresaba a la Tierra al no sentir más aquellas candentes caricias sobre mi cuerpo…..
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